Al borde del abismo.
Por Alisse.


Una vez que Linda y Hartley los dejaron solos, no pasó mucho tiempo antes que Barry mostrara su disconformidad con las juntas que su sobrino tenía en esos momentos. Contra Linda Wally sabía que no tenía nada, pero todo el problema (desde hace mucho tiempo) era Hartley. Wally hubiera dado cualquier cosa por saltarse la conversación que sabía que venía.

-Vaya, veo que aun sigues juntándote con él- dijo Barry. Wally se dio cuenta que a pesar que su tío trataba que su tono fuera más bien casual al decir esas palabras, no le había resultado para nada. Quizás lo conocía demasiado bien.

-¿Algún problema con ello?- preguntó Wally de vuelta, no sintiéndose con la paciencia como para soportar un sermón de su tío sobre un tema que ya habían conversado miles de veces -Nunca he negado que Hartley y yo somos amigos, menos contigo.

-... ¿Sabes? No quiero volver a tener esta discusión contigo otra vez- dijo Barry, después de observar en silencio a su sobrino, Wally notó que por su tono de voz, parecía que estaba completamente saturado -Estaba pensando que podríamos tener una tarde tranquila los dos, salir por ahí, ver alguna película. Todos sabemos que estás pasando por momentos difíciles, pero no por ello es bueno que te aísles de todo el resto.

Wally hizo ojos al cielo, tratando de adivinar cuántas veces había escuchado ya tal discurso… lo que más detestaba de éste, era la mirada lastimosa que todos le dedicaban mientras hablaban; a ratos no sabía si largarse a reír o simplemente llorar de la desesperación. Independiente de que fuera verdad o no todo eso que le decían, no le gustaba que usaran ese tipo de tono con él, sobre todo por cómo habían sido las circunstancias en los años anteriores con el equipo y con la Liga y, sobre todo, porque todo era una mentira.

Todo había comenzado con ese lunático de Cicada. Si era sincero con su persona, Wally sólo había tenido deseos de ayudar a su tío (¿qué otra idea pudo haber tenido?) pero todo había salido mal y, partir de ese momento, todo se precipitó en su contra. Trataba de no sentirse dolido, pero no podía evitarlo, prácticamente lo sabían hecho a un lado.

-¿Sabes?- comenzó Barry de pronto, sentándose -Puede que... no lo entiendas en este momento, pero aunque no lo creas, el que Bart este aquí no es más que una casualidad- Wally lo quedó viendo con algo de confusión –Cuando eras mi compañero, ya en el último tiempo sabía que estabas creciendo, ya dejaste de ser un niño y el título de "Kid Flash" simplemente no se ajustaba a ti.

-Lo sé- sonrió Wally, dándose cuenta de hacia dónde iba toda esa cháchara de Barry -Y entiendo que tú decidas...

-No, Wally, no lo entiendes- lo interrumpió el hombre, bastante más serio de lo que el pelirrojo hubiera deseado -Después de lo que ocurrió con Cicada, con Batman pensamos que lo mejor era que pasara un poco de tiempo antes que volvieras a ser Kid, necesitabas recuperarte de la herida que sufriste, pero al menos yo, nunca pensé que lo dejarías por siempre- a pesar que no había dejado de sonreír, Wally pudo notar algo amargo en su gesto y fue eso mismo lo que lo hizo dudar en su próximo comentario.

-Tú mismo lo dijiste- dijo Wally, encogiéndose de hombros y tratando de restarle importancia al asunto-Ya era muy grande para ser Kid Flash, estaba con todo el tema de la universidad y ya sentía que con el equipo era todo diferente. No valía la pena que volviera, durante mi recuperación demostraron que eran capaces de estar muy bien si yo no estaba.

-¿Acaso pensaste que ellos no deseaban que volvieras con ellos?

-Lo único que pensé fue que ellos también me juzgarían, tenía miedo de lo que ellos pudieran decir o hacer y lo hicieron y realmente no los juzgo por ello. No sé si estaban más enojados porque no los llamé para que me acompañaran o porque estaba con Hartley...- sonrió un poco Wally, tratando de disimular los deseos que tenía de escapar de aquella conversación.

