CAPÍTULO 2
Todos los pasajeros ya habían descendido del avión, y cierta chica de cabellos azules iba haciendo muecas de disgusto, ¿Por qué el clima estaba conspirado contra ella en una ocasión especial?, se preguntaba. Todos los vuelos estaban cancelados al parecer por la terrible tormenta que había, así es de que no le quedó más remedio que ir a la central camionera.
-Buenas tardes, disculpe necesito un boleto para Dublín-… medio sonreía sacando su enorme cartera femenina.
-Lo siento señorita, pero Dublín es un destino muy lejos, y debido a la tormenta no tenemos servicio para esa ciudad-… contestaba muy relajado un joven que se encontraba en las taquillas.
-¡¿Qué?!... ¡oiga no puede decirme eso!-… contestaba la chica furiosa.
-De-decirle qué seño-señorita-… contestaba alarmado el muchacho por la actitud de la joven.
-¡Que no hay servicio!...- agarraba de la corbata al chico haciéndolo temblar aún más, pero sabía que estaba actuando mal y decidió calmarse con un gran respiro.
-Perdón es que necesito llegar a Dublín, y no puedo perder mucho tiempo, verá lo que pasa es que le propondré matrimonio a mi novio y usted sabe que hay que hacer preparativos-… miraba el anillo del joven que le indicaba que estaba casado-…¿si me entiende?-…
-La comprendo perfectamente señorita, en su caso supongo que tendrá que comprar un vestido y todo eso para hacerle la propuesta a su novio-… inquiría el joven con el dedo en su barbilla.
-Así es, sobre todo un hermoso anillo-… juntaba sus manos la pequeña Tendo con una gran sonrisa.
-Sí, entiendo, pero créame que no puedo hacer nada por usted, todos los servicios a Dublín están cancelados… pero ahora que recuerdo un señor tiene un bote y tal vez pueda llevarla allá por mar, tome-… le entregaba una tarjeta y describiéndole las facciones del hombre.
-Oh muchísimas gracias-… se retiraba la peli azul dirigiéndose al puerto.
Todos los botes se encontraban inactivos, pero pudo divisar a un hombre de unos cincuenta años, algo canoso, con una gran capa para protegerse de la tormenta, y pudo darse cuenta que él era el dueño del bote.
-Hola, mire en la central me dijeron que usted podría llevarme a Dublín-… decía la joven súper empapada por la tremenda tormenta que estaba cayendo.
-Hahaha ¿está loca?, con este clima es imposible navegar-… mencionaba el hombre sin detener su paso.
-¡No estoy loca!... pero necesito llegar urgentemente allá-… imploraba la joven Tendo pero al ver que el hombre no se detenía, se le ocurrieron las palabras mágicas… -¡Le pagaré trescientos euros solo por llevarme allá!-…
-¿Trescientos?, ¡que estamos esperando, vámonos!-… se alegraba el viejo corriendo hacía su bote, mientras que la chica solo asintió felizmente, al fin podría ir a su destino.
Hace media hora que habían zarpado hacía al mar, sin embargo la tormenta no cesaba y las olas estaban muy peligrosas, el hombre canoso apenas y podía dirigir el pobre bote que por cierto ya estaba muy desgastado.
-Señorita se me hace que no podremos llegar a Dublín, tendré que dejarla en Wexford-… mencionaba el señor haciendo un esfuerzo sobre humano para que su bote no se volteara.
-¡Pero si yo le pagué por ir a Dublín!-… exclamaba la pequeña Tendo al lado de su acompañante, pero al sentir que una ola pegó fuerte contra su transporte y que por cierto casi los voltea, rectificó su respuesta-… -¡Sabe que, en Wexford está perfecto!-… sonreía nerviosamente.
