Cap.8 La verdad…
(Narrado por Aome)
La pasarela estuvo divina, vi varias damas de la alta sociedad, decidiendo ¿Qué modelo comprar? Y haciendo comparaciones en que si la pasarela de Francia, Otoño 96 y no sé que más, fueron términos que no entendí por que no soy amante de la moda, al menos no de esa forma…
Ya cuando finalizó, le pedí a Sesshomaru que me indicara ¿Dónde estaba el baño? Y ya después de señalarme el lugar le dije un "No tardo"
(Narrado por Sesshomaru)
Quise acompañarla a esperarla afuera del baño, pero no le dije nada, sólo para no ganarme una mirada fulminante que dijera "Eres un pervertido", así que cuando la vi entrar, me fui a esperar afuera disimuladamente.
—Amor, hasta que te dignas a aparecer—Me dijo una voz que claramente reconocí.
—Kagura, ¿Qué quieres?—Le dije molesto.
—Ay mi vida, me recibes con un gusto—Sarcástica.
—Tú y yo no somos nada…—La miré con enojo, ¿Cómo se atrevía a hablarme después de todo lo que hizo?
—Cierto—Se rió a carcajadas—Tú y yo ya disfrutamos y obtuvimos del uno al otro lo que queríamos, tú mi cuerpo, yo tu dinero…
—Que cínica eres—Le dije con desdén.
—Es la verdad cariñito, y dime ¿Qué piensas obtener de esa niña? Porque mira que te veo muy pendiente de ella, ¡por Dios Sessh! no pensé que te rebajarías a dejarte engatusar por una niña…—Me dijo.
—Y yo no pensé que con el linaje que dices llevar tú fueras sólo una caza fortunas, así que déjame en paz—Le dije molesto—Y para que te quede claro, esa niña como le dices, será muy pronto mi esposa, así que no te metas, ya obtuviste de mí lo que deseabas, y yo también, ya jugamos, nos aburrimos, ¿Qué más da?
—Esa niña te trae loco, en fin disfrútala unos años, algún día se aburrirá de ti…que lástima me das, te quieres casar con ella, porque seguramente afirma estar muy enamorada de ti, es su edad, pero ya verás que cuando lleven unos años de casados, apuesto mi vida a que te cambiará por un hombre más joven que tú, o quizá por tu dinero no te deje pero, los cuernos si te pondrá—Se burló—Ya te imagino con ella, registrando un hijo bastardo de ella pensando que tú eres el padre, pobre imbécil.
—¡Cállate ya!—Le grité, no se dieron cuenta, la música estaba elevada, y mi madre era el centro de atención—No te permito que me hables de esa forma, no tienes derecho—Le agarré la mano con fuerza—Y escúchame, déjame en paz, esa niña como dices, será mi esposa, y por esa razón, sé que no es una cualquiera como tú…
—Me lastimas Sesshomaru—No le hice caso, la agarré con más fuerza.
—Sesshomaru—Dijo una voz tras de mí, era Aome…solté a Kagura.
—Así que ella es la niña destinada a ser tu futura esposa—Dijo Kagura al ver a Aome, lo dijo con burla lo sé—Disfrútala mientras puedas, ya después te acordarás de lo que te he dicho, pobre iluso…—Se fue riéndose a carcajadas…
— ¿Me puedes explicar qué es todo esto? Porque Sesshomaru yo escuché todo…—Me dijo seria.
Ahora sí, no había paso atrás, debía decirle la verdad, de todo, y así como podría entenderme, o como podría ganarme su desprecio, ¿Qué más daba? Algún día se enteraría. —Te lo diré todo, pero aquí no—Le dije, conteniendo mi coraje—Sólo déjame despedirme de mi familia, ¿está bien?
—Bien, yo te acompaño—Me dijo y me tomó del brazo, ¿Era para aparentar o le nacía hacerlo? No tuve tiempo de responderme, me encontré pronto frente a mis padres y hermano, diciéndoles que ya nos íbamos, querían que nos quedáramos más tiempo, pero expliqué que ya era tarde, y salimos de ahí…
La lleve a un parque cercano, se negó a ir a un restaurant, me sugirió que fuera un lugar tranquilo y aislado de gente, así que la llevé afuera del palacio de Bellas Artes, tenía buena luz y no estaba lejos del salón.