-A veces, cuando pienso en lo que había entre nosotros y lo que hay ahora...- comenzó el otro y Wally sin querer, comenzó a sentir pánico.

-Barry- Wally lo interrumpió lo más rápido que pudo. Algo así sí que no deseaba tener que hablarlo, mucho menos con su tío -Lo que menos necesito en estos momentos es un mea culpa o algo así. Los dos nos equivocamos, punto final. Ya es tarde para todo esto...

-¿Eso es lo que crees?- le preguntó Barry, mirándolo dolido -¿Prácticamente quieres tirar a la basura todo lo que teníamos?

Wally quedó viendo a su tío y alguna vez mentor con la boca abierta, sin estar seguro de qué decir ante sus palabras. ¿Era cosa de él, o Barry lo estaba culpando por lo que había ocurrido entre ellos? Quizás simplemente estaba exagerando las cosas.

-Yo no hice nada malo- se apresuró a decir Wally -Sólo... pensé que era lo correcto...

-Desobedeciste...

-Y lo volvería a hacer, Barry, todo tal cual- replicó el pelirrojo, hablando con total seguridad en sus palabras, al punto que Barry no hizo comentarios -Y la verdad, a estas alturas no me importa lo que tú, Batman o la Liga piensen de mí, ni siquiera lo que el equipo piense de ello. Soy amigo de Hartley, no lo voy a dejar sólo porque no les parece.

-Es un delincuente...

-Está reformado- dijo Wally levantando levemente la voz por sobre la de su tío, haciendo lo más posible por defenderlo.

-Le dijiste tú nombre, ¿qué tal si no fuera tan inofensivo como crees?- dijo el hombre, Wally hizo ojos al cielo al escucharlo, pensando que simplemente estaba exagerando las cosas sobre su amigo. Él sabía cómo era Hartley -Wally, todos nos preocupamos por ti, estás tan raro, has cambiado tanto este último tiempo.

-... Quizás estoy cansado de hacer el idiota por todos lados- replicó Wally, encogiéndose de hombros, haciendo como que ello no le importaba -Nada es como antes, por mucho que todos lo deseáramos. Ustedes ya no confiaban en mi, el equipo ni Artemis tampoco. ¿Qué más podía hacer, eh Barry? ¿Continuar pidiéndoles por favor que me incluyeran en las misiones? Yo no hice nada malo, creéme, fueron ustedes los que juzgaron mal.

Barry, finalmente pensando en la paz de la convivencia, prefirió guardar silencio e ignorar finalmente las palabras de su sobrino. Pensaba que por mucho que tratara de explicarle la razón de sus decisiones a Wally, este finalmente no las comprenderia... o no querría comprenderlas, después de todo, las consecuencias de aquellos días aún continuaban entre ellos, dañándolos.

Sabiendo que la discusión se había acabado, Wally caminó hacia su cuarto para dejar sus cosas y hacer algo más productivo que discutir otra vez con Barry sobre el mismo tema; en eso estaba cuando su celular vibró. Después de prácticamente lanzar su mochila a la cama, sacó el aparato y quedó viendo el mensaje que le había llegado. Eran sólo simples palabras, pero que él sabía que significaban muchas cosas.

"Mañana atacamos. ¿Vienes?"

Wally miró unos momentos la pantalla, sintiendo que su estómago se retorcía por la inquietud, los nervios y, quizás, el miedo de lo que pudiera pasar al día siguiente. No se trataba sólo de volver a ser Kid Flash y volver a la batalla… la verdad deseaba que sólo fuera eso nada más. El día siguiente tendría que ser capaz de enfrentar todo lo que había estado huyendo desde antes que Artemis se había ido a aquella misión.

Pero sabía que lo enfrentaría, quizás con un poco de dudas y temor, pero finalmente lo haría.

Su mano no dudó cuando escribió la respuesta.

"Ahí estaré".


