El viaje había llegado a su fin. Un auto negro nos esperaba en la entrada del aeropuerto. Gajeel guardo el equipaje en la parte de atrás y subimos al auto. Luego de media hora en el auto llegamos a la casa de la playa.

-Ya llegamos –Informó el chofer-

-Gracias por traernos –Sonreí-

Gajeel salió, saco el equipaje y lo llevo a la entrada de la casa. Abrí la puerta.

Llevaba mucho tiempo sin visitar esa casa, me gustaba mucho cuando era niña.

-Las habitaciones están arribas, el baño principal está abajo al igual que la cocina –Miré todo a mi alrededor-

-Mmm…-Gajeel me miró-

-Puedes dejar el equipaje arriba.

-Vamos –Gajeel miró las escaleras-

-Tengo que hacer unas-

Gajeel me cargó al hombro.

-Dije: VAMOS.

Una mano de Gajeel se ocupaba del equipaje, mientras que la otra ocupaba mi cuerpo, para evitar caerme. Subió las escaleras y se colocó frente a una puerta. Me bajó.

-¿Esta es la habitación donde dormiremos? –Me miró-

-¿D-Dormiremos? –Me sonrojé-

-¿Qué tiene de malo? Estamos comprometidos, ¿no? Además, ayer dormimos juntos –Gajeel soltó una sonrisa pícara-

-P-Pero…-Desvié la mirada-

-¿Puedes abrir la puerta?

-Ah, c-claro.

Saqué una llave y abrí la puerta.

Esta era la antigua habitación de mis padres, el tapiz de las paredes era de color amarillo pálido y el piso de madera, la cama se encontraba a la mitad de una pared, dos mesitas de noche acompañando la cama a ambos lados. Un armario ocupaba gran parte de la siguiente pared, las lámparas no podían faltar.

Gajeel acomodó las maletas en el armario.

-¿Tienes hambre? –Gajeel me miró-

-Ahora que lo mencionas…Sí.

-Ya que estamos en la playa... Comamos pescado- Sonrió y se acerco a mí-

-Okay.

Gajeel acaricio mi cabello. Ambos bajamos y Gajeel salió a comprar el pescado. Quince minutos después regresó, el pescado ya estaba cocinado, aprovechamos y lo comimos pronto. Estábamos acostados sobre el sofá cuando decidí levantarme.

-¿A dónde vas? –Gajeel me miró-

-Iré a cambiarme, quiero ir a la playa. ¿Quieres ir?

-Bueno...- Subí las escaleras, entre al cuarto y empecé a cambiarme-

La puerta se abrió.

-Enana, ¿Dónde está el-Gajeel me miró-

Me estaba colocando la parte de arriba del bikini, creo que Gajeel pudo ver mis... ¡Kyaa, que vergonzoso!

Reaccioné inmediatamente, agarre lo primero que encontré y se lo lancé... era un cepillo de cabello.

-¡Estoy cambiándome! –Grité de la vergüenza-

Gajeel inmediatamente cerró la puerta.

Termine de ponerme el bikini, encima me coloque un vestido corto y baje a la sala. Gajeel se encontraba ahí, con las piernas abiertas, sus codos se apoyaban de sus piernas y su mirada se fijaba en el piso. Levanto la cabeza y me miró.

-E-Etto…disculpa por entrar sin avisar –Gajeel estaba sonrojado-

-No importa… ¿N-No viste nada, cierto? –Me sonrojé-

Gajeel no respondió, solo desvió su mirada.

-¡No puede ser! ¿En serio…? –Cubrí mi rostro con mis manos-

-B-Bueno…-Gajeel se sonrojó aún más-

-¡Kyaa! –Empecé a correr- ¡Que vergonzoso!

De tanto correr llegué a la playa. Encontré un lugar con una sombrilla y me acomodé ahí, me quité el pequeño vestido que cubría mi cuerpo y fui a mojarme con el agua salada del mar. Nuevamente me coloqué bajo la sombrilla, unos mechones de cabello rodeaban mi rostro, los estiré hacia atrás y me até el cabello. Sentí que unos chicos se me acercaban.

-Disculpa… ¿T-Tu eres Levy McGarden?

Un chico de cabello castaño se me acercó, otro chico lo acompañaba.

-Sí… ¿Los conozco? –Dudé-

-¡Qué bien! Sabía que mis ojos no me mentían –Sonrió el primer chico- No, nos conoces pero, nosotros te conocemos bien a ti.

