Update! Lamento que no este muy largo, es para darle continuidad. El próximo capi intentar[e compensarlo, Adem[as, esta narrado como en zigzag, asi q espero que no se confundadn D: si tiene dudas avísenme, porfavor.
Otra cosas, es caso de q se lo pregunten: FRANCIS NO VIOLO A ARTHUR. Alfred los interrumpi[o. aunque Alfred siempre exagera y [el cree que s[i.
Bueno, aclarado eso, el capi!
Correr. Rápido. Más rápido. Mierda, quería ir más rápido. Lo más rápido que le permitieran sus piernas, y si era posible ir aún más rápido, pues mucho mejor. Atrás de él sentía las pisadas del francés, tratando también de alcanzar al americano que corría como un loco delante de ellos.
Sintió su pecho latir rápidamente, y su corazón bombear sangre a toda velocidad. Su cabeza daba vueltas, como mareada, y pronto se quedaría sin aire. Así que aceleró. Persiguió al americano desde su habitación, escaleras abajo, a través del pasillo lateral, hasta la piscina, pasando los campos, y mucho más lejos. Maldición, estaba oscuro. No podía ver nada, y además, Alfred se estaba yendo muy lejos. Si corría más, pronto llegaría a la carretera. Arthur abrió los ojos de par en par, el temor reflejándose en ellos. Bollocks! ¡La carretera! Rompiendo toda ley física, Arthur aceleró aún más. Ya casi… ya casi… estiró la mano, sus dedos casi rozándolo. Pero no por nada Alfred era una potencia. Vaya si podía correr rápido.
A lo lejos vio las luces de la carretera a la cual se estaban acercando peligrosamente. "Hey, Alfred, you git! Para! Detente! Stop!"
Alfred por su lado no paraba de correr, y ni siquiera había notado su presencia. Mierda. Tragó saliva con dificultad. Todo esto era su culpa. Si tan solo se hubiera ido a su habitación antes. Si tan solo no hubiera hablado con Francis. Si tan solo no hubiera aceptado ir con el. Si tan sólo hubiera podido defenderse. Si tan solo… si tan solo hubiera podido darle una explicación a Alfred. Pero no. Se llevó una mano al pecho. ¿Qué era eso? ¿Dolor? Sí, le dolía el corazón. No sabía muy bien por qué, pero se encargaría de interpretar sus sentimientos después. Ahora solo le importaba correr, alcanzar a Alfred. Poco le importaba que el francés corriera detrás de él ni lo que le hubiera hecho, o casi hecho, horas antes. Claro, apenas pudiera le partiría la cara por haberlo tocado, pero ahora no. Vio con desesperación como las luces cada vez crecían más, y como el sonido de motores empezaba a escucharse cerca. Su pulso se aceleró al igual que sus latidos.
"Vamos, Arthur…" susurró para si mismo. "Yo sé que puedes correr más rápido… tienes que correr más rapido…." Apretó los brazos contra el cuerpo para romper la resistencia del viento, y corrió a cuanta velocidad le era posible, más rapido posible. Lo cual era toda una hazaña de la física.
Ahora la carretera era completamente visible. Alfred corría a pocos centímetros delante de él y Arthur estiraba su mano para detenerlo. Y entonces todo sucedió muy rápido.
"Watch out, Al!"
Alfred que corría en media autopista. Un camión pitando ensordecedoramente. El sonido de ruedas que son detenidas a toda velocidad. Alfred abriendo los ojos. Arthur saltando con todas sus fuerzas, empujando a Alfred lejos de la autopista. Alfred aterrizando violentamente contra un árbol. Quedando inconciente. Francis gritando a la distancia, haciendo señas a Arthur. El británico paralizado en media autopista. Un camión que nunca alcanzó a frenar. Arthur con los ojos muy abiertos mirando al frente. Una luz cegadora, y completa oscuridad.
Matthew miró su reloj. Media noche. Se levantó de donde estaba con pesadez y decidió que lo mejor sería ir a dormir ahora. Avanzó lentamente por los pasillos hasta llegar a su habitación. Sacó las llaves pero no abrió la puerta, miró hacia atrás. Su cuarto estaba al frente del de Francis… Curioso, ¿verdad? Se tocó los labios con los dedos. Aun podía sentir el lugar donde minutos antes Francis lo había besado. Se sentía tan… tibio. Sonrió. Tal vez… sólo tal vez…tal vez Francis quisiera pasar un rato con él. Tímidamente caminó hacia la puerta del francés. Tomó una buena respiración y cerró el puño, acercando los nudillos a la puerta para tocar. Se detuvo. Desde adentro venían… ¿gemidos? Retiró la mano cuidadosamente y pegó su oído a la puerta.
"A-alejate…, bloody idiota! ¿Que a ti no te gustaba el bastardo come hamburguesas de Alfred?"
"honhonhon! Non, claro que non. A mí me gustas tú. Y yo que pensaba que Alfred era lento. Y como me gustas… te hare mío esta noche, Arthur…"
Con lágrimas en los ojos se alejó de la puerta con pasos lentos, en puntillas. Se secó las lágrimas con el borde de la manga. Después de todo, Francis no quería pasar un rato con él, ya había conseguido compañía para la noche. Se dio media vuelta, lo mejor sería no interrumpir, no quería ser inoportuno. Sonrió amargamente, y decidió salir a pasear. Se le había ido el sueño. Con pasos lentos bajó las escaleras, pretendiendo que nunca estuvo ahí.
