Ohh yeah, update! Sí, se que me demore, pero adivinen? Esta vez hay doble update, ohoho! Me desvele hasta las… -mira la hora- pasaditas las 5, solo escribiendo esto para ustedes nwn y como me sentía súper mal por hacerlos esperar con cada update u.u decidí seguir escribiendo hasta que se me agotara la imaginación! Asi que en una semana publicare el que sigue.

Genial, eh?

Anuncio: Esta capi va dedicado a mi buena amiga Maka. Ella es la persona mas aweomse del mundo! Es mi caballero ingles personal y la amo +.+ )(?) Y siempre esta ahí escuchando mis incoherencias nwn maka, te kiero asi bastante aunk hayas preferido a un alemán -.-* (?) nwn espero te guste el capi nwn


El italiano salió corriendo a toda velocidad, golpeando la puerta al salir y dejando boquiabiertos tanto al doctor como a sus ayudantes. Atravesó el pasillo a la mayor velocidad que pudo, arrojando maldiciones en italiano al pasar, y empujando a una ancianita en la escalera.

"Donde lo encuentre… juro que cuando yo lo encuentre …¡él me las va a pagar!"

Esto era demasiado. ¿Cómo iba a ser posible que él…? Es decir, ¿qué ellos?... Imposible. Total y absolutamente imposible. Sin sentido. No.

Siguió avanzado por los pasillos, dejándose sobrellevar por su enojo. Sí, eso era. Estaba fastidiado con el maldito español bastardo que le había... ¡hecho eso! Joder…

No tenía rumbo fijo, sólo sabía que apenas viera al bastardo… Hiroshima y Nagasaki no sería nada comparado con lo que él haría.

"Discúlpeme señor, pero usted no puede…-"

"!Muérase!" gruñó Lovino con el ceño fruncido mientras apartaba a la enfermera que intentaba detenerlo.

Con lágrimas en los ojos y rojo de ira, dio vuelta en una esquina, sólo para encontrarse con…

"¿Lovino?"

El italiano alzó la cabeza, fijándose en los ojos rojos de quien le hablaba.

"!Tú!" lo agarró del cuello de la camisa y lo tiró contra una pared, sin siquiera preguntarle que hacía ahí "Tú sabes dónde está el imbécil de Antonio, ¿verdad? ¿!Verdad?"

"Whoa, whoa, ¡Cálmate kind (1)! Esta camisa es nueva…" gruñó el albino de vuelta, soltándose y arreglándose su camisa. "Me encontré con Antonio hace un rato, dijo que te sentiste mal…" mirándolo serio. "¿Estás bien?"

"¡Sí, sí, sí!, ¡Sólo dime donde está el bastardo!"

"Seguramente sigue en la cafetería…-" Gilbert no había terminado de hablar cuando Lovino ya iba a unos 15 metros de distancia, soltando improperios y empujando gente en el camino.

Gilbert se hubiera ofendido de que aquel creído kind le hubiera faltado el respeto a su awesome persona, sin embargo recordó lo que lo traía por ahí. "Birdie…" Se frotó las sienes, y siguió buscándolo de sala en sala.


Alfred abrió los ojos. Lentamente se sentó, sin saber dónde estaba, pero con un dolor de cabeza insistente. Miró a su alrededor pero sólo distinguió sombras borrosas y el sonido del 'beep' de muchas máquinas… "Texas…" tanteó a su alrededor por sus lentes pero no los encontró. Gruño un poco y trató de recordar donde estaba…

"¿Brother?

"¿Marvin?"

El rubio sentado en frente de él suspiró. "Es Matthew…"

La puerta de enfrente- o lo que Alfred supuso era una puerta- se abrió.

"¿Despertó?" Matthew asintió levemente a la pregunta de la enfermera que acababa de entrar.

La joven se acercó, examinando a Alfred con detenimiento. "Todo en orden" suspiró y anotó unos datos en su libreta.

"¿Dónde estoy?"

La enfermera alzó una ceja, mirando a Alfred. "En un hospital ¿No recuerda usted?"

Alfred negó con la cabeza.

