Holis... No tengo perdón de Dios JAJAJAJAJA. Yo solía escribir un Pones llamado One Day, sí... Cierto... No, no he continuado escribiéndolo, como os podéis pensar al ver que estoy colgando capi nuevo. No. Este capítulo lleva acabado desde que terminé la sele el 13 de junio. SÍ, ME PODÉIS MATAR, OS DOY PERMISO (?). ¿Por qué no lo he colgado antes? No lo sé. Puede que porque no me acababa de gustar del todo (aunque no es la mayor mierda que haya escrito), también porque tenía otros proyectos y, además, porque me empecé a desencantar con este fic.
Tengo el cuarto capítulo empezado, pero sin ningún ánimo de proseguirlo, así que, os pido una vez más, que me dejéis unos reviews que me animen a continuar esta historia, pls.
IMPORTANTE: Sé que esto es repetido de Ariana, peor bueno xD Quiero que me dejéis review si me leéis. Si no, dejaré de avisar, soz. Mi geme tiene razón y opino lo mismo, los lectores fantasma no me van nada :/
Sé que no tengo perdón anyway por colgar esto ahora JAJAJAJ
El tema de We found está en proceso, don't worry. Es que con los viajes pues como que tiempo he tenido poco, y además también necesitaba descansar. So I'm so sorry :3
Espero que os guste y os prometo que leeréis pronto We found :3
(PD: me acabo de dar cuenta de que los primeros caps de este fic tenían 2500 palabras o así, y este tiene 5600 o por ahí. LOL)
Love you all and enjoy reading!
333
30 de noviembre de 2005
No puedo dejar de darle vueltas. Simplemente, mi mente no puede desconectar del hecho. Y, muy en el fondo, tampoco quiero dejarlo pasar.
Me arrepiento cada día de mi vida, y más aún sentado en este parque, de haber huido de Danny. ¿Y si lo que me dijo era verdad? ¿Cómo había podido juzgarle tan pronto, sin dejarse explicar del todo?
Me sentía una persona horrible, y cada día que pasaba eso hacía más mella en mí. A ver, os seré sinceros, los primeros 3 meses me sentía muerto por dentro, creyendo que Danny era un mentiroso y que había entrado en mi vida para hacerme daño, como los demás. Pero luego le empecé a dar vueltas. ¿Por qué iba a hacer eso? Quiero decir, él no me conocía y no me tiró la bola a propósito, así que no es como si hubiera tenido un plan para amargarme la existencia, como resultó en el resto de casos.
Así que, en estos momentos, ansío que Danny aparezca por el parque, me felicite mis diecisiete y me enseñe esa sonrisa que hace que todo deje de doler tanto. Pero no nos engañemos, no lo va a hacer. Me pasé demasiado. Y no le culpo. De verdad. Pero eso no quita el hecho de que necesite verle de nuevo. Que me deje explicárselo…
Recojo la única lágrima que se me ha escapado con vergüenza. ¿Algún día dejaré de llorar por todo? Madre mía, si hasta con lloro con las historias de los juegos de la Play Station… Vamos, lo normal.
Estos pensamientos provocan en mí aún más frustración. ¿Por qué mi vida tiene que ser tan penosa? ¿Y por qué yo tengo que hacerla más triste todavía con mis actos? No solo mis demonios me amargan la existencia, esta última vez he sido yo solo.
También recuerdo como, al volver a casa aquel día, dejé de ser yo. Un escalofrío recorre mi columna vertebral al recordar como la cuchilla se hundía en mi carne y eso me hacía sentir bien. Aún no entiendo como pude. Bueno, en el fondo no fui yo 100 %, no sé qué me pasó.
Simplemente, mis demonios actuaron por mí, y eso es lo que más miedo me da. ¿Me pertenezco a mí mismo? ¿O realmente les pertenezco a ellos? ¿Algún día podré vencerlos y proclamarme victorioso ante ellos? Estas preguntas rebullen en mi cabeza desde que tengo uso de razón, y las respuestas que obtengo siempre son negativas y sin ningún atisbo de esperanza.
