CAPÍTULO 8
FINAL
El oji azul caminaba lentamente y en la entrada del hotel, paró su camino, su corazón le dictaba que esto no tenía que ser todo con Akane, así es que de inmediato volteo y se dirigió a ella, tal vez para decirle lo que sus sentimientos le dictaban.
-Akane…- pronunciaba su nombre.
-Ranma…-… dijo ella, posando su vista en la de él, ambos perdidos en la mirada del otro.
-¡Akane cielo, al fin has llegado!-… pronunciaba Kotaro con una gran sonrisa, sacándolos a los dos de su mundo…
-Ko-Kotaro-… murmuraba la pequeña Tendo.
-Ya empezaba a creer que jamás ibas a llegar… ¡ven para acá preciosa!-… se lanzaba el castaño envolviéndola en un fuerte abrazo y dándole un pequeño beso en los labios, el oji azul solo observaba la escena, simplemente se había quedado sin palabras, y sus ilusiones estaban muriendo poco a poco. La peli azul solo sonreía nerviosamente, de hecho sentía que se encontraba en una situación muy incómoda.
-Eh… ¿y usted quién es?-… preguntaba el novio de Akane al ver que el chico de la trenza se encontraba mirándolos. Ranma solo permaneció callado y posó su vista en Akane.
-El es Ranma… el me trajo hasta aquí a Dublín-… mencionaba la hija menor de Soun.
-Ya veo, mucho gusto Ranma… gracias por traerme hasta aquí a ¡esta preciosidad de mujer!-… volvía a envolverla en un abrazo.
-Basta Kotaro jeje-… le murmuraba Akane mientras que Ranma seguía de pie en el mismo lugar.
-¿Ya le pagó?-… preguntaba el joven a Ranma al ver que este no se iba… -A ya sé, no le dio propina… tome-… le entregaba cincuenta euros, mientras que la peli azul quería que se la tragara la tierra.
-No, no se moleste, ya me pagó-… mencionaba el oji azul.
-Entonces nuevamente gracias por su servicios-… decía el castaño para nuevamente posar la vista en la pequeña Tendo y brindarle un gran beso, al cual ella tuvo que corresponder. El joven Saotome sabía que ya no tenía nada que hacer allí, y lentamente dio la vuelta para empezar a caminar hacia la salida.
-Cielo, te extrañé tanto… y sabes, todo este tiempo he estado pensando, y sabes creo que llegó el momento-… el novio de la hija menor de Soun se hincaba sobre su rodilla izquierda, y de la bolsa de su saco, sacó una pequeña cajita negra.
-Akane, ¿quieres casarte conmigo?-… habría la cajita mostrando un lujoso y hermoso anillo de oro. Ranma al oír eso detuvo su pasó, claramente oyó aquella declaración, pero él no podía interrumpir ese momento.
-Kotaro-… la joven se colocaba la mano en su pecho, no creyendo que su novio, aquel hombre que había tardado bastante en pedirle que fuera su esposa, le propusiera matrimonio, y justamente el día que ella planeaba decírselo.
-Anda, que dices-… mencionaba él aun con la cajita en la mano, ella solamente observaba aquella joya, quedándose en silencio.
-Cariño, no te quiero presionar… pero todos nos están viendo-… le susurraba el castaño. Ella alzó su vista y en efecto varias personas estaban observando aquella escena de amor, de inmediato volteó hacia donde estaba el oji azul y pudo notar como abrió la puerta perdiéndose en la calle.
-Akane, cielo-… Kotaro se estaba empezando a preocupar por el silencio de su novia.
-Si Kotaro, acepto-… soltaba ella obteniendo un aplauso de todos los presentes mientras que Kotaro le colocaba el anillo para de inmediato besarle y darle un fuerte abrazo.
El joven Saotome se encontraba sentado en una banca, observando a detalle la foto de la noche en la que fueron marido y mujer, instintivamente sonrió. Minutos después se dirigió hacia un teléfono y empezó a marcar.