—Pase lo que pase—Le dije—Cuando yo finalice y me maldigas de por vida, te llevaré a tu casa, no dejaré que te vayas sola a estás horas ok…
—Está bien, ya dime la verdad…
—Bien, te lo mereces, así que iniciaré diciéndote que la mujer que viste fue una aventura antigua que tuve, y todo lo que oíste, sí es verdad, yo he sido toda mi vida, un mujeriego incapaz de amar a alguien de verdad, así que no me molestaba que las mujeres sólo quisieran mi dinero, al fin de cuentas yo obtenía su cuerpo…—Le dije—Por esa razón, me has conocido como un depravado, pero realmente me interesas y no por tu cuerpo sino hace mucho te lo habría pedido, el punto es, mi padre está harto de verme con una mujer y otra, y me ha propuesto que…
(Narrado por Aome)
Fue impactante escuchar lo que dijo Sesshomaru, su padre le dio de plazo un año y medio para sentar cabeza, y la primera en la que piensa es ¿en mí?
—Aome, no te pienso forzar a nada, si te ayudo no es por que debas pagarme casándote conmigo, ¡nunca! Ok te respeto, te quiero, y de verdad cuando decidí ayudarte lo hice sin pensar en nada más que eso, aunque sea difícil creerme—Me dijo.
— ¿Por qué yo Sessh? ¿Por qué me quieres por esposa si yo no te he dado motivos?—Le dije—Te agradezco por ayudarme, y pienso pagártelo un día, con trabajo, dinero, pero algún día lo haré…
—No te estoy pidiendo que me pagues—Me dijo serio—Lo hago porque quiero y punto, pude haberte pedido que me pagaras aquel día que me dijiste ¿Qué me pedirás a cambio? Y te dije que nada, y así será…
— ¿Entonces cómo piensas volverme tu esposa en un año y medio?—Le pregunté.
—Eso sólo si tú un día llegas a sentir algo por mí, no creo que te interese mi dinero y de eso me alegro, por primera vez alguien que no me ve con signo de pesos en la cara—Me miró fijamente—Pero si te pido que me dejes conocerte, y que te permitas conocerme, si no sientes nada por mí cuando me hayas conocido, no me enojaré y simplemente seguiremos como amigos y ya…
—Pero lo de tu padre…
—Ya le dije que sí me casaré pero no pienso durar mucho con su candidata, así que yo sabré ¿Cómo me las arreglo en eso ok? Sólo te pido que pienses sobre lo que te digo de conocernos, si quieres que sea por unos meses, no exactamente el año y medio, ¿No sé qué pienses?
¡Pues no sabia qué pensar! Así que sólo me limite a decirle—Déjame pensarlo ¿sí?
—Está bien, y gracias por no maldecirme—Sonrió.
—Tonto ¿Qué me crees Hulk o qué?—Dije recordándole la película del hombre verde, que se volvía monstruo al enojarse.
—Mmm ¿Lo contesto?—Me dijo burlón…
—Oye…—Le pegué un codazo no muy fuerte.
— ¿Ya quieres ir a casa, o nos quedamos a disfrutar del panorama?—Me preguntó Sesshomaru.
Optamos por estar un rato más ahí, caminando por el palacio, y admirar las luces que había a su alrededor, mientras Sessh, me contaba algunas historias de los artistas que habían pisado el palacio.
Al día siguiente fue un pesar, estaba desvelada, llegué algo tarde a casa, claro Sesshomaru me llevó y explicó que el evento acabó hasta noche, total, ahora debía alistarme para no llegar tarde, ¡Dios! ¿Cómo haré cuando ya entre a clases? No me respondí, vi un SMS de Inuyasha en mi cel. ¡Demonios quedamos de vernos temprano!
— ¡Ya me voy, se cuidan, nos vemos más tarde bye!—Dije al salir ya para mi trabajo y ver a mi familia desayunando…
— ¡Tu desayuno niña!—Me dijo Lizbeth.
—Me lo guardan para más tarde, ya tengo que salir adiós…—Y me fui corriendo a tomar el metro, y ya cuando llegué me dirigí directamente a hablar con Inuyasha. Aunque ya imaginaba ¿De qué hablaríamos?
—Pensé que no vendrías—Me dijo Inuyasha al verme.
—Lo siento es que me quedé dormida, hasta que mi celular vibró—Me disculpé.
—Ok—Se rió y después se tornó serio—No te conozco mucho, pero te estimo mujer—Me dijo de forma tierna—Y sólo quiero decirte que debes cuidarte de mi hermano…
— ¿Por qué?—No le soltaría el "ya lo sé" tan pronto.