"Accidente doble. Fue atropellado, creemos, pero está bien ahora. Sus signos son normales y no hay heridas abiertas. Sólo unos cuantos rasmillones, y no creemos que haya hemorragia interna ni contusiones" Contestó en tono monótono la enfermera mientras leía lo que seguramente era su registro médico y le pasaba sus lentes. "Puede irse apenas el doctor crea conveniente, aunque considero que usted estará al menos dos días aquí. Usted tuvo mucha suerte, señor Jones." Alfred sonrió amablemente, poniéndose sus lentes y al fin mirando a su alrededor como se debe.

"En verdad tiene buena estrella, Jones. Al menos tuvo más suerte que el segundo accidentado."

Alfred abrió los ojos de par en par, de repente poniéndose alerta. "¿Segundo accidentado?"

La enfermera asintió con la cabeza. Matthew miraba a ambos con confusión. Apenas había distinguido a su hermano había ido a buscarlo, y se había pasado con él hasta ahora que había despertado. Aí que realmente no tenía ni idea de lo que le había pasado.

"Sí… ¿lo conoce?"

"¿Cómo es?" su tono era casi desesperado.

"Rubio, un poco más bajo que usted, caballo desordenado, ojos verdes… hum… y responde al Nombre de Arthur Kirkl-"

Alfred ya se encontraba más allá de la puerta.


"Francis…" el español arrastraba a cierto francés con dificultad entre sus brazos. Las pastillas tranquilizantes… funcionan mejor que una borrachera. Francis estaba completamente noqueado.

"Bien, aquí estarás bien." Satisfecho, el español dejó al francés en una silla, un poco apartada de la cafetería, ya que el amable encargado les había pedido cordialmente que se retiraran –más bien los echó a patadas- por perturbar la paz –por el francés pervertido que espantaba a los clientes- y solicitó que no regresaran.

Exhausto se dejó caer en un asiento. No recordaba que el francés pesara tanto. Al menos ahora podía relajarse y…

"!TÚ!"

Quizás no.

"¿Lovi?"

Paff. Cachetada. El italiano lo miraba con odio en los ojos, y una sola lágrima corrió por su rostro, al mismo tiempo que el español, sin comprender nada, se llevaba la mano a su mejilla.

"¡Tú…! ¡Bastardo!" Lovino parecía al borde se sentarse a llorar del coraje. "¿C-cómo pudiste? ¡...Idiota! ¡Me las pagarás, por un demonio!"

"P-pero, Lovi, ¿Qué sucede, mi corazón?"

"¡Vuelve a llamarme así y te mato! ¡Te juro que te mato!" El español nervioso miró a su alrededor y tragó saliva. Estaban atrayendo demasiadas miradas.

"Lovino- todos están viendo.. ¿Qué sucede? ¿Estas enfermo?"

"…"

"¿Lovino?"

"Tú grandísimo… ¡Idiota! ¡Andate a joder a alguien más que no sea yo! ¡P-promiscuo!" igual que como llego, hecho una furia, el italiano se cruzó de brazos y volvió por donde había venido, alejándose rápido y rojo como un tomate, dejando al español completamente confundido y golpeado –literalmente-

"Lovi, ¡Espera!"

"!Alejate, bastardo!"

"!P-pero Lovino…!"

"!Que no te acerques, idiota!"

"¡Pero!"

"!Chiguiiii….!"

Una de las enfermeras observó disgustada la escena, mientras el moreno corría detrás del mayor de los italianos y bufaba. "Los jóvenes de hoy en día… "mientras daba media vuelta y entornaba los ojos. "Ya no hay respeto. "Suspiró. "Comportarse así en un lugar público… ¡Y ni si quiera se llevan su basura!" con los brazos en jarra observó al francés tirado en la silla, de piernas abiertas y con un hilo de saliva rodando desde la comisura de su boca.


"¿Alfred? ¡Alfred!" el canadiense caminaba por los pasillos casi de puntillas. Una a una iba mirando en cada habitación que veía, buscando a su brother. Después de mucho rato buscándolo decidió que no estaba en ninguna parte. Suspiró y buscó donde tomar asiento. A lo mejor mientras buscaba donde sentarse tendría suerte de encontrarlo.

