¡Hola! ¡Gracias por los reviews! y bueno... a Himiko especialmente que me firmo doblemente ja. Tiene razón al decir que pedí 5 reviews pero no de diferentes perdonas u.u

En fin, ¡disfruten!


Confianza

Nyx Erinea Kitsune

Capitulo 2: 'Devolviendo Favor'

-Kurama, Kurama, Kurama... ya decía que sabías dar buenos golpes- Le sonríe. El rostro del pelirrojo estaba pálido, como si hubiera visto un fantasma o algo por el estilo, pero para mala suerte de este… era peor. Era Kuronue, quien se acercaba aun mas donde el pelirrojo, a cada segundo, su distancia se achicaba y el corazón de Kurama latía muy, muy fuerte. Temblaba y retrocedía cada un paso adelante que daba el morocho- Pero… no lo harás nunca mas, ¿de acuerdo?- Ahora sostenía el mentón de este y en un rápido movimiento lo besa con tal fuerza que los labios del pelirrojo sangraron por el impacto con los dientes.

… .

-¿Te irás?

-Si…

-¿Volverás?

-Trataré...

-¿Me lo prometes?

-Te lo prometo, Kurama...

-No quiero que te vayas...

-Yo voy a regresar. No importa cómo. Yo volveré. Y jugaremos juntos otra vez. Te lo prometo Kurama. Te doy mi palabra. Y la voy a cumplir.

... .

-Eres tal y como te imaginaba, tan delicioso...- Kuronue se levanta tranquilamente del lugar, de aquel suelo manchado con rastros de sangre y ropas extendidas del pelirrojo, el cual también, se encontraba acostado, con la mirada perdida en el piso, lleno de marcas, moretones y heridas frescas.

Kurama simplemente no dijo nada. Por mas que lo pensaba, no le cabía en la cabeza el por qué su amigo, su Mejor amigo lo había humillado, usado,... violado de aquella forma tan violenta...

El pelinegro recoge su gorra negra y se queda mirando unos minutos al pelirrojo, se inclina y le susurra al oído.-Nos vemos...-Dicho esto, se dirige nuevamente hacia el lugar en donde había dejado su automóvil.

Kurama estaba mas que perdido en si, su rostro estaba pálido, con lagrimas cristalinas en sus ojos que no podían salir por más que él quisiera, lo deseaba tanto pero no podía llorar... y eso estaba empeorándolo todo.

Kurama's POV

...No entiendo... ¿por qué Kuronue me hizo esto? ¿Es que acaso el siempre tuvo estas intenciones? Pensé que todo iba bien, que ya era feliz aquí, que no habría nada que pudiera hacerme sentir mal… ¿Por qué entonces Kuronue sabiéndolo todo… mi mejor amigo... que había conocido por tanto tiempo, desde que éramos niños... Por qué me ha...?

-ah...-Suspiro. ¿Que se supone que debería hacer ahora? Me duele todo el cuerpo, mis ropas están destrozadas, y ni siquiera se donde estoy. Mi madre se preocupará mucho por mí...

-Madre... perdóname...-Me hubiera gustado que esto no hubiera sucedido... Pero sucedió..

… .

-Es la primera vez que me presentas a Kuronue.

-Si. Pensé que te agradaría mami...-Kurama, pequeño pelirrojo, cabellos rojos y cortos. Un niño.

-¿El te agrada, mi pequeño?- Sonríe la madre con sonrisa compasiva. Triste. Acaricia los cabellos de su hijo suavemente.

-¡Sip! Y muchoo!

-El es mas grande que tu, hijo..

-Lo se. Pero el es muy divertido. Me hace reír mucho.- Una gran sonrisa abierta y llena de sentimientos. Shiori, su madre, lo mira paciente, sonríe tambien, cierra sus ojos.- ¿Qué te ocurre, mami?..

-Solo quiero que tengas cuidado, mi pequeño. ¿Esta bien? Mantén los ojos muy abiertos.. y no solo con el. - En ese momento el pequeño Kurama no entendía el porque de las palabras de su madre. Pero asintió al instante. Su madre lo abrazó.

