Aclarando lo del capítulo anterior el nombre es Kumiko el nombre falso de Kagome :D… -_- tuve un pequeño problema con mi teclado. D: Y bueno cambiando el tema, continua desde la aparición de Kikyo …


Kikyo?

Hola Inuyasha.

El regreso de Kikyo y los instintos de Kagome

Inuyasha estaba shockeado porque no podía creer que Kikyo estaba viva, además que el mismo se acordó que de sostuvo su cuerpo cuando su Alma por fin se fue en paz…Algo había que no lo dejaba comprender la situación. La sacerdotisa se sentaba al lado de este y ambos se dispusieron a mirar su reflejo en el agua.

—Inuyasha ¿Cómo estás? —le pregunto haciendo una sonrisa tierna

—Kikyo. Creo que bien pero creí que tu…—le contestaba este sin terminar sus palabras.

— ¿Muerta? —insinuó al final la muchacha desviando la mirada. —Inuyasha, yo estuve muerta pero alguien me revivió, me trajo a la vida para que venga a impedir algo—

Los ojos de Inuyasha parecían temblar por lo que estaba escuchando, todo era lógico; Kikyo regreso por él, o también por otra cosa "la boda", el no sabía cómo explicarle eso a esa mujer que alguna vez la amo con toda su corazón, aunque el todavía siente algo por ella y no podrá negarlo.

—Entonces te enteraste que me iba a casar… ¿No es así? —le decía este manteniendo su vista perdida en el rio.

—Sí, pero también me entere de otra cosa…Sin Kagome no te puedes casar—musito la sacerdotisa al levantarse.

El hanyou trataba de negarlo ¿porque como adivino?: Kagome estaba muerta… El inclinaba su cabeza, tratando de ocultar con su flequillo sus ojos amarillentos que se iban cristalizando lentamente.

—Si quieres venir a verme Inuyasha… Te esperare en la montaña "Riku" —le dijo Kikyo mientras se levantaba para retirarse pero sin antes robarle un beso a este que se sentía completamente confundido al estar tan cerca de ella otra vez.

—Adiós Inuyasha.

La noche cayo de repente, Kaede estaba caminando al lado de Sango y de Kirara, no fue fácil para la anciana explicarle lo que le había sucedido al monje y además porque Inuyasha esta tan rencoroso contra todos.

—Sango, ¿Viste a Kagome?

—No, Kaede. Lo único que recuerdo de ella, es cuando ella me dijo que iría a encontrarse con el —le respondía la exterminadora tratando de entender.

—Algo sucedió cuando ellos dos se iban a encontrar—dijo la anciana en un estado pensativo.

Kirara sintió una presencia maligna a lo que también hizo que ambas mujeres queden en posición de alerta, se escuchaban unos pasos lentos;

—Así es como recibes a tus invitados Kaede —le decía en tono burlón la bruja, los ojos rojizos de aquella señora brillaban en la oscuridad que apenas los rayos nocturnos de la luna podía iluminar un poco del cuerpo de esta.

—Yamiko?

—Veo que ha pasado mucho tiempo, ¿No es verdad Kaede? —le preguntaba ella mientras seguía avanzando sus pasos, Kirara estaba furiosa y en mas estaba decidida en atacarla como a de lugar, pero al escuchar la voz de Sango gritándole "No Kirara", se quedo quita hasta recibir órdenes de su dueña.

—Debes controlar a esa cosa, jajaja—le dijo Yamiko al reírse.

— ¿Qué quieres Yamiko? —pregunto la anciana confundida.

—Solo vengo a contarles sobre su querida Kagome—le respondía la bruja con una sonrisa malévola. —Ella no está muerta… Solo digamos que está desaparecida o mejor dicho transformada en otra cosa… —

— ¿Donde está ella?—indago Sango sin comprender nada.

—Hmm no lo sé. Pero lo que si se es que Kikyo está viva.

— ¡Te atreviste a revivir a mi hermana! —levanto la voz Kaede preparando su arco e fecha apuntándole fijamente justo en la cabeza.

—Tranquila, solo la había revivido para que me de la perla de Shikon…

—La perla ya fue destruida. —musito Sango sonriendo de lado.

—Lo sé, pero pienso matar a la persona que la destruyo… Les dejo una pista, atrás vez del reflejo descubren la identidad de su amiga —fue lo último que dijo al desvanecerse en el viento.

