Cap.9 La decisión final.
(Narrado por Inuyasha)
Me ha sorprendido que mi hermano le contara todo a Aome, pero ¿Qué intención tendrá él? ¿En verdad será tal como le ha dicho? Por un lado no me gustaría que Aome fuera lastimada…es una niña, bueno quizá ya no tanto, tengo veinticuatro años y admito la chica es bella y me atrae…pero claro tengo compromiso en puerta…
(Narrado por Aome)
Ya han pasado algunos días desde que Sesshomaru me dijo su relevante verdad, y desde que hablé con Inuyasha, claro que no le tuve respuesta pronta a Sesshomaru, pero para eso me dio de plazo ésta semana y ahora ya le tengo su respuesta.
Nos citamos a la salida del trabajo, ya tiene unos días que entré a clases y desde entonces mi papá se inició en la empresa como almacenista, lo malo es no irme con él a casa, pero los almacenes no están donde yo trabajo.
Salí de la escuela con dirección al trabajo, menos mal que mis cuatro exámenes no estaban tan pesados—Vámonos Srta. —Me dijo un hombre en un auto, Sesshomaru sonreí, se toma tan a pecho esto de ser mi tutor…y se supone que ya soy mayor de edad…
—Gracias…
— ¿Qué tal los exámenes?
—Regulares…
—Ah… ¿Regulares? ¿Cómo con cuanto saldrás un seis, un siete…?
—No lo sé—Me reí—Sólo que hacer cuatro exámenes de cien preguntas cada uno en dos días, no es tan sencillo ok…
—Bien como digas, pero creo que te ha faltado un examen—Me dijo de forma burlona.
—Son la siguiente semana, tendré tiempo de estudiar y practicar aún…
—No, otro examen—Insistió.
— ¿Cuál?—Seguí sin entender.
—Ok…me refiero a que si ¿Ya tienes una respuesta para mí?—Me preguntó serio.
— ¿Qué no era para la salida?
—Ya es la salida—Me bromeó—En serio ¿Ya la tienes?
—Ya…—Sonreí.
— ¿Y?
—Te esperas a la salida del trabajo—Me burlé, lo haría sufrir un poco.
— ¿Qué? No, dímelo ya—Me miró implorante.
—No…
—Hey…
—No…
—Uhm ya qué, no pienso rogarte—Se burló.
—Lo acabas de hacer—Me burlé.
—Higurashi me estás provocando—Me miró de una forma ¿Seductora?
— ¡Llegamos a la oficina!—Dije al ver el edificio, y me salí rápido.
—Oye yo iba a abrirte la puerta…—Me reclamó.
—Gracias, será en la siguiente lo prometo, y en la salida te digo.
Meneó la cabeza y se rió, entramos cada quien a su respectiva oficina, ¿De verdad tenía su respuesta? Me pregunté antes de entrar, y encontrarme con…
—Inuyasha…
—Hola—Me sonrió—Sólo vine para saludarte, ya ves que ya no tengo el derecho de mandarte a nada—Burlón.
—Por favor—Me reí—No te lo tomes tan a pecho, yo te respeto, y también te considero mi jefe.
—Es mejor que me consideres como amigo, como jefe no convengo—Me bromeó.
—Ok amigo, aparte de saludarme ¿Has venido por algo más?—Le pregunté.
—Sí, pero estamos en horas de trabajo, así que mejor te busco un fin de semana ¿Te parece? Claro eso si mi hermano no se posesiona de ti también—Se rió.
Me reí nerviosamente, Sesshomaru es muy posesivo, y en cuanto le tenga su respuesta aún más…—Pues ya veremos una forma, si quieres yo te llamo ¿Está bien?
—Está bien—Sonrió—Cuídate.
Después de que Inuyasha se fue, me puse a trabajar si es que a eso le llama uno trabajar, pues aunque archivaba los datos, mi cabeza estaba en otro lugar y mis ojos no paraban de ver el reloj…Cinco en punto, miré después de unas horas, casi me siento como gallina al matadero, ya debía decírselo…
—Listo Srta. Su turno ha acabado—Me dijo Sesshomaru.
—Muy bien, gracias…
—Vámonos y conste me debes una respuesta.
