Un nuevo capi! Lo siento por la tardanza, pero no solo tuve un gran bloqueo mental, si no que estaba en exámenes y como ya he dicho antes es mi ultimo año asi que es bastante complicado DXX además comenze una nueva fic -.- como si me hiciera falta una mas D: y me quita hartísimo tiempo DXXX ewe en todo caso, espero la espera valga la pena y disfruten el capi :D


"¿Señor Williams?"

"¿Sí?"

Matthew se detuvo en la puerta, y miró con desconfianza al doctor enfrente suyo.

"Necesitamos que guarde reposo."

Matthew frunció el ceño. No pensaba quedarse ni un minuto más. "Pero ya estoy bien, ¿cierto? Puedo irme."

"Las contusiones no eran graves, sin hemorragias internas o fracturas. Aun así, le hemos cogido varios puntos y hay que ver como evoluciona su caso. Muchas veces los verdaderos problemas surgen horas después del accidente."

Matthew no dijo nada, sólo gruñó levemente y regresó en silencio a la cama. Maldiciendo por lo bajo. Había sido un mal día. Se sentía solo, triste, y tenía frío. Ni siquiera sabía si había alguien afuera esperándolo. Gilbert seguro ya se había ido, y Kumajiro se había quedado en casa de su hermano. Se sentó en la fría camilla, respirando el aire con fuerte olor a químicos y desinfectate, y suspiró. Se tapó con las sabanas y quedó tendido boca arriba, mirando el techo, mientras los doctores pasaban a lado suyo, revisando a los demás pacientes y llenando datos.

Quería irse. Llevó una mano y su rostro y sintió que le dolía, poco a poco sus sentidos se iban avivando, y el dolor de su rostro y brazos comenzaba a hacerse sentir. Pero no le importaba. Después de todo, se lo merecía. Después de todo, era su culpa, ¿verdad? Llevó su mano a su cabello, y notó con alivio que ya no andaba disfrazado de Alfred. A lado de su cama estaba la chaqueta de aviador, y en una mesita sus lentes. Su cabello rubio volvía a caer naturalmente, con su mechón haciendo bucles hacia el frente.

Inconscientemente llevó una mano a sus labios y cerró los ojos. Francis. Francis encima de él, Francis besándolo, Francis buscándolo, Francis diciéndole que hacer, …Francis tocándolo. Francis, Francis, Francis. Todo sobre él le fascinaba, lo embuía, lo absorbía, le encantaba. Francis, Francis, Francis. Todo de él lo hacía enamorarse más. Francis. Daría todo por estar con él. Francis. Sus ojos, su cabello, su acento, sus manos, simplemente Francis, y aun así… se sentía destrozado. Solo. Abandonado. Y sin embargo le encantaba. Le encantaba que al menos por unos minutos Francis pusiera sus ojos en él, y lo besara y lo mimara y lo tocara, como Matthew tanto anhelaba. Sus labios… sus labios eran tan suaves. Suaves cuando lo besaban, suaves cuando besaban a Arthur.

Porque Matthew sabía muy bien que Francis no pensaba en él. Francis pensaba en Inglaterra.

Matthew hubiera podido pasar mucho tiempo así, torturándose a si mismo, de no ser por el repentino alboroto que se armó en ese instante. Dos pares de camillas, salieron disparadas hacia la puerta, un camillero por cada uno, y dos enfermeras a cada lado. A lado suyo el doctor que lo atendía arrojó unos papeles al piso en el intento de salir a atender la situación. De la otra esquina llegaron más asistentes, trayendo respiradores en las manos. Matthew alzó una ceja y estiró el cuello para ver que sucedía. Lo único que alcanzaba a distinguir entre las siluetas era las luces rojas de la ambulancia y el irritante chillido que producía. Sin poder resistir la tentación, Matthew se levantó de su cama, y sigilosamente caminó descalzo hasta la puerta. Asomó un poco la cabeza y vio lo que evidentemente parecía un accidente de tráfico. A lado suyo pasó una camilla a toda velocidad rodeada de paramédicos al borde del colapso, que por lo que logró escuchar intentaban mantener estable al paciente y le colocaban uno de los respiradores. Matthew no alcanzó a ver al accidentado, pero si notó que estaba cubierto en sangre. Volvió la mirada hacia la puerta principal, donde más médicos se arremolinaban alrededor de una segunda camilla. Matthew entreabrió la boca, atónito, sin poder creer lo que sus ojos veían.

"¿B-brother…?"


Francis entró al hospital mucho después de que las camillas ingresarán. Los doctores se habían negado a dejarlo entrar debido al estado alterado en que se encontraba. Después de que una enfermera le llevara unos cuantos, variados, y muy bonitos tranquilizantes, Francis acomodó su cabello, secó su rostro y entró con un gesto dramático a lo que suponía era la sala de espera. Sólo para ser recibido por…

"Yo! Francis!" Prusia.