El bote la había dejado en una especie de playa, Akane solo se limitaba a cruzar sus brazos para darse calor, ya que iba muy mojada y el frío no daba tregua, y cambiarse de ropa en ese momento era una mala idea. Lentamente empezó a caminar dejando las marcas de sus tacones en la arena que por cierto casi se caía un sinfín de veces, gracias a que el tacón de su calzado se enterraba de sobremanera en la tierra mojada, caminó por veinte minutos y la tormenta al fin estaba dando tregua, ya solamente caía una pequeña llovizna, pero sin embargo los ánimos de la peli azul no decaían, solamente esperaba encontrar un hotel para poder cambiarse y descansar un poco para así al día siguiente a primera hora seguir con su rumbo.
"¿Acaso no hay hoteles en este lugar?"… pensaba viendo a detalle las pequeñas calles de ese poblado, además de que obtenía las miradas de varias personas, y es que tal vez se les hacía raro ver a alguien de origen asiático por esos lugares.
-¡Un restaurant, allí me darán información!-… se le iluminaban los ojos viendo aquel local con sus letras de luz de neón casi fundidas, se apresuró y entró rápidamente al sitio, solo había poca clientela, y además tenía un bar, en donde unos ancianos bebían plácidamente unas copas, el muchacho que atendía el negocio al ver a aquella joven quedó estupefacto, así es de que solo volteo la espalda.
-Hola buenas noches, disculpe, ¿sabe si existe algún transporte por aquí cerca que me pueda llevar a Dublín?-… preguntaba la chica al muchacho de espaldas.
-No lo hay señorita, hace años que no pasan autobuses y mucho menos aviones para ir allá, pero puede tomar un taxi-… contestaba amablemente un caballero de unos setenta años que bebía unos tragos con uno de sus amigos de la misma edad.
-Oh gracias, entonces, ¿me podrían dar el teléfono de alguno?-… cuestionaba la peli azul, el joven de espaldas solamente sonrío y sacó de su camisa una tarjeta que le entregó a la señorita, eso sí, sin darle la cara. Akane en seguida sacó su aparato su celular pero para su desgracia estaba mojado, y no encendía.
-Disculpen, ¿alguien tendrá un teléfono?, es que el mío al parecer murió-…
-Al fondo señorita-… contestaba el anciano. La pequeña Tendo se dirigió al gran teléfono de monedas y enseguida descolgó la bocina, pero al lado del teléfono se encontraba otro señor al parecer ya en estado de ebriedad.
-Yo la puedo, llevar a Dublín señorita-… mencionaba el hombre con esas palabras que apenas se entendían.
-No gracias, mejor otro día-… evadía la chica.
-Usted se lo pierde-… el hombre cayó como costal al suelo sacándoles a todos una gran gota de sudor, la hija menor de Soun le restó importancia y se dispuso a marcar el teléfono, y de inmediato obtuvo contestación
-Si diga-… se escuchaba una voz masculina.
-Hola, disculpe necesito un taxi para Dublín, ¿me podría llevar?-… pedía la joven.
-Lo siento señorita, pero lamentablemente no llevo a marimachos peli azules de pasajeros-… respondía firmemente el tipo
-¿Eh?... ¡oiga como se atreve a llamarme marimacho!… un momento, ¿cómo sabe que tengo el cabello azul?-… mencionaba confundida oyendo las risas de todos los presentes, en su gran mayoría personas masculinas. En ese instante automáticamente volteo hacia el bar y abrió los ojos como platos al ver a alguien de quien no sabía absolutamente nada, hasta ahora.
-Ra-Ranma-… susurraba la chica viéndole, inmediatamente frunció el ceño y se dirigió hacia él.
-Vaya que sorpresa, veo que sigues siendo el mismo inmaduro que antes-… se cruzaba de brazos y cerraba los ojos, además de que en vez de decírselo en inglés se lo dijo en japonés.
-Jaa, wooww Akane Tendo, yo que creía haberme librado de ti-…reía el joven Saotome contestándole en el mismo idioma para en ese momento sentir un enorme mazo en su cabeza.