—Llegando a…
—Ok seré paciente—Me interrumpió. Y nos dirigimos a una plaza, creo, él eligió el lugar ésta vez…
Nos sentamos en unas bancas, era un lugar calmado, por suerte…
(Narrado por Sesshomaru)
Genial, listo para escuchar la decisión de Aome, fuera lo que fuera, no me daré por vencido por un día tenerla conmigo, quizá suene obsesivo, pero es la primera vez que me enfoco demasiado en una mujer…Mi familia y todo el mundo la ven como niña, y quizá me vea mal por ser mayor que ella diez años, pero siempre me ha importado un comino lo que digan de mí, ahora sólo me importa lo que ella diga o quiera…
— ¿Y bien?—Le pregunto, algo impaciente, es un tanto extraño que yo me sienta impaciente por algo…
—Bueno esto no es fácil ok…no por ti, por mí…—Me comenzó a decir—No sé si mi padre te contó, que sólo una vez he salido con un chico—Negué con la cabeza, yo no me enfoqué en su vida pasada, pensando que por su juventud, no había nada de qué preocuparse—Perfecto—Me dijo tomando algo de aire, quizá recordar eso le duela, pensé—Yo…quise mucho a un chico de Saltillo, lo conocí en mi primer bachiller, justo cuando entré a clases por primera vez, y bueno nos tratamos por dos años, un tiempo como amigos y otro como pareja…
—Bien—Fue lo único que me limité a decir…
—Fue la persona que más amé, pero pues no siempre sale todo como uno quiere ¿verdad?—Noté que sus ojos le brillaban hablando de él—Se fue a estudiar fuera, pero yo no lo supe hasta el día en que me dijo, los siento hasta aquí todo, tengo que irme lejos, salgo en tres horas…
—Y ¿A dónde se fue?—Pregunté, la vi con los ojos llorosos, por un momento me dieron ganas de matar a ese imbécil.
—España…—Intentó calmarse—En fin, yo sabía que su carrera era poco común aquí, pero nunca me habló de planes de estudiar lejos, teníamos otros planes, él según trataría de estudiar aquí, aunque fuera arquitectura que también le gustaba, y ya cuando el acabara su profesión y yo la mía, pues intentaríamos hacer una familia, ya sabes…
—Demasiada juventud, y demasiados planes que uno hace regularmente cuando tiene madurez—Le dije—Los amores de esa edad, son inolvidables, pero por desgracia acaban por lo mismo que uno no sabe que quiere, en ese momento…
—Lo sé—Me dijo—Yo sé que todo tiene un inicio así como un final, pero ¿Qué haces cuándo la persona que amas te dice cada día que estará contigo por siempre? Cuando aparentemente, su relación parece la mejor del mundo, ya que no hay peleas, y de un día para otro ¿adiós?
La abracé, yo solía ser ese tipo de chicos, en mi adolescencia…algunas de mis novias que tuve y sobre todo Sara una chica que tocaba la flauta en la orquesta escolar, fuimos novios en tercero de secundaria y como acostumbraba decirle que toda la vida estaría con ella, a veces me decía "No me digas para siempre, yo sé que es temporal, así que no nos hagamos promesas tontas, porque me dolerá perderte y preguntarme ¿Dónde quedó el por siempre?" Y sí, terminé con ella después de unos meses, lástima porque fue quizá la única que me entregó todo por que en verdad me quería…
—En fin—Me dijo Aome, sacándome de mis pensamientos—Quiero decirte que si acepto salir contigo, y conocernos, si quieres considerar esto como que ya somos novios está bien—Me abrazó—Pero no te puedo prometer, que te ame tan pronto, porque…aunque ya tiene tiempo, soy una persona que le cuesta superar ciertas cosas…
Me sentí feliz de saber que me aceptaba—Descuida, no te pediré que me digas cosas que no sientes ok—Le besé la frente—Con que estés dispuesta a intentar, me conformo, ya veré yo la forma de ganarme tu corazón con el tiempo…
Y también vería la forma de no fallarle, porque a pesar de que sentía algo por ella, y que yo quiero llamar obsesión quizá, necesitaba por primera vez en mi vida, intentar amar a alguien de verdad, y no jugar como siempre lo hacía, la verdad, ésta había sido la primera vez que recordaba a Sara, desde que salí de secundaria…Y todo gracias a Aome…
—Bien…entonces tú ya eres mi novia, y te prometo que intentaré hacerte feliz, no te juraré nada, sólo gracias por aceptar—La abracé aún más.
— ¿Y el trato de tu padre?—Me preguntó, separándose un poco de mí.
—Empecemos por lo básico ¿Está bien?—Asintió—Nos casaremos sólo, si tú quieres, no tanto por el trato de mi padre, pero si espero que sea antes o en el tiempo pactado, cuando suceda…
—Bien…
Después de eso, ya me dirigí a llevarla a su casa, me podía despedir dándole un beso, total ya era mi novia, pero no lo hice, no quería empezar de nuevo todo mal, aunque me sorprendí cuando sentí sus labios con los míos, ella me besó…no hice más que corresponderle, y la abracé…quizá no será un mal inicio…pensé mientras la besaba…
