Stay with me

Plan

En todos los años que conocía a Anna jamás la había visto así. Se veía… indefensa. Estaba claro que no sabía qué responder.

Yoh la miró seriamente, como esperando a que ella dijera algo, lo que fuera. Pero de su boca no salió palabra alguna, simplemente seguía observando ese papel causante de su reciente comportamiento. Sus pupilas se encontraban desteñidas de la sorpresa, tenía lágrimas acumuladas en los ojos, las cuales era obvio que estaba intentando contenerlas.

— ¿Qué sucede?—Dijo el castaño con preocupación en la mirada. Ella desvió su vista hacia su prometido y se lo quedó mirando fijo, sin decir nada. En ese instante le dio el papel que tenía en la mano para que lo leyera. Él lo tomó, lo leyó y ahí comprendió todo.

No podía ser cierto.

—Supongo que… está decidido, ¿no?

— ¿Decidido? Por ellos, no por mí. —Yoh frunció el ceño. ¿Anna sonaba resignada o sólo le parecía a él?

—Yoh, es una decisión familiar. No puedo entrometerme, ya está decidido.

Definitivamente esa no era su Anna. Hasta tenía ganas de zamarrearla para que reaccionara o al menos se diera cuenta de las estupideces que estaba diciendo.

—Lo dices en broma, ¿no? No puedo creer que me estés diciendo eso. —Ella lo miró con amargura, ya no había mucho más qué decir… Además, era un beneficio para el también.

Se volteó para evitar la mirada del Asakura y comenzó a dirigirse a su habitación. Él la seguía con la vista atónita, realmente no lo podía creer.

—Voy a recoger mis cosas, después de todo esto le pertenece a los Asakura y yo ya dejé de ser parte de esta familia. —Dicho esto desapareció en los pasillos.

Yoh se quedó en shock. Jamás se habría imaginado que frente a una situación así ella tomaría esa postura de resignación y simplemente seguir la corriente. Además que no era un tema menor del que se podría despreocupar así de fácil. En esa maldita carta su abuelo le informaba que se había roto el compromiso con la rubia, por motivos que se los diría personalmente mañana. ¿Y ella simplemente diciéndole todo que sí? ¿Acaso no iba a luchar en contra de eso? ¿Será que no lo amaba?

Al pensar eso un escalofrío le recorrió la columna.

Estúpido orgullo. Estúpidos sentimientos. Estúpida casa. Estúpido compromiso. Estúpida familia.

¿Para qué la habían hecho criarse junto a Yoh, hacerla comprometer con él, hacer que estúpidamente se termine enamorando de él y luego simplemente deshacerse de ella? Lo peor de todo es que no podía hacer nada, era una decisión de la familia Asakura, ella no era nadie. ¿De qué serviría insistir? Si al final de cuentas era lo mejor que le podría pasar a Yoh, deshacerse de esa molestia que lo único que hacia era hacerlo entrenar sin descanso. Le estaban haciendo un inmenso favor al romper el compromiso.

Una sonrisa amarga decoró los labios de la joven Itako. Sí, eso era lo mejor para Yoh.

Colocó dentro de su pequeño bolso un par de prendas que tenía por ahí, realmente no le importaba demasiado olvidarse algo, al fin y al cabo cuanto menos equipaje mejor ya que todavía no tenía un lugar en donde quedarse.

Sintió la puerta de la habitación abrirse. Suspiró. Yoh le estaba haciendo las cosas todavía más difíciles de lo que ya eran.

—Yoh, por fav

— ¿No me quieres?

Aquella pregunta la tomó por sorpresa. ¿Qué demonios estaba diciendo? Se volteó para ver al Shamán, quien mantenía una mirada totalmente triste.

—No entiendo por qué piensas eso.

—Porque simplemente estas dejando que las cosas sucedan, Anna. Eso me da a entender que te da igual estar conmigo o no. —Dijo el muchacho sin quitar el tono melancólico. ¿No quererlo? ¿Acaso estaba loco? Lo amaba más que cualquier cosa en el mundo, esto lo hacía para su beneficio. Pero debía mantenerse fuerte, por el bien de ella y de él también.

—N-No me da igual. Ya te dije que es una decisión

—De la familia, ya lo dijiste. —Dijo interrumpiéndola. Se acercó violentamente hacia la rubia y la aprisionó contra la pared. Al carajo el miedo, tenía que saber si ella lo quería o no de una buena vez. —Dime si me quieres o no. Sólo eso.

—Sé que soy un estorbo para ti que lo único que hace es molestarte con los entrenamientos. —Respondió ella evitando la mirada del castaño.

—No me respondes la pregunta,

Deja tu estúpido orgullo de lado de una maldita vez.

Tomó valor y fue ahí que las lágrimas comenzaron a caer de sus ojos negros. Adiós orgullo. Mantenerlo no le iba a servir de absolutamente nada.

—Sí que te quiero. Pero no quiero ser un estor

El castaño simplemente la besó para callarla. Ya no había otra cosa para decir. Anna al principio quedó sorprendida, pero poco a poco comenzó a corresponderle, demostrándole sus anteriores palabras. Estuvieron así unos minutos, hasta que el aire les comenzó a faltar.

—Ya está decidido, tú serás la esposa de Yoh Asakura. —Dijo el muchacho con una sonrisa. Ella se la correspondió.

Afuera de la habitación se encontraban dos espíritus bastante particulares, uno era un mapache y el otro era un zorro. Ambos se encontraban observando atentamente lo que sucedía con los dos jóvenes.

—Creo que funcionó.

—Era hora de que algo nos saliera bien.

— ¿Crees que nos recompensarán?

—No lo sé, será mejor que vayamos con el señor Yohmei para contarle los resultados. Creo que el joven Yoh esta muy conforme con nuestro trabajo.

— ¿Cómo sabes?

—Nos está haciendo una seña con su pulgar.

Conchi y Ponchi le devolvieron el gesto que el castaño les hacía desde la habitación. Por supuesto que la rubia se encontraba de espaldas y no se percató de esto.

Al fin había logrado vencer al orgullo de su prometida.

·: Chapter Complete :·

Digamos que Yoh cuando quiere puede llegar a ser muy malo… Hahaha xD

¿Qué les pareció? Le iba a dar un rumbo más dramático, pero a último momento decidí terminarlo así. Espero que les guste (:

Muchísimas gracias a todos por sus Reviews, alertas y favoritos. Acepto alguna idea que se les venga a la cabeza que no hayan encontrado en ningún otro Fic y les de pereza escribir ustedes mismos. ¿Enloquecí? Na, todo por mis queridos lectores.

¡Un beso grande!

Emi.