Aclarando: Bueno la canción que va a cantar Kagome es la canción de Gumi Megpoid "Coward montblack" solo será un pequeño párrafo de la canción. Las letritas negras y cursivas es la canción.
—"Mañana regresaremos a la aldea…"
—"Está bien"
La canción de Kumiko
El espejismo que mostraba en la bola de cristal, cada vez hacia enojar a Kikyo; la bruja no se encontraba en la pequeña cabaña, ella observo lo que había pasado entre Sesshomaru y Inuyasha. De cierta manera, si estaba celosa pero también sentía envidia, ¿Por qué? Por esa Kumiko, que le llamaba tanto la atención a Inuyasha Tashio, además esa extraña mujer era un demonio.
Los ojos de Kikyo se entornaron rojizos mientras que en su interior un brillaba una extraña aura roja, por su mente tenia esas ganas de matar… No simplemente a Yamiko, sino también a esa tal Kumiko y a Kagome a quien tenía que buscar para cumplir con su objetivo… Aunque ahora su distracción era él, Inuyasha. La sacerdotisa sabia que él había venido a la montaña, pero lo más extraño fue cuando decidió irse, así como si nada
—"Kumiko es Kagome"—escucho la sacerdotisa reconociendo esa voz débil y femenina, los ojos quedaron abiertos como platos al estar tan sorprendida por lo que le estaba diciendo Yamiko.
—Entonces… ¡iré a matarla! —dijo al levantar la voz, estaba enfadada… Inuyasha era de ella y de nadie más, su flequillo tapaba sus ojos a lo que después sin pensarlo en dos veces avanzo con sus paso hacia adelante, estaba decidida por lo que iba hacer; Yamiko se interpuso en su camino tapándole la salida del lugar, sus brazos extendidos en ambos extremos para tratar de cubrir la salida.
—Yo tengo una mejor idea—insinuaba Yamiko al sonreír de lado, Kikyo se quedo mirándola hasta que no le quedaba otra opción en hacerle caso a su ama, o más bien, la persona que le devolvió la vida.
Cierra sus ojos y suspira nerviosa —Te escucho— dijo mirándola indiferente, ella ya no sabía si seguir confiando en esa anciana, porque últimamente le ocultaba cosas para que la sacerdotisa no se adelante en matar a Kagome.
—Pienso que en vez de matarla, hay que mandarla a su otra época— le decía Yamiko al sonreir de lado.
—Pero seguirá viva y yo no quiero eso—musito Kikyo seria. —Prefiero más matarla con una de mis flechas—
—Cálmate Kikyo, tarde o temprano tu amado regresara a tu lado y además luego podrás matar a Kagome—le decía la anciana de forma relajada.
—Entonces, la dejamos que disfrute sus últimos días… Estando con ese tal Sesshomaru—
—Exactamente, Kikyo.
Mientras tanto, Sesshomaru y Kumiko estaban caminando por el bosque, la muchacha tenía que agradecer por todas las cosas que le hacia el youkai, porque en ciertas palabras; si ella era humana podría pasar lo contrario o no… —Espero que Sesshomaru me enseñe a controlar bien mis instintos— pensaba Kagome en su mente.
—Kumiko… Quiero preguntarte algo…—dijo Sesshomaru haciendo que ella se olvide de sus pensamientos.
—Dime.
— ¿Por qué mataste a esa humana? —pregunto en seco y al detener sus pasos.
La joven no sabía cómo responder ante esa pregunta, tan directa, también sonaba extraño al escuchar esa misma pregunta por parte del demonio, según el odia a los humanos… Pero ¿desde cuándo termino de odiarlos?
Lo miro indiferente — Yo no la mate, ella simplemente desapareció— negó con sinceridad, en el fondo sabía que estaba mintiendo pero tampoco sabe hasta cuándo seguirá ocultando su identidad, lo único que ella deseaba era estar lista para su casamiento.
—No sé, si creerte o no, pero hablaremos de esto después —le dijo el youkai calmado y seguro en sus palabras.
