¡Hola!, sí, lo admito, soy una desconsiderada, estos últimos largos meses pasé por muchos cambios en todo aspecto y superé bastantes problemas, así que ahora puede escribir, no quería llegar y hacer un capitulo por hacerlo, así que me entró el bichito y al fin terminé este. Ahora :¡pueden tirarme tomates!. Mil perdones por la espera. sin mas que decir, el 3 capitulo
3º cap: Miedo.
Un escalofrío recorrió mi columna vertebral al escuchar un grito desgarrador. Mi corazón se apretó impidiéndome respirar y quedé paralizada en la entra de la cabaña. Pero algo me hizo reaccionar, un grito que penetro en mis oídos, una suplica que me desgarraba el alma un "Leah" tan intenso que provenía de mi hermano y un par de voces que trataban de calmarlo, inmediatamente mis sentidos reaccionaron y el olor a tomates podridos me quemó la nariz. Entré con pasos decididos al living y la imagen ante mis ojos provocó que me marease y recobrara la compostura tan rápido que me sentía aturdida. Los ojos de mi hermano al verme suplicaban ayuda y corrí a su lado interponiéndome ante Bill y Carlisle, que trataban de parar el sangrado o hacer algo con las heridas de Seth, tomé su mano que temblaba y busqué la mirada de Carlisle pidiendo alguna explicación, Seth debía estar ya regenerado ¿Qué pasaba?, pero Carlisle no tenia la respuesta, solo trataba de contener la hemorragia, de tratar de que Seth no se desvaneciera, estaba pálido y con los labios amoratados y sucumbía a grandes embates de dolor: todo su costado derecho, desde el brazo a la cadera estaba expuesto, podía ver sus músculos e incluso sus costillas entre la hemorragia de sangre que brotaba intensamente roja. Su brazo derecho estaba totalmente arañado y tenía dislocado el hombro. Un grito de dolor al sentir como Carlisle en un movimiento ligero y seguro lo acomodaba en su lugar lo hizo estremecer y mirarme con ojos aterrados.
Bill que sostenía entre sus piernas una lavatorio con agua tibia completamente roja, miraba atonito y Carlisle me dirigia miradas de preocupación mientras su manos se movían ágiles, conteniendo la sangre, poniendo algun hueso en su lugar, mientras lentamente, casi a medida tortuosa Seth de una forma u otra regeneraba.
Un ruido me hizo alzar la vista y vi a Jacob que miraba impactado la escena. No sabia hace cuanto había llegado y lo miré asustada, sus ojos buscaban los míos intensamente y fije la vista en mis manos, en mi ropa empapadas de sangre. Un gemido de Seth al regenerar su par de costillas rotas me hizo clavar la mirada en él nuevamente. Nadie rompía el silencio, excepto los desgarradores quejidos de mi hermano que me partían el alma e incrementaban mi miedo de perderlo... ¡No! no podía perder a mi hermano también, ya había perdido a importantes seres queridos se habían ido: mi padre, Sam... ¡maldito Sam!. Todo parecía dar vueltas a mi alrededor, la sola idea de que Seth no resistiera me consumía el alma me dejaba sin respirar, sentí nauseas y las lagrimas agolpar mis ojos. Temblorosa mire a Bill y Carlisle que trabajaban intensamente, me apresuré a ayudarlos. Las gasas con sangre se amontonaban y Seth continuaba temblando y gritando por lo que Carlisle le inyecto algo en el brazo que lo tranquilizo un poco "morfina" murmuro el vampiro.
Al cabo de unos cuantos minutos mas, la hemorragia había parado y ahora podía verse grandes agujeros en el costado izquierdo del torso de Seth. un gran agujero que abarcaba todo su costado dejando expuesta la carne al rojo vivo.
¿Por qué?..¿ Por qué no regenera Bill? Ya debería estar bien-pregunté desesperada, Seth había sucumbido al cansancio y a la tercera dosis de morfina que le aplicaba Carlisle y dormitaba de una manera delirante y con la fiebre por las nubes, ardía y casi quemaba tocarlo.
No lo se Leah, aun no comprendo-dijo desconcertado. Busque a Jacob y el parecía tan desconcertado como todos.
Jacke…-dije llamando su atención. El fijó la vista en Carlisle que continuaba poniendo gasas en las heridas de Seth.
¿Qué dices Carlisle?- le preguntó pidiendo su opinión, este giró y mirándolo negó con la cabeza.
