Al borde del abismo.
Por Alisse.
Continuaba en el suelo, después de los golpes que había recibido, Wally aún no había podido recuperarse de ellos, por lo que tuvo que ver, impotente, cómo Zoom se acercaba a su amiga, caminando con gesto completamente amenazante. La chica, temerosa y sin saber qué hacer, sólo se dedicaba a retroceder, esperando lograr mantener la distancia entre ellos, aunque una parte de ella le gritaba que era algo completamente inútil.
-Así que... Linda Park- decía Zoom mientras se acercaba a ella, mirándola de tal forma que Linda lo único que deseaba era salir corriendo -No pensé encontrarme aquí contigo, al menos no en este tiempo, pero debo reconocer que me ahorraste mucho trabajo...- agregó luego, sonriendo con sadismo.
-¿Qué quieres decir?- preguntó ella, sorprendida, ya que sin estar segura de la razón, de pronto sintió que las palabras que había escuchado de Zoom la preocupaban mucho más. En un instante, mientras ella pensaba inútilmente en cómo escapar de esa situación, tuvo a Zoom en frente de ella, de manera tan sorpresiva que a pesar que intentó salir corriendo para alejarse de él, no fue capaz de moverse del lugar en que estaba. Cuando él la tomó del brazo instintivamente lanzó un grito, luchando para soltarse.
-¡Déjala!- gritó Wally, tratando de soportar el dolor y poder defenderla o al menos poder alejarla de él dentro de lo posible. A la vez que trataba de ponerse de pie y mantenerse así un tiempo decente, pudo ver cómo Zoom tenía a su amiga afirmada y, de un momento a otro, ponía dos dedos de su mano derecha sobre su cabeza, a la vez que lo miraba con una gran sonrisa, completamente falsa, según Wally pudo observar.
-Un sólo movimiento en falso y mis dedos traspasarán su cabeza, así de simple- dijo, ampliando su sonrisa aún más. Linda, al escuchar sus palabras, palideció aún más, revolviéndose un poco más en los brazos de su captor, esperando encontrar una forma de poder escapar de esa situación tan angustiante.
Wally se quedó quieto, sin saber del todo qué hacer. Sabía que no podía abandonar a Linda pero no era capaz de moverse bien en esos momentos. Como salida, buscó a Barry con la mirada, ya que a esas alturas era la única esperanza que le estaba quedando, pero lo vio a la distancia aún en el suelo, inconsciente... no podía esperar otra cosa, no habían pasado ni cinco minutos desde que había caído a causa de los golpes recibidos.
¿Qué podía hacer para ayudar a su amiga?
La próxima vez que Wally logró abrir los ojos, no fue capaz de moverse del lugar en que estaba tirado en el suelo, a pesar de todos los esfuerzos que hizo para cambiar la situación deplorable y decepcionante en la que se sentía en esos momentos. Extrañamente estaba de pie, flotando dentro de un campo de energía que se sentía demasiado denso, llegando al punto que le sentía que cada vez le costaba más respirar.
Después de unos momentos pudo acostumbrarse y enfocar mejor dentro de la poca luz con la que contaba. Logró ver que en frente de él, específicamente donde estaba el altar, a todos los seguidores del culto de Cicada, que lo miraban como si nunca hubieran visto a alguien pelirrojo o a un súper héroe.
Los observó durante algunos momentos más, dándose cuenta que todo ese tema del culto parecía mucho más serio de lo que pudo considerar en un primer momento.
-¡Por fin hoy, hijos míos, uno de los Hijos del Rayo ha venido hasta aquí!- Cicada se acercó a él después de decir esas palabras, poniéndose a su lado con la daga en su mano, apretada firmemente -¡Hemos sido golpeados por un rayo, Cicada y Kid Flash, y mientras que a ti te dio la velocidad, a mí la inmortalidad!- continuó, hablándole directamente a Wally, que en ningún momento había dejado de luchar -Tú o Flash debían ser atraídos por los crímenes que cometeríamos, pero todo eso ha sido evitado por tu llegada temprana y, ahora que ya estás aquí, ¡cumplirás con tu destino!
Wally no pudo hacer nada, sólo cerrar sus ojos, cuando notó que la daga bajaba directo hacia su pecho, específicamente en el corazón. Entró con tal fuerza, que el pelirrojo sintió perfectamente cómo ésta traspasaba su carne.
Extrañamente, junto con el dolor, sintió perfectamente cómo un rayo lo volvía a golpear, tal como ocurrió aquella vez cuando recreó el experimento de Barry.