-Hola, oye, me gustaría hablar contigo, ¿crees que te pueda ver?-… cuestionaba el chico de la trenza… -Ok perfecto, ahí nos vemos, bye-… colgaba el teléfono empezando a caminar
Ranma se encontraba tomando una taza de café caliente debido al frío que empezaba a caer, estaba tan sumido en su mundo que no se dio cuenta que una rubia, parecida a su ex novia se acercaba a él.
-¡Ranma, que gusto verte!-… saludaba la muchacha.
-Hola Janeth, el gusto mío, anda siéntate-… invitaba el oji azul pidiendo otro café para ella.
-Y bien, ¿de que quieres hablar conmigo?-… cuestionaba la linda rubia de ojos azules.
-Verás, cuando falleció tu hermana en aquel accidente, supe que a ti te dieron sus pertenencias-… la bella joven rubia, era sin duda alguna la hermana menor de la ex prometida de Ranma.
-Si así fue, aunque ¿Por qué el interés por las pertenencias de mi hermana?-… Janeth tomaba un sorbo a su café.
-Bueno, es que entre las pertenencias que te dieron, un anillo que le había dado tu hermana se encontraba ahí-… le comunicaba el oji azul.
-¿Anillo?, ¡Ah sí!... pensé que ese anillo lo había comprado mi hermana-…
-No, no fue así, esa joya se la di a tu hermana cuando le pedí que se casara conmigo… pero ambos sabemos lo que pasó entre nosotros, y creo que el anillo me sigue perteneciendo, espero me comprendas-… decía un poco apenado el chico de la trenza, pero ahora que lo pensaba, el anillo de Nodoka, significaba mucho para él.
-Te comprendo Ranma, y tienes toda la razón a pedirme ese anillo… sabes aunque aún sigo lamentando lo que le pasó a mi hermana, fue una tonta al traicionarte. Pero ya lo pasado ha pasado-… le decía muy sinceramente la rubia.
-Así es… ¿entonces, si me lo devolverás?-… terminaba su café.
-Si claro, con mucho gusto, lo tengo en mi casa, anda vamos-… se levantaban los dos platicando amenamente. Su ex cuñada siempre había sido una gran amiga para él, pero debido a los acontecimientos del pasado decidió perder comunicación con ella.
A la mañana siguiente el oji azul nuevamente se encontraba en Wexford, por intuición subió a la habitación en la cual se había hospedado Akane.
-Vaya, ya no me acordaba del desastre que ocasiono esa tonta aquella noche-… le salía una gota de sudor al estilo anime al ver el guardarropa tirado y la clavija quemada, aunque eso sí, la cama estaba tendida.
-¿Y esa caja?-… se cuestionaba al ver el joven Saotome una pequeña caja de cartón tirada, al parecer había caído del interior de ese mueble, de inmediato la tomó y sus ojos brillaron un poco.
-Es, ¡es mi dinero!-… exclamaba con una sonrisa el chico de la trenza. Hace unos meses había perdido sus ahorros, pero al parecer todo este tiempo anduvieron en esa caja de cartón.
-Genial, aún siguen intactos mis mil euros… de la que me he salvado-… suspiraba aliviado, de pronto una gran idea cruzo en su mente.
Los días habían pasado y Ranma se encontraba entusiasta, ya que decidió invertir ese dinero en su negocio para hacer reparaciones y mejorar su menú, incluso hasta invito a Janeth junto con otros de sus amigos para que le ayudaran. Increíblemente su negocio se levanto en días y había recuperado la inversión junto con trescientos euros más, es decir que contaba con mil trescientos euros para pagar su deuda.
-Vaya Señor Saotome, veo que le ha ido bastante bien, supongo que ya podrá pagarme-… se adentraba al negocio aquel banquero, y detrás de él se encontraban cuatro hombres que embargarían el lugar si no pagaba.
-En efecto, me ha ido muy bien… aunque solo conseguí mil trescientos, tome-… le daba el dinero.
-Muy bien señor Saotome, pero su deuda es de mil quinientos, así es de que si no me da los doscientos restantes, me temo que tendré que embargarlo-… sonreía arrogante aquel tipo.
-¡Qué!... pero si ya solo me resta muy poco, deme por lo menos un par de días más-…
-Lo siento pero no puedo, negocios son negocios… muchachos llévense todo-… daba la orden, el oji azul se sentía con las manos atadas ya que al parecer iba a perder su restaurant justamente cuando este iba hacia arriba.
