Cap.15 Rutina, capricho.

(Narrado por Aome)

El mes decembrino llegó volando. Y con ello la graduación escolar. Afortunadamente había logrado pasar con un buen promedio de nueve punto ocho. ¡Bien! Ya soy técnica en armado y reparación de computadoras

Sólo faltaría terminar la prepa.

—Así que la fiesta será el sábado a las ocho de la noche—Decía Sesshomaru.

—Sí, espero que puedas asistir, y llevar a tus padres—Le dije.

—No creo poder—Me dijo serio—Pero le diré a mi familia que asista y te acompañe mi amor.

—Ah ok—Me entristecía escuchar eso de su parte, tal vez porque él fue quién me apoyó más de la cuenta en éste tiempo—Bien, entonces yo…aquí están sus boletos—Le dije y le di cinco boletos por si él se animaba a ir.

Se rió de golpe, yo no entendí…y de repente me abrazó.

—No me perdería por nada tu graduación aunque sea de carrera de técnico—Me besó.

Ahora ya no entendía— ¡Me estabas bromeando! —Le dije de repente.

—Algo así…

—Algo así, ¿Cómo no? —Dije sorprendida. Realmente Sesshomaru tenía sentido del humor, sólo que era más frecuente que me bromeara a mí, a nadie más.

—Tenía junta ese día pero la adelantaré para el jueves, y así el viernes lo dedicamos a alistar lo necesario del sábado.

—No es gran cosa—Le dije—Sólo es para darnos el título, la graduación en sí será en…—No me dejó terminar.

—De cualquier forma estaremos ahí ¿Por cierto porqué tanto boleto? —Me preguntó.

—Mira, son tus padres, tu hermano y su prometida, mis padres, tú y yo—Le dije—Nos dieron diez boletos a cada quien, pero me sobrarán dos.

— ¿Y dices que será algo sencillo? —Me miró confundido.

—Yo no organicé el evento ok—Le dije.

—Ya lo sé, adoro cuando te enojas—Sonrió—Bien mi amada biliosa, te felicito por éste logro, ya terminando tu prepa, entonces empezaremos a ver lo de la ingeniería ok.

—Bien, gracias.


(Narrado por Inuyasha)

Con la presencia de Kikyo me sentía menos libre, ya estaba claro, no es lo mismo verla cada temporada vacacional, que vivir con ella.

De momentos ella notaba que me hostigaba su presencia, o más bien que yo estaba algo distante, justo en la mañana me había preguntado.

Flash Back

¿Es mi imaginación o algo pasa entre tú y yo? —Me dijo al desayunar.

— ¿De qué hablas mujer? —No le entendí en ese momento lo que me decía, me había concentrado más en terminar mi desayuno.

—Ya no te siento feliz a mi lado—Me miro fijamente.

— ¿Qué? —Me atraganté de repente con el jugo de naranja.

—Ya ni siquiera te veo sonreír ni mirarme como antes, con tus ojos llenos de luz, ilusionados por cumplir esa promesa que de chavitos hicimos.

No le contesté, me quedé en silencio, ¡Bendita intuición femenina! ¿Por qué diablos tocaba ahora el tema?

—Inuyasha, entiendo que el amor que nos teníamos haya cambiado, sólo que de forma distinta—Vi en sus ojos tristeza—Pasa el tiempo y yo te amo más que antes, pero tú…

Era cierto, no dudaba ni un instante que ella sí me amaba.

—Kikyo yo…

—Inuyasha, yo no soy una loca obsesiva, jamás haría algo que te dañara—Suspiró—Eres lo que más quiero en ésta vida, después de mis padres, sólo me quedas tú, pero no te chantajearé con eso, ya estoy acostumbrada a estar sola.

— ¿Qué quieres decir con esto? —Abrí los ojos, pensando en lo que me diría.

—Vamos a darnos un tiempo—Dijo con la voz quebrada—Lo había pensado desde mi última visita a México, en la cena de tus padres.

— ¿Un tiempo, para qué?

—Desde entonces te noté distante conmigo—No respondió mi pregunta—Y en Italia creí que sería por tu empleo, me mudé acá por ti para ver mi realidad, vamos a darnos un tiempo, de aquí a dos semanas antes de la supuesta boda—Pausó—Piensa bien lo que deseas, lo que sientes, y cumpliendo la fecha, búscame y dime tu respuesta.

—Amor no te precipites—Le dije—Es cierto que estoy distante contigo y que me noto cansado, pero así es ésta temporada—Excusé. ¿Estaba tan estúpido como para rechazar mi libertad? Realmente sí.

—Éste año tú cambiaste, Inuyasha ya lo decidí, te doy de aquí a mediados de diciembre para que lo decidas, si no obtengo respuesta yo me vuelvo a Italia, y descuida no pienso planear nada contra ti.

Ya no me dejó seguir hablando, se fue a la habitación a hacer sus maletas, y mi reloj señalaba que se me haría tarde a trabajar.

— ¿A dónde piensas irte? —Le dije al verla hacer sus maletas.

