Aquí os traigo otro cap de mi fic "amor relativo" (DEJA-VÙ) xD
Fairy Fan: Bienvenida! Me alegro de que te guste mi fic, ¿y alguien tenía que ser el malo, no? Pero lo cierto es que lo de la tortura se me ocurrió jugando a un videojuego de miedo llamado Outlast.
Natsu posó sus labios en los de Lucy, y los dos pisaron el cielo. Fue incluso mejor que con Melissa. Espera…MELISSA…MIERDA, NO PODIA BESARSE CON LUCY.
El chico, hizo acoplo de toda su fuerza de voluntad y co muchas dificultades, despegó sus labios de los de Lucy, con la mirada ensombrecida.
-Lo siento, Lucy, no puedo hacer esto contigo- dijo Natsu.
-¿Es que no te atraigo? ¿Es eso?- Natsu juró que ha Lucy se le caía una lágrima, y no podía permitir eso. Le levantó el mentón y la beso de nuevo.
-Lo siento Lucy, pero tengo novia- Lucy abrió mucho los ojos ante el comentario de Natsu. ¿No-no-novia? ¿QUIEEEEEEEN? "Como la pille le arranco los pelos" pensó Lucy. Su pensamiento ya no regía, no podía creer que por un caprichoso error, el sueño que tenía casi cumplido, se hubiera desvanecido.
-¿No-novia?- tartamudeó Lucy. Natsu se sorprendió un poco ante la reacción de la chica…parecía que no le gustaba la idea…pero… ¿entonces porqué le dijo que si a Sting?...acaso… ¿estaba jugando con sus sentimientos?... No, ella no era así, no entraría en cabeza alguna ese acto tan vil por parte de una persona como Lucy…
-Si, Melissa- contestó él, mirando hacia el suelo, porqué si miraba al rostro de Lucy, seguramente se lanzaría a besarla y partiría el corazón en dos a Melissa…Dios, él amaba a Lucy como nunca había amado a nadie, pero a Melissa le sentaría muy mal una rotura con él, así que se trago su corazón y cayó, ante una Lucy sin expresión en la cara.
-Os habéis olvidado de mi, ¿parejita?- rió Sting.
-¿Crees que voy a dejar que la salves tan fácilmente?- añadió Sting. Natsu sonrió, cojió a Lucy en brazos y corrió todo lo que pudo hacia la salida, de vez en cuando tenía un pequeño toque con Sting, y tenía que alejarlo a la fuerza, pero Natsu le llevaba una clara ventaja de terreno. Al abrir la puerta de entrada, Sting se encontró ante una patrulla de policía enorme, y horrorizado, miró a Natsu. Este sonrió.
-Sayonara, Sting- vaciló él. Dos policías, cogieron al rubio y lo metieron en un coche a la fuerza, llevándoselo de allí. Natsu y Lucy se quedaron hablando con uno de los policías.
-Ese cerdo se pudrirá en la cárcel, ¿verdad?- dijo Natsu, esperando recibir un "sí" por respuesta.
-Por supuesto, es un peligroso pedófilo y torturador, los 50 años no se los quita nadie, vamos que para cuando salga tendrá 80 años, y ya no podrá hacer ninguna maldad más- aclaró el policía, haciendo que Lucy y Natsu expiraran un suspiro de alivio.
El policía se fue. Lucy cayó al suelo y empezó a llorar, y Natsu, asustado se agachó y le miró la cara, le secó las lágrimas y le saco una sonrisa.
-Natsu, ¡he pasado mucho miedo!- sollozó ella, aferrándose al torso del chico, éste le acarició el pelo.
-Tranquila, ya estoy aquí, todo paso- aclaró el pelirrosa.
-Gracias por salvarme, si no llegas a venir, me hubiera quedado sin dedos- sonrió la chica. Lucy empezó a acercarse a Natsu lentamente, le acarició el torso y besó su cuello. Natsu quedó muy sonrojado por la acción y trago saliva, después de una expresión de fastidio, tubo que apartar a Lucy, esta miró al suelo, triste.
-Lo siento Lucy, tengo novia- repitió él. Miró bien a la chica…estaba… ¿LLORANDO?
-Lucy…- A Natsu se el encogía el corazón al verla así, y más por él.
-Yo fui tonta Natsu, todo fue un error, si hubiera sabido, nunca hubieras estado con Melissa- lloró Lucy.
-¿Y porqué no hubiera estado con Melissa?- se extrañó él.
-Porqué hubieras estado conmigo- dijo ella, con la expresión más sexy que el chico jamás había visto. Natsu tragó saliva ante aquello.
-Natsu yo…yo…te amo…- le susurró la chica al oído. Natsu notó como el corazón le explotaba y su estómago se contraía ante la confesión de la chica. Se sonrojó fervientemente. "Que me pasa, he pasado por esta situación muchas veces, pero esta vez es diferente, será que… ¿la amo de verdad?" pensó el chico. Lágrimas cayeron de sus ojos, mojando el pelo de la rubia.
-Yo también te amo Lucy, como a ninguna otra chica en el mundo, pero estoy con Melissa, lo siento, de verdad, me duele más a mí que a ti- sollozó Natsu. Lucy le cogió la cabeza por los dos costados y le sonrió.
-No pasa nada, te comprendo- volvió a sonreír la chica. Al menos, le había dicho "te amo". Lucy se levantó y se alejó.
Al día siguiente…
Natsu entró por la puerta, increíblemente puntual y se sentó en su pupitre de siempre, junto a Gray. Éste estaba extrañadamente triste, como cabizbajo, un poco deprimido por algo que Natsu no llegaba a percibir.
-¿Que te pasa Ero-Gray?- preguntó Natsu.
-Mira el pupitre de Lucy- soltó Gray.
Natsu giró la vista y vio la mesa y la silla, sin Lucy. La chica aún no había llegado al instituto.
-¿Dónde está Lucy? Ella siempre es puntual- dijo Natsu, empezando a preocuparse.
-Lo siento, Natsu- dijo Gray, en tono melancólico. Natsu abrió mucho los ojos y su corazón dio un latido fortísimo.
-No…- una lágrima cayó por su rostro.
-De verdad lo siento- repitió Gray.
-Lucy…- Natsu empezó a tener taquicardias.
-Si- dijo Gray, sollozando.
-ella a…MUERTO- Natsu dio un puñetazo en la mesa y lloró sobre esta. Gray lo miró con cara de impresión.
-¿Pero que dices?- le dijo él. Natsu lo miró extrañado.
-No, solo que me dijo por Wathsapp que se cambiaba de instituto y ciudad hoy, me pidió que no te lo dijera, porqué sino ibas a impedir a toda costa que esto pasara, el di mi palabra- Natsu sacudió la cabeza.
-A vale… … … … … … … … … … ¿QUEEEEEEEEEEEEE?- Después de pensarlo un rato, se había dado cuenta de que había perdido a la mujer que amaba.
Lo que Natsu no sabía era lo que Melissa estaba haciendo en su casa. No sabía lo que hacia con otro en la cama dónde Natsu la solía abrazar. No sabía que Melissa le estaba siendo infiel con aquel chico llamado Jellal.
CONTINUARÁ…
Espero k os haya gustado REVIEWS PLS BYE!