—Bien, a ver si no te molestas, mira mi padre es un hombre de negocios, serio y respetable, y mi hermano pues a pesar de su edad, no se ha comportado como mi padre quisiera, te explico, mi padre espera que un día Sesshomaru ya deje de ser un completo mujeriego y depravado creo que esa parte ya la sabes de él…
—Aja…
—Y como no le ve una novia seria, se ha visto en la opción de arreglarle un matrimonio, cosa que no le gusta, sabe que nosotros tenemos el derecho de elegir, por eso le ha dado de plazo dieciocho meses para hacerse de alguien formal y sentar cabeza—Hizo una pausa—Él aceptó, no de muy de buena gana, pero mis sospechas son, Aome él te contempla a ti, como su candidata a ser su futura esposa, lo sospechaba pero ya vi que estoy en lo correcto…
—Ah…
—Sí, no sé si sea malo o bueno, pero no me gustaría que él ahora que te ayuda en la escuela y cosas así, te quiera pedir a cambio eso, por eso te pido que tengas cuidado, además ve las edades, son diez años eres un niña a lado de él…que ya casi entra a los treinta en un par de años más…
No supe ¿Qué decirle? Simplemente me incomodé con su palabra "niña" pues me hacía recordar lo que dijo anoche esa mujer a Sesshomaru.
—Ya sólo que tú sientas algo por él que lo dudo…—Me dijo Inuyasha—De cualquier modo cuídate, mi hermano no es malo, pero pues su forma no es la correcta…
—Descuida Inuyasha, él mismo ayer me dijo todo…—Le dije y vi que me veía con asombro.
— ¿Y qué pasó?
—Nada…no se atreverá a forzarme en nada, tan sólo quiere que me de la oportunidad de tratarlo un tiempo, y si algo se da que bueno y si no pues lástima…
— ¿Aceptaste?—Preguntó sobresaltado, que extraño era este chico…
—Lo estoy considerando aún, pero gracias por preocuparte, y por un lado entiendo a tu padre, es irónico que tu hijo menor se vaya a casar antes que el mayor—Le dije disimulando mi tristeza, tal vez si debía probarme con Sessh y así no dejar que mi obsesión por Inuyasha crezca cada día más, ahora que puedo y que no estoy tan clavada en él.
—Pues sí…yo me debo casar quizá ya iniciando el año—Me dijo, me sorprendí cuando dijo "debo"
— ¿Debes?
—Eh…sí, no es matrimonio arreglado—Sonrió—Es que conozco a Kikyo desde años atrás, fuimos muy amigos en la infancia, y pues hace años que prometimos casarnos ya estando grandes, y ya casi es el tiempo—Sonrió.
—Lo bueno es que la amas…—Le dije intentando captar algo más allá…
—La quiero mucho, la conozco y me conoce muy bien…
—Ah…pues está bien que se amen, espero sean felices…—Me di cuenta que Inu no estaba tan loco de amor por su prometida, mi corazón palpitó y mi mente en fracciones de segundos trabajó muchas ideas pero…no me haré ilusiones vanas, me dije y con eso calmé mis emociones.
—Gracias linda, pero por ahora me preocupas tú, cuídate y sea lo que decidas, piénsalo muy bien, no te precipites, no creo que sea tu plan llegar al altar a los diecinueve…
—Hay muchas cosas que no estaban en mis planes y están sucediendo—Sonreí melancólicamente—Pero gracias por todo Inu, ya debo irme, Sessh no tarda en llegar y me pedirá explicación de ¿Por qué no lo esperé?—Reí nerviosamente.
—Está bien, gracias por tu tiempo—me abrazó.
Por ¡Dios! Que ya no haga nada porque, no sé que me pasará…así que terminé pronto con el abrazo y salí de su oficina a la mía…hecha un mar de dudas, Sesshomaru, y mi estúpido corazón que tenía que fijarse en el menor de los Taisho, siendo que yo di ese corazón a otro, años atrás…Kouga…y después de él lo di por muerto, el amor no debía estar presente en mi vida jamás…
"Enamórate de alguien que te ame a ti, no tú a él, por que si tú amas, entregas todo, él verá que lo amas bastante y te hará sufrir, y sufrirás más cuando él se vaya, pero si él te ama, te tratará como reina, y todo acabará cuando tú quieras, no cuando él diga" palabras sabias de mi amiga Sango Orozco, palabras que no tomé en cuenta al aceptar a Kouga, y que se hicieron realidad cuando él se fue…
—Enamórate de alguien que te ame a ti, no tú a él…—Me repetí en voz baja, y vi llegar a Sesshomaru…