La exterminadora quedo preocupada, porque no sabían dónde estaba Kagome; ahora que esa bruja les dio una pista había posibilidades de encontrarla pero va ser difícil y además de que Kikyo revivió, la bruja Yamiko le habrá contado la boda que estaba preparando la joven y la bestia. Eso tendrá que esperar un poco más.

—Anciana Kaede, ¿Usted no me dijo nada sobre esa bruja? —indago la exterminadora para saber la identidad de aquella anciana que desapareció.

—Hace muchos años…Yamiko fue una de mis mejores amigas después de la muerte de Kikyo—cuando ella hablaba unos recuerdos invadían su mente.

*Flash Black*

Hace varios años atrás, una niña de cabellos negros y uno de sus ojos tenía un parche; estaba siendo acompañada por su mejor amiga Yamiko de cabellos cafés y ojos celestes, ella vivía con su madre, ambas llegaban a la aldea trayendo pescado para los aldeanos. Antes de llegar a sus casas se encuentran con un collar que tenía un pequeño rubí.

—Kaede mira eso—dijo la de cabellos cafés llamándole la atención a su amiga señalando el objeto que encontró en el suelo.

—Yamiko aléjate de eso ni si quiera sabes lo que es—le dijo la pelinegra empujando a su amiga.

—No me importa lo quiero tener yo misma—le contra decía la castaña levantándose de nuevo para después agarrar ese collar.

—Tengo un mal presentimiento —murmuraba la niña retrocediendo sus pasos.

La pequeña niña de cabellos café se ponía el collar, ella sonreía porque lo que decía Kaede era pura mentira, el rubí no era peligroso. —Eres una tonta, Kaede. Jajaj— insinuó riéndose a carcajadas.

El rubí comenzó a brillar a un color rojo oscuro, unas almas rodeaban completamente a la pobre niña que se encontraba muy asustada; ella trataba de escapar a esas cosas pero era imposible ya que cada vez las Almas malignas la elevaron del suelo.

—¡Kaede ayúdame! —grito Yamiko desesperada y aterrada. La de cabellos negros le lanzaba flechas y después las devolvía hacia ella, contra atacándola, ella para cubrirse se escondió detrás de unos árboles.

—"Abre la boca"—escucho Kaede al ver a su amiga en el aire, Yamiko asentía con la cabeza y abrió la boca, esperando que si cumplía eso la iban a soltar… Al fin y acabo no fue así. Aquellos espíritus malignos entraron en su cuerpo; destruyendo a la pobre inocente algo oscuro y sin corazón.

—Yamiko ¿Te encuentras bien? —indago la pelinegra mientras se acercaba lentamente, apenas ella apoyo sus manos en el hombro de su compañera y sale volando hasta que su cuerpo choca contra el árbol y cae desmayada.

—"Una perla de Shikon aparecerá en el futuro"— escucho por última vez por la voz de aquella pequeña que se alejaba con sus ojos rojizos y ella solo estiro su mano para gritar de nuevo el nombre de su compañera y mejor amiga. —¡Yamiko! —

*Fin del Flash Black*

—Anciana Kaede ¿se encuentra bien? —le preguntaba Sango al notar el rostro pálido y aterrado de ella.

—Estoy bien Sango, vamos para ver como esta Miroku—contesto ella cambiando el tema. —Desde ahí entonces Yamiko ya sabía que iba a ver una nueva perla de Shikon, su madre falleció por una enfermedad y no vino a visitar a su tumba… Su alma se volvió oscura y como no pudo conseguir la perla revivió a mi hermana…—se dijo en sus pensamientos.

*Mientras tanto Sesshomaru*

El youkai se había alejado un poco de su grupo, porque aquella mujer todavía seguía dudando de él y de su sirviente, además que ella le lanzaba miradas amenazadoras cuyo también él lo hacía pero cuando ambos se miraban fijamente de esa manera a Sesshomaru le hacía recordar a esa humana tan insoportable y estérica por la cual ellos dos se llevaban mal.

—Tengo que llevarle después el regalo a Rin—murmuro este al ver la luna llena.— "¡Amo Sesshomaru!" — escucho el reconociendo esa voz que provenía de Jaken.