No lo se Jacob, tengo poco conocimiento sobre los metamorfagos, aun no entiendo porque se está demorando tanto, tiene que hablar con los jefes de la tribu-dijo de esa forma tan pausada y posando su mirada en Bill que asentía.- Esta muy grave, deben saber que pasa, esto no es bueno si tienen que enfrentarse con un enemigo.
Instintivamente me levante, debía saber ahora que pasaba,Tal vez lso jefes sabrían que hacer, Seth no puede dejarme y... y los Volturies podían estar a la vuelta de la esquina asechando y ¿Qué pasaría si a todos nos costaba regenerar tanto?. La mano de Bill en mi brazo me detuvo.
Leah, no te apresures, quédate con Seth, él se mejorará, ¿puedes verlo? Esta regenerando-dijo apuntando las heridas de su brazo que eran menos profundas y atónita vi como rápidamente su tejidos se juntaban y cerraban dejando tan lisa como siempre la piel de su brazo y rostro, pero aun su costado estaba igual, mire atónita la escena y Carlisle parecía impresionado.
¿Qué es esto?-dije. Busqué a Jacob pero ya no estaba y entonces lo escuche, escuche la voz de aquel infeliz y corrí, corrí furiosa, temblado descontrolada, salí a la puerta y cinco pares de ojos me miraron y Jacob corrió a sujetarme pero en un movimiento ágil e inesperado lo sobrepasé y mi puño fue a dar directamente a la boca de Sam rompiendo su labio. Mi mano dolió al chocar contra la mandíbula de Sam, pero no me importó deseaba partirle toda la cara, me avalanzé contra él pero los brazos de Jacob me sujetaron fuerte de la cintura, mientras Paul, Quil y Jared se ponían delante de Sam que tocaba estupefacto su rostro moreno del cual brotaba una brillante sangre roja.
¡Te mataré maldito desgraciado! ¡Suéltame Jacob!-Jacob me apretaba con fuerza- ¡suéltame o me transformo!
¡Cálmate Leah!-pidió Quil listo para transformarse. Eso me hizo mas que enojar, comencé a temblar fuertemente, ¿Qué me calmara? ¿Qué me calmara mientras el idiota estaba ahí parado sano y salvo y mi hermano por poco y se muere?, ¡ho no!.
¿Que me calme Quil? ¡Este desgraciado casi mata a mi hermano!-dije tratando de soltarme de los brazos de Jacob, una tarea casi imposible.- ¡suéltame Black!
¡Tranquilízate Leah! Es la última vez que te lo ordeno-urgió Jacob con vos severa.
Lo siento Leah no fue mi intención, no se como paso todo-trataba de excusarse Sam que ya no sangraba. Seguía tocándose el lugar donde mi puño había impactado, como aun no creyendo que le pegase, confundido.
¿A no? ¡Eres un maldito desgraciado! Seth esta gritando de dolor, no regenera normalmente, ¡casi lo matas! ¿Y no sabes por que?- gritó Leah furiosa. Me costaba trabajo contenerla, podía ser mujer pero era demasiado fuerte. Miré a la manada y a Sam.
Váyanse, ¡ahora!-dije. Leah me golpeaba para poder descuartizar a Sam, pero no la soltaría.- ¡ahora!
¡Suéltame Black! ¿Que se vayan? No, no tu te quedas para ¡matarte!-gritaba Leah mirando a Sam con odio y temblando descontrolada, miré a Paul y este asintió llevándose a los demás y a un Sam que aun no creía lo que pasaba y menos que Leah lo golpease.- ¡Suéltame! ¡maldita sea!.
¡No! Serénate, no sacas nada con salir a matar a Sam, ya sabremos que pasó-dije haciendo un esfuerzo. Leah protestaba y temblaba amenazadora. La sostuve unos momentos esperando que los demás ya se encontrasen a kilómetros. Respiraba entrecortadamente pero ya mas serena. La solté al cabo de unos minutos cuando encontré prudente hacerlo, sabiendo que no correría por el bosque buscando a Sam. Inmediatamente ella se volteó, me dirigió una mirada seria y fría, y pasando por mi lado entro nuevamente en la casa.
Me quedé mirando el bosque, el lugar por donde se habían ido los demás y siguiéndolos me perdí entre la espesura verde. Sam tendría que explicarme que diablos había pasado.
Ya era de noche, al llegar me encontré con una Leah que dormía acomodada en el suelo y con la cabeza apoyada en el sofá donde se encontraba Seth, le tomaba la mano fuertemente. Me acerqué con cautela, se veía tranquila, su respiración era lenta y pausada, su rostro destellaba serenidad. Sus ojos estaban perfectamente cerrados delineados por esa espesa y delicada línea de pestañas y su largo pelo se desparramaba sobre su cara de un lado dándole un aspecto un tanto infantil.