Al final de la escalera había un espejo. Sus ojos azules estaban rojos por el llanto, y los lentes de contacto comenzaban a arderle. El rulito hecho con gel empezaba a obedecer la gracedad, y la chaqueta del número 50 no detenía los continuos escalofríos que recorrían su cuerpo. Y no era precisamente por el frio.
Se enfocó en sus labios y vigorosamente se los restregó tratando de borrar los recuerdos. Olvidar lo bien que se sentían los labios de Francis contra los suyos, olvidar el dolor que le producía que esos mismos labios ahora fueran de otra persona. Sonrió, todo era su culpa, después de todo siempre lo supo, aunque no hubiera querido admitirlo. Con Francis siempre era así, una y otra vez le hacía mismo, y él volvía a caer.
"T-tengo que cambiarme…" murmuró para sí mismo.
"¡Oye, tú! América!"
"¿Eh?" Matthew se dio media vuelta. Atrás de él estaba una nación de piel oscura, ojos del mismo color y cabello amarrado en una coleta lo miraba cruzado de brazos y parecía muy, MUY enfadado.
"C-cuba…?"
El aludido lo levantó de la polera y lo estrelló contra la pared.
"Escuchame, Estados Unidos… ¡aún tengo pendiente lo de la última vez!"
"Eh…¡no, no! yo NO soy Estados Unidos! ¡Soy Canadá! Ves?" Intentó llevarse la mano a su rulito que caía en forma de bucle, pero solo se encontró con el mechón anti gravedad de Alfred. No se había cambiado aun. "Oh-oh…" murmuró mientras el pánico se empezaba a apoderar de él. Sé que esto no se ve bien, pero… ¡en verdad soy Canadá! Si me das unos minutos para explicarte…" agitó los pies mientras intentaba liberarse de las manos que lo sostenían. Se estaba quedando sin aire.
El cubano lo miró con ojos entrecerrados, sin disposición de bajar a su víctima. "Eso funcionó una vez… no dos."
"¡P-pero…!"
"¡Esta vez no te escapas, rata capitalista!"
El canadiense cerró los ojos, siendo un puño levantado lo último que vio antes de cerrarlos.
"Hey, birdie! ¿Qué sucedió contigo?"
"¿G-gilbert…?"
"Ja, Matthew… ¿Te golpearon?"
"¿Eh?" Matthew abrió los ojos. Estaba tumbado en el pasillo. No recordaba bien que había pasado, pero le dolía todo el cuerpo. Frente a él estaba Gilbert, con mirada preocupada. Miró a su alrededor y todo era oscuridad, debía ser de madrugada.
"Birdie, ¿sí me oyes? ¿Estás bien?"
"D-duele…." Se llevó las manos a la cara y se llevó un susto al notar el líquido espeso y tibio que cubría su rostro. Sangre. Tenía sangre en toda la cara. Pegó un respingo y alejó la mano.
"¿Qué me pasó, Gilbert…?"
"No estoy muy seguro. Pero hay que llevarte a in hospital, ahora." El albino lo tomó en brazos y salió con el cargándolo.
"N-no es necesario, Gilbert. E-estoy bien, en serio…"
"Podrías tener una hemorragia interna, o algo. No contradigas al asombroso yo, ¿si? Además creo saber que paso… Tú disfraz de Alfred me dice que fue Carlos… el imbécil ese…. Te dieron tremenda paliza, Birdie."
Cierto. Miró su atuendo y recordó que aun llevaba la ropa de su hermano puesta. ¿Cómo lo había reconocido Gilbert? La curiosidad lo mataba. Nadie nunca podía distinguirlo de su hermano, y con ese atuendo mucho peor.
"Eh… tú… ¿tú si me reconociste, Gilbert?"
"Claro, kesese! Sólo un idiota como Carlos creería que en verdad eres Alfred."
Matthew sonrió. A pesar de que le doliera todo el cuerpo, y a pesar de que aún le doliera el corazón, sintió una pequeña alegría al oír esas palabras.
Pronto se encontraban en el hospital.
"Hola, sí. Dos ambulancias por favor, ahora." el francés cerró su celular, esperando que las ambulancias llegaron pronto.
Dios, todo esto... ¿en verdad era su culpa?
Bien! Aquí el capi! Espero haberlo subido a tiempo T_T
Por cierto, quería decirles que… posiblemente descontinue esta fic D:
Me siento poco motivada porq no recibo reviews y siento que me kita mucho tiempo q no es recompensado D:
Pero bueno…
De vuelta al fic creo q esta demasiado angst DXX
Y no se si a ustedes eso les guste o no, asi que please dejen review y escriban todo lo q les gustaría que suceda o no suceda, si?
Tal vez… si dejan muchos reviews…. No borre esta historia.
Asi q, review…?
ps: Sí, yo se que todos se preguntan como Francis llamó a la ambulancia sin siquiera dar direccion... XD es q como son naciones tiene poderes telepaticos e_é okai, no XD solo imaginen q en algun momento la dijo... es que cortaria el drama si la hubiera puesto DX