Vuelvo a conectar con el mundo real cuando me percato de la canción que está sonando. Estúpido Ipod, quiere hacerme llorar de verdad o algo.
I'm fucked up again, I shouldn't drive tonight,
But I keep thinking of you
I hurt you again, I shouldn't lie tonight,
So the next few words are true
¿Cómo pude fastidiarla tanto? Vuelvo a estar jodido, sí, y cada vez más. Y con más intensidad. Y tan solo quiero volver a verle para poder redimirme. Para explicarme. Para no volver a hacerle daño. Sin mentiras, sin dolor. Solos él y yo, con mis demonios apartados para siempre.
I'm sorry, I'm not what you wanted, I'm sorry, sorry I let you down
I could use some poor excuse, 'cause the hardest thing to say,
Oh, it's the hardest thing to say in the world;
I'm sorry, yeah I'm sorry
Y no puedo evitar llorar. Lo siento tanto… y no solo por él. Sino también por mí. Por la felicidad que podría hacer tenido, la cual atisbé hace tan solo dos años, aquella que me arrebaté vilmente debido a mi obcecación.
Danny, perdóname – le digo al aire, sintiéndome menos solo y menos culpable a partes iguales.
Te perdono – escucho a alguien susurrar. No a alguien. A ÉL. Ha venido. Siento cómo se me para el corazón al girarme y verle de pie, muy serio y con su guitarra colgada del hombro. Incluso desde esta distancia, no puedo evitar pensar en lo bonitos que son sus ojos… Tan azules, tan inmensos y tan llenos de… lo mismo que los míos. Soledad. Dolor. Tristeza. Ganas de ser rescatado. Todo mezclado como una vorágine en esas dos esferas azuladas que me tienen hipnotizado desde el primer momento que las vi.
Danny, yo… Déjame explicarme, por favor – susurro, arrancando con violencia los auriculares de mis orejas. No es un sueño. Está ahí de verdad.
Creo que debería empezar yo... Me dejaste a medias la última vez – responde, mostrando una media sonrisa. No es esa la sonrisa que quiero. Cada poro de mi piel pide a gritos su sonrisa. Esa tan grande que no le cabe en la cara. Que muestra sus dientes casi perfectos. Que provoca que el sol brille aún más en el horizonte – Verás, Dougie, te lo juro, todo lo que dije hace un año era verdad. Este año no lo he hecho porque vi que realmente solo vienes una vez al año, a pesar de que me pensaba que ya no volverías nunca más – mientras pronuncia esta palabras, noto el dolor en su mirada, la desolación, la misma soledad que he sentido yo todo este tiempo – pero estás aquí. Y tengo una prueba de que venía aquí cada día, pero no me dejaste enseñártela la última vez que nos vimos.
Mientras dice esto me tiende el móvil, con un cierto temblequeo adorable en sus manos.
POV Danny
Llevo un año horrible. No os podéis imaginar cuánto. Y cada vez empeora más y más, sin control ninguno por mi parte. A pesar de ello, prefiero no pensar en eso, ya que de nada sirve, porque todo lo malo que me puede pasar pasará y, como siempre, lo tendré que aguantar. Porque fui muy débil una vez y no puedo volver a alcanzar esos extremos.
Mientras camino en dirección a ese recinto "privado" de Dougie en ese precioso parque de Manchester, me recrimino lo idiota que estoy siendo ¿En serio, Danny, crees que va a venir después de lo que pasó hace un año? No es tan tonto como tú, como ya dijo él en su día. Ese pensamiento me saca de mis dolorosas cavilaciones y provoca en mí una risa, suave pero constante, a pesar de que no sincera como la que solía expresar.
