Aclaraciones: En este capítulo empieza desde que Kagome abrió los ojos y que se encontró con Sesshomaru.


Ah! —

Sesshomaru.

¿Sabes mi nombre? —

¿Quién eres tú? —

Mi nombre es…

Kagome al ver que estaba en una cueva y siendo vigilada por el mismísimo Sesshomaru, no le quedo otra que gritar, a lo que el demonio solo la observaba trataba de entender como ella sabia su nombre y el de su medio hermano.

— ¿Quién eres tú? —le volvió a preguntaba el youkai en tono serio, en ese momento Jaken traía un poco de agua adentro de una cubeta de madera que le dio a aquella mujer.

—Gracias. —decía ella al agarrarlo con sus manos, sus ojos quedaron abiertos ya que miro que las uñas eran grandes e filosas, cuando asomo su rostro en el agua; un reflejo que ni Kagome podía creer, sus ojos amarillentos y sus orejas un poco puntiagudas como si fuera un perro.

— ¡¿Que me hicieron ustedes dos?! —indagaba en tono molesta, que lanzo la cubeta contra la pared de la cueva.

Sesshomaru la agarro de las muñecas para evitar ser golpeado por ella, su mirada seria e amenazadora hacia que la pelinegra quedara asustada y dejo de moverse:

—Aun no has contestado lo que pregunte, mocosa… Después yo voy a responder tu absurda pregunta— le dijo el youkai soltándola.

—Mi nombre es…—detuvo sus palabras, porque si decía su nombre probablemente todo esto iba terminar mal, Kagome sabía que si dijera que ella es la ridícula humana que estaba saliendo con Inuyasha, tenía miedo de que la mate con sus garras.

—… Kumiko— contestaba la muchacha hablando firme pero con miedo todavía, —Soy una youkai y que vengo del otro lado del bosque—

—Bueno, Kumiko entonces ¿cómo sabes mi nombre y el de mi tonto medio hermano? —le seguía preguntando Sesshomaru poniéndose de brazos cruzados, todavía aquella mujer tenía que responder todas sus preguntas y el después iba a contestar las preguntas de ella como se lo había dicho antes.

—Este… Se tu nombre por…— la pelinegra no podía terminar sus palabras además de ponerse nerviosa recordó algo cuando se cruzaban en la aldea Sengoku.

*Flash Black*

La joven miko caminaba por la aldea, en sus manos llevaba una hoja de papel que había encontrado adentro de su mochila: Estaba organizando las cosas para su boda con la bestia cuyo también le regalo un pequeño anillo que encontró en la otra época.

Como toda mujer organizar y preparar las cosas para su boda no es fácil, todas las cosas llevaban su tiempo pero el problema era que faltaban unos tres meses y los objetos para la fiesta no era simple de conseguirlos, esto no era la otra época en donde ella conseguía las cosas más fáciles; que sabia adonde podía ir a buscar su vestido blanco y el traje del novio.

Cuando ella se sentó en la orilla del rio se arrodillo para limpiarse su rostro, —No puedo hacer nada…Inuyasha quiere que me tranquilice, pero tengo que viajar para buscar un vestido—

Solo quiero esas cosas principales nada más—dijo en sus pensamientos.

—Me puedes decir, ¿En donde esta Rin? Tonta humana—La de cabellos negros reconoció fácilmente esa voz masculina y pudo ver su reflejo en el agua. —No puedes ser un poco más educado Sesshomaru— le decía en tono burlón.

—No te hagas la graciosa humana, contéstame lo que te pregunte—contradecía seriamente el demonio.

—Ella se fue con Kaede a buscar un poco de leña—le responde Kagome mientras ignoraba, a veces le gustaba burlarse un poco de su futuro cuñado cosa que para el otro no le hacía tanta gracia que digamos.

—Entonces… Me voy— insinuó este dándole la espalda a la muchacha.

—Y ¿Por qué no me dejas el regalo de Rin? —le indagaba la miko con una sonrisa tierna.

—No, porque no quiero. Además hay gente muy chismosa y gruñona— le contesto Sesshomaru en tono burlo y al mirarla de reojo, una simple sonrisa salió de sus labios y eso le molesto un poco a la joven.

— ¡Dame ese regalo! Para que después no vuelvas a tardar tanto para traer un simple objeto—musito la muchacha acercándose hacia él para quitarle el obsequio; ella estiraba su brazo derecho cosa que el demonio no se dejaría ganar tan fácil ante una ingenua humana. — ¡Dámelo! —reclamaba una y otra vez.