-¡Esperen un minuto!-… exclamaba uno de los ancianos, cliente frecuente de Ranma… -No permitiremos que se salgan con la suya-… sacaba un billete de diez euros y se lo aventaba en la cara al banquero.
-Tienes razón viejo-… decía otra persona de edad adulta, de igual manera sacaba su billetera y le lanzaba un billete de la misma cantidad al tipo de traje, toda la clientela se entusiasmo por dicho acto y de inmediato muchas personas que se encontraban en el lugar se animaron a hacer lo mismo y le aventaban en su cara los billetes a ese ser arrogante.
-Bueno creo que con eso queda pagada la deuda-… sonreía muy triunfante el oji azul.
-Así parece-… contaba el dinero… -Hasta nunca, vámonos muchachos-… se alejaba el banquero con una gran derrota y humillación, pero se lo merecía por ser tan avaro.
-¡Muchas gracias a todos!... solo por eso les invito un trago ó café y un postre a todos-… informaba feliz el oji azul a sus clientela que se mostró muy animada por ese hecho.
Más allá de las fronteras, en Tokio se celebraba una reunión especial, el motivo era celebrar que Akane y Kotaro muy pronto iban a contraer nupcias. Todos los invitados se veían de una clase social alta, y era obvio ya que los novios, y ahora futuros esposos tenían una gran posición social. La pequeña Tendo vestía un hermoso vestido de noche, color azul marino, el cual remarcaba su hermosa silueta, y a la altura de su pecho traía un puesto un lindo collar de plata, no cabía duda que se veía como una diosa.
-Akane, luces espectacular… ¡y ese anillo se te ve divino!-… elogiaba la mejor amiga de la peli azul.
-Gracias Sara, pero no es para tanto jeje-… movía su muñeca un poco apenada.
-¡Claro que lo es!… y además la recepción está espectacular, supongo que tú te has encargado de la decoración-… inquiría la peli naranja, viendo lo lujosa y presentable decoración de la casa de Kotaro, lugar en donde se celebraba la reunión.
-Si yo lo hice… me alegra que a mucha gente le ha fascinado-… sonreía la hija menor de Soun mientras tomaba una copa de vino que uno de los meseros le había ofrecido.
-Hola Sara, que gusto verte por acá… ¿te estás divirtiendo?-… llegaba Kotaro con un elegante traje negro con corbata roja.
-Hola Kotaro… si y bastante, le decía a tu futura esposa que todo está divino, y vaya hasta que al fin te has decidido a asentar cabeza, pillín-… le codeaba en las costillas mientras le lanzaba una mirada inquisidora.
-Jeje así es, de hecho, hubo una buena razón para hacerlo-… abrazaba a Akane.
-Así y, ¿cuál fue cielo?-… le preguntaba la peli azul con una gran sonrisa.
-Bueno, ¿recuerdas a las personas que nos van a rentar el departamento que queremos?-…
-Si claro, pero que hay con ellos-…
-Bueno resultó ser que son personas con tradiciones antiguas y muy conservadoras, en donde las parejas que quisieran vivir allí tenían que estar casadas-… seguía abrazando a la chica mientras que con la otra mano sostenía una copa de champagne, a la cual le dio un trago para seguir hablando… -El punto es que, si estamos casados nos rentarán el departamento, si no lo estamos no lo harán. Entonces me puse a pensar, y dije ¿por qué no?, al fin de cuentas algún día nos íbamos a casar ¿no es así amor?-… Kotaro inconscientemente se estaba poniendo la soga al cuello.
La pequeña Tendo se había quedado callada con las declaraciones de Kotaro, dándose cuenta de que le habían pedido matrimonio solo para poder vivir en aquel lugar y no porque su novio realmente quisiera hacerlo.
-¿Cielo?-… decía Kotaro un poco preocupado por el silencio de su prometida.
-Eh… si Kotaro, algún día lo íbamos a hacer-… reaccionaba la hija menor de Soun con una sonrisa falsa. Su gran amiga tampoco sabía que decir, también estaba sorprendida por lo que escuchó, y de cierta manera le daba pena que el compromiso de Akane fuera más que por amor, por interés.