El demonio se adelanto sus pasos, mientras que la joven lo seguía atrás: —Tengo miedo—se dijo ella misma en sus pensamientos, Si tenía miedo ¿Por qué? Porque quería volver con sus amigos, su temor era Sesshomaru, tal vez si el llegara a enterarse de esto… Nunca se lo perdonaría. Además últimamente el está comportándose caballeroso con ella y al recordar ciertas cosas del pasado por las cuales el se comportaba diferente cuando era una humana.
*Flash Black*
Kagome estaba sentada en una pequeña colina de pasto y no estaba tan lejos de la aldea. Contemplaba el hermoso paisaje que tenía desde aquel lugar, —A veces no me gusta esperar—suspiro intranquila.
La joven miko estaba esperando a cierta persona, cuyo también se olvido de esta cita que tenia con ella. —Otra vez Inuyasha me dejo plantada. —murmuro decepcionada, una lagrima paso por su mejilla, además de estar decepcionada, también se sentía triste y deprimida, después escucho algo que provenía del bosque, mas bien, pasos; como que alguien se aproximaba hacia ella.
La muchacha se levanta de su lugar y retrocedía lentamente; su rostro pálido reflejaba el temor al sentir que alguien se le acercaba, —Soy una tonta, no traje mis cosas y el tonto de Inuyasha no vino—se decía en su mente, a veces ella misma se decía que era una tonta, porque cualquier criatura podría acercarse y asesinarla sin piedad. Kagome cerró sus ojos y se abrazaba ella misma, sabía que esto iba ser inútil porque si sale una criatura de aquel bosque seria su fin… Hasta que…
—"Humana" —escucho Kagome reconociendo fácilmente aquella voz masculina y serena. —Sesshomaru…—
—…—el youkai no le dijo nada, solo que esta vez fue raro encontrarse con aquella mujer, ¿raro? Porque Kagome estaba sola y sin la compañía de su tonto medio hermano de Inuyasha. —Sal de mi camino—dijo este dándole una orden.
— ¡¿Qué?, ¿Quién te crees que eres?! —le preguntaba la muchacha molesta y levantando su voz.
Sesshomaru la miro indiferente e amenazante, —Estoy perdiendo mi tiempo contigo— musito al ignorar la ridícula pregunta de esa humana, el siguió con su caminata.
— ¡Espéreme amo bonito! —grito Jaken al salir de unos arbustos.
— ¡Sesshomaru, espera! —grito la pelinegra al seguirle.
—Mujer insolente deja en paz a mi amo— le decía el sirviente del youkai, preparándose para golpearla con su bastón y la joven se quedo mirándolo con enojo… Siempre el tenía que estar en su camino, aunque después dudaba en seguir otra vez a Sesshomaru.
El demonio seguía ignorándola, no le importaba las cosas que ella decía, porque esa humana siempre hablaba sentimental, eso odiaba de los humanos, ellos tenían esos sentimientos ridículos: por lo cual él no era así. La joven miko se detiene en el medio del camino hacia la aldea, miraba como lentamente Sesshomaru se alejaba junto con su subordinado: La miko miraba por todos lados buscando a Inuyasha pero ni un rastro de él, — ¿Por qué tarda tanto? —se preguntaba en su mente.
Kagome levanto su vista perdida hacia el cielo, —No quiero llorar… ¿Por qué me dejo plantada? —murmuraba al hacer un puño, ahora estaba enojada con su amado.
—"Mis sentimientos confesare.
Con palabras que hoy te diré
tanto amor hubo en mi
difícil fue
¿acaso será así
toda mi vida?"—canto con su voz quebrada.
En ese momento el youkai voltea hacia atrás dirigiéndole la mirada, ¿acaso era cierto?, aquella mujer quien estaba con su medio hermano, tenía esa bella voz, tan inocente, tan dulce. —Pero que… ¿es eso? —susurraba este frunciendo el ceño. El demonio se quedo atónito, no sabía cómo reaccionar ante esa hermosa voz, o más bien, la canción que había entonado aquella mujer.
—Cómo es posible…—se dijo en sus pensamientos.
La miko se estaba yendo del lugar, su mirada melancólica hacia los aldeanos, ellos no se daban cuenta de eso, el hanyou apareció como si nada justo al frente de ella; Kagome se había asustado por la aparición de la bestia, él la agarra de la cintura para después robarle un apasionado beso…
—Te tengo una sorpresa—dijo el hanyou al romper el beso.
