Hallo, Hallo~ He regresado, después de semanas sin inspiración, pude acabar con el capítulo III, es un gran orgullo para mi, y espero que les esté gustando la historia y eso~

Disfrutad~!


Solos tú y yo

Capítulo III: Consejos a una rana.

Tiempo después, Arthur estaba frustrado, llevaba días planeando una sorpresa para su amigo japonés, era algo muy especial para ambos, algo que tal vez cambie su relación; pero siempre que intentaba decirlo lo arruinaban, si no era la rana francesa era el menor de los italias o a veces el tonto americano, los papeleos de ambos...

-Argh! Estoy harto- bufaba molesto, de verdad ya no soportaba la situacion, si no cambiaba en algo iba a terminar intentando matarse, claro al ser un país no moriría.- Tal vez el destino no quiere que le diga- Suspiró pesado.- Necesito aclarar mis pensamientos, de verdad quiero decirle, quiero saber que es lo que piensa al respecto.

Era un día muy tranquilo, se levantó temprano para poder ir a visitar a Kiku, esta vez iría con flores para él, tal vez eso ayudaría a decirle todo.

-Bien, hoy es el día-Sonrío ya estando en frente de la casa del pelinegro.- Solo espero que Japón pueda recibirme hoy...

-Oh, Buenos días Arthur-san-Kiki saludó cortésmente, pero el británico no se percató de cuando el japonés abrió, así que se espantó

-Y-You b-bloody g-git!-Gritó entre molesto y espantado

-Sumimasen, pero era usted el que estaba enfrente de mi casa-Río bajito, eso le trajo un viejo recuerdo

-A-Anyways, quería saber si estabas disponible para ir a cenar o a comer

-No podré, estoy algo ocupado, podría ser mañana

-Oh...Bueno, creo que mañana podría ser, well see you- Inglaterra se fue decepcionado, otra vez su plan fue frustrado.- Maldita sea tendré que ir con ese bastardo-Tomó su celular y marco.- Bueno, si, si, no estúpido, si, voy para allá.

Arthur se dirigió a casa de ese pervertido francés

-No sé cómo me atreví a pedirte consejos- Al momento se arrepentía de haber ido, pero sabía que él, de alguna forma, era su última salvación

-Deja de quejarte Anglaterre y cuéntale a hermano mayor tus problemas amorosos-Ambos estaban sentados en un sofá, Francia abrazo con un brazo al inglés

-Suéltame rana barbuda-Rodo los ojos.- By the way, recuérdame porque vine contigo

-Porque me amas-Después de decir eso recibió un golpe en el estómago.-

-¡No digas estupideces!-Se cruzó de brazos

-Bien-Carraspeo un poco para volver al tema central.-Tienes problemas amorosos con Kiku ¿No es así?-El otro asintió

-No es que él no me corresponda...aunque no se si lo haga-Suspiró.- El problema es que no he tenido la oportunidad de decirlo

-Ya veo, pues en ese caso ráptalo-El francés se encogió de hombros.-

-W-What!? No puedo hacer eso

-Claro que puedes, vamos inténtalo, dile que salgan a pasear y llévalo a un campo y no regresen hasta que te hayas declarado- Por primera vez para el británico, la rana tenía razón aunque odiaba admitirlo.

-Creo que te haré caso, pero si no funciona, te arrancaré la barba con mis propias manos-Se despidió y fue a su casa.

-Ahora falta que...-Sonó el timbre de la casa de Francis.- Ya llegó-Se dirigió a abrir la puerta.- Buenas Japón

-Konbanwa Francia-san.


Eso es todo por el capítulo, espero les haya gustado~ Nos leemos en el siguiente capítulo.

¿Reviews? nwn