Y todo por él… Ese chico que, después de darle un balonazo, descolocó aún más mi alborotado mundo. Cómo él consiguió que confiara de nuevo en alguien, cómo me dio ese calor humano que tanto ansiaba, cómo al sonreírme notaba que esa brecha abierta en mi interior dolía menos… Esos ojos, esos labios, esa mirada perfecta aunque llena de problemas internos, tantos que me duelen en el alma. Porque quiero que él sea feliz, que consiga todo lo que quiere, porque se lo merece… Y realmente todos estos sentimientos que proceden de dentro de mí, pero que son debidos a él, no sé interpretarlos. No sé por qué cada vez que recuerdo sus facciones se me acelera el corazón. Por qué cuando pienso en su risa, en todo aquello que me dijo, deseo fervientemente estar junto a él toda la vida. No lo sé.
O quizás es que mi subconsciente no quiere verlo, no desea sentirse de esta manera ya que es ilógico para una persona como yo.
Al irme acercando, me encuentro con la presencia del rubio, sentado en la hierba. El pánico se me congela en las venas, haciendo que mi cabeza empiece a dar vueltas y todo deje de tener sentido. Mi corazón me martillea sin piedad en el pecho, con tal fuera que creo que saldrá disparado.
A pesar de todo eso, mis pies siguen avanzando, caminando hacia donde se halla mi bote salvavidas, o al menos el que creo que es el definitivo, el que podrá encarrilar mi vida.
Danny, perdóname – escucho susurrar a Dougie al aire, sin percatarse de mi presencia aún.
Y me siento incapaz de, después de escuchar eso, no contestar en un susurro:
Te perdono.
Nunca he querido depender de nadie, y menos después de todas las espinas que la vida ha ido clavando en mí. Jamás he intentado mantener una relación con nadie, ya que me siento demasiado frágil como para soportar otra desilusión, más dolor, más soledad, más terror a vivir.
Pero por Dougie, quiero volver a empezar, intentar con ahínco que esta relación de amistad funcione, a ser posible para siempre. Porque él es lo único que me queda, y todo aquello que me importa.
Cuando Dougie se gira, alcanzo a ver en sus ojos alegría, incomprensión y alivio, mezclados en esos óculos tan especiales, donde el azul turquesa se mezcla con el gris para conformar su hermoso iris.
Danny, yo… Déjame explicarme, por favor – susurra, quitándose rudamente los auriculares de mis orejas.
Creo que debería empezar yo... Me dejaste a medias la última vez – respondo, mostrando una media sonrisa. Aún no quiero esperanzarme, ya que existe una alta probabilidad de que vuelva a huir de mí, y esta vez para siempre – Verás, Dougie, te lo juro, todo lo que dije hace un año era verdad. Este año no lo he hecho porque vi que realmente solo vienes una vez al año, a pesar de que me pensaba que ya no volverías nunca más – mientras pronuncio esta palabras, y para que no se me note el temblequeo que el dolor ante esa suposición provoca en mí, meto las manos en los bolsillos del pantalón vaquero – pero estás aquí. Y tengo una prueba de que venía aquí cada día, pero no me dejaste enseñártela la última vez que nos vimos.
Mientras digo esto le tiende el móvil, esta vez sin poder disimular de ninguna manera el temblequeo de los dedos.
Al mirar a Dougie, con su cara en calma, siento un sentimiento de alivio inmenso. No sé por qué, pero creo que todo va a salir bien. Solo debo tener fe.
Y ahora comienzo a ver un atisbo de luz en la más completa oscuridad.
POV Dougie
Al coger el móvil, sin mirarle a la cara, ya que sino solo conseguiré ponerme aún más nervioso, me entran las dudas. ¿Estoy haciendo lo correcto? Quiero decir, ¿de verdad esto va a funcionar? ¿No vuelve a ser un amago de felicidad que se tergiversará como siempre? ¿Cómo puedo estar seguro de que no volveré a sufrir?
