Aquí viene el segundo cap de mi nuevo Nadu. Espero k os guste :D
BloodyCake22: Gracias por tu review compañero! Me alegro de que te guste el NaLu, yo soy fan acérrimo suyo. Y si, la historia es bastante real.
Natsu paseaba por la calle cabizbajo, pensando en lo anteriormente sucedido, ¿una lágrima? Él era el chico que no sabía el significado de la palabra "compasión". Y era Friki- Lucy, su víctima número uno, ¿como es posible que ahora la viera con otros ojos? Era como si tuviera su responsabilidad, era como si no tenía que dejar que nadie la insultara o la maltratara nunca más. Y por otra parte… ¿dónde estaba Melissa? Ya había pasado el primer día de curso. Natsu entró por la puerta del instituto y sus ojos se encontraron con la persona más inoportuna. Allí estaba Lucy Hearthfilia, conversando con Levy mientras reían bebiendo algo en la cafetería antes de entrar a clase. Natsu suspiró y se acercó hacia la mesa de Lucy y Levy. Se sentó al lado de la rubia y esta ladeó la cabeza, al ver el rostro de ese idiota que la trataba como basura, volvió a poner la cabeza en su posición inicial, evitando la mirada del pelirrosa.
-¿Que insulto voy a recibir hoy?- preguntó sarcástica Lucy.
-¿Sabes dónde está Melissa?- preguntó Natsu, sin hacer caso a su comentario.
-Se ha ido del instituto, lo dijeron después de que tu te fueras a por tu primer parte…- afirmó Lucy. Natsu se sintió triste. La chica que el gustaba ya no estaba…
-Oye…- Natsu intentó hablar, pero Lucy se levantó y se fue, seguida de una preocupada Levy. El chico negó con la cabeza.
-Esto no puede seguir así…-pensó Natsu, arrepintiéndose de todo. La campana sonó y todos subieron a clase. Natsu sonrió, al menos podría divertirse en clase, haciendo alguna de las suyas.
15 minutos después…
-Vale chicos, abrid el libro por la página…- dijo el profesor. La puerta se abrió la puerta y Natsu llegó comiéndose una bolsa de patatas.
-Natsu Dragneel, no se puede comer en clase, tire eso ahora mismo si no quiere un parte…- soltó el profesor. Haciendo que Natsu riera.
-No lo voy a tirar, lo hago por su propia salud, si no después de clase sentirá la tentación de recogerlo y se volverá aún más GORDO- se rió Natsu, haciendo el gesto de antes. Todos rieron y miraron a Lucy.
-Que buena Natsu, GORDO COMO FRIKI-LUCY- gritó Gray, haciendo que todos se rieran de la pobre Lucy, que bajaba la cabeza triste y maldecía interiormente al gilipollas de Natsu.
-Natsu Dragneel, ¡tiene un parte por insultar a Lucy Hearthfilia!- le girtó el profesor.
-Pero profe, yo no he insultado a nadie, bueno a usted, pero a Lucy no- afirmó Natsu. Dejando a todos callados y sorprendidos. ¿Había dicho Lucy en vez de Friki-Lucy?, eso no era normal…
-¡Dragneel baje a por un parte ahora mismo!- le gritó el profesor. Natsu se enrabió, abrió la puerta y la cerró de un sonoro portazo.
Unas horas después…
Lucy seguía su camino a casa, largo y monótono como de costumbre, visto des de sus ojos parecía un reflejo de ella misma, algo que está pero que no se mueve, ni habla, ni interactúa. Un algo que no es nada, como ella. Se despidió de la única buena persona que había en su vida, a parte de su madre y su padre: Levy McGarden y siguió con su camino a casa. Su mirada se oscureció lentamente y su ceño se empezó a fruncir, se paró en seco y dirigió la mirada hacia atrás. Después de un buen rato mirando llegó a la conclusión de que su cruel existencia tenía que imaginarse cosas para no morir de monotonía y prosiguió su vuelta a casa.
-Bien, hoy no hay nadie en casa y podré estudiar en paz, sin necesidad de oír a mi madre y mi padre discutir- pensó ella. Su rostro formó una expresión entristecida.
-Aunque es duro estar sola todo el día, si no fuera por Levy, no se que hubiera hecho. Ella es la única que no se ríe de las tonterías que hace Natsu, aunque, claro, los tontos suelen hacer tonterías para destacar, ¿sino que sería de él?-volvió a pensar Lucy, con el peso de la soledad destrozando sus entrañas.