Lo único que pudo hacer al sentir todo ello, fue gritar, a la vez que otro rayo golpeaba directamente a Cicada. Con ello, Wally se dio cuenta que todos los asistentes al extraño ritual parecían enloquecer por el éxtasis del momento, partiendo por el mismo Cicada.
Wally, que prácticamente no podía hacer nada, se preguntaba si es que a Flash podrían haberlo mantenido atado de esa manera el tiempo suficiente como para enterrarle la daga, pero eso era algo que ya no le importaba mayormente; la daga de Cicada continuaba en su pecho y, extrañamente, éste parecía no tener intenciones de comenzar a sanar. El dolor le era insoportable y sabía que si estaba indefenso antes, en ese estado lo estaba mucho más.
Pero de pronto, una explosión. Desde su posición y gracias a su condición, pensó que podía ser el equipo, que se había dado cuenta del problema en que se había metido y que, a pesar de eso, había acudido en su ayuda.
-Vas a soltar a mi amigo...
La voz de Hartley, seria y grave, notaba real amenaza, lo que no dejó de sorprender a Wally, ya que Hartley solía ser muy tranquilo y lo más alejado de lo que se podría definir como "peligroso".
Linda se revolvía en los brazos de Zoom, esperando que de esa forma éste la soltara después de un rato. Sabía que todos esos intentos eran inútiles, pero aún así no dejaba de intentarlo una y otra vez.
-Pensé que tendría que esperar más tiempo para conocerte por fin- decía Zoom a la chica, sin darle libertad para dejar que escapara o se moviera mucho -Se suponía que ustedes se conocerían un poco más adelante… aunque a estas alturas no me extraña que haya cambiado eso también.
Wally escuchaba confuso las palabras de Zoom, tratando de adivinar por qué Zoom podía estar interesado en su amiga. ¿Y qué trascendencia tenía eso que ellos debían conocerse después?
-¿Tú también desaparecerás?- le preguntó Zoom, acercándose a Linda lo suficiente como para hablarle al oído. La chica trataba de alejarse lo más posible de él, pero le era imposible con el agarre que Zoom tenía.
-¡Déjala!- gritó Wally, desesperado por no poder ayudarla a salir de ahí.
De pronto, una estela roja llegó con ellos y obligó a Zoom a soltarla, alejándose luego hacia donde estaba Wally. Barry había despertado y examinaba rápidamente a su sobrino y a la amiga de éste.
-Wally...- comenzó a decir Flash, al ver el estado en el que estaba el chico, a la vez que Linda se inclinaba junto a él.
-Estoy bien...- murmuró Wally, aún sin poder moverse del todo bien.
Barry, sin creerle mucho al pelirrojo, volvió sus ojos hacia Zoom, que veía la escena con una sonrisa divertida y brazos cruzados.
-No es contigo con quien vengo a luchar, Barry- dijo Zoom al velocista, levantando sus brazos en señal de supuesta rendición, Barry frunció el ceño al escuchar que decía su nombre como si lo supiera hace mucho tiempo -Ya podremos enfrentarnos en el futuro.
-¿Cómo es que sabes mi nombre?- le preguntó Barry, ignorando el agregado de Zoom.
-¿Es que no lo sabes?- preguntó Zoom, soltando una risita y hablando con todo de inocencia completamente fingida -Yo soy del futuro, Barry Allen, sé todo acerca de ustedes- quedó mirando al pelirrojo con expresión ofendida -¿Por qué no se lo dijiste, Wally?- le preguntó con tono de burla, y éste pudo ver cómo Barry lo miraba, sorprendido por lo que estaba escuchando -Yo sé que Hartley te lo dijo.
-Wally... ¿Tú sabías de él?- le preguntó Barry y el pelirrojo por momentos se sintió una muy mala persona por haber ocultado información a su tío que pudo ser de importancia… pero Wally no alcanzó a decir palabra antes que Zoom aprovechara el momento para atacar.
Wally y Linda sintieron el viento pasar cerca de ellos, sabiendo que la lucha se había reiniciado. El pelirrojo trató de incorporarse nuevamente, siendo ayudado por ella.
-¿Estás mejor?- le preguntó Linda, observándolo con atención.
-Bastante mejor- contestó Wally, buscando con la mirada a Barry y a Zoom para buscar una oportunidad de unirse a la batalla, pero no logrando hacerlo muy bien -¿Tú estás bien?- preguntó luego, rindiéndose.
-Sí, gracias...- Linda lo quedó viendo unos momentos, y luego habló, notándose incómoda -¿Qué vas a hacer, Wally?
