Indebidamente enamorada.

Cap.13 Confesiones

(Narrado por Aome)

Después de haber conocido a la familia de Sesshomaru me sentí un poco mejor, ya no tenía tantos miedos como antes, al menos por los Taisho, ahora lo único que me embargaba era la angustia de saber que Inuyasha nunca sería mío, sus padres están contentos de su compromiso y aprueban a Kikyo, ¿Para qué meterme en líos que no me incumben? A él también lo vi muy atento con ella, así que empiezo a pensar que todo lo que me dijo aquel día, no fue más que una simple broma...

En fin, cambié mi actitud con Inuyasha ya no lo buscaba tanto en la oficina como otras veces, no tenía ni debía ¿Para qué?; Lo que sí, fue que mis suegros pidieron pronto conocer a mis padres, al parecer sería cuando los padres de Sesshomaru festejaran sus treinta y dos años de matrimonio, que sería aproximadamente en tres semanas.

— ¿Se puede?—Me dijo una voz en la oficina.

—Claro cariño pasa—Pensé que era Sesshomaru.

—No soy tu cariño pero gracias—Dijo Inuyasha—Me sorprende que no te grabes el tono de mi hermano—Sonrió.

—Es que él es el único que pasa a mi oficina—Le dije.

—Me imagino, desde que es tu único jefe—Se rió.

—Bien ¿Qué se te ofrece?—Soné cortante, pero era mejor ser así.

—Prácticamente me estás corriendo—Dijo sonriendo.

—No es eso, es que no es común que vengas a pedirme algo.

—Bah no pienso pedirte nada, pero ¿Es mi imaginación o tú ya no deseas hablarme como antes?—Me miró fijamente.

—No es tu imaginación, ni tampoco que ya no quiera hablarte—Le dije—Y tampoco te diré que tengo mucho trabajo ni nada de eso ok...

— ¿Entonces qué pasa? ¿Mi hermano te prohibió hablarme o qué?—Se tornó molesto—Sí es así dímelo y...

—No Inuyasha—Lo interrumpí—Sesshomaru no me prohíbe nada, ni tiene ¿porqué? Ok—Seria—Simplemente he sido yo quien quiere poner su distancia hacia ti.

— ¿Porqué? ¿Qué te hice algo malo o qué?—Me preguntó preocupado.

—Inuyasha por favor—Le dije—Ya sé que no fue nada malo, pero sabes muy bien que si seguimos conviviendo será muy difícil para los dos...Por favor no me salgas con lo clásico de ¿No sé de qué me hablas?—Rodé los ojos con fastidio, no quería alargar todo con preguntas inútiles y obvias.

—Bien... ¿Entonces admites que el hombre del que hablabas soy yo?—Preguntó—Estamos hablándonos con la verdad y sin trabas ok.

Bien si yo le exigí ir directo al grano, también yo debía aceptarlo—Ok lo admito, sí eres tú maldita sea ¿Feliz?—Me costó admitirlo, no quería dejar al descubierto lo que supuestamente sentía.

—Aome ¿De verdad?—Me preguntó.

—Sí Inuyasha, pero una cosa no confundas—Le advertí—Dije enamorada, más nunca que te amo y eso es diferente...

— ¿Amas a mi hermano?—Se acercó a mí—Dímelo y sí es así te juro por lo que más quieras que no trataré nada contigo aunque muera por hacerlo.

—Inuyasha...—Dije apenas.

—Por favor contéstame esa simple pregunta—Para entonces ya estaba muy cerca de mí y tomó mi barbilla.

—Tienes tu compromiso asúmelo y déjame en paz a mí—Me alejé de él— ¿Ya ves porqué es que debo alejarme de ti?

—Ya sé que estoy comprometido Aome, pero si tú me dices que me quieres yo dejo todo por ti, aunque eso signifique echarme de enemigo a mi hermano—Dijo serio— ¡Por favor Aome! ¿Piensas vivir esa farsa de por vida? Tú no amas a Sesshomaru le tienes agradecimiento, y eso no es amor entiendes, y al menos por mí sí sientes algo, no lo puedes negar...

—Inuyasha—Le dije molesta—No me busques más por favor, por bien de todos...

— ¿Aome porqué te niegas tanto, si eso es lo que sientes?—Insistente.

—Porque simple y sencillamente esto no es correcto...

— ¿Qué importa que sea indebido a los ojos de otros? Si tú y yo nos queremos ¿Qué importa? Si con eso basta y sobra—Me dijo.

—Para mí no, déjame en paz y vete yo no quiero hacer daño a terceros que no lo merecen—Le dije.

—Aome...

Salí de la oficina, aunque era mi oficina, pero salí desesperada de ahí...Me tropecé con Sesshomaru... ¿Acaso mi suerte no podía ser peor?

— ¿Mi amor qué pasa porqué vienes corriendo?—Me preguntó.

—Nada, sólo olvidé algo—Fue lo primero que le dije.

— ¿Segura?

—Sí...segura

—Bien si lo dices... En fin estaba por buscarte ¿Me acompañas a comer?

—Sí—Sonreí de inmediato, mientras salía me percaté de que Inuyasha nos observaba...