Y aquí estoy.. lleno de sangre y heridas, sin nada que hacer.. Estoy perdiendo la visión poco a poco.. esto me preocupa.. Miro hacía el cielo y veo nubes negras acechando el lugar.

-Va..a..llover...- Susurré.. vaya, mi voz.. esta quebrada. Y ahora me pregunto.. como veré a la cara a mi madre o a... Kuronue..se que el va a seguir buscándome, no es de los tipos que solo aparecen una ves en la vida.. no...ahora cuando lo recuerdo, siento mucho rencor hacia el.. y a la ves.. miedo.., impotencia..dolor ¿Qué es lo que siento?

-¿Qué haré... ahora..?-

Luego ... pierdo el conocimiento.

...-

-Kurama, tu mamá se enojara si llegas mojado a tu casa.

-¿Y la tuya?

-Hn. De seguro esta trabajando.

-Vamos a mi casa mi madre nos hará chocolate.

-Tu mamá me agrada.

-Ella dice lo mismo por ti.

Ambos niños ríen. El sonido de un trueno los calla. El pelirrojo tiembla.

El niño de cabellos negros parados, toma la pequeña mano de Kurama y se van corriendo. La tormenta había comenzado. Caían sobre ellos las gotas frías de la lluvia. Su casa se veía a lo lejos, en la puerta esperando con unas toallas, la madre de Kurama.

-Los agarró la tormenta...

Los niños llegan mojados. Shiori envuelve a los dos niños en toallas. La noche se hacía fría.

-¿Les parece si preparo chocolate caliente para los dos?

Ambos sonríen. Asienten emocionados. Shiori ve la ternura de aquellos niños y los abraza. Les brindaba calor por donde sea que pudiera. Esa era la tarea de ella. De una madre. Brindar amor, protección y calor a su pequeño.

-¿Tiene galletas horneadas..?

La pregunta desprevenida la hace reír. EL pequeño de cabellos negros se sonroja por hacer la pregunta. Kurama ríe con su madre.

-.-.-.-

Una joven de tez muy blanca y cabello celeste verdoso, caminaba tranquilamente por una calle desabitada, una caminata monótona que ella hacía todos los días para llegar a su hogar, aun cuando ella no pensaba que ese día iba a cambiar rotundamente su rutina.

-Es una lástima… hoy lloverá.- Dice, levantando su vista para encontrarse con el cielo con nueves oscuras.-Debo darme prisa, si no, mi hermano estará preocupado.-

En cuando iba a doblar la calle y desviar aquel callejón, había algo que le había llamado mucho, demasiado la atención. Curiosa por saber que hacía aquel objeto en ese lugar desabitado se acercó lentamente. Asomando primero se cabeza, puede divisar algo rojo, pero por tanta oscuridad no podía distinguir bien, a si que afiló un poco mas la mirada y daba pequeños pasos hacía adelante acercándose cada ves mas, hasta que se encontró con una imagen poco traumática para ella...

-¡Dios mío...!-Ambas manos se las lleva a la boca, su piel ahora demostraba mas palidez que la de costumbre, tenía muchas ganas de llorar. No podía percibir bien si aquel cuerpo, ese muchacho, aun seguía vivo o.. si ya no respiraba. No tenía muchas ganas de averiguarlo, pero por su bien, y por el del joven, se acercó a paso dudoso y se arrodilla a un costado. Nuevamente examina su cuerpo con la mirada, estaba desnudo, con marcas, rasguños, mordidas, golpes... según parecía, la joven había pensado que lo habían violado.

-Pobre muchacho… ¿qué te han hecho...?-Lo observó unos minutos mas, y cuando pensó que la vida del joven ya no existía, vio que este agrandaba su pecho en un ligero movimiento,.. había respirado, fue apenas un vistazo, pero para asegurarse, la joven rápidamente posó sus oídos en el pecho del pelirrojo, y lo comprobó, su corazón aun latía, muy despacio, pero latía.

