¿Que hace ella aquí?

Aléjate de ella, Inuyasha.

¿Quién eres?

Inuyasha se quedo observando fijamente a aquella mujer que tenia puesto el mismo kimono que tenía su novia. Este sacaba su espada Colmillo de Acero, estaba listo para atacarla como al verla viva todavía, eso le daba rabia, su medio hermano, Sesshomaru estaba separándolos a los dos: mirando la ridícula escena que estaba haciendo este.

—Aléjate de ella—repitió otra vez Sesshomaru.

—Sal de mi camino. Sesshomaru—le dijo Inuyasha empujándolo y avanzando más hacia la youkai.

— ¡Inuyasha detente…!—suplicaba Kagome poniéndose de rodillas. El demonio se quedo mirándola, por la forma que esta reaccionaba ante esa bestia, fue raro ni él se arrodillaría de esa manera como tan humillante y también como suplicaba parecía más a las suplicas de un simple humano, el solo ignoro esas cosas pero aunque quisiera evitarlo, esa escena le llamaba mucho la atención.

El hanyou se acerco con su espada y se acercaba lentamente, Kagome se quedo arrodillada y sus ojos se cerraban, tenía miedo, estaba asustada porque su muerte llego a su fin; ella escuchaba los pasos de aquel que estaba parado al frente de ella y en sus manos tenia el Colmillo de Acero para cortarle la cabeza hasta que…

— ¡Inuyasha! —musito Sesshomaru en tono molesto. La bestia voltea y recibe un golpe en su rostro por parte del youkai, la joven pelinegra escucha el impacto del cuerpo de su pareja y después el pequeño ruido metálico que hacia la espada al caer al suelo.

— ¿Así tratas a las mujeres? —le dijo el demonio observando con asco a su medio hermano. —Eres un idiota…—

—No entiendes que… ¡por la culpa de esa mujer perdí a mi futura esposa! —grito el joven hanyou sentándose en el suelo y tocándose su mejilla que estaba rojiza por el golpe.

— ¡A mi no me importa lo que le sucedió a tu esposa! —le hablo el youkai de la misma manera, ambos se estaban acercando para pelear, la pelinegra se levanta del suelo y se pone en el medio de aquellos dos que se miraron amenazados.

En cualquier momento estos dos van a pelear—pensó Kagome separándolos a los dos. —Inuyasha… ¡Abajo! — levanto la voz. Ella se quedo mirando como Inuyasha cayo rápido al suelo golpeándose la cabeza.

— ¡Abajo, abajo, abajo! — cada vez que se quería levantar Inuyasha al escuchar esa frase se caía varias veces al suelo y golpeándose la cabeza. — ¿Listo ya aprendiste tu lección… Inuyasha? — pregunto la peli negra con una cara de ingenua.

El youkai los ignoraba por unos minutos para irse a entregarle el obsequio a Rin, ya que también para el ver esa escena tan ridícula, de que su medio hermano está perdiendo contra una mujer de su misma raza, eso le causaba tanta gracia que se hubiera quedado un poco más para mirar, pero tardaría en entregarle el regalo a la niña.

—Esa mujer va perder tiempo si sigue así…— murmuro Sesshomaru mientras se alejaba de ellos. —Así que esa humana insoportable está muerta…— él se sintió extraño por un momento porque ni se esperaba que la joven haya muerto por aquella youkai que el mismo la salvo, es raro, la chica falleció en el mismo día en donde también Sesshomaru conoció a Kumiko.

—"¡Mi nombre es Kagome!" —se le repetía esa pequeña frase con la misma voz de esa humana irritante. —Kagome…—pronuncio este yéndose con dirección a la cabaña de la anciana Kaede.

Sango, Shippo y Miroku llegaron corriendo justo en la entrada que daba hacia la aldea, se quedaron percatados cuando vieron a Inuyasha tirado en el suelo y una muchacha diferente para ellos era como ver a la doble de este pero versión mujer.

— ¡Deja a Inuyasha en paz! —grito Shippo mordiéndole la mano a la muchacha.

—¡auch!, Shippo suéltame! —levanto la voz Kagome zafándose de la mordida del pequeño.

