Cap.17 Un beso…

(Narrado por Kouga.)

Aome se rió con ganas al escuchar lo que dije, y realmente me sorprendió.

— ¿Qué pasa porqué te ríes?— dije consternado.

—Kouga ¡Debes estar bromeando!—me dijo seria.

—No es broma, hablo muy en serio Aome… —recalqué.

—Ok—dijo tranquilamente— ¿Y esperas que yo salte a tus brazos y diga amor cuánto he esperado este momento, adelante llévame?—noté sarcasmo en su última oración.

—Pudiera ser—sonreí.

—Eres un completo idiota—molesta—Escucha Kouga, todo este tiempo esperé por ti, pero ya no, si soñé con tu regreso pero ya no, ya eres sólo un recuerdo entiéndelo.

—No me salgas con que amas a tu prometido el ricachón—me burlé, vi que se molestó más, tal vez no estaba diciendo las palabras correctas… la estaba perdiendo…

—Escucha Kouga, no te importa si es a mi "prometido el ricachón"—hizo énfasis en esas dos palabras—O si es a un pobre diablo, tuviste tu oportunidad, te fuiste, te esperé, no volvías, y al final alguien logró curar el vacío en mi corazón, así es esto, te quiero como a un recuerdo y nada más, no esperes que regrese a ti… no lo haré.

— ¡Aome al menos déjame explicarte!—dije desesperado, cada frase me partía el corazón, tal vez me lo merecía.

—Nada va a cambiar ¡Entiende!

— ¡No, no lo entenderé! ¡Deja que te explique!—grité.

Aome me miró con tristeza y enfado a la vez, se quedó en silencio, creí escucharle susurrar que ya era tarde, pero yo no podía rendirme sin luchar, no así, no lo haría…

—Kouga ya no me hagas más difícil la existencia, ¿De qué serviría escucharte? ¿Crees acaso que eso me hará volver a ti y perdonarte? ¿Lo crees realmente?—me miró con un aire que jamás había percibido en ella, no era enojo ni tristeza, era un aire seguro, decisivo, comprendí que había perdido.

—Creo que tienes razón, veo que te he perdido en definitiva—me resigné aún muy en contra de mi voluntad, bajé la mirada al suelo, y sentí que ella tomaba mi cara con sus manos, me hizo verla.

—Siempre te recordaré—sonrió—Fuiste al primer chico que amé, con el que aprendí lo que era el amor, pero ya sabes que nada dura para siempre…

—Y yo a ti pequeña, también me enseñaste demasiado…—sonreí, y de repente me torné serio—Sólo déjame decirte algo ¿sí?

—Está bien, escucho…

—Aome, no te veo muy enamorada de tu novio, y sabes a él sí, y sólo como amigos te digo, no se hagan más daño, si él no es a quien amas, déjalo libre, y lucha por ese "alguien" que si ocupa tu corazón, aún si la gente lo tacha como malo—me detuve a ver su semblante, estaba sorprendida por lo que le decía, era obvio que no lo esperaba.

—Kouga yo…

—Te conozco bien, tal vez me he perdido algunos cambios, pero tú Aome Higurashi no estás enamorada al cien de tu prometido, y una cosa más—hice una pausa—No permitiré que te cases por obligación, y no porque vuelvas a mí, simplemente te quiero ver feliz… y antes de que te enojes y me grites que no me concierne, medita lo que he dicho, te volveré a buscar y créeme te ayudaré a ser feliz ¡te quiero Aome!—le di un beso en la mejilla y me marché, me ha dolido decirle todo esto, pero quiero su felicidad aún si yo no estoy en ella…


(Narrado por Aome.)

Al marcharse Kouga, todo me pareció tan confuso, primero armado a que yo volviera con él y ahora dándome consejos sobre ¿Cómo llevar mi vida personal? En el ámbito amoroso claro está. Llegué ala cita con Inuyasha un poco tarde…

—Cariño llegas un poco tarde—sonrió al verme.

—Tuve un inconveniente—suspiré con pesadez al recordar a Kouga.

—Y bien nena ¿De qué querías charlar?

—Ah ya cierto, ¿Cómo estás? Me acabo de enterar que tú y Kikyo se han dado un tiempo—dije haciendo a un lado mi incidente mañanero.

—Ah es eso…—dijo como si no pasara nada y eso me intrigó un poco—Escucha, hablarte de esto sería dos cosas o una te alejo de mí o te acerco ¿Realmente quieres que te diga lo que pasa?

Asentí sin darme cuenta, ¿Tan grave sería?

—Bien, comenzaré…

(Narrado por Sesshomaru.)

— ¿Te vas tan temprano hijo?—dijo mi padre al verme casi salir de la casa, ya iba a ver a Aome, quería pasar el día con ella.

— ¿Pasa algo padre?—dije.

—Vas a ver a tu novia, verdad—afirmó y asentí—Bien, espero me permitas robarme algo de tu tiempo, debo decirte algo importante.

—Adelante—dije y lo seguí a la sala, aguantándome las ganas de decirle que me urgía salir, aunque parecería muy inmaduro y necesitado, realmente necesitado de la compañía de Aome.

—Bien hijo, como verás inicia la temporada en que nos saturamos de trabajo en la empresa—dijo tranquilamente—Al igual que inician los viajes al extranjero para hablar con nuestros socios, comprendes.

—Sí lo sé, a renovar contratos y acuerdos, ¿a qué va todo esto papá?—dije entreviendo lo que me daba a entender.

