Un pequeño extra, dedicado a todas las escritoras con complejo de Víctor Hugo de esta página, especialmente a InatZiggy-Stardust, ¡amiga, aquí está Shion para ti!
De nuevo muchas gracias por leer estos desvaríos semana a semana. Copyright a Kurumada por permitirnos un rato de diversión con sus personajes. Ya pueden pasar a leer lo que ocurrió en las habitaciones del Patriarca.
Ahora sí, el final, final, final...
Epílogo
No, caballeros, no, ¿acaso les parece honorable lo que quieren hacer?, atacar a una mujer sola, indefensa, ¡y todos al mismo tiempo!, reprende el Patriarca, desde su trono, a una élite cabizbaja y molesta, que se mira entre sí. Cada uno trae una hoja impresa: Máscara de Muerte arruga la suya, como Aioria, Saga y Afrodita, Aldebarán, Mu y Shaka niegan en silencio, mientras Dohko parece estar de acuerdo con su viejo amigo.
Vamos, jóvenes, no creo que sea para tanto, de verdad, sólo son historias, dice Libra a los demás, y su voz, apenas audible, parece retumbar en las habitaciones de Shion. Claro, como tú sí te divertiste, casi grita el León Dorado antes de cruzarse de brazos y torcer la boca. El guardián del Templo de Libra se sonroja, trata de esconder la página que imprimió y dobló con cuidado nada más leer su actualización. A mí también me hizo sufrir, ¿no leyeron bien?, susurra el caballero, pero a nadie logra convencer; mientras los demás debieron aguantar golpes, sentimientos guardados antes de expirar, confusión, pesadillas, muertes de personas cercanas, humillaciones, Dohko nada más se quedó solo después de estar con una chica de pies pequeños.
Basta de quejas; tienen que dejarla tranquila y esa es mi última palabra, ordena el Patriarca. Los caballeros abandonan la sala mientras los ojos de Shion destellan bajo su máscara.
–Espero que con esto me dejen en paz–, dice la escritora al deshacerse de ese óvalo de metal oscuro, se acomoda las magas de la túnica, que le quedan un poco largas.
Shion no está seguro de que haya sido buena idea permitirle usar su ropa.
–Los engañaste–, murmura, saliendo de entre las cortinas.
La autora sonríe con levedad, recuerda la audiencia con Saori. La diosa tardaba tanto que terminó pidiéndole ayuda a su amiga Inat; ella había causado una grata impresión en los tres lemurianos cuando solicitó que le prestaran su armadura, así que entre las dos lograrían convencer al antiguo guardián de Aries para que la ayudara.
–Sólo así podía detenerlos. Muchas gracias, gran Patriarca–, dice, vuelve a sonreír, una reverencia después de despojarse de la túnica, de dejarla sobre el trono, doblada, bajo la máscara y el casco. Shion acaricia la tela oscura en tanto la autora se alisa la playera y se dirige a la puerta lateral, sin notar la silueta que desaparece.
Muchas gracias por leer.
SakuraK Li: Creo que has dado en el clavo (qué vergüenza), al parecer sí los maltrato a todos, epílogo, epílogo… Tengo que pensarlo, aún hay una última reescritura. Amiga, gracias por leer aun cuando los dorados no son tu fuerte.
Tot12: Sí, y más con mi complejo de escritora cruel, los traumo peor, pobre pequeño y temeroso Afrodita, lo maltrataban con rosas.
InatZiggyStardust: Espero que te haya gustado este "¿habrá algo extra?", sólo las dejé sufrir un rato, muajajajajaja, ya ves, me ayudaste con Shion. En cuanto al pobre pequeño Afro, sí, por ese trauma su maestro decidió no hacer los Lazos rojos con él, para evitarle más sufrimiento. Creo que de veras me pasé con él.
Kumikoson4: Qué te puedo decir, amiga, a mí también me gusta hacer sufrir a los pequeños caballeritos (¿será que quiero consolarlos después?) y no nada más al de mi signo: a Shunny, que es mi favorito, me gusta hacerlo sufrir en serio, creo que casi no se nota, y bueno, ahora me agarré de víctimas a Afrodita y a Máscara de Muerte, no sé por qué, me dieron muchas ganas de hacerlos sufrir mucho. Seiyita, tengo algo para él, muajajajaja, ejem, creo que les gustará es en el espejo, pero aún no escribo el capítulo, mucho trabajo. Sí, mi maestro nos ponía ejercicios muy interesantes, costaba trabajo, pero igual ejercitábamos la inspiración.
A todos, espero les haya gustado esta historia dorada. Dohko me defendió, ahora no sé qué haré con respecto a esa silueta que desaparece, sospecho de cualquiera de los dos Aries, espero no quieran chantajearme…