Francis miró desconcertado al albino en frente de él que lo saludaba con una sonrisa. El francés no estaba tan feliz de verlo.

"Gilbert, mon ami… ¿Qué haces por aquí?"

"Eso mismo me pregunto yo, Francis."

Francis bajó la mirada, quedando su rostro oculto por sus mechones dorados. "Arthur fue atropellado."

"¿C-cómo...?"

Francis suspiró largamente y llevó una mano a su sien. "Siento que todo es mi culpa. Oh, Gilbert. Deberíamos… deberíamos tomar un café y hablar de esto, mon cherri. De cualquier forma nadie quiere decirme nada… " alzó una mirada amenazante a la primera enfermera que pasó, y se dejó caer en una silla alado de la de Gilbert. "Supongo que serán unas horas hasta saber cómo están... de cualquier modo."

"Whoa, whoa, whoa, ¿Están? ¿Están quienes?"

"Oh oui, también está… algo accidentado nuestro querido amigo Amerique."

"Parece que nadie ha tenido una buena noche hoy, ¿eh?"

"Oh, ni me digas, querido, he tenido la peor de mis noches… ¿puedes creer que Anglaterre no quiso tener sexo conmigo? Que cruel es el destino, que injusta es la existencia, que…"

"Whoa, el chico está accidentado y tú estás pensando en… Cielos, Francis, eres un pervertido."

"Mais, oui! ¿Qué se puede hacer ante tanto amour que tengo para repartir?"

"¿Has tomado algo..?"

"Non, non! ¿Cómo crees? Ah, aunque tomé esas hermosas pastillas que me trajo esa amable enfermera…"

"¿Hermosas pastillas? ¿Francis, qué tomaste?"

"Tranquilizantes, mon petit. ¿Quieres?"

"Nein, ¡y deja de tomar eso!" dijo el pruso arrebatándole el frasquito de entre las manos, "Gott, está casi vacía. Francis, ¿Cuántas te tomaste?"

"¡Las suficientes como para querer salir a repartir amour! Ahh, me devolverías mis pastillas, ¿oui? Creo que no he tomado suficientes…"

Gilbert lo miró de mala manera y arrojó las pastillas en el primer basurero que encontró. "Creo que ya has tenido suficientes." Maldiciendo entre dientes cogió a Francis y lo llevó a rastras a la cafetería del mismo hospital.

"Estúpidas pastillas, estúpido Francis, estúpida enfermera… Tsss, claro, puede ir por ahí repartiendo tranquilizantes como si fueran caramelos pero no puede dejarme fumar, ¿cierto?"

Con un último esfuerzo, logró hacer que Francis se sentara en una de las mesas y se acercó a pedir dos cafés. Los necesitaban. Se paró en la línea y esperó impaciente a que llegara su turno. El cual nunca llegó. Impacientemente comenzó a mover su pie, esperando hacer que la línea progresara. No había avance. Mientras tanto Francis había empezado a coquetear con una enfermera… y… la enfermera ahora lo amenazaba con una epidural. Sí, claro. Si Gilbert no podía tenerlas entonces Francis tampoco. Frunció el ceño y dejó su lugar, avanzando a ver cuál era el motivo por el cual la fila estaba total y completamente paralizada.

"¡Oi, tú!" gritó el albino a la primera persona en la fila. "¿Podrías hacer tu nada asombro pedido de una vez y dejar al asombroso yo comprar de una vez por todas?"

"¿Gilbert?"

"¿Antonio?"

"!Gilbert!" el español abrazó efusivamente al albino quien lo miró como a un bicho raro.

"¿Tú… tú que haces aquí?"

El español pareció no entender la pregunta al principio, ya que siguió sonriendo, pero luego pareció recordar y frunció el ceño un poco, bajando la mirada. "No sé qué le pasa a Lovi, llegó a mi puerta a las tres de la mañana y ya lo encontré inconsciente. No tiene signos de fiebre pero aun así me asusta pensar que sea algo serio..."

"Okay, okay, okay. Entendí. Mucho amor por aquí, ¿no? podrías guardarte eso para después y hacer el maldito pedido? Tengo a Francis por allá queriendo coquetear con una mesa."

El español, curioso, miró hacia donde estaba Francis, quien no se sabía si estaba completamente dormido encima de la mesa, o la estaba besuqueando. Tratándose de Francis, podría ser ambos. A la vez. Antonio sonrió y sacudió la cabeza. "Ah, ese Francis nunca cambia, ¿cierto?"

"El pedido."