El pelirrojo no escuchó su pregunta, atento a lo que ocurría a si alrededor y esperando en cualquier momento que su amiga o él mismo eran ayudados a la batalla. De pronto, pudo notar una estela roja y otra amarilla pasar por la calle a gran velocidad.
En esos momentos, Wally se arrepintió de haberse retirado aquella vez, sin siquiera haber luchado en contra de lo que Batman y Flash le habían dicho. Se puso de pie, esperando el momento de poder entrar a la pelea, cuando sintió unos gritos de dolor cerca de él.
Al mirar, se dio cuenta que el causante de ellos no era otro que Zoom. No estaba seguro del momento, pero el hombre del futuro fue capaz de sacarle ventaja a su tío, prácticamente dejándolo en el suelo y, sin piedad, golpearlo con fuerza desmedida en su pierna derecha.
Wally podía jurar que, con el segundo golpe, su hueso de la pierna sonó lo suficientemente fuerte como para que él fuera capaz de escucharlo a pesar de la distancia que lo separaba... y ese sonido fue seguido por un grito de dolor por parte de Barry.
Ya sintiéndose un poco mejor y llevado por la rabia del momento por lo que Zoom estaba haciendo, Wally trató de acercarse cuando se dio cuenta que Zoom tenía las mismas intenciones con la otra pierna. Sólo fue detenido instantes después por un estallido cercano, el cuál mandó a volar a Zoom, alejándolo definitivamente del velocista. No pudo evitar sonreír cuando vio que el causante de ello había sido Hartley, que llegaba a la batalla con un arma de gran tamaño.
-¿Llego muy tarde?- preguntó el otro, sonriendo con el arma inventada por él mismo en sus manos. Wally y Linda sonrieron, mientras que Barry lo miraba con la boca abierta, sorprendido por su llegada a la batalla.
-Por supuesto que no- dijo Wally, llegando a su lado en unos instantes, llevando a Linda en sus brazos y dejándola a su lado -Cuídala, ¿sí?
-No tienes que pedirlo- sonrió Hartley. Wally asintió y, de un momento a otro, Zoom estuvo en frente de él.
Wally pensó en sus mínimas posibilidades para ganarle al velocista en frente de él, considerando que el otro había dejado fuera de combate a Barry y ni siquiera se veía agotado o falto de ideas para los siguientes enfrentamientos.
-¿Miedo, Wally?- le preguntó Zoom, sonriendo con burla -No tienes mucho que hacer en contra de mí, en realidad, no tienes cómo ganarme. Una vez que acabe por fin contigo, seguiré con Flash y con tus dos amigos de aquí, y luego con Impulse- Wally frunció el ceño, no gustándole las palabras del otro -No tienes idea de cuánto me divertiré... sin contar que también está tu familia… ¿tú tía ya está esperando a los Gemelos Tornado?
Wally apretó los puños, mirando de reojo a su tío, que le devolvió la mirada inmediatamente. Con sólo verlo a los ojos, Wally intentó transmitirle todos los sentimientos que tenía por él, por el que consideraba su segundo padre.
Barry pareció comprender, pudo ver el pánico en su expresión cuando se dio cuenta de lo que iba a hacer. El pelirrojo no escuchó cuando Barry lo llamó, gritando a lo que daba su garganta.
Y Wally hizo lo que sabía hacer: correr; y lo hizo con tanto corazón y dispuesto al sacrificio por sus seres queridos, que de pronto sintió que no tenia límites.
El momento que Hartley sacó la daga de su pecho, Wally estaba a penas consciente. Adolorido y desorientado, podía darse cuenta que no estaba curándose, como debía ocurrir, al contrario, cada momento que pasaba se sentía mucho peor.
-¡Wally!- Hartley lo único que atinó a hacer después de ver la sangre que salía desde la herida, fue a tapar la misma con sus manos, esperando así ayudar un poco a detener el flujo; él sabía que los velocistas tenían la capacidad de sanar más rápido que lo normal de la gente, pero después de ver la cantidad de sangre que había, no pudo evitar dudar -¡Vamos, Wally, resiste!
-No estoy... bien...- murmuró el chico, tratando de soportar el dolor.
-Pero vas a estarlo- replicó inmediatamente el otro, sin dejar de presionar con sus manos -¿Ves? Ya estás comenzando a curarte...- agregó luego, con voz temblorosa.
Wally no sabía si eso lo decía para tranquilizarlo o sentirse mejor él mismo y convencerse de que todo saldría bien y la verdad, muy pronto dejó de preocuparse por ello, cuando por fin sintió que su cuerpo comenzó a relajarse y sus ojos se cerraban, a la vez que la preocupación se alejaba de él y parecía que todo estaría mejor… sólo debía cerrar los ojos y dejarse llevar.