-¡Tarado, a mí también me da gusto verte de nuevo!-… quitaba el mazo de su cabeza dejando a todos los presentes asustados.
-¿De donde sacó esa cosa?-… preguntaba alguien a su acompañante que había observado dicha escena.
-No lo sé, pero creo que están hablando en chino porque no les entiendo nada-… contestaba el otro.
-Oye tantos años y aún sigues teniendo ese martillo gigante-… Ranma se sobaba el cráneo con una lágrima solitaria, no recordaba que dolían tanto los mazazos de su ex prometida.
-Mmmm tienes razón, créeme que no lo había vuelto a ver desde uuff-… guardaba el arma atrás de su espalda… ¿Entonces, me llevarás a Dublín?-…
-A Dublín… ¿enserio quieres ir allá?-… se recuperaba del golpe.
-Sí, tengo una razón muy importante-… contestaba firmemente la peli azul.
-Ay Akane-… suspiraba y de inmediato la miro seriamente a los ojos… -No te llevaría a Dublín ni aunque me pagarás mucho dinero-… sentenció.
-¡¿Pero porqué?!-… reclamaba la chica colocando sus palmas en la barra del bar.
-Porque simplemente a donde quieres ir es una ciudad llena de malvadas personas, que solo buscan traicionar y robar a la gente, es por esa sencilla razón que no te llevaré-… finalizaba el oji azul muy decidido.
-Ah ya veo, mmmm y si te pago, no sé, tal vez ¿cuatrocientos euros?-… Akane miraba desafiante.
-Ni aunque me dieras el doble-… el joven se cruzaba de brazos muy decidido.
-¿Estás seguro?-… cuestionaba la chica.
-Completamente-… asentía Ranma.
-Bueno ni modos, habrá alguien que si me lleve… oye ¿y tu trenza?, no me digas que ya te la cortaste-… volteaba de espaldas al chico buscando aquello que caracterizaba al joven Saotome.
-Oye, ¿podrías de dejar de manosearme?-… bufaba el chico sonrojando un poco a la chica, para después sonreírle-… -No me la he cortado-… sacaba su escondida trenza debajo de su camisa, que por cierto ya no eran aquellas camisas chinas, sino más formales-… -Simplemente que ya no la luzco como antes-…
-Ah entiendo, bueno y sabrás donde puedo encontrar algún hotel por aquí-… tomaba su maleta.
-Akane, me cuesta trabajo creer que aún sigas siendo tan boba-… el chico de la trenza señalaba un letrero muy arriba de su cabeza que decía que se rentaban cuartos.
-Baka-… murmuraba con una gota de sudor en su frente…- bueno creo que me quedaré aquí y ya mañana temprano me marcho, si no es mucha molestia ¿podrías subirme algo de comer?-…
-Ah, ¡no no no!, el servicio de comida es hasta las nueve, y si no te has dado cuenta ya son las nueve con dos minutos-… el oji azul le mostraba un enorme reloj digital con la hora exacta.
-Oye no seas así, no he comido nada desde Japón… por los viejos tiempos ¿anda si?-… la chica ponía sus ojos de borreguito juntando sus manos, a Ranma le enterneció tanto el gesto que termino aceptando.
-Está bien, solo como buen anfitrión te llevaré un pequeño bocadillo, toma las llaves de tu cuarto, es arriba a la derecha-… entregaba las llaves y se retiraba mientras que Akane solo sonrío y se fue a desempacar.
La pequeña Tendo se encontraba en una habitación modesta pero digna, con una sola cama, así es que rápidamente empezó a sacar toda su ropa que afortunadamente no se había mojado del todo por lo grueso de la maleta, después de eso por instinto vio a su aparato telefónico.
-A lo mejor no está descompuesto y solo se le acabó la pila-… se decía así misma buscando un enchufe para cargar su celular.
