Owo gomen nasai! Nunca me ha tomado tanto actualizar una fic DXX ha sido como un mes, si, lo se, lo se, m siento re mal DXX porfavor perdoneme u.u

Hice este capi un poco mas largo owo para compensar el anterior y la demora u.u en todo caso hare un warning ._.

WARNING: escenas de yaoi explicito y casi lemmon ._.

Owo, e toda mi vida jamas he publicado algo asi D: ser pever no es lo mio owo pero bue... es para la trama (¿?)

Una vez mas diculpen la demora y mil gracias por los hermosos reviews q dejaron la vez anterior :3 no m espere tantos la verdad XDD y creo q logre q odien a Francis e_é

Sin mas que decir.. el capi! XDD disfruten n.n


El francés toco la puerta una, dos, tres veces. Silencio. Volvió a tocar la puerta una vez más pero no hubo respuesta. Mal síntoma. Se dio media vuelta y corrió hacia la piscina donde lo había visto por última vez.

Arthur, mientras tanto, se encontraba sentado en una silla para broncear, mirando el cielo y con los dedos entrelazados sobre su abdomen. No pensaba regresar a su cuarto, después de todo no había pasado tanto tiempo arreglándose sólo para volver a su habitación. Al menos quería ver si se tomaba una copa o algo…. Solo. Una vez más le golpeó aquel sentimiento de soledad, de que en ese instante podría estar con Alfred cenando o algo parecido, pero no, estaba completamente solo un sábado a las 11 de la noche. Perfecto.

Se preguntó si mejor sería regresar no más, igual no le apetecía salir después de haber sido tan vilmente plantado. Aunque lo de tomarse una copa tampoco estaba tan mal… tal vez si se encontraba con alguien en el camino de vuelta a su habitación le preguntaría si quería ir… igual ya estaba vestido. Se levantó de mal ánimo, aun preguntándose que era aquello que le pasaba a Alfred como para no poder ir a su c-cita.

Se auto bofeteó después de ese pensamiento. Maldición. Que cita ni qué demonios! Aun así se preguntó si… si debería llamarlo. Solo para saber que pasaba, claro. Se detuvo justo antes de subir la oscura escalera que llevaba al segundo piso, habitación #73 (la suya), y sacó su celular. Por unos minutos su dedo tembló dubitativamente, decidiendo si llamar al inepto de las hamburguesas o no. Pasados unos momentos empezó a marcar: 123-the-hero.

Un número, luego otro y otro…y…no se atrevía a marcar el último. Suspiró, cerró el celular, y se decidió a regresar a su habitación. Tal vez, sólo tal vez, si se sentía de buen ánimo, le preguntaría a la mañana siguiente que había pasado. Mejor sería así mismo olvidar todo aquello de ir por un trago, después de todo sólo quería dormir, sacarse esa corbata y hundirse en su colchón, observando desde su ventana aquel mar que tanto le recordaba al azul de los ojos de Alfred.

Bofetada.

Ni bien había dado el primer paso, sintió una fuerte mano posarse sobre su hombro, llamándole la atención. Arthur no puedo evitar pegar un respingo emocionado.

"Ah, Pero si es Inglaterra, mon ami, ¡justo el hombre a quien buscaba! honhonhon~"

"¿F-francis…? ¿Eres tú?"

"Quién más iba a ser, ¿hum….?"

'Alfred' pensó Arthur mientras se sonrojaba y apartaba la mirada. "Pues yo que voy a saber. Pero bueno… ¿Cómo así por aquí, Francis?"

"Pues pensé que tal vez querrías compañía… y además… tengo algunos asuntos que tratar contigo, si no es mucha molestia."

Arthur lo miró un rato, confundido. ¿De qué querría hablarle la rana ahora? Francis nunca había sido de su mucho agrado, pero aun así era la única persona que parecía dispuesta a acompañarlo en su momento de desgracia. No podía creer que estuviera haciendo esto. Tomó aire y sólo lo dijo.

"Sea lo que sea que quieras decirme… ¿Qué tal si lo haces en algún bar? Me muero por un trago."

"Ah, honhonhon! Pero si eso ni se pregunta, Arthur, Mon cherre… Conozco uno muy cerca de aquí. Vamos, yo invito."

"Alright then, pero que no se te haga una costumbre, ¿eh?"

"Pero si es todo un placer…" el francés sonrió satisfecho. Hasta ahora las cosas marchaban bien, y de paso Arthur mismo se había ofrecido a una copa. Perfecto.

"Vamos a mi habitación, mon petit Arthur…. Me temo que no cargo dinero conmigo justo ahora, oui?"

"Sí, sí, lo que sea."