La pequeña Tendo se encontraba sola, en una sala de aquella casa en donde se estaba celebrando el anuncio su futura boda. Sus ilusiones con Kotaro habían desaparecido, no podía negar que hace un tiempo lo amó, pero con el paso del tiempo el cariño que ellos se tenían se había convertido en algo monótono, algo que ya no era especial sino común. Hace poco cuando se reencontró con Ranma, fue como si su mundo una vez más se hubiera iluminado con la presencia de aquel sentimiento al que le llaman amor. Entonces ¿de qué serviría casarse sin amor?, en donde las cosas y el día día iban a ser prácticamente infelices.
"Kotaro solo lo está haciendo por interés, es como si matara dos pájaros de un tiro"… reflexionaba la hija menor de Soun sentada sobre un sofá de aquella sala… "No es que no quiera vivir en ese extraordinario lugar, pero no de esta manera… ¡por dios que voy a hacer!-… en ese momento visualizo la pantalla que tenía enfrente de ella, ni siquiera se había dado cuenta de que el televisor estaba encendido, y para su sorpresa, en ese justo momento estaba pasando una película de Godzilla, en donde atacaba a la ciudad destruyendo todo a su paso e incendiando todo a su paso, entonces el recuerdo de Ranma volvía a su mente.
FLASH BACK
-Te haré una pregunta, si Godzilla atacara la ciudad y de su boca escupiera fuego hacia tu casa… de todo el lugar, ¿qué sacarías?-… cuestionaba Ranma.
-¿Eh?, ¿qué clase de pregunta es esa?-… la chica de ojos chocolate se sacó mucho de orbita con dicho cuestionamiento.
-Responde, de toda tu bonita casa decorada, ¿qué te llevarías?-… volvía a preguntar.
-Eh, bueno saltándonos la parte tonta del Godzilla, yo supongo que me llevaría lo que tenga más valor-… seguían caminando cuesta arriba.
-Jáa-… el oji azul sonreía moviendo la cabeza negativamente.
-Bueno ya que estamos con preguntas tontas, tu dime ¿qué sacarías?-… interrogó Akane, pero Ranma solo seguía caminando sin decir nada… -Anda dime, si Godzilla quema tu casa ¿qué es lo que te llevarías?-…
-No te lo diré-… sonreía el oji azul.
-Baka, no cabe duda que estás algo loco-… se rascaba su sien.
FIN DEL FLASH BACK
Su vista se mantenía en el televisor, pero su pensamiento se encontraba en otro lugar, de repente subió la mirada al techo y observo fijamente la alarma de incendios, aquel aparato que con detectar la presencia de humo sonaba sin parar alertando a todos de un posible fuego.
Ella por instinto se levanto, tomo una copa de champagne y de la nada sacó un encendedor, colocando la flama en esta, de inmediato el líquido del alcohol se incendió y en unos cuantos segundos produjo humo que rápidamente fue detectado por la alarma. Todos los invitados escucharon aquel sonido, evacuando de manera inmediata el lugar.
-¡Akane, Akane!-… corría Kotaro buscando a su prometida… -Akane cielo, que bueno que está bien, ¡pronto hay que tomar todo lo de valor!, ¡toma las laptops, las cámaras, todo lo de absoluto valor cielo!-… pedía Kotaro al ver a la chica ir hacia la salida.
-Si Kotaro, enseguida te alcanzo-… le sonreía la joven, pero cuando vio que este se alejo, enseguida abandonó el lugar. Kotaro en un par de minutos llevaba en ambas manos un sinfín de artículos eléctronicos.
-Akane ¿puedes echarme una mano con esto?-… cuestionaba pensando que su prometida se encontraba cerca… -¿Akane?-… volvía a preguntar al verse solo en su casa, en ese momento todos se habían ido incluyendo a la peli azul.