Después de unas cuantas horas de compañía prácticamente obligada, Barry se fue a su casa, seguramente a estar con Iris. Sólo para mejorar la convivencia y no continuar cargando el ambiente negativamente (más de lo que ya estaba, por cierto), sin ponerse de acuerdo, ambos decidieron no continuar hablando del tema ni nada que tuviera que ver, sino que conversaron de la actualidad, las investigaciones de Wally en la universidad, Iris y los próximos gemelos, Bart, el nieto del futuro, entre otras cosas mucho más triviales. A partir de ese momento, todo fue muy amable y diplomático entre ellos.

A pesar que lo intentó un par de veces, de forma muy disimulada, no pudo sacarle a qué se debían las visitas constantes a su casa por parte de los héroes y, mucho menos si éstas iban a detenerse ese día. Conociendo su suerte últimamente, no era que tuviera muchas esperanzas de que eso fuera así...

Una vez que estuvo solo otra vez (después de asegurarle a Barry que llamaría en caso que necesitara algo, lo que fuera), el pelirrojo se dirigió al departamento de Linda, quien ya lo esperaba de hacía un buen rato.

-Pensé que llegarías con chaperón- dijo con humor ella, sonriendo burlesca.

-Ja-ja...- Wally hizo ojos al cielo, pensando que a esas alturas no sería muy alejado de la realidad si es que así era -En todo caso, hay un alto porcentaje que tenga algún dispositivo de Nightwing o Batman en alguna parte de mi ropa o en el bolso, así que yo no desecharía completamente la idea de la vigilancia.

-Ja, no sería novedad- ambos se sentaron en el sillón, Linda dejando en frente de él un plato con galletas -Hartley no pudo esperarte mucho más, tenía algo qué hacer, pero quiso decirme qué era.

-Mientras no sea volver a robar, puede hacer lo que quiera- dijo Wally encogiéndose de hombros, Linda soltó una carcajada. Wally permaneció en silencio y muy pronto ella lo quedó viendo fijamente, dándose cuenta que algo ocurría.

-¿Estás bien?- le preguntó ella, sin estar segura de qué esperar con esa pregunta.

-Nightwing me escribió al celular- dijo Wally, sin mirar a su amiga -Mañana atacarán a The Light… me preguntó si tenía libre.

-¿Te pidió que fueras?- preguntó ella, notándose confusa.

-Eso es lo que estoy diciendo...- contestó él, murmurando -No sé qué me pasa, no puedo dejar de pensar en eso...

-¿Tienes miedo de pelear?

-No... tengo miedo de lo que pase entre Artemis y yo cuando todo vuelva a la normalidad- contestó el, hablando con toda sinceridad.

-Si ambos se quieren... no creo que tengas que tener tanto miedo- respondió a sus palabras, sonriendo levemente.

-Lo sé, pero... hay algo que siento que no está bien en todo esto.

Linda, en vez de contestar, quedó viendo a su amigo, pensando en buscar una manera de animarlo y ayudarlo. Finalmente sonrió y se puso de pie.


Todos sabían que Kid Flash deseaba, entre otras cosas, ser como su mentor y tener la aprobación de él. Por otro lado, los más cercanos reconocían diferencias entre ellos que si bien en ocasiones no eran tan contundentes ni definitivas, en otras los hacía preguntarse si finalmente el más joven era demasiado distinto a su tío, lo quisiera o no.

Uno de esos temas, era sobre la confianza.

Los que conocían a Flash sabían que normalmente es un tipo jovial con todos, incluso con aquellos a los que combatía, especialmente los de Central. Pero en el caso de Wally, normalmente era diferente. Si bien era un molestoso constante, al punto que muchos deseaban que se fuera después de un rato, Barry sabía muy bien que habían ocasiones en los que se quedaba conversando con los delincuentes, preguntándoles de su vida y todo eso; muchos decían que la diferencia en las respuestas de los demás era porque él se veía realmente interesado en las historias, llegando al punto de preguntarles porqué actuaban de esa forma, en algunos casos puntuales llegando a ayudarlos. En cierta manera, Barry se sentía orgulloso de su sobrino.