Y es entonces cuando, mientras todas esas dudas rebullen en mi cabeza, que decido mirarle a los ojos mientras sostengo como un idiota su móvil. Y en ese preciso instante, mis conexiones cerebrales deciden que ya no necesitan albergar más dudas en mi interior. No. Esa mirada me da todas las respuestas necesarias. Sus esferas azules me comunican sin palabras que todo saldrá bien, que él siempre estará, que aunque también tiene miedo, quiero intentarlo, por mí, por nosotros… Que por fin podremos tirar los dados en el juego de la felicidad, y que por una vez saldrá una combinación a nuestro favor.
Y por todo eso, por esa mirada más pura que jamás he visto, me insuflo de valor para mirar hacia el móvil, con una curiosidad despertándose en mi interior.
Ves pasando las fotos – me explica Danny, ya que en el móvil hay abierta una carpeta.
Voy pasando las fotos y no puedo evitar que se me empañe la mirada. ¿De verdad alguien ha hecho esto por mí? ¿Venir aquí todos los días a esperarme, a ver si vuelvo a este paraje? Hay 365 fotos, todas distintas, del mismo paisaje. Unas con sol, otras con nubes, otras lloviendo a mares, o tronando de tal manera que parece que se vaya a romper el cielo… 365 fotos de espera, de dudas, de dolor, todas reflejadas. Y en cada una de las fotos, además de este increíble paisaje, se vislumbra una guitarra, SU guitarra, apoyada sobre el césped. Como si esperar a algo. O a alguien. A mí.
Por mucho que lo intento, finalmente las lágrimas hacen acto de aparición, haciendo su habitual recorrido por mis mejillas. De pronto, mientras miro el móvil, noto unos brazos rodeándome. Estrechándome muy fuerte y haciéndome sentir menos solo. Más protegido. Como si me diera súper fuerza y me hiciera perder ese temor irracional a vivir, a sentir algo por alguien… Porque con él, con esos brazos a mí alrededor, nada se puede sentir mal.
Y por fin, después de 17 años, todo encaja, esa última pieza de mi escabroso puzle encaja en mi interior, haciéndome sentir completo después de mucho tiempo. Completándome, llenándome de felicidad.
Danny continúa rodeándome con sus brazos, y yo alzo los míos para corresponderle, rodeando su cuello con mis brazos.
Y en estos instantes, el mundo se para. Ya nada importa. Danny está conmigo, y nunca me va a dejar, y eso es lo importante. Y ahora veo claro que era aquello que no conseguía discernir acerca de mis sentimientos por él. Sí, ahora por fin todo encajaba y podía exclamarlo con sinceridad: estaba enamorado de él. Os puede parecer un hecho muy simple, pero para mí es todo un mundo. Nunca en la vida he sentido nada así por nadie, y sé que puede parecer estúpido porque apenas nos conocemos. Aún así, no estáis en mi cabeza, así que no os podéis hacer ni una mínima idea de mis sentimientos por él. Es mi bote salvavidas, aquél que ha llegado en el momento oportuno, el que me ayudará a vivir y a que el sol brille cada día un poquito más.
Después de lo que parecen siglos, nos separamos, esta vez con una sonrisa en la cara, sincronizadas y sin intención de desaparecer. Nunca había atisbado la felicidad, y puedo asegurar ahora que no hay sentimiento más puro y perfecto que este.
¿Por qué siempre está la guitarra en las fotos? – decido preguntar, ya que la curiosidad siempre ha sido una mala compañera. No, no me mintáis, que sé que vosotros también lo pensáis.
Pues… tiene que ver con la sorpresa que te quise enseñar hace dos años… - susurra mientras se muerde el labio. Ese acto provoca en mí un escalofrío, que incrementa mi curiosidad a niveles insospechados – Será mejor que te lo muestre.
Y con una sonrisa, se termina de separar de mí, para ir a buscar su guitarra. Se sienta en el suelo y, mientras la afina, espera pacientemente a que salga de mi estado catatónico y proceda a sentarme a su lado.