Se levanta del lugar y empieza a recoger los retazos de ropa que estaban en el lugar, coloca como pudo el pantalón al chico para luego cargarlo, rompe un pedazo de tela de su pollera celeste que traía puesta, y se la coloca en el pecho del pelirrojo.

A puras rastras y tratando de no lastimar al chico, la joven se dirigía cuidadosamente a su casa, no muy lejos de aquel lugar...

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

-Ya llegué... ¿Yukina?- Un chico, no muy alto, cabello parado negro, con una especie de estrella blanca en la frente y ojos rojos, llegaba a su casa después de un agotador día en la escuela, todo tan monótono, como todos los días, pero el no se imaginaba que ese día tal vez, su vida cambiaría de una forma tal que…- ¿qué haces?- Observa que su hermana busca algo en el antiguo armario, perteneciente a su padre unos años atrás.

-Ah… hola hermano, bienvenido… estoy buscando algo de ropa.- Dice, pero su hermano pudo notar en su rostro una sonrisa triste se había formado en los labios de su hermana Yukina, no era muy común esas expresiones en ella, así que opto por preguntar..

-¿Qué te sucede?-Preguntó, sin rodeos.

-Hermano…-La peliceleste encuentra por fin lo que buscaba, algo de ropa grande... Toma un poco de aire y mira directamente a los ojos de su hermano.- ¿Hiei, Recuerdas a nuestro vecino, al chico pelirrojo de nuestra antigua casa?- Pregunta calmadamente, el otro simplemente la miraba y asiente con la cabeza.

-si, lo recuerdo. Su nombre es Kurama, ¿por qué lo preguntas?- Hiei cuestionaba a su hermana con una mirada confusa, mas simplemente la otra caminaba hacia la habitación de su hermano y desliza la puerta tranquilamente dando paso a su hermano para que entre.

-Míralo…- Señala con la mirada al pelirrojo, vendado, durmiendo al parecer placidamente en la cama del pelinegro. Este nada mas lo miró, con tal asombro que no entendía si aquello era una broma o simplemente... la realidad.

-Kurama...-Susurra. Se acerca hasta encontrarse a orillas de su cama, sentándose rápidamente en una silla que se encontraba cerca, de un momento a otro se había mareado. No sabía que hacer, estaba... mal. Que hacia el pelirrojo en su casa, en su habitación, en su cama, vendado, durmiendo. Rápidamente miró a su hermana pidiendo explicaciones. Esta entendió y empezó a relatarle lo sucedido hace unas horas.

-Venía caminando hacía aquí, cuando decidí tomar un atajo. Vi algo en el callejón que no estaba allí esta mañana, me acerqué y lo encontré, allí, en el suelo, desnudo… al parecer lo han… violado…- Esto ultimo lo dijo despacio, con pesadez, como si le doliese decirlo.-Lo traje hasta aquí cuando me di cuenta de que aun seguía vivo. Pero fue recién aquí cuando me di cuenta de quien se trataba...lo siento.-

El otro chico, seguía con una imagen neutra, no decía ni hacía nada. Su hermana lentamente salió de la habitación, dando la explicación de ir a la cocina para hacerle un poco de té.

-.-.-.-.-.-.-.-

Hiei's POV

Simplemente no puedo entender, ¿que hace él aquí?, Yukina me explicó todo pero.. no debió pasarle esto, nunca, y menos a el.

-...ahg…-Kurama estaba retorciéndose de dolor en mi cama, parecía que tenía una pasadilla porque cerraba fuertemente los ojos y estaba sudando. Toqué se frente y sentí un calor intenso. Retiré mi mano, y la observé unos momentos... Volví a mirar a Kurama, su rostro enrojecido, tan perfecto..

Es igual que antes.

Igual a cuando era pequeño.

Pero mas... Lindo...

Ahora recuerdo. Cuando un mes atrás lo había visto por primera vez desde que volví a la ciudad, en el Instituto Yakusho.