Aun no sabía que le había sucedido a Alfred, y la información que le había dado la enfermera no fue de ayuda tampoco. Preocupado mordió su labio inferior, sintiendo un ligero sentimiento de culpabilidad por...haberlo engañado antes. Nervioso sacudió la cabeza, apartando esos pensamientos. Suspiró y se miró en un espejo. Tenía varios arañazos en el rostro y un parche en la nariz. Aparentemente le habían desviado la nariz de un golpe. Pero no importaba, la verdad se lo merecía. Había sido tan ingenuo por creer que Francis podría… llegar a quererlo.

Paff. Facepalm. Sin pensarlo Matthew se dio con la mano en la frente, de repente muy consiente de toda su estupidez, aunque al instante se arrepintió, sintiendo que se había dado en una de sus heridas. Frustrado, pateó el piso levemente y bufó. Y por si fuera poco él mismo estaba hospitalizado… Era una suerte que nadie lo hubiera llevado de vuelta a su habitación. De hecho la gente pasaba a lado suyo sin si quiera mirarlo.

De cierta forma ya estaba acostumbrado.

Siguió caminando lentamente, recorriendo los pasillos. Incluso pasó a lado de su sala, y viendo su cama vacía notó que aun nadie había reparado en su ausencia. Se encogió de hombros y siguió caminando. Como supuso, Gilbert no estaba en ningún lugar. Genial. Aunque no es como si él tuviera una razón para quedarse. Ya había sido bastante amable con traerlo.

Al final del pasillo encontró una pequeña sala a lado de terapia intensiva y corrió a sentarse en los asientos que allí había. En frente de él había un pequeño televisor de esos que ponen cuando uno tiene mucho que esperar. En la pantalla estaban pasando una novela. ¿novela? Sin muchas ganas miró la hora en la pared. 6am en punto… ¿Quién ve novelas a las 6 de la mañana? Seguramente alguien sin nada que hacer.

Como no tenía sueño, decidió ver la novela. Mala elección. Los 15 primeros minutos pasaron sin nada extraordinario, como cualquier novela. Clichés aquí y allá, drama exagerado, malas actuaciones, sensacionalismo y nombres que en la actualidad ya nadie usa… ¿Por qué tenían que decir el nombre completo? ¿Juan Federico García Gómez? ¿Ana María Soledad? ¿Julio Ignacio Mosquera Redondo? ¿María de la Santísima Trinidad Pérez? Luego un poco de violencia y al final… besos. Matthew se quedó paralizado.

Su mente voló a lo que había pasado a penas horas atrás. Francis… sus labios siempre habían sido de Francis. Siempre. Desde que tenía uso de razón Francis lo había besado, y tocado cada vez que estaban solos. Al principio le incomodaba, pero con los años incluso lo disfrutaba. Y ahora… ahora estaba perdidamente enamorado. La sola idea de recordar aquella sensación… sus labios besándolo… jugando, mordiendo… La sola idea lo hacía estremecerse. Pero todo era mentira- y él lo sabía. Sabía que Francis sólo jugaba con él. Lo usaba. Cada vez que necesitaba "descargar su tensión" o pedirle favores, iba donde él, porque sabía que no se negaría, y aunque esos encuentros eran esporádicos y hasta ahora nunca habían llegado a mayores, cada encuentro con el mayor lo hacía delirar, haciéndolo olvidar sus valores, sus principios... y perdiéndose en sus cálidos brazos.

Francis… el hombre por el cual engañaría a medio mundo. El hombre que lo había enamorado pero que amaba a alguien más…

"Perfecto." Bufó el canadiense al ver a cierto rubio tambaleándose en el pasillo. "¿Tan mal estoy que ahora lo veo en todos lados, ¿eh?"

Sólo que ese si era Francis. "¿Francis?"

Dando un paso en falso, Francis cayó al piso. Y esto nos enseña por que las pastillas tranquilizantes son malas. Matthew se levantó y fue a ayudarlo.