Y es como si estos dos años no hubieran pasado, simplemente se siente como si fuera el día posterior a conocernos, cuando era tan solo un crío y estaba ilusionado ante el hecho de recibir una sorpresa de la primera persona que, en tan solo unas horas, se había convertido en lo más importante para mí. Se siente tan bien que simplemente todo da igual. Eso que dicen que la mente se afana por recordar los buenos recuerdos, y que descarta los malos, es cierto. Porque ahora mismo, es real, y puedo palparlo. Todo lo malo ocurrido, simplemente ha quedado atrás, y nunca más importará.
Una vez posicionado a su lado, mirándole embelesado mientras rasga las cuerdas con una delicadeza tan inmensa, me hace pensar en cómo sería que él me acariciara… Vale, borrad lo que dicho, no me hagáis caso.
Cuando vuelve a la Tierra, Danny me mira y, con una sonrisa tímida, me explica:
Verás, Doug, sé que no nos conocemos mucho. Pero para mí, y no sé por qué pero creo que para ti también, el habernos conocido ha sido algo especial. No voy a entrar en detalles, porque no creo que quieras saberlos, pero mi vida es un completo desastre. Cuando ya no tenía nada por lo que luchar, por lo que ser feliz y que me diera fuerzas para seguir respirando y no plantearme acabar con todo… Llegaste tú. Y, cuando te conocí, vi en tus ojos un reflejo de los míos. De los mismos miedos, la misma angustia, la soledad, el temor a querer de nuevo y que te apisonen… - ¿cómo una persona en tan poco tiempo puede conocerme tan bien? Ha descrito mis sentimientos de un plumazo, tan exactos que me entra un escalofrío por toda mi espina dorsal. Y no puedo evitar sentir como ese dolor crónico, el que me lleva acechando toda la vida, se reduce hasta ser tan solo un vestigio fácil de ignorar – Y por eso pensé en darte esta sorpresa, que para mí es entregarte una parte de mí, un trocito de mi alma que he sido incapaz de enseñar a nadie aparte de mi hermana…
Y después de prácticamente susurrar esos últimos vocablos, comienza a rasgar las cuerdas de la guitarra, produciendo así una hermosa melodía que impregna todo mi ser.
Life is getting harder day by day
And I, I don't know what to do or what to say yeah
And my mind is growing weak every step I take
Its uncontrollable now they think I'm fake yeah
Su voz, rasgada, con un timbre tan especial que es imposible de describir, me transporta al mismísimo cielo. Mientras canta acompañado solo de su guitarra y de mi respiración entrecortada, siento como a poco a poco, empiezo a sentirme más completo. Sus palabras, llenas de razón, me hacen ver que sí, que la vida es dura, y que no tenemos control ninguno sobre ella. Cómo nos volvemos débiles, y caemos una y otra vez. Caemos para volvernos a levantar. Puede que con nosotros la vida se haya cebado, pero por fin hemos encontrado aquello por lo que merece la pena luchar.
Coz I'm not alone, no, no, no
But I'm not alone, no, no, no
I'm not alone,
No estás solo. No estás solo. Mi mente repite con él este fragmento, deteniéndose ante el hecho de que, por primera vez, es cierto. No estoy solo. Y nunca más lo voy a volver a estar.
And I, I get on the train on my own
And my tired radio keeps playing tired songs
And I know that there's not long to go
Oh, and all I wanna do is just go home
No impido que la lágrima que llevo reteniendo desde el inicio de la canción caiga. Tampoco detengo que mis sentimientos se sientan comprendidos, menos solos. Como si todo encajara y fuera perfecto, solo porque él está conmigo.
Coz I'm not alone, no, no, no
But I'm not alone, no, no, no
I'm not alone,
Esta vez no solo mi mente corresponde al estribillo, sino que mi voz le acompaña al compás de la melodía. Danny, el cual había refugiado su mirada en la guitarra, al percatarse de mi intrusión, levanta sus ojos para clavarlos en los míos y dedicarme una mirada llena de un cariño tan inmenso que me inunda por dentro, haciéndome sentir querido por mi primera vez en mucho tiempo.