Del otro lado, en Wexford, el oji azul se sentía bastante aliviado de haber pagado ayer su deuda, ahora sí nuevamente se podía dar el lujo de prosperar con su restaurant, y los frutos se reflejaban en la inmensa clientela que tenía desde que abría hasta que cerraba. Sin embargo le extrañaba a ella, a aquella marimacho que durante su juventud era motivo de sus alegrías, y era su compañera en incontables aventuras, aunque sabía que ella se iba a casar, se sentía feliz por haber compartido una vez más momentos que siempre perdurarían en su mente, lo único que le quedaba esperar es que el tal Kotaro la hiciera inmensamente feliz.
-Ranma ya está listo el pedido-… informaba su amiga Janeth entregándole una caja que en su interior traía una suculenta pasta con queso y pollo.
-Gracias Janeth… encárgate del lugar en lo que yo lo llevo-… pedía amablemente mientras se colocaba su chaqueta para salir, ya que la noche se estaba adentrando.
-Cómo usted ordene jefe-… ambos reían, a pesar de los años su amistad seguía siendo una de las mejores. El chico de la trenza de inmediato subió a su auto y vio la dirección, pero abrió los ojos como platos al ver que dicha dirección solo se encontraba a una escasa cuadra de su establecimiento.
-No cabe duda que la gente hoy en día se ha vuelto más floja… mira que pedir comida a tan solo una cuadra del lugar, en fin, así es el negocio-… salía de su auto ya que no tenía caso ir en él, caminó la cuadra y de pronto vio a una joven de espaldas, sentada. Ahora que veía, la dirección tenía una nota que decía; favor de entregar el pedido a la señorita de la banca.
"Debe ser ella"… camino hasta quedar detrás de la joven… -Disculpe ¿usted pidió una orden de pasta?-… cuestionaba.
-Así es, fui yo-… la chica se levantó de su lugar con una gran sonrisa para de inmediato voltear y ver aquellos ojos azules.
-Aa… A-¿Akane?-… decía muy lentamente el nombre de la peli azul, estaba tan sorprendido que ella estuviera nuevamente frente a él… ¿Qué, qué rayos haces aquí?-…
-¿Eh?... vaya Ranma, tu siempre tan gentil con tus bienvenidas-… enarcaba su ceja mientras cruzaba los brazos a la altura de su pecho.
-Eso no responde mi pregunta… que ¿me vienes a invitar a tu boda con Kotaro?-… Se sentaba el oji azul en la banca volteando la vista hacia otro lado.
-Veo que estás celoso-… mencionaba divertidamente la hija menor de Soun.
-¿Por qué debería estarlo?-… dijo Ranma con los brazos cruzados y cerrando los ojos.
-Ranma, verás, mi relación con Kotaro al final de cuentas no tuvo rumbo, y me desprometí de él… sabes en estos días me he dado cuenta de muchas cosas, y entre ellas, me di cuenta que realmente el matrimonio se debe hacer con alguien con quien realmente quiera ser feliz todos los días-… empezaba a relatar la pequeña Tendo obteniendo toda la atención del joven Saotome.
-Sabes es curioso, pero he pensado aquella pregunta que hace unos día me dijiste, la de que sacaría si Godzilla atacara mi casa-…
-¿Y qué sacarías?-… preguntaba Ranma.
-No sacaría absolutamente nada… porque, porque todo lo que yo de verdad quiero, se encuentra aquí, contigo-… declaraba la pequeña Tendo con un bello tono carmín en sus mejillas, el oji azul se había quedado paralizado, jamás se hubiera imaginado escuchar esas palabras.
-Ranma, se que tal vez sea atrevida con lo que voy a proponerte… pero me gustaría que lo intentáramos, que dejemos que el destino esta vez sea el que se encargue de guiarnos… que esta vez no tengamos un compromiso impuesto como en aquellas épocas, sino que la suerte y el amor sean los que nos guíen. ¿Qué, qué dices?-… finalizaba totalmente sonrojada por su declaración, el oji azul estaba procesando todo lo que acaba de escuchar, así es de que de inmediato en su rostro apareció una sonrisa.
-Toma-… le entregaba la comida, para después retirarse muy sonriente. Akane quedó helada ante tal acción.
-Creo que eso significa que no-… se paró de la banca para empezar a caminar con la mente perdida, incluso se le olvido la pasta que le había traído Ranma, sus hermosos ojos chocolate poco a poco fueron invadidos por las lágrimas, sus esperanzas se habían hecho añicos.