"!Pero es que no entienden! Tienen que dejarme pasar…¡tengo que verlo!" El americano al fin había logrado dar con el paradero de Iggy, siendo que al momento sostenía una batalla campal con una enfermera.

Ahora recordaba exactamente qué había pasado. Recordaba el auto, la luz cegadora, a si mismo corriendo a toda velocidad, los gritos, el viento, la piscina, la playa, la habitación que abrió de una patada… las manos de Francis sobre el cuerpo de Iggy. Intentó alejar de si esos pensamientos.

"Lo siento, señor. El acceso es restringido."

"But, C´mooooon! No pueden hacerme esto…¡Soy América! ¡Esta gran nación! Si me da la gana puedo despedir a todas ustedes y listo."

"Es usted el quinto América de la semana…" Respondió la enfermera sin siquiera alzar la vista. "Siga intentando."

"¿Quinto? ¡Pero si el hero es único!"

"Dile eso a los otros cientos de Américas que viene todos los días queriendo entrar a donde no se puede. La respuesta es no. El paciente está muy delicado y nadie puede pasar. Además su rulo se ve demasiado falso como para ser América. Si en verdad desea saber sobre el Señor Kirkland, tome asiento. Es todo lo que puedo ofrecerle, señor Jones. Ahora, por favor, no insista más."

Alfred hubiera hecho todo un berrinche sobre el comentario de Nantucket, de no ser por el comentario que hizo la joven sobre el estado del inglés.

"¿Muy grave? ¿Cuán grave? ¿Va a morir? Oh, god, ¡Iggy va a morir!"

"!Calma!" la enfermera parecía al borde del colapso. "Sí, está muy grave, y no, no va a morir… al menos por ahora. Estamos tratando de estabilizarlo."

"¿Estabilizarlo?"

"Perdió mucha sangre en el accidente. Es una suerte que haya llegado vivo. No tiene huesos rotos, pero las heridas son bastante profundas, se golpeó la cabeza con fuerza, pero aun no podemos saber si hubo algún daño psicomotriz hasta que despierte. En este momento está siendo monitoreado, conectado a una máscara de oxígeno y recibiendo una pinta de sangre. Urgente."

"¿Y... puedo pasar a verlo..?"

"!No!"

"¡Okay, okay, fine..!" de mala gana Alfred fue a sentarse, cruzando los dedos y esperando, esperando que Iggy estuviera bien.

"Watch out, Al"

Aunque aún había algo que no entendía. Si él era el que iba a frente… ¿cómo es que Iggy recibió el golpe? ¿Podría ser que… el inglés lo haya salvado? Pero entonces sería su culpa todo esto…

Si el inglés salía de esta… prometía no criticar un scone nunca más en su vida. Tal vez… hasta dejaría las sodas por el té.

Incluso comería lo que Arthur preparara.

"Sólo dime que estás bien…, love."

Y es que Alfred lo amaba. Lo único que deseaba era entrar por esa puerta y abrazarlo, sostenerlo entre sus brazos y besarlo, decirle que todo estaría bien… Aunque sea tomarle la mano.

Podría no parecerlo, pero por dentro el miedo y la desesperación lo carcomían, mientras un fuerte nudo se apretaba en su garganta. Se hundió en su asiento y miró la hora. Seis y treinta am. Y pensar que hace sólo 10 horas había estado en la piscina…

Y las horas pasaban…

(1)=kind (aleman): niño.


HEy, qye tal? Espero les haya gustado y que esperar haya valido la pena! Como ya saben pronto habrá update, asi que espérenlo XDD 7 días exactos, si quieren cuéntenlos nwn

Bueno, sobre mi demora, mi graduación esta a la vuelta de la esquina, y me están MATANDO cn trabajos. Sorry u.u pero en verdad quiero graduarme D: DXX

Opiniones sobre prucan o franada, aun son bienvenidas!

Como siempre, espero su opinión, recuerden que si me dan una idea que me guste la escribiré nwn

Asi que… review?

Besos y se me cuidan, los quiero nwn