Kirara fue la última en llegar, re tomo su tamaño más grande, sus colmillos grandes su aspecto era más como el tigre colmillos de sable. El monje Miroku desvió su mirada hacia una cubeta con agua… Algo lo sorprendió, el reflejo que mostraba el agua era nada menos que Kagome y no ese demonio de cabellos negros.

— ¿Kagome? —susurro Miroku percatado. — ¡Sango, Shippo y Kirara deténganse! —

Cuando el monje grito al darse cuenta de esto, la exterminadora queda mirando la cubeta con agua, en ese momento ella recordó lo que le había dicho la anciana Yamiko "Atrás vez del reflejo descubrirán la identidad de su amiga". Tal vez tenía razón, en este momento estaba bien a Kagome atrás vez del reflejo que daba el agua.

—Kirara, Shippo, ¡Ya basta! —grito otra vez Miroku apartándoles de la chica.

Inuyasha quedo observándola de pies a cabeza, — ¿Quién eres tú? —pregunto este confundido.

—Inuyasha…Soy yo Kagome Higurashi…— respondía la pelinegra mientras que sus ojos se cristalizaban, quería que el hanyou por lo menos se dé cuenta que es su amada, que también abra bien los ojos a quien esta lastimando a golpes.

— ¿Kagome eres tú? —indago extrañada Sango al levantar su vista.

—Sango soy yo Kagome tu mejor amiga…—repitió otra vez tratando de que sus amigos entraran en razón.

*Mientras tanto en las montañas*

La bruja quien convirtió a Kagome en una youkai, estaba espiándola atrás vez de una bola de cristal, estaba bien toda la escena, por un momento la anciana disfruto ver esa pequeña discusión entre Sesshomaru y Inuyasha, pero su objetivo no es que ellos se peleen por ella… No. Si no que, su único objetivo es matarla…

— ¡Maldición! —grito Yamiko tan enfadada que casi rompe su bola de cristal.

— ¿Qué sucede anciana Yamiko? —pregunto Kikyo confundida mientras que practicaba puntería con sus flechas.

—Los amigos de esa mujer están por descubrir todo—le respondió al golpear su puño contra el suelo.

— ¡Que! Entonces no podre estar con Inuyasha—decía Kikyo al romper por la mitad una de sus flechas.

—Tranquila, ya tengo un plan—dijo la anciana con malicia —Ataca primero a su corazón… Cuando lo hagas todo será más fácil — Al decir esto ambas mujeres rieron a carcajadas, la sacerdotisa tenía su alma de color rojo casi oscuro, ella también estaba siendo manipulada por la bruja Yamiko. Ella ordena y la sacerdotisa obedece.

*Volviendo con el tema de Kagome*

— ¿Quién eres? — volvió a preguntar Inuyasha acercándose esta vez tranquilamente.

—Inuyasha…—pronuncio Kagome entre lagrimas, cuando la bestia estaba parado frente a frente con ella.

La pelinegra avanzo unos pasos para así asomar su rostro y besarlo apasionada. El se quedo con sus ojos entre abiertos y completamente sorprendido, esto era lo que menos se lo esperaba… Besarse con la asesina de su futura esposa.

Mientras que del otro lado, Sesshomaru volvía caminando junto con Jaken, quien también había escuchado todo ese escándalo, —Amo Sesshomaru… ¿Qué fue eso? —indago su subordinado curioso.

—No lo sé…—contesto en seco —Pero estoy seguro de que Kumiko les está dando su merecido—se decía en sus pensamientos.

Cuando ellos dos se acercaron al lugar, Jaken quedo con la boca abierta por lo que estaba viendo con sus propios ojos, aunque Sesshomaru solo se quedo sorprendido a lo que también su reacción fue arquear una ceja. El que salvo a esa mujer, la encontró besándose con su tonto medio hermano. Su sirviente escucho los pequeños tronidos que hacia su amo con sus dedos, estaba listo para pelear… A lo que ni Jaken no entendía porque…—El amo Sesshomaru se está comportando muy extraño últimamente

—Inuyasha…—murmuro el demonio entre dientes.

— ¿Amo que le pasa? —indago su sirviente extrañado.

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Continuara…


Muchisimas gracias por sus comentarios :3 que me dan animo para continuar con mi fic ejjeje :D

Espero que este capítulo les guste :D

Sayonara! Nos vemos en el próximo capitulo :3