Flash Back

-¡Sal de mi camino enano de secundaria!- Un chico de mirada desafiante, ojos violetas, camisa y pantalón negro, tira a Hiei al suelo, insultándolo y maldiciendo su atrevimiento hacia su persona.

-¿¡A quien le llamas enano, idiota!?-Totalmente indignado, Hiei se levanta rápidamente preparando su puño para dar unos de sus famosos golpes, que tanto las otras personas temían de él. Pero desafortunadamente, antes de llegar hasta el rostro del contrincante, el otro fue mas rápido y clavó una de sus piernas en el estomago de Hiei, provocando que este cayera nuevamente al suelo, sumergido por el dolor.

-Veamos si vuelves a llamarme idiota,… enano…-Con su mano, sujeta el cabello de Hiei, cerrando fuertemente su mano, haciendo su brazo para atrás para dar un golpe directo.-Esto te enseñará a respetar a tus mayores-

Fue un golpe duro. Directo a su mejilla. Hizo caer a Hiei aun mas. Fue directo a parar a los pies de un grupo de bicicletas estacionadas. Se maldecía por dentro.

-¡Korunue! ¡Aquí estoy! Gracias por esperar. – Del otro lado de las bicicletas mas cerca del portón del Instituto. Un pelirrojo llama a su amigo. Al parecer no había presenciado la pelea de hace unos segundos.

-¡Tardaste demasiado! ¡Un mocoso se interpuso en mi camino cuando iba por ti!- Excusaba el otro. Mientras se olvidaba completamente de Hiei. Se dirigió junto al pelirrojo.

-Bueno, te había dicho que no quería que me buscases, sabes perfectamente que aveces me retraso por algunos minutos.- Kurama sonreía algo avergonzado.-Mejor nos vamos, se hace tarde.-

-Si, tienes razón. Espera aquí, voy por mi auto.- Antes de irse dirigió una mirada de desprecio a Hiei, quien seguía en el suelo sintiéndose un total idiota. El pelirrojo no notó el gesto de Kuronue.

Hiei medio se levantó con algo de dificultad. Ese tipo si que pegaba muy fuerte.

Se sostuvo por una de las bicicletas y levantó la mirada. Quería matar a ese tipo.

Pero todo sentimiento de odio y furia desaparecieron cuando su mirada, dio con un pelirrojo de cabellos largos.

Era… simplemente era perfecto. El muchacho estaba de perfil, y tenía la mirada al frente.

Hiei, reconoció perfectamente esos ojos. Esa mirada.

-Kurama...

Susurró sorprendido. Jamás imaginó volver a verlo de nuevo. Quedo inmóvil el pelinegro en su lugar.

-Sube. –La voz de un hombre.

Kurama de repente camina hacia la calle. Hiei lo sigue con la mirada.

El pelirrojo muy sonriente sube a un automóvil. Hiei se extrañó con ese hecho. El vehículo arrancó. Luego se perdió en la esquina.

Hiei por su lado quedo confundido. Al parecer Kurama andaba con alguien. Y no era de extrañarse ya que el pelirrojo era un joven muy atractivo.

Era una verdadera sorpresa encontrarlo allí. Y fue un verdadero idiota el haber perdido la oportunidad de hablarle. Después de todo ¿cuándo será el día en que podría volverlo a ver?

Probablemente nunca. O eso creía el…

End Flash Back

Abro mis ojos con pesadez, me cuesta creer que esto le aya pasado a Kurama. Giro mi vista hacia el, aun durmiendo, pero aparentemente ya mas calmado y con menos fiebre que antes. Claramente veo como el día pasa nuevamente, dando paso al anochecer. Nubes oscuras.

-¿Cómo le explicaré esto a tu madre, Kurama?- Retiro cuidadosamente unos mechones rebeldes que se encontraban en la frente del pelirrojo. Estiro mis brazos, estaba cansado, era un día bastante duro el que había tenido... Escucho unos ruidos provenientes del pasillo, deslizando la puerta de mi habitación.