Algo así ocurrió con Hartley, el conocido Pied Piper, con quien sin darse cuenta comenzó a desarrollar algo parecido a una extraña amistad, en un primer momento.

Fue por eso, porque esa pequeña amistad fue creciendo poco a poco, que Wally confió plenamente en él cuando Hartley llegó esa mañana a su escuela, evitando que entrara a la misma, diciéndole que estaban en problemas.

Wally confiaba en él porque ya antes había demostrado que era su amigo. En más de una ocasión, Hartley había intervenido en ayuda de Wally, sobre todo cuando estaba solo, causándole problemas con los demás villanos. Por suerte para él, a Hartley no le importaba mayormente el que los demás lo rechazaran.

-¿Cuál es el problema?- le preguntó Wally, mientras caminaban con rapidez para alejarse de la escuela. No deseaba que sus compañeros o profesores lo vieran.

-Hay un tipo que busca a Flash...- dijo Hartley -No tengo idea de quién es, pero... te puedo decir que es medio raro.

-¿Raro? ¿Raro en qué sentido?- le preguntó Wally, no queriendo pensar en lo que sus padres dirán cuando se enteren que se escapó de clases ese día. Y qué hablar de Barry… seguramente recibiría un sermón memorable por su escapada y seguramente también por la compañía que tenía en la misma.

-Es un fanático- dijo Hartley -Pero un fanático de Flash, con culto religioso y todo.

-¿De verdad?- Wally enarcó una ceja, mirando a su amigo. Lo último que se habría esperado era un culto religioso hacia la velocidad. Definitivamente habían muchos locos en el mundo -¿Cómo te enteraste?

-Tengo mis contactos- contestó el otro, sonriendo con orgullo -Lo que supe, es que viene una parte importante de su culto.

-¿Cuál?

-Sacrificio de Flash- Wally lo quedó viendo, impresionado -lo sé, yo puse la misma cara cuando supe.

-¿Qué haremos? ¿Es posible que podamos intervenir?

-Más que nada depende de ti- contestó Hartley, encogiéndose de hombros -Sabes que te apoyo.

Wally simplemente asintió, pensando en lo que debía hacer. Su tío en esos momentos no estaba en la Tierra y, por la hora, llamar a Robin simplemente estaba desechado (si es que no quería llamar la atención de Batman, por supuesto) Con Artemis pasaba lo mismo.

Finalmente decidió ir sólo con Hartley. Ese era un asunto de Flash, así que el equipo quedaría afuera de eso.

-Iremos… si es muy grave lo dejaremos y esperaremos a Flash.

-¿Y en caso de emergencia?

-… Bueno, siempre tengo el teléfono de Jay en caso de emergencia.


Si bien sabía que eso no era lo más sano (pensando en lo que tendría que hacer al día siguiente) Wally y Linda habían pasado parte de la noche conversando, esperando que finalmente Hartley se presentara para contarles aquello tan urgente que ocurría. No habían tenido tanta suerte, pero finalmente el pelirrojo le había contado lo ocurrido con Cicada y los problemas que le había traído con el resto del equipo.

Batman y Flash, cuál de los dos más furiosos, decidieron su suspensión del equipo durante un tiempo. Wally, orgulloso por lo que había hecho, simplemente respondió que lo volvería a hacer. Por otro lado, el equipo tampoco lo tomó para nada bien, mucho menos Artemis y Dick; incluso terminó un tiempo con la rubia por lo mismo y su mejor amigo también se alejó de él.

-El único que no me juzgó fue Jay- dijo Wally, mirando su vaso con atención, sabiendo que Linda lo escuchaba con muchísima atención –Ni siquiera estoy seguro de por qué lo hizo. Una tarde, cuando estaba en casa aún recuperándome, llegó a verme. Sabía que Barry visitaba a mamá todos los días, pero no subía a mi habitación a verme y con Hartley sólo podíamos comunicarme por teléfono, Artemis y Nightwing no me hablaban y mis padres con suerte y me daban los buenos días. Bueno, en fin, Jay llegó esa tarde y se sentó conmigo en mi habitación. Antes que le reclamara cualquier cosa, comenzó a hablarme de cualquier cosa, de lo más idiota que puedes pensar- Wally rió un poco, haciendo que Linda sonriera también.