—El año pasado tu hermano se hizo cargo de todo eso, y bueno hijo este año se supone que debería ir yo pero acabo de ir a checarme al medico y me ha sugerido que no debo viajar al menos por un tiempo—me dijo serio.

— ¿Te has sentido mal y no nos lo has dicho?—dije un poco molesto, pues él tenía problemas con su presión.

—No es grave, sólo que me lo ha sugerido por que mi presión no ha estado estable, y bueno si tuviera veinte años menos, me iría sin pensarlo, pero ya a esta edad…

—Entiendo padre, ¿Y esperas que yo ocupe tu lugar, que yo sea quien de la cara a tus socios?

—Así es hijo, se lo pediría a tu hermano pero tiene muy cerca la fecha de la boda—me recordó, pero igual pensé que Inu debería solucionar su problema—Y bueno yo sé que estas muy enamorado, y que extrañarás a Aome, serán dos largas semanas…

—Descuida padre, estaré pendiente de mi novia, si pudiera la llevaría pero no tiene caso, todos mis días estarán muy ocupados…—dije recordando mis viajes pasados— ¿Y cuando debo partir?

—Mañana mismo a primera hora, así que aprovecha hoy para despedirte, y en la noche te doy la agenda para que sepas a que destinos llegar y que días…—finalizó.

Me sorprendió que fuera tan rápido, pero por un lado entre más pronto mejor, aún así trataría de adelantar las citas y llegar pronto. Alistaría mi equipaje antes de irme, así tendría tiempo libre con Aome.


(Narrado por Inuyasha.)

—Y ese es en sí mi problema Aome—le dije al concluir mi relato de los hechos.

—Inuyasha tú…—nerviosa— ¿Sabes lo que significaría que…?

—Lo sé por eso te dije, o te alejo o te acerco, ya no puedo Aome—dije desesperado—Desde que te vi me llamaste la atención, y bueno no lo tomes como excusa, a Kikyo la dejé de querer desde hace tiempo, sólo que no lo veía, y cuando tu apareciste y empecé a tratarte yo… supe que te quería a ti, pero mi hermano me ha ganado y…—interrumpí mi relato al verla llorar— Aome perdóname yo…

—No Inuyasha—me dijo sollozando—No tienes la culpa, yo…

No la dejé terminar— Aome desde aquella vez que confesaste que me amabas a mí, quisiera preguntar ¿Estarías dispuesta a intentar algo conmigo?—le pregunté nervioso prediciendo otra vez su enojo, o la posible contestación de un rotundo no…

—Inuyasha, aunque intentara, no podría, tu hermano se merece mi respeto y mucho más, como para hacerle tal cosa…—dijo afligida—Me ha apoyado tanto, me ama, y le he llegado a querer aunque tal vez no como él espera, pero lo intento y trato de que así sea.

Suspiré, eso era un sí…—Aome—la miré con ternura—No puedes obligarte a sentir algo que no sientes, tú me amas ¿no es así?

Ella sólo asintió y desvió su mirada—Mírame cariño—le dije—Todo tiene solución—le dije sonriendo.

— ¿Ah sí cuál?—dijo sin ganas.

—Simple yo cancelo todo con Kikyo, y hablamos con mi hermano, yo sé que entenderá, y que querrá lo mejor para ti, yo lo sé…

Aome abrió los ojos desmesuradamente, ya adivinaba que pensaría que soy de lo peor, pero a veces si nos quedamos haciendo lo correcto para los demás, nos morimos en la amargura renunciando a lo que realmente deseamos, y yo no quería que eso nos pasara a los dos.

— ¡Estás loco! ¿Qué va a pensar tu familia de mí?—asustada—No Inu, que termines tú con Kikyo y yo con Sessh es fácil, toda relación termina, pero de eso a presentarme como tu novia ante los demás… ¿No crees que…?—la interrumpí una vez más.

—Aome ¿Hasta cuando viviremos del que dirán?—dije molesto—Aome me importa poco lo que digan, sé que medio mundo se infartará, pero no podré soportar perderte así, además sólo eres su novia no su esposa.

—Pero estoy comprometida y eso es importante—dijo.

— ¡Pero no lo amas!—refuté.

Ella salió de la cafetería, salí corriendo tras ella, y la alcancé en un parque—Escúchame Aome, ¡Te amo! No puedo perderte entiende…—le tome de los hombros con ambos brazos, viendo que seguía llorando, la abracé contra mí, vi sus labios entreabiertos y su mirada desconcertada, en ese instante me atreví a besarla, por suerte ella no me apartó y correspondió mi beso, jamás probaría nada igual, besar sus labios era único en ese momento, no podía creerlo…

—Ah ahm—escuchamos una tercera voz—Disculpe joven si le interrumpo pero ¿sería tan amable de pagar la cuenta? —dijo un mesero de la cafetería, nos reímos con ganas, me disculpé y le pagué la cuenta al hombre.

—Quédese con el cambio—le dije al joven.

— ¿De verdad?—sorprendido, pues le dejé cerca de cien pesos de cambio, asentí—Gracias y suerte—se alejó contento.

Abracé a Aome y la besé de nuevo, quiso apartarse más no lo permití—Inuyasha…—susurró contra mi boca.

—Te amo—le dije y la besé de nuevo.

—Dime que esto es un sueño…—susurró— ¡Oye!—se quejó al sentir un dolor en su brazo, la había pellizcado.

—Ves que no es un sueño—dije divertido y caminamos abrazados, sin decir palabra.