"Sí, sí… es que estaba aquí conversando con este amable cajero y me decía…" Antonio comenzó a parlotear mientras le sonreía efusivo al cajero, quien miraba a ambos con cara de querer estrangularlos. Gilbert suspiró y se volteó hacia la caja.

"Tres cafés y unos churros, por favor."

"En un momento."

"Danke."

Regresaron a la mesa con manos llenas, y Gilbert comenzó a devorar los churros con pasión. Francis dejó de besar la mesa y alzó la mirada, sonriéndole a ambos con ojos somnolientos y el cabello encima de la cara. "Gilbert, no me habías dicho que traías tan exquisita compañía contigo, uhm? ¿Cómo se llama el bello mozo que te acompaña?"

"Francis, es Antonio."

"Non, non, non! Esta caballero de aquí tiene las mejores facciones que he visto en mi vida, y ese cabello, Mon Dieu! Creo que podría comérmelo a besos…"

"Por ahora come tus churros."

Gilbert y Antonio tomaron unos sorbos de café, mientras Francis volvía a la extenuante misión de besarse con la mesa. Gilbert suspiró y se puso en pie, restregándose los ojos. "Creo que iré a chequear como está Birdie."

"¿..Quién?"

"Habló de Matt- …olvidalo. Ya regreso."

Gilbert se metió la mano en los bolsillos y chequeó la hora. Cuatro y treinta a.m. salió de la cafetería, dejando a Francis y Antonio y esperando encontrar algo de su café al regresar. Dobló por la esquina a la derecha y luego a la izquierda. Miró a ambos lados y torció hacia la derecha, hacia donde Birdie estaba. Como la puerta estaba abierta ni siquiera se molestó en tocar. Solamente entró.

"Yo! Birdie! ¿estás ahí?"

Birdie no estaba.


"¿Cómo dijo que se llamaba?"

"Por última vez, me llamo Lovino Vargas, no Lovito, ni Lobito, ni Lobino, ni Augusto, ni ninguna de esa mierda que arroja la computadora!"

La enfermera, más asustada de lo que debería, asintió con la cabeza y escribió rápidamente sus datos en la forma de ingreso. Lovino gruñó un poco y volvió a mirar al doctor, cruzándose de brazos.

"¿Y? ¿Me va a decir qué mierda me pasa?"

El doctor suspiró, dando pasos nerviosos en el pequeño consultorio.

"Tengo una suposición, pero primero debo recolectar más datos."

"Tss…. Y se hacen llamar medicos."

"Y lo somos." Dijo el doctor despreocupadamente mientras revisaba su ritmo cardiaco. Lovino estaba sentado en una de esas típicas mesas frías de revisión en un consultorio dentro del hospital, sin camisa, y con mal semblante. No hace mucho se había despertado y le habían dado sueros orales en caso de que fuera por deshidratación su colapso. Miró hacia ambos lados, disgustado, preguntándose donde demonios estaría el despistado de Antonio. ¿Cómo se atrevía a dejarlo solo si después de todo era él quien lo había llevado a ese maldito lugar? No es que se quejara pero aun así… Bastardo.

"Okay, revisemos sus síntomas por última vez."

Lovino volvió a gruñir al mismo tiempo que volvía a ponerse la camisa.

"Usted llegó aquí con dolor abdominal e inconciente, ¿cierto?"

"Cierto."

"Usted no es una persona, es una nación, ¿cierto?"

"Cierto."

"Hum…" el doctor se llevó un pluma a la boca, mordiendo levemente la punta. "No quisiera sacar conclusiones apresuradas pero… ¿Ha sentido nauseas, o mareo al despertar? O ha vomitado…¿Quizás?"

"Sí, un par de veces, ¿por?"

El doctor y la enfermera se miraron, volviendo a escribir unos cuantos datos, pero sin decir palabra. Lovino miraba a ambos con ojos muy abiertos, y la comprensión lo golpeó rápido, sintiendo como su pulso descendía y se ponía pálido.

"¿Tiene usted pareja estable?"

"Mio Dio…"


Arthur abrió los ojos al sonido de respiradores y maquinas, sombras borrosas, y una fuerte luz encima suyo. Volvió a mirar a su alrededor, sólo para volver a caer en la inconciencia de un agradable sueño. Lo estaban perdiendo.


OMG! Que tal, les gusto? XD

Algo que me gustaría que me digan, quien mas angst? Menos angst= mas comedia, menos comedia? Mas ecci? Mas fluff? No se, díganme porfavor.

Y segundo, Prucan o Franada, aun estoy indecisa, asi que porfavor ayúdenme XDD

Ewe y si me dejan un review me harian tan feliz :D

Espero hayan disfrutado mi failoso capi :D