-¡No te atrevas!- Hartley lo sacudió con muy poca delicadeza, causándole sobresalto y que reaccionara automáticamente -Escucha, en mi bolsillo tengo chocolate, te lo daría yo pero no creo que aprecies el sabor a sangre- agregó y Wally sonrió un poco, haciendo lo posible para que su brazo le hiciera caso y sacara el chocolate.
Después de lo que a Hartley le pareció una eternidad (en parte entendió cómo era que se sentía Wally cuando se aburría o estaba ansioso), el pelirrojo fue capaz de comerse el chocolate. En caso que no fuera suficiente, le músico tenía en su morral otras opciones que podían ayudar: más chocolate y galletas.
-Gracias...- sonrió un poco Wally, notándose un poco menos pálido.
-Sólo resiste, la ayuda viene en camino- asintió Hartley y pudo notar perfectamente cómo Wally palidecía después de escuchar esas palabras -No llamé a tu tío, sino a Jay..- se apresuró a decir Hartley, dándose cuenta de la razón del temor de su amigo -Pensé que era lo mejor, al menos él nos escuchará antes de querer asesinarme por ser una mala influencia para ti.
El pelirrojo sonrió levemente, sabiendo que lo que venía sería malo para él, tanto por parte de Barry, como por Batman y el equipo… si es que tenía suerte y la Liga no se metía en el asunto (lo que seguramente no ocurriría). Empezando, el cuestionamiento por su amistad con Hartley (lo que aún ocurría frecuentemente), estaba seguro que no iba a faltar quien pensara que lo había hecho a propósito para que lo mataran.
Fue en ese momento que comenzó, sin un previo aviso ni nada. Fue todo simultáneo según Hartley, Wally nunca podría explicar exactamente qué fue lo que ocurrió.
Electricidad rodeando su cuerpo, a la vez que un gran dolor generalizado en todos lados, lo hicieron abrir los ojos y gritar de tal forma que Hartley, sorprendido y asustado, instintivamente se alejó de él, sin saber qué hacer.
-¿¡Wally, qué ocurre!?- le preguntó, asustado y nervioso por su amigo, esperando que fuera capaz de contestarle independiente de lo que le ocurría en esos momentos.
Wally pareció no escucharlo, continuando con ese dolor punzante; como pudo se puso de lado, encogiéndose un poco. Hartley, con la boca abierta, pudo ver cómo la herida del pecho se cerraba, quedando en su lugar una cicatriz en forma de rayo.
Pero Wally parecía seguir sufriendo por el dolor, ni siquiera siendo capaz de decirle algo a su amigo para tranquilizarlo, mucho menos en pensar alguna forma de detener todo eso que sentía en esos momentos.
Hartley contuvo el aliento cuando el cuerpo de Wally pareció trasparente durante unos instantes, antes de volver a estar normal otra vez, repitiéndose un par de veces el fenómeno. Después de lo que pareció una verdadera eternidad, la crisis pareció terminar, Wally, agotado, quedó inconsciente en el suelo.
Sólo momentos después Hartley se atrevería a tocarlo, justo antes de que finalmente llegara Jay.
Pensando en su amigo, no dijo nada a Jay aparte de la herida producida por la daga de Cicada. Días después, cuando por fin pudo comunicarse con Wally, éste le agradecería el que no les contara del extraño ataque que sufrió.
A partir de esos momentos, sólo sería un secreto entre los dos.
Wally sólo esperaba que su cuerpo soportara hasta el final el esfuerzo que estaba haciendo y que no le diera esos ataques antes que terminara con Zoom definitivamente. Porque de una cosa estaba seguro: no se quedaría tranquilo hasta que el otro velocista no cayera y así se asegura que dejara a su familia en paz.
El momento en el que llegó a su límite de velocidad, pudo ver cómo Zoom sonreía con desprecio a la vez que aprovechaba su lentitud para atacarlo sin detenerse y sin piedad. Pero por la mente de Wally no pasó la derrota. Esa no era una opción si es que estaba la seguridad de su familia en juego.
De pronto, a la vez que apretaba los dientes para concentrarse, cerró los ojos y cuando volvió a abrirlos, notó que los movimientos de Zoom cada vez se hacían más lentos, al punto que los veía como si fueran en cámara lenta; algo así nunca le había ocurrido. Fascinado por ello y sabiendo que era su oportunidad, Wally comenzó el contraataque.
Cada movimiento que hacía era más rápido que el anterior, al punto que era capaz de ver cómo Zoom lo miraba con horror por lo que estaba logrando en la batalla. Ahora no era Zoom el que llevaba las direcciones en la batalla, era Wally, los golpes que daba y los impulsos que éstos tenían los que enviaban a Zoom por los aires.