La pequeña Tendo siguió caminando por alrededor de diez minutos, llegó hasta la cima de un pequeño cerro, y ahí, sentada sobre una roca admiraba la luna limpiándose cada una de esas gotas salinas. El silencio dominaba aquel espacio, y la luz de ese hermoso satélite natural lo iluminaba, era como si la luna cobijara a Akane acompañándola en su pena.
"Y ahora que voy a hacer"… su llanto se empezaba a intensificar… "Supongo que tendré que regresar a Japón, y yo que creía que él y yo tal vez…"-… pensaba la hija menor de Soun con un gran nudo en la garganta.
-Akane-… llamaba una voz a sus espaldas… -Me puedes decir ¿Por qué te fuiste y no me esperaste?, además olvidaste tu comida-… le mostraba la bolsa en donde traía la pasta que le había preparado.
-Me fui porque ya no tenía nada que hacer allí-… se levantaba Akane agachando la mirada.
-Boba, tuviste que haberme esperado jeje-… le sonreía el oji azul.
-Pero para que, si dijiste que no a mi propuesta-… susurraba Akane las palabras que apenas y habían llegado a oídos del joven Saotome.
-Yo nunca dije que no-… metía su mano derecha en uno de sus bolsillos para extraer aquel anillo que era tan importante para él... –Mira, solo fui por esto-… le mostraba la joya a la altura de su mirada.
-¿Y crees que era un buen momento para ir por ese anillo?-… bajaba nuevamente su mirada al suelo verde.
-Pues supongo que sí… Akane, este es el anillo que me regaló mi madre, de no seguir tu consejo tal vez nunca lo hubiera tenido de vuelta conmigo, y si Godzilla atacara mi casa, esto sería lo único que sacaría de ahí-… se sinceraba el joven Saotome mostrando una leve sonrisa, Akane solo se limitó a verlo de una manera enternecida.
-Akane y con respecto a lo que me dijiste hace unos momentos… déjame decirte que rechazo absolutamente tu propuesta, no quiero que ni el destino ni la suerte nos guíen en una relación-… al oír eso, el corazón de la peli azul se hizo totalmente añicos, no pudo evitar que de sus ojos nuevamente empezarán a brotar esas lágrimas, de pronto sintió como Ranma le levantó el rostro limpiándole esas gotas de dolor.
-Pero, lo que sí quiero, es que seamos nosotros los que guiemos esa relación que a ambos nos gustaría tener-… dijo Ranma sin titubeos y con mucho cariño.
-¿Ah?...- había escuchado bien, se preguntaba a sí misma.
-Akane…- se hincaba sobre su rodilla derecha delante de ella… -¿Te quieres casar conmigo?-… sostenía con dos de sus dedos la joya de Nodoka.
-Ra-Ranma, ¿lo dices en serio?-… sus ojos empezaban a brillar nuevamente.
-Claro tonta jeje, y créeme que estar pidiendo matrimonio en donde hace un frío de los mil pingüinos no es muy cómodo-… bufaba… -entonces, ¿aceptas?-…
-Yo, ¡Claro que acepto!-… exclamaba con toda la alegría del mundo.
-Bueno, entonces, permítame su mano señora Saotome-… le colocaba el anillo sellando su unión.
-Señora Saotome, eso se oye tan bien jeje… creo que si no hubiera pasado esto, me hubiera quedado a dormir aquí con este frío-… inquiría Akane con el dedo en la barbilla pero sin dejar de mostrar su linda sonrisa.
-Bueno, pues te puedes quedar conmigo… pero eso te va a costar-… bromeaba Ranma levantándose del suelo para quedar frente a frente con ella.
-Siendo así, añádelo a mi deuda jeje-… en ese preciso momento ambos finalizaban su momento con un beso, un beso que esta vez no fue obligado, sino porque ambos en su interior lo necesitaban para librarse de su pasado y con ese acto de amor puro iniciar su futuro, uno al lado del otro, tal y como debió ser desde el principio, teniendo como testigo fiel a la hermosa luna que parecía brillar mucho más por lo que presenciaba.