"Fuck!" gritaba el americano mientras pateaba piedras en la orilla del mar frente a su casa. Estaba tan pero tan enojado, que de ver a Arthur en ese segundo, le rompería la cara en mil pedazos y le sacaría sangre hasta que le pidiera perdón. Estaba furico, extremadamente enojado. Y más que enojado, decepcionado. Si, eso era lo peor, que a pesar de haber sido completamente rechazado, que a pesar de haber sido tratado como lo fue; lo peor de todo era que aun quería verlo. Mierda. Se dejó caer en la arena, sintiendo la helada brisa en su cara y la húmeda arena mojando sus mejores pantalones de marca. ¡Incluso había tratado de ser puntual! Todo eso ¿para qué? Para nada. Para absolutamente nada. Frustración. Y a pesar de todo su enojo, lo amaba. A pesar de haber sido rechazado, lo sería un millón de veces más si era por Arthur. A pesar de ser humillado, no le importaría si era por él. No había manera de ocultarlo. Alfred lo amaba, y conseguiría que él lo amara igual. Era una promesa, y los héroes nunca rompen sus promesas.

Se levantó y salió corriendo a su casa. Iría directo al cuarto de Arthur y tocaría y tocaría y tocaría su puerta hasta que pudiera hablar con él y aclararar las cosas. No le importaba si le sangraban los nudillos en el intento. Igual estaba seguro de que los héroes no sangran, así que era sólo un decir. ¿Verdad?


"Francis, si ya cogiste el dinero te aconsejaría que salieramos antes de que amanezca…" el inglés dijo despreocupadamente al francés al mismo tiempo que se acomodaba un mechón de pelo y levantaba la mirada, sólo para encontrarse con un Francis observándolo muy de cerca, y bloqueando la puerta.

"¿Que te sucede, git? ¿Vamos a salir o no?"

"Honhonhon.. oui, oui, claro que sí, pero..hum…" el francés dio unos pasos hacia el británico, acortando la distancia entre ellos peligrosamente "Pero primero podríamos divertirnos un poco, non?"

Iggy abrió mucho los ojos, tragando saliva y retrocediendo unos pasos. Esta era la razón por la cual uno no entra jamás a la habitación de un francés. "¿D-divertirnos…? Maldita rana pervertida...¿ a que demonios te refieres con eso?"

"¿Pues a que más puedo referirme, amour?" el francés acortó más la distancia, al punto que Arthur seguía retrocediendo y tropezó contra su cama, cayendo sentado y observando como el Francés se le acercaba aún más.

"A-alejate… bloody idiota! ¿Que a ti no te gustaba el bastardo come hamburguesas de Alfred?"

"honhonhon! Non, claro que non. Y yo que pensaba que Alfred era denso." sonrio de lado. "A mí me gustas tú. Y como me gustas… te hare mío esta noche, Arthur…" el francés terminó de acortar la distancia, agarrando a Arthur en un fuerte abrazo que lo inmovilizó y uniendo sus labios con los de él a la fuerza.

El británico abrió muchos los ojos, sintiendo los labios ajenos devorar con pasión su boca y sintiendo como la misma era explorada rincón a rincón por la lengua francesa. No podía resistirse, tenía al francés encima de él y su abrazo era poderoso, al punto de que a duras penas podía mover los dedos.

"Ah… ¡s-suéltame…!" los reclamos del inglés fueron silenciados por la boca del francés jugando con la suya y mordiendo traviesamente sus labios. El beso era tan profundo que Arthur pensó que se quedaría sin aire. Intentó con todas sus fuerzas resistirse, pero el francés lo tenía fuertemente aprisionado. Quería gritar, pero sus labios no lo dejaban. Quería huir, pero el abrazo lo inmovilizaba. Estaba avergonzado y le faltaba la respiración. Sentía como sus mejillas ardían, y sin embargo no era una sensación agradable. Nunca en su vida había querido tanto partirle la cara al francés. ¿Quien se creía él para hacerle esas cosas? ¡Él no era un maldito maricón que le gusta ir por ahí besándose con otro hombre! Él era un varonil y masculino caballero británico heterosexual. Y sin embargo la imagen de Alfred se le vino a la cabeza, cortando todos sus viriles pensamientos, e imaginando lo bien que ese mismo beso se sentiría si la persona encima de él fuera Alfred… P-pero él no era ningún mariquita, ¿eh? No, claro que no.

El francés rompió el beso por unos segundos, sólo para meter sus manos bajo la camisa de Arthur, a la cual ya le había desechó la corbata y la mitad de los botones, y que ya no mostraba la pulcritud que siempre tenía, y apretar uno de sus pezones con fuerza. Contra toda su fuerza de voluntad, el inglés lanzó un ahogado gemido. Y se odio por eso. Maldito francés pervertido.

"¿Pero que escuchan mis oídos? Honhonhon… te gusta esto.., ¿non?" se detuvo y esta vez abrió su camisa por completo, haciendo círculos en sus pezones con su lengua, "Si ya te lo he dicho, Anglaterre, tu y yo somos el uno para el otro..."

"Nnh…T-tendrás suerte de salir vivo…c-cuando me sueltes te juro que te partiré la cara, desgraciado…nhh…"

"Ah, pero si bien que te gusta, Arthur! Las personas mienten… pero el cuerpo no. Deja que tu cuerpo hable por ti y hagámonos uno esta noche…, ¿oui?" el británico llegó a su punto máximo cuando sintió las manos francesas descender por su espalda baja y desabrocharle el cinturón.