People rip me for the clothes I wear
Every day just seems to be the same
They just swear
They just don't care
¿Por qué siento como si esta canción hablara de mi vida? ¿Do todo aquello por lo que he pasado, todo aquello que he sentido? Lo peor de todo, es que no es mi vida, sino la de Danny, y empiezo a plantearme seriamente la existencia de una media naranja, de esa que cuesta encontrar, LA persona. Él había pasado por lo mismo que yo, se había sentido del mismo modo y no por ello había desistido de vivir, a pesar de que las ganas de acabar con todo hayan ido incrementando exponencialmente. Hasta el día de hoy. El día en el que declaro que mi vida tiene sentido porque le tengo a él.
Coz I'm not alone, no, no, no
La la la la, yeah, yeah. I'm not alone.
Danny rasga las cuerdas una última vez, anunciando así el final de La canción. La más perfecta y única que jamás he escuchado. Perfeccionada con su increíble voz.
Espero que te haya gustado – se sincera, creyendo que a alguien no le podría gustar esa canción. A ver, ¿en serio? Hay que ser muy idiota para no ver lo magnífica que es.
Danny, gustar es poco – confieso, enfocándole directamente, mientras él esboza una sonrisa comprensiva – Has descrito mi vida entera y, si te ha pasado lo mismo que a mí, es que conocernos ha sido cosa del destino.
Me callo abruptamente, pensado en la patochada que acabo de soltar. Dougie, ¿cómo has podido decir eso? Ahora huirá o algo por el estilo. Estar con locos no es bueno, ya sabéis. Por eso, cuando siento su mirada sobre mí, la rehúyo, pensando que al no encararle se olvidará de mis tristes palabras.
Noto sus dejos cogerme por la barbilla, para así levantarme la mirada. Me intento resistir un poco, pero de nada sirve, ya que lo intenta con más ahínco, hasta que me digno a soltar un suspiro resignado y le miro. Y en su mirada encuentro el cariño y la comprensión que necesitaba para que lo que he dicho adquiera sentido.
Yo también lo creo, Doug – suelta, sonriéndome con ESA sonrisa, que hace que el mundo dé vueltas de manera cíclica hasta parase del todo.
Y sonará muy a cliché, pero el mundo se paró en ese instante. Y os juro por lo más queráis que nunca me había sentido así. Nunca había necesitado a nadie para vivir, sino que ansiaba la soledad que tan inútil se me antojaba ahora.
Yo también empecé una canción hace un tiempo, pero solo tengo el inicio… No sé cómo continuarla – le explico a Danny, en parte porque quería decírselo y en parte porque si continuábamos de esa manera no hubiera podido reprimir mis ganas de besarle. Y que de esa manera todo se fuera al traste.
Da igual. Déjame escuchar el trozo que tienes – implora, pasándome la guitarra.
Mis manos, ahora con complejo de gelatina, atrapan la guitarra y la colocan en posición. Antes de empezar a tocar y cantar, miro a Danny y siento una fuerza que me empuja a enseñársela. Solo a él.
POV Danny
I'm too far gone it's all over now
and you can't bring me down...
Love is won over by ignorance
Do not get won over by ignorance
These pills weren't meant to hurt you
But today and ever more if fools were meant to fuck you,
Then why do fools fall in love
Has blown up your walls again again
Your lies are all part of your intelect,
These pills weren't meant to hurt you
But today and ever more if fools were meant to fuck you.
Then why do fools fall in love
Mi mente se había quedado en blanco mientras escuchaba a Dougie cantar. Nunca me había sentido tan completo como ahora, y os puedo asegurar que es una sensación increíble. Que él, que lo es todo para mí, se sienta identificado con mi obra, que me mire lleno de orgullo y cariño, es demasiado especial. Imposible de describir con palabras. Ni siquiera con una canción.
