Porque no se puede vivir sin los demás, de alguna forma o de otra necesitamos del prójimo.
Una persona lo único que quiere es confiar. porque por mas que algunos te dicen que no lo hagas, en el fondo, todos deseamos lo mismo. Ser lo que uno es y sentirse libre, poder decir SOY YO sin sentirse hipócrita.
Porque después de todo, la confianza es lo que suponemos que existe pero difícilmente podemos apreciar.
Confianza
Nyx Erinea Kitsune
Capitulo 1: ¿Mejores Amigos?
-¡Kurama! Ven aquí.- Un muchacho de cabellera negra y ojos violáceos, llamaba a otro de cabellera larga y roja, de ojos brillantes verdes. Había luces y música a todo volumen a lo que se podía deducir que estaban en una discoteca o PUB. El pelirrojo, con el nombre de Kurama, se le acerca sin pronunciar palabra alguna, y enfoca su visión en el hombre que se encontraba al lado de su emisor.
-Ven, acércate.-Lo toma de la chaqueta y lo encamina hacia el. Acerca su boca hacia su oído y le susurra- Este hombre me pidió que bailases ahí arriba con ellos- Con cada palabra sonreía con una expresión poco amistosa, mirando la expresión de su amigo.
-¡Estás loco! ¡No lo haré, Kuronue!- Negó completamente Kurama.
-Vamos... solo tienes que bailar con ellos, además, ya me pagó y no puedo rechazarlo. Eso lo sabes muy bien, Kurama.-
-Pero...- Mira al hombre desconfiado, no le gustaba su expresión.
-Si no lo haces, sabes lo que pasará, Kurama.- Dijo muy serio.
El pelirrojo no tuvo otra opción, al mencionarle esas palabras, supo enseguida lo que su amigo quiso decir. Encaminó a paso lento arriba del escenario, donde estaban ya varios hombres sin ropa, solo con la interior, bailando. En dicho PUB, solo se observaban hombres.
Kurama se sentía confundido, no sabía el por qué estaba allí, pero aun así empezó a bailar, desprendiéndose de su abrigo...
-Te digo, cuando baila es muy ardiente...- Dijo Kuronue con su habitual sonrisa sádica al hombre que se encontraba a su lado.
-Mmm… Si tu lo dices puede que sea verdad.- Observa al pelirrojo con una sonrisa y mirada lujuriosa.-Y dime... ¿Me conseguirías una noche con el por unas monedas mas? –
-No creo que le guste la idea, además hoy puedes disfrutarlo, ¿por qué no subes con él?- Empuja mas al hombre para que subiera al escenario. Acto seguido, ya estando arriba, se acerca a Kurama quien lo mira con ojos neutros. La música electrónica resaltaba mucho en ese lugar. Bailando suavemente acerca sus manos hacia la camisa negra del pelirrojo y empieza a desabotonar rápidamente los botones. Pronto, la camisa ya estaba en el suelo y el hombre acaricia el pecho del ojiverde, se acerca para besarlo pero justo en ese momento una reacción por parte del pelirrojo lo detuvo.
-No...- Mencionó, apartando al hombre de él. Recoge rápidamente su camisa oscura del piso, y baja del escenario.
-.-.-.-.-.-.-.-
-¡Hey, Kurama!, ¿dónde te metiste anoche? ¡Te estuve buscando por todas partes!- Llamaba Kuronue desde su automóvil. Kurama iba camino a casa, ya había salido de la escuela hacía unos minutos antes.
-No tuve deseos de seguir en ese lugar. Es todo.- Sigue caminando, medio ignorando a su amigo.
-Vamos Kurama, te llevo a tu casa. O mejor aun, ¿por qué no vamos a comer algo solo nosotros dos?, ¿te parece?- Otra vez, aparecía en su rostro la sonrisa siniestra.
-No, hoy no. Tengo muchos deberes.-
-Oh, bueno, como quieras Kurama, pero por lo menos permíteme llevarte hasta tu casa.- Kurama dudo unos segundos, pero luego cedió por entrar al vehículo.-Sabía que lo harías- Pasa un brazo por el hombro del pelirrojo.-...amigo.
Habían pasado unos minutos, aun seguían en aquel vehículo, y el ambiente en el lugar no era nada agradable. El pelinegro conducía rápido por las calles, mientras que el otro miraba la ventanilla deseando ya poder llegar a su casa y descansar en su relajante cama.