"A-ayuda… a-alguien…ayúdeme…please….nhh…"

"Esta vez no podrás huir, Iggy…"

"Help….me….Alfred… please…"


El americano iba subiendo de dos en dos las escaleras que llevaban al segundo piso. Uno por uno fue pasando por los cuartos, buscando el que él mismo le había asignado, el 73.

"Maldito Iggy bastardo… si crees que me quedaré frio y no haré nada al respecto te equivocas! Quiero saber qué es tan importante como para que me dejes plantado…! ¿Tienes idea de cuánto me tomó arreglarme? Incluso usé un reloj para no llegar tarde… ¿pero a ti te importó? No! en verdad, Arthur, donde me entere de que me plantaste por ir a tomar el té con tus amigos imaginarios revocaré todos los tratados que tengo contigo… Nadie deja plantado al héroe…ni siquiera un sexy brit como tu…." refunfuñaba por los pasillos mientras caminaba a toda velocidad hasta el final mismo. Hubiera seguido caminando, de no ser por la voz inconfundiblemente anglosajona que escuchó venir de una de las habitaciones. La habitacion 69... La habitación de la rana. Furia incluso más ciega que la que ya poseía lo invadió, y sin si quiera preguntar abrió a habitación de par en par y observó a quienes la ocupaban.

"…Holy….shit…"

No tenía palabras para describir la escena que lo recibió. Encontró encima de la cama a su británico siendo prácticamente violado por Francis.

"Arthur…tú…"

"A-alfred… ¡n-no es lo que parece!" Arthur aprovechó el momento para soltarse del francés y retomar la compostura. "En verdad n-no es…."

"No tienes que explicarme nada, ajajaja!" Alfred rió, obviando por completo la sonrisa de satisfacción del francés y evitando hacer contacto visual con ninguno de los dos, especialmente no con Iggy. "T-todo es bastante obvio, ¿no? S-sólo mirate.. s-sin camisa y todo agitado…. Ya veo por qué cancelaste nuestra c-cita…. ¡Porque prefieres pasar la noche con este idiota pervertido!"

"¡No…! A-Alfred… te digo que no….." el británico rápidamente se puso en pie, abotonándose la camisa rápidamente y buscando sus zapatos. "¡Además yo no cancelé nada!"

"Cínico…" Alfred no pudo hacer nada más que bajar la cabeza y salir corriendo a toda velocidad en la dirección contraria. Por nada del mundo permitiría que el inglés viera sus lágrimas. Nunca permitiría que el inglés viera esas lágrimas derramadas por su culpa. Bajó las escaleras a toda velocidad y atravesó la entrada principal como un vendaval, con los ojos cerrados y demasiado abnegados en lágrimas como para importarle por donde iba o contra quien chocaba. Sólo sabía que quería ir lejos, muy, muy lejos, donde ese francés no existiera, donde Arthur no fuera un problema nunca más para él. Donde desaparecieran todos esos sentimientos que nublaban su mente, y su razón. Un lugar donde pudiera dejar de sentir, y sus emociones se redujeran a nada.

Una y otra vez la misma escena se repetía en su mente. Arthur gimiendo, con la camisa desecha y la corbata a un lado, diciéndole a Francis lo mucho que lo amaba y burlándose de él por haberle hecho creer que le importaba, besándolo al mismo tiempo que reían cuando contaba la facilidad con la que había cancelado su cita. Una y otra vez imaginaba las manos inglesas recorrer la piel de Francis, imaginaba sus labios contra los otros, imaginaba la cara de Arthur cada vez que era tocado.

No podía dejar de pensar en eso. Por más que lo intentara, no podía evitar pensar en eso. Siguió corriendo a toda velocidad, con lágrimas que no paraban de caer, sin tener ni la más mínima idea de en donde se encontraba, y sin importarle en lo más mínimo tampoco. Con los ojos cerrados escuchó voces a lo lejos. Voces que gritaban su nombre y le pedían que volviera, que se detuviera. En medio de su casi inconciencia Alfred sonrió. ¿Que se detuviera..? No, claro que no, estaba demasiado dolido como para querer lidiar con la realidad. Sólo quería encontrar un lugar tranquilo a donde huir y nunca más pensar en nada. Hubiera sido así, de no ser por la voz que lo llamó, esta vez mucho más clara y cercana.

"Watch out, Al!"

Como en medio de un sueño, Alfred reaccionó y abrió los ojos. Después de eso no recuerda más, sólo el sonido desesperado de un claxo, el sonar de ruedas que son detenidas a toda velocidad, y una fuerte luz que lo cegaba, sólo para darle paso a las más completa oscuridad.


._. continuara….


XDD hey! Q tal..? q les parecio..? demasiado depre..? owo algo angst… mucho llemmon? DXX no se DX u.u porfavor díganme si esta bien D: últimamente he estado leyendo y roleando cosas full dramáticas, asi q creo q se me pego la onda medio angst para este capi XD jeje

En toda caso acepto critikas, sugerencias y tomatazos :3

Review..?