Y esta canción que me está mostrando, ese trocito de su vida, hace que en mi pecho se derrita algo, y vea por fin claro aquello que mi mente se ha afanado en esconder. Estoy enamorado de él. En tan poco tiempo. ¿Loco? Puede ser. Pero si estuvierais en mi piel, no os parecería tan extraño…
Cuando noto que Dougie está a punto de acabar, ya que como me ha dicho, no tiene nada más escrito, le hago una señal para que continúe tocando los acordes. Sé cómo seguir la canción. Cómo completarla, hacerla única. Y sobre todo, hacerla nuestra. Mi voz sale un poco más ronca de lo habitual debido a la emoción, pero no me impide continuarla.
In the story I was told well this was never mentioned,
Must have missed the chapter,
When I was 17 years old,
And there's nothing left but love
Parece que mi intervención da alas a Dougie, del cual noto su mirada completamente perdida en algún punto, pero con ese brillo que se escapa de mis ojos cuando estoy componiendo.
An unfortunate consequence,
And you'll burn in hell when you fall against,
These pills weren't meant to hurt you
But today and ever more if fools were meant to fuck you.
then why do fools fall in love
Continúo yo, enzarzando nuestras voces como si de un dúo se tratara. Nada más lejos de la realidad. En el fondo, somos solo dos personas sintiéndose mejor a través de la música. Explicando nuestra historia.
In the story I was told well this was never mentioned,
Must have missed the chapter,
when I was 17 years old,
And there's nothing left but
Y entonces, al mirarnos, decidimos que es el momento. El momento de que nuestras voces conecten. De cantar juntos.
They won't let go
when you see her coming
please let me know
Veo como a Dougie se le escapa una lágrima mientras acaba de cantar una última vez y, antes de terminar yo por él la canción, recojo esa gotita salada de entre sus párpados con la yema de mi pulgar, acariciando de paso su mejilla.
I'm too far gone
it's all over
and you can't bring me down.
Cuando voy a terminar la canción, Dougie decide volver a conectarnos, a fusionarnos, a ser una sola alma cantando a través de dos cuerpos.
Don't say your never gonna leave me down...
Con un último acorde, da por terminada la canción. Su canción.
Y es que la vida es increíble cuando tienes a alguien como él a tu lado.
POV Dougie
Mientras cantaba con Danny, nunca me había sentido tan bien. Tan completo. Gracias a él, había conseguido terminar la canción, encontrarle un sentido final.
Danny me observa, con una mirada que no sé discernir. Y no sé por qué eso me da miedo. Muchísimo.
Doug, ha sido increíble. Deberíamos formar un grupo – dice, un poco de broma, como queriendo tantear el terreno. Esto no me gusta.
Algún día, Danny – respondo, con una sonrisa. A pesar de haber contestado como si no pasara nada, veo en sus ojos una tristeza y una desolación tan grandes, que me doy cuenta de que este amago de felicidad no va a durar más.
Verás, tengo algo que decirte. Y-yo… No sé como decírtelo…- comienza a balbucear, y yo me siento morir.
Dan, di lo que tengas que decir, pero dilo ya – imploro, suplicante, ansioso por saber y no saber a partes iguales.
Tengo que irme a Londres. A vivir. – decide ser contundente, quizá demasiado, y una vez ha dicho estas palabras, siento cada célula de mi pequeño cuerpo desintegrarse – No, no, no, no, no, Dougie. No pongas esa cara, no – exclama, mirándome preocupado.
¿Y cómo quieres que esté, Danny? Eres lo primero que tengo en mucho tiempo, lo más importante. Y prácticamente acabas de aparecer, perdonándomelo todo, haciéndome sentir especial. ¿Cómo quieres que esté sabiendo que te vas? ¿Que no volveré a verte? – a medida que voy soltando todas esas ideas, mi mente se da cuenta de la vergüenza que me provocan y voy bajando el volumen, hasta convertirlo en un susurro algo quebrado.