-Hermano, la cena ya esta lista, ¿prefieres comer aquí por si mejora…? o ¿me acompañas en el comedor?- Pregunta Yukina, mirando con tristeza a Kurama.

Ahora que lo pienso, debió ser muy duro para ella encontrar a alguien, Kurama, desnudo en un callejón por el que normalmente suele caminar. Me hubiese gustado estar con ella en ese momento.

-Comeré contigo, no creo que despierte en unas horas.-Lo miro nuevamente.- Le bajó un poco mas la temperatura, pero aun esta muy agotado.-

-Si… ¿Sabes hermano? Había leído que cuando una persona es cruelmente abusada. Tienen trauma de por vida. La mejor recuperación es la compañía a su lado, la confianza ya no existe en ellos... Tal vez hablarle, contarle cosas, tal vez así pueda...-

-Puede que tengas razón.- Dije levantándome de la silla y caminando hacia ella.-Lo que no se… es como explicaremos esto a su madre…-

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Kurama's Dream

-Kurama... ¿te acuerdas de mí? ... ¿verdad?- Escuchaba una voz, que me llamaba una y otra vez. No podía ver nada ni nadie, el lugar en el que me encontraba era totalmente oscuro y frío.

-¿Quién eres...?-Logro decir… ¿por qué mi voz se escuchaba tan lastimada?

-Se que tal vez no me recuerdes, y que tal vez estés asustado. Pero no podemos culparte, todos lo estarían...- Hablaba pero no parecía escucharme.

-Dime… ¿quién eres?-

-Mira Kurama, se que no soy el mejor para cuidarte, y también se que no soy tu mejor amigo en estos momentos… pero te debo un favor...- Hablaba de cosas que para mi no tenían sentido. Parece no escucharme así que no digo ni una palabra mas, me dolía la voz...- Aunque te había dicho que no necesitaba de ti, no me escuchaste, y a mi no me gusta para nada deber favores... así que tomaré esta situación para debértelo… ¿esta bien?- Ante esta pregunta asiento con la cabeza.. aunque dudo que esté mirándome..

-¿Te acuerdas de aquella ves cuando niños, en la salida del colegio.., cuando llegaste justo a tiempo antes de que tu amigo el grandulon me diera un puñetazo en la cara?,.. es gracioso, nunca me imaginé ser salvado por alguien.. y menos por ti.-Se ríe algo penoso...¿quién es..?

-No estoy diciendo que eras débil ni nada. Pero normalmente era yo quien te salvaba, no tu a mi.

Estaba empezando a recodar.. si, creo que si, aquel día en el que tenía que llegar temprano a la despedida de mi hermano, el pequeño Suichi... salía del colegio esperando encontrar a alguien... y me encontré a mi amigo en el suelo apunto de ser golpeado por el chico nuevo en la ciudad...por...

...

-KURAMA! Kurama! ¿que sucede?, ¿que tienes?!.-Hiei grita desesperadamente al ver que el pelirrojo hallado acostado en su cama, sostenía su cabeza llorando, sollozando, retorciéndose en sí.- Kurama, tranquilo!, todo esta bien!.. estas aquí conmigo! Tranquilízate!-

Lentamente el pelirrojo se tranquiliza, respirando difícilmente. La temperatura subió de nuevo en él.

-Kurama.. yo estoy aquí contigo.. yo te protegeré.. confía en mi, no quiero nada malo, quiero que estés bien..

-..H..iei?...-

Continuará

Hasta aca. Diganme ¿qué les parecio? ¡tengo curiosidad! ¿me dejan un review? :D

De nuevo sigue la super oferta de que NO CONTINUO SI NO LLEGO A LOS 5 REVIEWS

...por lo menos je!

Ok, no aburro mas! Perdón si hay errores pero hago lo que puedo U-U.

Nuevamente Gracias.

se Despide

Niix Eriinea Kiitsune.