—Y ¿Ahora que sucede? —pregunto Sesshomaru arqueando una ceja.

— ¡Tenemos problemas con-con-con!— respondió Jaken tartamudeando de lo asustado que estaba.

— ¿Con quién? —pregunto Sesshomaru al mirarlo de reojo.

— ¡Con esa chica… Kumiko!— le respondía su sirviente escondiéndose atrás de su amo.

Sesshomaru y Jaken escucharon el grito de aquella mujer, que después cada vez retomaba una voz un poco grave y por ultimo un grito como si fuera león. El suelo temblaba un poco al escuchar unos pasos que se acercaban hacia ellos dos.

Nos está revelando su verdadera forma—se dijo el youkai en sus pensamientos y se le escapo una pequeña sonrisa. —¡Kumiko ven! — grito este al notar salir de los arboles un perro enorme y de pelaje negro y pequeños detalles blancos, sus ojos grandes e amarillentos.

—Es ella?

—Claro que es ella. Jaken

Kagome al transformarse en aquel perro gigante, se acercaba veloz mente hacia Sesshomaru pero el solo la golpeo en la cara y después en una de sus patas traseras para así tirarla al suelo; el demonio caminaba cerca del oído grande del animal.

— ¡Kumiko, tranquilízate!—musito levantándole la voz este al mirarla a esos ojos enormes. —Relájate y volverás a la normalidad—

Kagome estando en esa forma, cerro sus ojos y respiro profundo para después su cuerpo iba achicándose e también volvía a su verdadero cuerpo, como una simple mujer… Pero seguía teniendo esos ojos amarillentos.

— ¿Qué fue esto? —pregunto la joven youkai sin entender, recordaba cuando Sesshomaru ya se había transformado de esa manera, ella pudo notar que su cuerpo estaba completamente cambiado. Que ya no es la misma Kagome, ahora tenía instintos de un animal.

El demonio le dio la espalda y comenzó a caminar pero antes de desaparecer junto con Jaken le dijo. —"La próxima vez controla tus instintos… Utilízalos cuando sea necesario"—lo último que dijo fue sobre la verdadera forma de los youkais.

Ella solo asintió con la cabeza, —Tiene razón…— comenzó a correr para poder alcanzar a su cuñado. —Esta vez le daré la razón a Sesshomaru aunque me cueste admitirlo—se dijo en sus pensamientos. La pelinegra podía oler el aroma de su cuñado, aunque estaba lejos; cuando aprenda a controlar mejor sus instintos va a matar con sus propias manos a esa anciana. — ¡Matare a esa maldita bruja!— murmuraba haciendo un puño. Por un momento se sintió diferente, como que ella no era de hablar de esa manera, pero no le importaba solo quería volver a ser humana y llegar a su boda como una humana…

Al día siguiente Sesshomaru, Jake y Kagome fueron hacia la aldea Sengoku…El de cabellos plateados tenía que darle el obsequio para la niña, la peli negra no sabía cómo explicaría lo que le paso y mucho menos ni se imagina como reaccionaran los aldeanos al verla; solo quería que la reciban con los brazos abiertos pero recordó que también estaría Inuyasha y eso era lo que ponía aun mas difícil las cosas.

El hanyou podía olfatear el aroma de su medio hermano, además sintió el aroma de otra persona a lo que por su mente solo dijo "Kagome está viva". Inuyasha corrió para abrazar a su novia, estaba tan feliz de que tenía ganas de abrazarla con todas sus fuerzas, aunque eso no paso, el rostro de este cambio de alegría a enojo; al que reconoció fácilmente fue a Sesshomaru pero a la otra que se dio cuenta rápidamente a quien volvió a ver fue a esa asesina. El se detiene, no tan cerca de aquellos tres. Su mirada amenazadora ante esa mujer que para él fue la culpable de un asesinato y lo peor era que seguía teniendo puesto ese mismo kimono.

— ¿Que hace ella aquí? —pregunto Inuyasha con los brazos cruzados y molesto al ver a esa youkai. Kagome desviaba la mirada para no ver esos ojos amenazadores.

—Aléjate de ella, Inuyasha— insinuó Sesshomaru separándolos a ambos, porque o si no ella iba a volver a liberar su verdadera forma.

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Continuara…


Espero que les guste este capitulo :D

Perdón por la tardanza :/