Doug, eso no es así. Te lo juro. Me tengo que ir a trabajar allí, porque mi madre me obliga. Dice que no doy palo al agua, y que la música no da dinero, así que… N-no tengo otra opción… - y suelta una dolorosa lágrima. En ese momento, a pesar de que se va a ir, no puedo evitar sentirme terriblemente mal, pero ya no por mí, sino por él, por esa lágrima que ha escapado de su interior.
Y-yo, no sé qué decirte… - le explico, sintiendo cómo mi corazón se encoje, haciéndose muy pequeñito, a la par que aparece un nudo en mi estómago.
Dougie, eres muy importante. Y todo esto es culpa mía. Porque si le hubiera hecho caso a mi madre y no hubiera intentado ser músico, ahora tendría un trabajo y no sentiría la necesidad de irme, más bien por obligación. Mi madre no me va a seguir manteniendo - sus ojos se llenan de más lágrimas, e intenta que no se derramen sorbiendo por la nariz – Y por eso me ha buscado un trabajo, y en Londres, porque así según ella no me distraeré yendo a los locales donde suelo hacer pequeñas actuaciones de tanto en tanto…
Mientras pequeños susurros quebrados van saliendo de sus labios, intentando no llorar, yo me quedo pensando en sus palabras. ¿Cómo la madre de Danny ha podido hacerle eso? ¿Alejarle de todo porque cree que no es lo suficientemente bueno como para ser músico? ¿Qué si no tiene un trabajo estable no merece que le ayude? ¿Cómo? Y mientras todas estas preguntas rebullen en mi interior, me acerco aún más a él y le abrazo, traspasándole mi calor y mi comprensión. Haciéndole saber que aunque se vaya, estaré siempre para él, esperándole, ayudándole dondequiera que esté.
Esto, por supuesto, no tiene por qué afectarnos. Vendré a verte. Te lo juro. Iré reuniendo dinero para ello. Y es una promesa – suelto un jadeo ahogado al ver su determinante expresión, que me hace creer en sus palabras. Nosotros podemos. – y para ello, necesito tu número. Porque esto no son palabras vanas. Te necesito para ser feliz.
Mientras siento como exploto de alegría contenida por dentro, soy incapaz de decir nada mientras le doy a Danny el móvil, y él me pasa el suyo. Mientras apuntamos los números, nos sumimos en un silencio muy cómodo y esperanzado a partes iguales.
Una vez acabamos, me doy cuenta de que es muy tarde. Y que hay que volver a casa.
Doug, me voy en poco tiempo. Pero como ya he dicho, vendré. Todas las veces que pueda. Y espero que en poco tiempo pueda encontrar alguna manera de trabajar de músico para así poder volver. A tu lado – dice, todo sonrojado, lo que provoca que mi cara adquiera complejo de tomate. ¿Qué nos pasa?
Te creo, Danny. Y yo intentaré reunir dinero para ir a Londres. A verte. Porque, nunca pensaba que fuera a decir esto, pero te necesito – me sincero, sintiéndome mucho mejor después de ello.
Y es que, aunque no lo parezca, este pecoso que accidentalmente me dio un balonazo de ha vuelto en la persona más especial y única que jamás he tenido. Con tan solo su sonrisa, o un abrazo suyo, puedo llegar a atisbar la felicidad y a sentirme menos solo. En cómo, a pesar de no estar juntos, nos ayudaremos, y continuaremos viéndonos. Porque, como ya le he dicho, le necesito. Es el único que consigue apagar mis demonios y devolverle color a mi vida.
Una vez levantados y preparados para irnos, nos damos un abrazo, largo, en el que me susurra al oído un "feliz cumpleaños" lleno de cariño. Me sostiene por lo que parecen siglos a pesar de ser solo unos cuantos minutos. Unos minutos en los que nada duele.
Porque como dicen, es mejor tarde que nunca.
¿Algo que decir? ¿Tomates? ¿Reviews ante todo? :3
Love 33