-Sabes… no puedes dejarme.- Dijo de repente Kuronue, cortando el silencio con un tono indiferente pero a la ves siniestro.
-¿Qué dices?- Kurama apenas si pudo escuchar hablar a su compañero… o por lo menos no quería escuchar lo que entendió.
-Así es,... tú me amas Kurama.-Hablaba, seguía conduciendo sin mirar al chico de su lado.
-¡No digas tonterías, Kuronue!- Kurama estaba que estallaba de la bronca... ¿cómo podía Kuronue estarle diciendo eso? Si Kuronue sabía todo de él, absolutamente todo. Sabía que no podría querer a Kuronue de la manera en que él lo afirmaba. ¿Por qué entonces seguía sosteniendo aquello?
-No te engañes más. O por lo menos dime, ¿por qué no me puedes dejar?, te mueres por mi, Kurama- Sonreía, una sonrisa de lo más desesperante.
-¡No es así!, ¡déjame bajar ya! Quiero irme, ¡detén el auto, Kuronue!- Ordenaba el pelirrojo irritado. Mientras, el otro desobedeció completamente, mas aun, conducía con mayor velocidad. Y ya cuando se habían dado cuenta, estaban en un extraño lugar apartado de los demás. No se veían personas por ningún lado, solo árboles y más árboles, Kurama desconocía totalmente el lugar. Kuronue se detuvo.
-Kurama... admítelo... me amas...- Ahora lo miraba lujuriosamente. Miraba con deseo sus labios, su cabello, sus ojos,... su cuerpo.
-¡NO!, ¡Te equivocas!, ¡no sigas...! por favor... no sigas- Kurama bajó la mirada, su mejor amigo se estaba comportando tan raro... Tenía ganas interminables de llorar, pero no podía, mas aun porque era Kuronue quien lo estaba viendo, sin embargo sentía tanto miedo…
-ah... Kurama... que ingenuo eres...- Suspira. Con una mano toma unos mechones del rostro de Kurama y juega con ellos. Luego con la otra mano, atraía la mejilla del pelirrojo hacía él. Se acercó, y lo besó, tan cerca de los labios que Kurama se estremeció. Tenía tantas ganas de salir corriendo, pero por mas que su cabeza lo ordenase, su cuerpo no respondía.-Sabes... siempre me gustó ese olor a rosas que traes contigo... – Estaba a punto de darle un beso en los labios, pero en ese momento el pelirrojo reacciona.
-¡...No!- Abre grande los ojos y cierra fuertemente su puño, dándole un golpe en la cara a su 'mejor amigo'.
-¡Agh! ... ¡Kurama!- Suelta al ojiverde para tomarse entre las manos el lugar en donde éste le había golpeado, en un vano intento para parar el dolor. Mientras tanto, Kurama intentaba por todos los medios el poder salir del auto, estaba demasiado asustado para pensar en algo, las manos le temblaban, hasta que increíblemente abrió la puerta y salió del lugar.
Corrió lo más rápido que pudo, pero no se dio cuenta de que no tenía ni la menor idea de donde estaba ni en donde se dirigía. Solo corría. Respiraba agitado, para encontrarse totalmente rodeado de piedras que bloqueaban su paso. Tenía miedo, inmediatamente dio la vuelta para ir por otro camino pero…
-Kurama, Kurama, Kurama... ya decía yo que sabías dar buenos golpes- Le sonríe. El rostro del pelirrojo estaba pálido, como si hubiera visto un fantasma o algo por el estilo, pero para mala suerte de este... era peor. Era Kuronue, quien se acercaba aun mas donde el pelirrojo, a cada segundo, su distancia se achicaba y el corazón de Kurama latía muy, muy fuerte. Temblaba y retrocedía por cada paso que daba el morocho- Pero… no lo harás nunca mas, ¿de acuerdo?- Ahora sostenía el mentón de este y en un rápido movimiento lo besa con tal fuerza que los labios del pelirrojo sangraron por el impacto con los dientes.
Continuará...
Eso es todo por hoy. Espero lo hayan disfrutado. Este Kuronue haciando cosas que no tiene que hacer y arrastrando a Ku-chan con él U.U
Bueno acuerdense sobre... NO VOY A CONTINUARLO SI NO LLEGO A LOS 5 REVIEWS POR LO MENOS, ok?
gracias. Nos vemos en la proxima.
Niix Eriinea Kiitsune