-No me digas que… ¡¿Son acosadores?! –Me alejé un poco-

-¡No! –Se echan a reír- Tu familia es una de las más importantes del lugar, algunas veces te hemos visto en fiestas lujosas y cosas así…

No dije nada. Jamás me ha gustado la fama.

-También nos enteramos que te gusta mucho leer, ¿Es cierto?

-Sí, me gusta mucho leer –Sonreí-

-¡Genial! Ya tenemos algo en común –Me miró fijamente-

Hablamos un rato más sobre libros y otras cosas, fue interesante hablar con alguien más sobre cosas en común.

-¿Quieres ir al mar? –El segundo chico me ofreció su mano-

-Oh, claro –Tomé su mano y ayudó a levantarme-

Entramos al mar, una ola se llevó a uno de los chicos hasta la orilla, fue muy divertido…Hasta había olvidado que se estaba haciendo tarde para ir a la casa.

-Chicos, ya tengo que irme. Fue divertid-

Uno de los chicos agarró fuertemente mi brazo. El otro chico se encargó de cubrir mi boca con su mano.

-No seas así, Levy-chan. Ven a jugar con nosotros.

Ni siquiera pude reaccionar. Estos tipos me llevaron a una casita un poco lejos de la playa. Me tiraron fuertemente contra una cama que se encontraba ahí.

-Ni siquiera intentes gritar, nadie podrá escucharte.

Ambos tenían una sonrisa espeluznante, las piernas me temblaban, traté de no gritar ni llorar.

-Tranquila, Levy-chan. No te haremos daño…Por ahora.

Uno de los chicos se acercó y acarició un mechón de cabello que colgaba por mi frente. Ataron mis manos y pies, me cubrieron la boca con un trapo…Quería huir pero, ¿Cómo?

-Voy a vigilar fuera de la casa –Uno de los chicos salió-

-Levy-chan, jugaré un poco contigo –Sonrió, esa horrible sonrisa macabra-

Se acercó a mí, me forzó a acostarme en la cama. Se colocó encima de mí, me hacía daño…Se dirigió a mi cuello y empezó a besarme. Quería gritar. Intentó quitarme el bikini, hice todo lo posible para defenderme…No fue suficiente.

-No podrás hacer nada, Levy-chan. Nadie vendrá a salvarte.

La puerta se abrió de una patada.

-¡Alto ahí! –Se acercó y quitó al tipo encima de mí- ¡¿Qué pensabas hacer con mi prometida, desgraciado?!

Gajeel fue a…salvarme.

-¡Suéltame, imbécil!

Gajeel no dijo nada, solo tuvo una pequeña charla con sus puños. Pelearon y pelearon hasta que el chico cayó inconsciente. Gajeel me desató y quitó el trapo que ocupaba mi boca. Estaba lastimada.

-¿Puedes caminar? –Gajeel me miró preocupado-

Me levanté, di un paso y caí, Gajeel logró agarrarme antes de caer. Mis brazos y piernas llevaban las marcas de las ataduras.

-Sube a mi espalda.

Gajeel se arrodilló delante de mí.

-¿Seguro? –Pregunté-

-Solo sube.

Me coloqué sobre su espalda, colocó sus brazos sobre mis piernas y me agarré fuertemente de él. Llegamos a la casa, abrió la puerta y me dejó suavemente en el sofá.

-Ya vengo, quédate aquí –Gajeel subió las escaleras inmediatamente-

Luego de unos minutos Gajeel regresó. Llevaba puesto una camisa blanca, podía detallarse su bien formado pecho y un pantalón gris oscuro. Me cargó…nuevamente.

-¿A dónde me llevas? –Pregunté-

-A que te des un baño, quiero que te quites todo el olor que te dejo ese desgraciado –Su tono de voz era serio-

-Oh…-reaccioné- ¡¿EEEEEEHH?!

Si me lleva al baño me va a ver…

Ya habíamos llegado, la bañera contenía agua tibia. Gajeel me colocó dentro de la bañera…Aún llevaba puesto mi bikini.

-Auch, ¡Me duele! –Toqué las marcas de mis piernas-

Gajeel se sentó en un pequeño banquito al lado de la bañera. Agarró una de mis piernas con delicadeza y pasó un trapo húmedo sobre la marca.

-Gajeel –La marca ardía- ¡Auch!

-Dime.