—No, esto es para Rin y no para una ingenua—le decía el de cabellos plateados mientras que sonreía de lado, Kagome ponía una cara de chibi enojada a lo que para el disfrutaba mucho humillarla de esta manera.

El demonio se alejaba un poco de ella, —Eres una tonta ¿Lo sabías?

— ¡Cállate! —levanto la voz la muchacha. Al acercarse un poco más hacia el youkai, la chica se tropieza y cae arriba de este, ella no pudo evitar sonrojarse…Lo tenía tan cerca, que podía sentir su respiración cálida, el escuchaba los latidos del corazón de aquella mujer que odiaba tanto. Kagome no pudo evitar sonrojarse cuando sus ojos cafés se cruzaron con esos ojos amarillentos y fríos; estaba tan cerca de asomar sus labios con los de él pero fue interrumpido por otra voz masculina.

— ¿Interrumpo algo? —preguntaba Inuyasha con los brazos cruzados.

— ¡No! —le contestaron ambos al mismo tiempo.

El hanyou agarro del brazo a su novia y la atrajo hacia él, — ¡Sesshomaru, ella es mía! —le levanto la voz este y con ira.

—Ja!, tonto Inuyasha… Acaso crees que yo y esa ingenua humana vamos a estar juntos, por favor, no seas tan iluso—le dijo el demonio ignorándolos a los tortolitos. —Eso es tan ridículo— fue lo último que le dijo al irse y desapareciendo entre los arbustos e arboles del bosque.

—Bueno ya se fue… Ahora estas fuera de peligro. Kagome—le decía la bestia al abrazarla, la joven miko se sentía confundida, amaba Inuyasha. Sin embargo ese tropiezo hizo que leyera los ojos amarillentos de aquel demonio que veía al alejarse.

¿Por qué me siento tan rara? Sesshomaru no hizo nada para levantarme tampoco se puso nervioso— pensaba la chica yéndose para otro lado junto con su futuro esposo, ella volteo en seco por unos segundos para verificar de que aquel sujeto la estaba mirando… Al final el ya se había desaparecido cuando había entrado al bosque.

*Fin del flash black*

—…Lo sé porque he escuchado algunos rumores sobre el "gran Sesshomaru" y sobre tal Inuyasha —le respondía haciendo una sonrisa torcida, el de cabellos plateados la miro de reojo y luego sonrió. —

—Y ¿Por qué decías "Inuyasha no me mates"?, acaso tuviste un encuentro contra mi estúpido medio hermano— el trataba de buscar la lógica, recordó cuando la encontró al parecer sus heridas eran graves pero también no demostraba heridas de una espada como el Colmillo de Acero, sino mas bien, las garras de su medio hermano. Sesshomaru tenía dos teorías una era que tal vez aquella joven demonio no sabía cómo defenderse y la segunda pudo haber escapado antes de caer la bestia la lastimo… Y si tenía la tercera que no estaba bien seguro era que él, la haya empujado, por eso de la mejor manera que tenía fue en preguntarle a aquella mujer.

—Es que me cruce con esa bestia que me lastimo mi brazo, me echaba la culpa de que yo asesine a su mujer— contesto haciendo una mueca. — ¡Me duele mi brazo…!—se dijo en su mente, haciendo un choque con sus dientes en señal de dolor: la herida fue un poco profunda y a pesar de que fue tan solo un rasguño.

El youkai la observo y se dio cuenta de que aun le seguía doliendo la herida, —Ya respondiste todas mis preguntas ahora yo respondo las tuyas, Kimiko—

— ¿Quién es Kimiko? —pregunto con cara ingenua.

— ¿Tú no te llamas Kimiko?

— ¡Ah! Si, perdón no te escuche—le decía mientras que una pequeña gota caía por su nuca.

¿Qué le pasa a esta mujer? Me recuerda a alguien pero no se ¿a quién?—se decía en sus pensamientos al mirarla serio.

— ¿Ustedes que me hicieron? —indago con seriedad al mirarlo fijamente.

—No te hicimos nada, solo te ayudamos…Porque si no fuera por nosotros tu ya estarías muerta—le respondió sincero y con una mirada fría.

—Ah! Entonces gracias—le dijo Kagome en voz tímida.

Jaken les servía la comida a ambos demonios que solo se limitaron en comer y permanecer callados después de un largo interroga miento entre ellos dos, se lanzaban miradas amenazadoras en especial Kagome que recordaba las burlas que le decía ese hombre terco. Sesshomaru no entendía porque ella lo miraba de esa forma, pero de igual manera él le seguía el juego.