-Jay se ve que es una muy buena persona…

-Te aseguro que lo es- asintió Wally –Definitivamente el abuelo perfecto, de verdad. Estuvo conmigo toda la tarde, incluso jugamos un rato algunos juegos de mesa. Antes de irse, me dijo que no tenía que preocuparme tanto, que él estaba muy orgulloso de todo lo que había hecho y que él sí entendía que si yo no lo hubiera hecho, la víctima hubiera sido Flash.

-Vaya… definitivamente es el abuelo comprensivo- dijo ella, sonriendo.

-Sí, lo es… bueno, aparte de todos esos problemas, por lo que Cicada hizo, mi velocidad se vio afectada de alguna manera. Ya antes estaba teniendo algunos problemas de control, pero después de lo de Cicada, se agudizó. En ese mismo lugar tuve la primera crisis, Hartley era el que estaba ahí y supo de ello. Después, cuando traté de integrarme nuevamente al equipo, volvía a ocurrir si ocupaba demasiado mi velocidad empezaba este tipo de ataque…

-¿Alguno de tus amigos lo sabe?

-Sólo Hartley- contestó Wally –No quiero pensar qué puede pasar si es que ellos se enteran.

-En algún momento se enterarán- dijo Linda –Esperemos que no sea durante la batalla.

-Conociendo mi suerte…- murmuró Wally, terminando su bebida –Como estos últimos años no había usado mucho mi velocidad, no había vuelto a ocurrir. Las últimas veces fueron con Neutron y cuando nos atacaron en mi casa. Lo bueno es que en cierta forma, he podido controlarlo un poco.

-¿Qué pasará cuando no puedas controlarlo?

-Quién sabe…

Ya al otro día, ambos se dirigieron hacia Central; Wally había decidido sabiamente no aparecerse por su departamento, por si acaso aparecía alguna "visita ilustre" llegaba y se le ocurría incluirse en el "paseo". Linda, como ya lo había hecho veces anteriores, acompañó a Wally a casa de sus padres para evitar preguntas incómodas. Por primera vez desde que había ido con él, Linda sintió que no le pusieron mala cara cuando la vieron.

Y no fue tan terrible cuando llegaron Barry e Iris, la segunda ya con una abultada panza.

-¡Te ves hermosa, tía Iris!- le dijo Wally, abrazándola -No tienes idea lo bien que te sienta esta etapa.

-Espero que no insinúes que estoy vieja- dijo ella, con humor.

-Aún así, eres hermosa igual- sonrió Wally de vuelta.

-Si sigues así de adulador, voy a pensar que quieres que te regale algo, como cuando eras niño- dijo Iris, riendo.

La reunión había comenzado muy agradable para la familia. Wally trataba de ignorar la mirada constante de su tío y de plano ignoró la posibilidad de hablar con él a solas.

Todo estaba muy tranquilo en su casa, notando también que Linda podía desenvolverse mejor entre ellos, sobre todo con Iris.

Y en eso estaba, conversando con su papá, cuando sonó su teléfono.

-¿Diga?- dijo, sin mirar quién era. En parte esperaba que fuera Dick.

-¡Wally, va a tú casa!- gritó Hartley del otro lado, notándose agitado.

-¿Qué?

-¡Va a tú casa, sal de ahí!

-Hartley, no tengo idea de qué estás hablando- dijo Wally, lamentándolo luego al llamar la atención de prácticamente toda su familia. Linda, sin dudarlo, llegó a su lado.

-¡Es Zoom, va a tú casa!- gritó, momentos antes que en su casa se escuchara una explosión y un grito de su madre y de Iris.


¡Volví con un nuevo cap! Se acerca la acción y la hora de la verdad, ¡esperen el próximo capítulo!

Muchos saludos a los que leen el fic y gracias por sus comentarios. Sigo afirmando que la amistad entre Wally y Hartley eran de las mejores cosas que tenía el comic de Flash.

Saludos!