-¿Cómo sabías donde estaba? –Lo miré-

-Te estaba vigilando –Me miró un instante y siguió tratando mi marca en el pie- Sospeché de esos tipos desde que se te acercaron…Y cuando vi que te llevaban a otro lugar tuve que ir a buscarte –Respiró profundo- Luego tuve que pelear con el tipo que se encontraba afuera para poder entrar…

-Gracias…

-No tienes porque agradecerme, es mi deber como tu futuro esposo –Sonrió-

Gajeel seguía tratando las heridas de ambas piernas. Cuando terminó me miró.

-Levy…-Susurró-

Lo miré. Se acercó a mi cuello, pensé que iba a besarme…Solo lo miró.

-No te dejó ninguna marca, por lo menos… ¿Te arden las marcas de tus manos? –Me miró-

-No tanto, con unas vendas estaré bien.

-Mmm… -Se levantó- Ya puedes darte un buen baño.

Gajeel salió del baño. Creo que de verdad estaba preocupado por mí.

Terminé de bañarme y fui a cambiarme, luego bajé a la sala…Ahí se encontraba Gajeel durmiendo. Me senté cerca de él y empecé a leer el libro que tenía más cerca. Luego de unos minutos, Gajeel colocó su cabeza en mi hombro…inconscientemente. Se despertó.

-Oh –Se acomodó en su lugar- Disculpa.

-No hay problema –Sonreí-

Se escuchaba un poco de ruido…había empezado a llover.

-Oh, empezó a llover –Gajeel miró a través de la ventana-

-Te diré algo…En realidad, la lluvia en la noche me parece muy…linda –Me levanté-

-¿En serio?

-¡Sí! Me parece un poco…romántica –Me sonrojé-

Ya no sentía el piso…Gajeel me estaba cargando en sus fuertes brazos.

-¡¿Qué estás haciendo?! –Lo miré-

-Dijiste que la lluvia te parece romántico, ¿No? -Gajeel seguía caminando- Seré romántico contigo bajo la lluvia –Me miró e hizo un guiño-

Nos encontrábamos en la entrada…Si avanzábamos más nos mojaríamos.

-¡Acabo de bañarme, Gajeel! –Intenté soltarme de sus brazos-

Gajeel me cargó de otra manera, me llevó hacia su hombro y avanzó…Logrando empaparnos.

-Que refrescante –Gajeel suspiró- Oye, Enana –Me bajó- ¿Qué te ocurre?

Inflé mis mejillas como una niña pequeña cuando no le dan lo que quiere.

-No te pongas así, ¡Diviértete! –Gajeel me alzó de nuevo-

-¿Por qué tienes que alzarme siempre? ¿Acaso quieres hacerme volar? –Refunfuñé-

-Te ves muy linda cuando te enojas –Sonrió- Pero, te ves hermosa cuando sonríes.

Me sonrojé.

Gajeel se acercaba más y más…Hasta que nuestros labios se volvieron a unir. Algo que siempre había querido era un beso bajo la lluvia, como en los libros y películas pero, jamás imaginé que sería tan hermoso.

-o-o-o-

Entramos a secarnos, la lluvia se hizo más fuerte, con rayos y truenos.

-Ahora solo falta que se vaya la luz –Reí-

Creo que mis palabras tienen magia. Correcto, se había ido la luz.

-Tenías todo esto planeado, ¿cierto? –Gajeel rió-

-¡Cómo si pudiera!

-Buscaré una linterna o algo…

Desesperadamente empecé a buscar la mano de Gajeel entre toda esa oscuridad. La encontré.

-¡Espera! –Apreté su mano- Buscaré contigo…-Por fortuna, con la oscuridad que había Gajeel no notaría mi nerviosismo-

Solo pudimos encontrar una pequeña vela y unos fósforos. La colocamos en la mesa y nos sentamos en el Sofá.

-Esta es la escena perfecta…-Gajeel me miró-

-¿Para qué?

-Para…esto.

Gajeel me besó, lentamente quedamos acostados en el sofá…besándonos y abrazándonos hasta el amanecer.

-o-o-o-

¡Konichiwaaa*-*!

Primero que todo, quiero darle Créditos a mis amigas Leonela & Génesis que me ayudaron a hacer este capítulo (El más largo que he hecho._.) Y quedé satisfecha con el resultado.

Y bueno, el liceo me tiene ocupada y por eso me cuesta actualizar, pero…¡Debo esforzarme!

Dejen sus opiniones y las tomaré en cuenta:3

Bye, besos~