*Mientras tanto en la aldea Sengoku*

Inuyasha había permanecido callado desde que había llegado a la aldea y se fue a la cabaña de la anciana Kaede cuya también no estaba pero si Shippo. El no sabía cómo podía explicar que Kagome estaba muerta, de que fue asesinada por un demonio que luego la dejo morir en la cascada. El monje Miroku entro con un rostro preocupado, nunca vio esa mirada tan triste de este; pudo notar como los ojos de aquel se cristalizaban lentamente.

— ¿Inuyasha que sucede? — preguntaba el monje preocupado. Shippo se quedo observando el rostro de la bestia que estaba como herido e desilusionado.

—No pasa nada, Miroku—le respondía desviando la vista ante las dos personas que estaban presentes.

—Inuyasha, ¿Dónde está Kagome? — escucho este que salió por la voz infantil de Shippo al no ver a su amiga…

—Shippo… No les diré nada a ustedes dos, yo me largo—pronuncio el joven hanyou levantándose del suelo, el monje trato de detenerlo pero fue inútil ya que Inuyasha estaba tan rencoroso o más bien lleno de Ira y le golpea un codazo a Miroku en el estomago; su cuerpo impacta contra la pared de madera de la cabaña, el pelinegro había quedado inconsciente.

—Lo siento Miroku—decía al mirar también a Shippo que estaba asustado por como reacciono el hanyou, el pobre zorrito tenía miedo y no le importa si era un debilucho pero quería tratar d ayudar a Miroku aunque ni el sabia como; no sabía también como poder detener a Inuyasha que cuando el zorrito levanto la vista, el ya se había ido de la cabaña. Kaede y Rin recién estaban llegando, trayendo un poco de leña para la fogata de esta noche… Ambas se percataron al ver a la bestia salir corriendo de la cabaña.

—Inuyasha? —susurro la Kaede al verlo correr en dirección al rio, la anciana entro en su cabaña y al ver monje tirado en el suelo e inconsciente, Rin se acercaba hacia Shippo quien estaba tratando de despertarlo pero ni siquiera abrió los ojos aquel joven.

—Shippo ¿Qué paso? —preguntaba la pequeña confundida.

—Solo le preguntamos a ese tonto de Inuyasha de donde se encontraba Kagome. Y un ataque de ira le golpeo a Miroku—respondió el zorrito y luego se puso a llorar e volvió a intentar a despertar al monje, el se había golpeado fuerte la cabeza al igual que su cuerpo… Sango había vuelto a su aldea junto con Kirara para otra vez visitar las tumbas de aquellas personas que fueron asesinadas.

Entonces algo malo le ocurrió a Kagome… Y por eso Inuyasha no quiere hablar—pensó Kaede al quedar perpleja de la situación.

El sol se estaba ocultando y poco a poco se podía notar la luna llena que lo estaba reemplazando en el cielo que iba tomando un color medio rojizo- anaranjado, en las montañas "Riku"; una sacerdotisa estaba mirando horizontal, en un estado de pensativa.

Inuyasha está solo, Ja! —dijo en sus pensamientos. —Kagome está muerta… Sabía que ella no iba a sobrevivir a esta época, ajaja—musito al reírse casi a carcajadas, una pequeña luz estaba brillando en el interior de ella: en el lado de su corazón un brillo rojizo se podía notar, pero la sacerdotisa no lo notaba. La bruja la estaba observando, con sus ojos rojizos y una sonrisa maliciosa de oreja a oreja.

—Kikyo… Tú no sabes la verdad pero te reviví por una sola razón, asesinar a Kagome Higurashi—murmuraba la bruja desapareciendo.

Kikyo agarro el bastón de la anciana para llamar a una de sus nubes grises así poder bajar e ir hacia donde huyo Inuyash: en el rio de la aldea Sengoku.

El hanyou estaba sentado en el pasto mirando su reflejo, además se imaginaba que en aquel reflejo estaba Kagome pero con la brisa, el reflejo de su novia desaparecía y de la nada muestra a aquella youkai que el mismo la mato. Era como si el agua le estaba mostrando el error que cometió anteriormente.

Sintió la presencia de alguien que estaba parado justo atrás de él, cuando ve su reflejo. La bestia quedo shokeado al notar quien era...

—Kikyo?

—Hola Inuyasha.


Continuara…

En el próximo capítulo tratare de sea un poco más largo :D … Espero que este capítulo les guste, cada vez se pone un interesante la historia jejeje :D. Gracias por sus comentarios n/n

Sayonara!

Nos vemos

Atte. J.H