Por fin llegó al destino de su camino: su casa. Era una construcción no muy grande, ni lujosa, pero una construcción al fin y al cabo. El viento soplaba lentamente entre las ventanas abiertas de la casa y hacían que las plantas del jardín se meciesen al son del viento, dando la impresión de que la casa adoptaba los mismos sentimientos que los de Lucy: la soledad más absoluta. Llegó a la puerta y la abrió lentamente, girando el pomo y provocando un suave chirrido.
Se tumbó en el sofá y cerró los ojos. Su mente empezó a volar, sumergiéndola en un sueño.
Se encontraba en un callejón oscuro de alguna ciudad, intentaba avanzar para salir de allí, pero era como si aquella calle fuera una cinta de gimnasia (que por mucho que corras, no te vas a mover del mismo sitio). Una gran oscuridad invadía el paisaje y una tenue luz aportada por una farola daban al ambiente un toque lúgubre que erizaba la piel del más valiente.
-Friki-Lucy- se oyó decir. A Lucy le sonaba esa voz, y cuando reconoció a su portador un escalofrío recorrió su columna vertebral, y de repente Natsu, su torturador y posiblemente verdugo, se encontraba frente sus ojos. Se acercaba, ella no podía moverse, estaba paralizada del miedo. Natsu le pegó un puñetazo en toda la cara y la izó sangrar. Era un sueño pero la verdad es que dolió mucho. Natsu siguió pateándole, haciendo que gritara de dolor, era insoportable lo que le hacia. Lucy se levantó híper ventilando y muy sudada, con una cara de horror terrible. Natsu era un maldito monstruo sin corazón, ¿pero y si pasaba de nivel? ¿Y si intentaba agredirla?, no le extrañaría en absoluto, él tiene una fuerza de pelea envidiable, hace clases de Karate, Judo y Kickboxing. Se sacudió la cabeza.
-Si tiene que pasar, que pase…-pensó Lucy, yendo a buscar un vaso de leche para irse a dormir. Miró el reloj: eran las 23:30, hora de irse a dormir. El camino hacia su dormitorio no era muy largo, pero antes de irse a dormir le pareció escuchar una respiración. No pudo evitar estremecerse. Casi estuvo a punto de conciliar el sueño, pero entonces notó como un peso se posaba sobre su cama y su corazón dio un vuelco cuando los brazos de alguien la rodearon. Lucy giró la cabeza lentamente y expulsó una lágrima al ver con horror la cara de quien la abrazaba: Natsu Dragneel.
-DÉJAME- le gritó ella, intentando zafarse de su agarre. Él la llevó hasta su pecho y olío su pelo rubio, quedando impresionado. "Huele jodidamente bien" pensó.
-Por favor, no me hagas nada- sollozó Lucy, llorando a mares.
-Te lo suplico, tengo mucho miedo- lloró de nuevo Lucy, dejando ver su parte más indefensa. Natsu abrió mucho los ojos.
-¿Que te voy a hacer? No tengas miedo, te juro que no te voy a hacer nada malo…- afirmó él, dejando patidifusa a la chica.
-Pero si yo soy Friki-Lucy, creí que me ibas a pegar o algo peor…- lloró Lucy. Natsu también lloró y la abrazó aún más fuerte, Lucy empezó a sentir el corazón de Natsu. Iba muy rápido.
-Te juro que nunca más te volveré a hacer nada, se que te he hecho mucho daño, pero he venido aquí únicamente para pedirte perdón- aclaró Natsu, llorando sobre el pelo de Lucy, y haciendo que ella se extrañase.
-Me duele que tengas esa imagen de mí, yo no soy un monstruo…- añadió, abrazándola más fuerte.
-Me he dado cuenta de que tu única amiga es Levy, ahora tienes a uno más, yo seré tu amigo, Lucy. Velaré por ti, nunca más permitiré que te insulten. Tu sufrimiento se terminó- acabó él, mirando a los ojos a Lucy. Esta volvió a llorar y lo abrazó de nuevo.
-Natsu…- dijo ella.
-Maldito…te odio tanto…- añadió ella, aferrándose a su torso y quedándose dormida en los brazos de aquel chico.
CONTINUARÁ…
Espero k os haya gustado, a mi me ha gustado un montón, reviews pls, BYE:)