-¡Al fin!-… mencionaba entusiasmada viendo un enchufe debajo de un gran guardarropa, pero no se dio cuenta que el cable del aparato se enredo con una pata del mueble y por dicha la razón la clavija del celular no llegaba al enchufe, entonces Akane jalaba y jalaba empezando a tambalear el guardarropa, y cuando al fin logró su cometido…
-¡Aaayyy!-… gritaba la chica asustada al ver que un sinfín de chispas salían de la clavija incendiándola al instante.
-¡Apágate, apágate!-… agarraba un trapo viejo que encontró por ahí y con movimientos rápidos le pegaba al fuego, pero solo estaba logrando que éste se intensificara mucho más.
-¡¿Qué pasa aquí?!-… abría la puerta un alarmado chico de la trenza, con un gran bocadillo irlandés en sus manos.
-¡Se quema!-… señalaba la pequeña Tendo el fuego vivo.
-¡Tonta que rayos hiciste!-… gritaba Ranma para ir a la velocidad de la luz por un pequeño extintor y apagar el desastre de la chica de orbes chocolate.
-Akane, ¡¿me puedes explicar cómo casi haces un gran incendio?… y para colmo nos dejaste sin luz!-… fruncía el ceño reclamándole.
-Yo, yo solo trataba de recargar la batería del celular… además no es para tanto, solo compras una clavija nueva juntos con unos fusibles-… se excusaba la peli azul, en ese momento en enorme guardarropa cayó al suelo, ya que las llamas habían quemado una pata de éste.
-Bueno y tal vez si arreglas la pata jeje-… reía nerviosa Akane.
-¡Sabes que, no quiero saber nada más!… ¡buenas noches, marimacho!-… azotaba la puerta retirándose muy molesto… Akane solo se sentía muy apenada, entonces lentamente vio la comida de Ranma, y se sintió más mal por lo sucedido.
-¿Y está foto?-… levantaba del suelo una foto que al parecer se cayó del interior del guardarropa, en dicha imagen se encontraba Ranma abrazando a una hermosa rubia de ojos azules, y al lado de ella otro chico… -¿Quiénes serán ellos?... bueno prometo que te pagaré por esto Ranma-… dijo segura de sí, y se dispuso a comer para después dormir.
Continuará…
Hola estimados/as lectores, pues al fin les traigo el segundo capítulo de la historia, ¿qué les pareció?, siento que hubo mucho humor, y un pequeño drama XD… Después de tantos años Ranma y Akane se han reencontrado, y de qué manera jeje… Bueno al parecer y debido al tiempo, solo les traeré una actualización por semana, que por lo regular serán los jueves vale… gracias a todos por sus lecturas y comentarios, me han hecho saber que la historia está siendo de su agrado, y me alegra saberlo.
Guest: Hola, pensé que casi nadie conocía esa película, pero que bien que ya la hayas visto, ¿muy buena verdad?, espero que te siga agradando está adaptación, que obviamente pretendo conservar la trama con algo de mis ideas, jeje saludos.
MATT: ¡Gracias por los ánimos!, mmmmm pues en sí, no es una historia de arquitectos jajajaja, solo se menciona la profesión XD… ya veremos si el destino hace de las suyas y nuevamente surgen sentimientos por parte de esos dos jajaja, aunque la tiene muy difícil, saludos.
Elena 79: Que gusto que con el primer capítulo te haya interesado mucho el fic jeje, créeme que es algo difícil dejar al lector impactado con un solo capítulo, gracias de verdad. Y bueno con respecto a que Akane se haya olvidado de Ranma pues no fue tan rápido, solo 11 años jajajaja, y el oji azul no creo que se haya olvidado de ella XD, ojalá y este capítulo haya sido de tu agrado.
Lulupita: Muchas gracias por tu valiosa opinión… a mí también me encanta esa película, fue por eso que me anime a hacerla en fic pero con Ranma y Akane saludos.
Y BUENO POR AHORA SIDO TODO… MUCHOS SALUDOS, CUÍDENSE.
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