Seth dormía profundamente, ya no se veían su brazo dañado, mas bien, la piel morena se veía tersa y brillante, no obstante, el vendaje que cubría su torso aun se manchaba de sangre y parecía pálido. Toqué a Leah en el hombro para que despertase, estaba… ¿mas fría de lo habitual?, al menos a mi tacto así se sentía. Aparté mi mano, un ruido me hizo voltear y toparme con Carlisle que entraba a la sala. Me sonrió y miró la escena.
Seth estará bien, Leah también- me dijo como leyendo el pensamiento y luego prosiguió al ver el signo de interrogación en mi rostro: ¿Leah también?- tuvo que donar sangre para Seth, demasiada diría yo, pero es fuerte. Al parecer hay mucho que investigar sobre los metamorfagos.
Gracias por todo- Carlisle hizo un gesto para no darle importancia y se acercó a Leah que habría los ojos dando un salto y mirando asustada.- somos nosotros.
¿Viene por Seth?-preguntó a Carlisle, este asintió, ella se levantó de su lado y le dejó espacio al vampiro para que lo examinara. Ahora podía verle mejor el rostro, su piel canela estaba más pálida de lo normal. Leah no me miró, mas bien comenzó a arreglarse la larga cabellera enmarañada. Estaba claro que estaba enojada porque no la deje vengarse de Sam. A los segundos Carlisle se giraba.
Esta bien, solo déjenlo dormir, mañana estará tan bien como siempre-comunicó, Leah emitió un suspiro de alivio.
Muchas gracias Carlisle-dijo, el negó.
Ustedes nos ayudaron mucho con Edward y Bella hace un año atrás, y en la familia todos queremos mucho a Seth, -se explicó francamente . Leah puso cara de disgusto al escuchar el nombre de Bella, pero fue casi imperceptible.- de todas formas no lo muevan y tu Leah debes comer algo, si te transformas te sentirás débil, te saqué bastante sangre hace un rato, debes tener la presión baja.
Leah asintió y acompaño a Carlisle a la salida. Me senté en una butaca cerca de Seth. Sabía que en un segundo entraría Leah y me preguntaría porque diantres Sam y Seth se habían enfrentado y no sabia si decirle el por qué, la verdad no quería… no quería que ella supiese, porque si se enteraba su estabilidad emocional se caería por un foso oscuro y en estos momentos la necesitaba alerta, la llegada de los volturies era inminente.
¡Jacob!-exclamé. jacke me miró despistado- ¡te hablo hace milenios!.
Lo siento Leah, pensaba-me contestó y se levantó.- vamos necesitas comer.
No tengo hambre-contestó, lo suponía ahora era momento de "Leah la fuerte". Rodee los ojos.
No me interesa si la tienes o no-dije, ella me asesinó con la mirada y luego volteo para mirar a su hermano- mi padre puede verlo, no nos demoraremos mucho.
Esta bien-aceptó reticente, aun con la vista fija en Seth que respiraba serenamente. La verdad es que se veía muy pálida. La deje un momento para llamar a mi padre.
Leah jugaba con el plato de comida, no había probado bocado y tampoco había abierto la boca para gritarme o reprocharme por lo sucedido, solo estaba con al vista fija en el plato y jugaba como perdida con el tenedor, enrollando la pasta en el.
Come Leah, estas pálida, Carlisle dijo que necesitabas comer-dije, ella pareció no escucharme y tomó un poco de bebida de su vaso- ¿qué pasa?
Pero en respuesta ella solo comenzó a comer su pasta y a tomar de su soda sin mirarme. Gruñí por lo bajo y terminé mi plato. La noche estaba fría. dirigí mi atención hacia los árboles, parecía haber alguien ahí, en la espesura de la noche. Un movimiento de Leah me distrajo. Había tomado su plato y pasaba por entre las motocicletas a medio armar y saltaba ligeramente por sobre unos cables que habían en el piso.
¡Ey! ¿Donde vas?-pregunté. Ella volteó y sus ojos me dieron de lleno, estaban apagados y su cara era inescrutable.
Si no le molesta al alfa quisiera ver a mi hermano-dijo fríamente. Suspiré y me acerqué hasta ella.
No te enojes con migo Leah-pedí, no deseaba tener que lidiar con una Leah enojada, con un Seth y Sam en guerra y con un inminente regreso de los vulturies.- no podía dejar que te enfrentases a Sam.