—Eso no importa, tengo dinero suficiente para irme a un hotel—Me contestó—Te buscaré después, y por ahora ni intentes detenerme, se te hace tarde en tu trabajo, mejor vete, cuando me instalé en algún lugar te llamaré.

—Kikyo no es necesario que te vayas—Le dije—Yo no quiero que hagas esto.

—Inuyasha déjame ¿sí? De cualquier modo no me encontrarás cuando regreses.

— ¿Ah no? Pues me quedo entonces—Le dije.

—No estamos para juegos—Me vio con tristeza, comprendí que no la detendría.

—Bien, si quieres tiempo está bien, pero yo puedo mudarme con mis padres y tú quedarte aquí en el departamento.

—No, es tuyo, y en serio yo sé donde quedarme.

No hubo más discusión. Ella era necia, y yo no resulté convincente en retenerla. Me lo merecía, yo en su lugar quizá ya ni estaría. Me dirigí a la empresa, y la dejé haciendo su equipaje. No la vería al salir, pero por un tiempo estaré libre.

Fin del Flash Back

—Soy un completo imbécil—Me dije al recordar lo sucedido.

— ¡Vaya hasta que lo reconoces! —Me dijo una voz, y yo sabía que era Sesshomaru.

—No te pedí tu opinión—Bufé.

—Ya lo sé—Tranquilo—Sólo vine a entregarte tus boletos para que asistas con mi cuñada a la graduación de Aome.

— ¿Ya se gradúa? —Me sorprendí, aún ni pasaba el año que ingresó a esa escuela.

—De su carrera técnica sí, es el sábado a las ocho de la noche, y el lugar está anotado en los boletos—Me dijo.

—Gracias, pero quizá no asista—Le dije.

Me miró extrañado por instantes, pero no preguntó nada.

—Problemas con Kikyo—Le dije, aún sin que me preguntara.

— ¿Qué no se supone que están felices por su compromiso?

—Se supone—Dije sin ánimo.

— ¿Qué fue lo que pasó? —Suspiró pesadamente, conocía a mi hermano, él no quería meterse en mi vida de ninguna forma, aparte no era su costumbre preguntar. Era su manera de respetar a la gente, de cualquier modo agradecí internamente que hubiera preguntado, muy a pesar de sus toneladas de ego.

—Rutina quizás…—Contesté—Ella me pidió tiempo, me nota "distante" —Le dije.

—Ya se dio cuenta—Dijo serio.

— ¿En verdad me noto así?

—Hermano, no me sorprende que no lo notes, pero a diferencia de otros años, tú y tu novia me empalagaban con sus cosas, y créeme odio cuando se ponen de cursis los dos, pero por ahora ya lo entiendo.

—Me dio dos semanas para aclarar lo que siento, si en dos semanas yo no lo defino ella se irá.

— ¿Y no es lo que deseas? —Me preguntó abruptamente—No lo digo en mal plan, pero no se me olvida aquella plática que tuvimos tú y yo.

— Tal vez tengas razón pero, ¿Qué hago ahora sin ella?

— ¿Yo que sé? —Me dijo—No te aflijas es la única mujer que has amado, yo no soy tan apto en decirte ¿Qué hacer? He sido un vil mujeriego y lo sabes.

—Pero tienes a Aome—Le dije.

—Lo sé, y créeme eso ha cambiado mucho de mí.

— ¿Entonces?

—En base a lo que ahora vivo, Inuyasha si ya no la amas déjala libre, no la hagas sufrir, pero ten en cuenta que una mujer que te ame de verdad es muy difícil de encontrar, podrás tener más experiencias, y si quieres hazlo, pero notarás que no es nada una aventura que lo que tú has vivido, en cierta forma, yo te envidiaba.

—Y yo a ti, te envidié tanta chica bonita que nos presentabas a cada rato, pero no soy como tú, no podría lograr algo así, Kikyo ella es la mujer que yo amé, pero ahora…

— ¿Habrá otra chica que tú ames o te interese ahora? —Me preguntó de repente.

Lastimosamente sí, y esa mujer es de él—Sí, me interesa alguien pero es un imposible, prefiero dejarlo como un capricho.

Se rió—No te hagas entonces, tienes dos semanas, busca tu aventura con esa chica, nada es imposible, hasta que no te atrevas a realizarlo, y cuando lo hagas compara de momento quién te ha dado más, entonces podrás decidirlo.

—Kikyo se enojaría sí…

—Kikyo no lo tiene que saber, además te ayudaría a decidirte, vamos no seas un cobarde, intenta ver si vale más tu capricho que tu rutina—Me dio una palmada en el hombro.

—No estoy seguro…

—Es tu decisión, tú sabes lo que harás, yo sólo te comparto mi punto de vista—Me dijo dando por terminada la conversación.

—Gracias, hace mucho que ya no hablábamos—Le dije.

—Lo sé, aunque si te pediría que Kikyo asistiera, se ganó el aprecio de Aome.

—Intentaré convencerla.

Me quedé solo en la oficina pensando en lo que me había dicho Sesshomaru, hermano si tú supieras de quién se trata, ni siquiera te atreverías a escucharme, pensé.