-Bueno señora Saotome, una vez cumplida nuestra boda, llegó el momento de irnos de luna de miel-… decía Ranma con un traje, pero sin la corbata, ya que sentía que tanta formalidad no iba tanto con él, ambos se encontraban dentro del recién auto reparado del oji azul.
-Pero Ranma, creo que no vamos a llegar ni a la esquina con este auto-… sonreía la hija menor de Soun dándole un pequeño beso en la mejilla a su marido.
-Ya te dije que éste es un clásico, así es de que no te preocupes, podríamos ir hasta el otro lado del mundo si queremos-… le devolvía el beso pero en los labios.
-Está bien, voy a confiar en ti-… la peli azul llevaba puesto un vestido blanco de novia, pero muy modesto, y para su gusto estaba muy hermoso y cómodo.
-Bueno, vámonos-… arrancaba el auto poniéndolo en marcha.
-Oye espera, ¿y porta-chan?-… se preocupaba Akane.
-Descuida, va a amarrada atrás-… reía Ranma.
-Baka, que no ves que va a quedar peor que un trapo viejo-… reprochaba la señora Saotome,
-La enviaremos a la lavandería y listo-… le sacaba la lengua para que después ambos se fueran carcajeando, por su parte porta-chan era jalada por el coche de Ranma, y enfrente de ella tenía una hoja pegada con el título: Recién casados. Y así comenzaron su vida de casados sabiendo que era el inicio de su nueva aventura, en donde ambos siempre serían los protagonistas.
FIN
Hola a todos =D… bueno después de tomarme un tiempo para poder escribir el final, aquí se los traigo, como verán es el capítulo más largo de la historia, y es que lo ameritaba por ser el fin n.n… saben, originalmente la historia estaba planeada que llegara hasta aquí, ya que como es una adaptación, como que tenía que seguir el guión XD… pero alguien muy especial (maxhika), me pidió que hiciera un epilogo para esta historia, así es de que he decidido hacerlo, pero ya será totalmente mía la idea…. Muchísimas gracias a cada uno de los que me han estado leyendo y apoyando, de verdad eso me alentaba a seguir escribiendo para ustedes, y chan chan chan, llegó el momento de revelar la película…. El título original en inglés es: "Leap year", que en español significa año bisiesto. Ahora los doblajes en español, existen dos; el latino, y español de España. Para el latino la pueden buscar como; "Propuesta de año bisiesto". Y en doblaje de España la encuentran como; "Tenías que se tú"…. Tenía el link del la película en doblaje latino, pero cerraron el blog que la tenía u.u, y no he podido encontrarla, pero si la buscan como "Tenías que ser tú", seguramente si la encuentran, ya si les agrada más el idioma original, también existen versiones subtituladas. Ya ahora si les puedo comentar el nombre, ya que prácticamente la historia ha llegado a su fin n.n… Por cierto, en el anterior capítulo cuando Ranma mencionó que sólo ha amado a dos personas, pues su primer fue Akane y el segundo la rubia.
Elena 79: Hola amiga n.n… muchísimas gracias por seguirme en esta historia, de verdad todos tus comentarios han sido valiosos. Pues ya sabes que Akane fue el otro amor, nada más que en ese momento no se lo iba a revelar XD… y pues sí, ya tan rápido llegamos al final, y con un final feliz en donde la pareja más famosa de Nerima, quedó unida… un abrazo.
Lobo de sombras: Que tal XD… jajajaja eh… bueno pues, no pensé en matar a Kotaro porque no lo vi tan necesario, solo con que se alejara de Akane fue más que suficiente jeje, gracias por tus comentarios, saludos n.n.
Lulupita: Hola mi estimada amiga n.n… si, la verdad fue triste la parte en donde Ranma perdió a su ex prometida, primero con su traición y para rematar perdió la vida u.u… y si pensaste que Akane era su otro amor, adivinaste! XD… miles de gracias por apoyar el fic, que bueno que la adaptación haya sido de tu agrado, un abrazo.
Y BUENO POR AHORA HA SIDO TODO, NOS LEEMOS EN EL EPÍLOGO, CUÍDENSE MUCHO… n.n