Fascinado, Wally podía sentir el poder que corría por su cuerpo, dándole velocidades tales que nunca había experimentado anteriormente, ni en sus mejores tiempos. Habían dado vueltas al planeta en contadas ocasiones en sólo unos cuantos segundos; sin saber qué era, podía sentir una conexión a algo superior, poderoso e indescriptible. Y esa conexión estaba centrada en su pecho, en la cicatriz que Cicada había dejado hacía unos cuantos años.
Kid Flash no sabía qué ocurría, pero esperaba que durara hasta que Zoom estuviera fuera de combate.
El último golpe en la cara y Zoom quedó tirado en la calle desde donde había partido todo. Malherido, inconsciente y débil, ni siquiera fue capaz de moverse una vez que quedó en tierra. Wally fue visible para los demás instantes después y lo que vieron los dejó con la boca abierta, sobre todo a Barry. El muchacho, con su uniforme de Kid Flash, estaba rodeado de energía, llegando al punto que las piedras y pavimento suelto a su alrededor se elevaba en el aire y se desintegraban.
-Wally...- Barry estaba con la boca abierta, el pelirrojo no se había movido del lugar pero Barry no necesitó eso para darse cuenta que lo había pasado con él hacía pocos momentos, lo había cambiado, no sería el mismo a partir de ese momento. Incluso su manera de pararse era diferente. Y fue ahí que Barry supo que su sobrino había alcanzado un poder que, hasta ese momento, él no había logrado, lo mismo con Jay y Bart.
Ninguno había alcanzado a moverse siquiera cuando un nuevo ataque comenzó. Sorpresivamente, pareció que electricidad comenzó a rodearlo y Wally, presa del dolor, cayó de rodillas, tomándose la cabeza.
-¡Wally!- Linda tuvo intenciones de acercarse a él, pero Hartley la detuvo tomándola del brazo -¡Hartley...!
-No puedes acercarte a él cuando le ocurre eso, ¿o es que no recuerdas la última vez?- le dijo, sin soltarla.
Barry abrió la boca al escuchar eso. Quiso pedir una explicación de lo que los otros dos habían hablado sobre su sobrino, pero no tuvo tiempo, ya que Linda golpeó a Hartley en el estómago con fuerza, haciendo que la soltara y luego comenzó a correr hacia el pelirrojo.
-¡Linda, no!- mucho más rezagado que ella, Hartley también comenzó a correr hacia Wally y, por instantes, Barry tuvo la misma intención, hasta que recordó lo mal que estaba su pierna, por lo que tuvo que quedarse en donde estaba, observando.
Wally continuaba en la agonía. De rodillas en el suelo podía sentir la electricidad recorrerlo entero, causándole dolor generalizado. La diferencia con las veces anteriores, era que sentía perfectamente cómo el dolor se incrementaba en vez de disminuir.
-¡Wally!- al abrir un poco los ojos, pudo ver que Linda se acercaba a él corriendo, pudo notar que Hartley hacía lo mismo.
Fue en esos momentos que pudo sentirlo. La conexión que tenía con ese otro lugar o dimensión, el poder que eso desconocido tenía y que se manifestaba en esos momentos con toda la energía que tenía a su alrededor. Sin saber la razón, de pronto pareció comprender qué era lo que ocurriría con él, estaba en su cabeza.
Sin saber qué hacer, extendió su mano hacia Linda. No deseaba irse, quería volver a ver a Artemis, abrazarla y estar con ella, afrontar los problemas juntos y superarlos; deseaba volver a ver a Dick y pedirle perdón por su forma de actuar del último tiempo... deseaba estar con su familia, tener una nueva oportunidad con sus tíos.
Pero de pronto pareció verlo. Instantes antes que Linda lograra tocarlo, las palabras de Zoom hicieron eco en su cabeza. Él lo sabía.
Finalmente reaccionó cuando sintió que Linda tomaba su mano..
Instantes antes que un rayo cayera sobre ellos.
Seguido por un profundo silencio.
Hola a todos!
He aquí el penúltimo capítulo del fic... como se darán cuenta, a Wally le pasó casi lo mismo que en la serie (más que nada basado en la saga Crisis de los cómic de DC). Les soy sincera y aclaro que este final estaba pensado desde antes que terminara la serie, de hecho, estuve a punto de cambiarlo por eso mismo... pero como haré continuación de este fic (que será, espero, más corto), decidí continuar.
Un hurra por Wally y la golpiza que le dio a Zoom xD.
Hasta pronto!