¿A no? ¿Por qué? ¿Por qué soy mujer?-preguntó encolerizada y acercándose amenazadora- sabes perfectamente que puedo contra uno de ustedes.
Si, lo tengo claro Leah, peor yo no quiero mas peleas en mi manada, menos por asuntos que no tienen que ver con ella-dije serio. Leah encarno una ceja interrogante.
¿Sabes por que se enfrentaron?-preguntó con un tono diferente. Lo pensé un segundo, ¡Dios! quien me manda a ser alfa para tener que lidiar con todo esto. Asentí.-¿y?
Y no me parece que deba ser yo quien te lo cuente-respondí, si, eso sería mejor, diplomacia. Ella puso sus manos en sus caderas dejando el plato sobre la mesa de trabajo y me miró severa.- no te lo diré Leah. No me…
Esta bien-me interrumpió y quitándome el plato de la mano desapareció dando una vuelta esquivando las motocicletas apostadas en un costado de mi garaje.
Bill me sonrió al entrar en la casa y sus ojos se posaron en Seth el cual me sonreía como si solo se hubiese dormido una gran siesta. Casi dejo caer los platos, los puse sobre la mesita y corrí a verlo, lo abrasé fuertemente, demasiado al parecer porque un leve quejido se escapó de sus labios.
Ya, ya que me quebraras algo-dijo sonriendo, lo aparté unos centímetros, aun estaba pálido pero me hablaba y estaba consiente, con buen humor. Sentí una lagrima caer por mi mejilla, pero no me importó- ¡diablos! te hice llorar.
Me asustaste tanto… pensé… pensé que morirías, yo... con lo de mamá, no podía pensar que también tú te ibas de mi lado-dije angustiada. Mi hermano sonrió tristemente, me beso en la frente y me abrazó, aun tenia la temperatura más alta de lo normal.
Estas fría-me dijo. Y me apartó, observo mi rostro- y pálida. ¿Qué te paso? No habrá sido que el imbécil de Sam…
No, solo que Carlisle me sacó sangre, tú ya habías perdido demasiada-expliqué. El parecía dudar y se volvió a recostar.
Jacob-dijo. Voltee, jacke se encontraba apoyado en la muralla.- siento mucho esto…
No te preocupes Seth, ya tendremos tiempo para hablar de lo sucedido-dijo con voz grave, y su mirada se posó un instante en la mía como advirtiéndome que no comenzara a interrogar a mi hermano.
¿Tienes hambre?-pregunté, Seth asintió fervorosamente.- te traeré pasta.
Eso sería magnifico- dijo con una sonrisa. Desordené su cabellera y sonriéndole a Bill fui hacia la cocina, Jacob se sentó en una butaca cerca de Seth.
Cuando estuve seguro de que Leah había desaparecido y estaba en la cocina. Me acerqué más a Seth. Este puso una mirada sombría. Él tenía claro que debía darme su versión de los hechos.
Estoy esperando Seth-dije presuroso. Tragó en seco y mirando la entrada para confirmar que Leah no estaba comenzó a contarme todo lo que ya sabía sin variación alguna. Suspiré. ¿Qué diablos pasaba con la manada? ¿Qué significaban todos estos cambios..? ¿ Qué se supone que haría con Sam y Seth?.
Mi padre parecía obserbarnos pero no lo hacia relamente, su vista estaba perdida, tambien estaría pensando en lo mismo y tenia claro que tenía que contarles a los jefes de la tribu que algo andaba mal.
Unos minutos mas tarde entró Leah con un gran plato de pasta y evitando a toda costa mostrarme el rostro. Seth comió como si nunca lo hubiese hecho, Leah solo lo observaba, puede notar que algo le pasaba, su rostro... su mirada parecía aguada. Luego de un par de horas Leah decidió que debía ir a su casa,su madre no se enteraría de nada y Seth se quedaría y ella estaría temprano por la mañana, había reunión, los Volturies estaban por llegar, era inevitable. Se despidió de Seth un tanto forzada y saliendo apresurada de la estancia se perdió en el corredor.
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NA: ¿y? ¿que opinan? jijiji. ¡Ya lo se! me odian por no decirles aun el porque este parcito se dieron de mordidas. Tampoco saben que sueña Sam o que diablo les pasa a esta manada ¿por que esos cambios en su sitema? pues lo sabrán pronto.
Sin mas solo doy agradecimiento a todos los que leen y que me dejaron sus post hace tanto y yo la muy mal agradecida no contestaba con ningún nuevo capitulo.
Morenita, Susyh,Liz, Mafer y Coni gracias por sus comentarios.