— ¿En serio? ¡Decime cual es…!—decía entusiasmada por la sorpresa de este.
—Espera cuando lleguemos al lugar—insinuó la bestia al sonreírle de lado.
El youkai estaba escondido detrás de los arboles, estaba oyendo toda la conversación entre la humana y el hanyou, era la primera vez que la había escuchado cantar a esa joven. ¿Acaso el fue el único?... Puede que también Jaken fuera uno de los tantos testigos de oírla cantar o si no Inuyasha, aun no se sabía.
El hanyou la agarra para luego subirla arriba de su espalda, — ¿Estas lista? —pregunto el de cabellos plateados con una sonrisa.
—Sí.
La bestia comenzó a correr a gran velocidad e saltaba por los arboles, la muchacha se sostenía de su kimono rojo, una pequeña sonrisa se le escapaba, ella tenía curiosidad. El youkai había observado toda la escena, que quedo "hechizado" por esa voz, que no se lo esperaba de esa joven, miro por unos minutos a su subordinado. —Jaken quédate aquí—le dijo este al dándole una orden.
—Como usted ordene, amo bonito. Sesshomaru salió corriendo velozmente hacia la misma dirección por donde iban los otros dos, como él los llamaría los "tortolitos".
Ambos llegaron a la cascada, Kagome baja de la espalda: Inuyasha se arrodillaba delante de ella y la toma de la mano, —K-Kagome Higurashi…— pronuncio este algo sonrojado.
— ¿Qué pasa? —indago la pelinegra confundida.
El demonio, había llegado; se escondió detrás de unos árboles para observar detenidamente a ese par de "tortolitos". — ¿Qué hacen estos dos en un lugar como este? —se preguntaba el en su mente, si seguía mirando la escena de aquellos dos, podría encontrar su respuesta. Sesshomaru se sentía confundido: ¿porque? Odiaba a esa humana ingenua, aunque también se sentía celoso al verla con otra persona, hubo un momento por la cual ambos casi se besan; por más que lo intente olvidar esa escena, cada vez era peor, recordaba esos ojos cafés e brillantes, su voz
—"K-Kagome… ¿Te quieres casar conmigo?" — escucho el youkai, frunció una ceño. Al oír esas palabras por parte de su tonto medio hermano, fue algo esperado… Obstante, no entendía porque se sentía molesto, ¿Qué le estaba sucediendo?, ¿Acaso era envidia?... O ¿Celos? Dejo a un lado sus preguntas sin sentido y se quedo mirando la cara de esa mujer; tan alegre pero confundida.
—"Si" —volvió a escuchar este, pero esta vez fue una voz femenina. Por un lado, Sesshomaru quería que dijera un simple "no", dio media vuelta para después irse.
Kagome quien después al abrazar a su novio, se da cuenta de la presencia del demonio, —Sesshomaru… ¿Qué hace el aquí?, ¿Acaso escucho todo? — se pregunto en su mente, sus ojos quedaron un poco abiertos y temblorosos, ya que no esperaba la presencia de este.
*Fin del flash black*
—Desde aquel momento, no volví a ver a Sesshomaru… Hasta ahora—se dijo en sus pensamientos al mirar disimuladamente a su compañero.
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Cuando ellos dos estaban llegando al dicho lugar, desde a lo lejos se podía ver a Rin y a Shippo llegando corriendo para darles la bienvenida y como siempre Jaken trataba de detener a la niña.
—¡Señor Sesshomaru! —gritaba la niña llegar un poco exhausta por correr.
— ¡Kagome! —grito el zorrito terminando en los brazos de la joven youkai.
— ¿Kagome? —pregunto el demonio extrañado.
Kumiko cuando tenía en sus brazos al zorrito, le tapo rápidamente la boca, —Shippo ¿Cómo te diste cuenta que era yo? —le pregunto en voz baja.
—Tranquila Kagome, Inuyasha no lo sabe pero los demás si lo saben—le susurro el pequeño en el oído. — ¿Por qué no quieres que te llame asi? —
—Mira Shippo, Sesshomaru no sabe nada de mi identidad así que por ahora llámame Kumiko—contesto ella con una sonrisa alegre, el pequeño zorrito asentía con la cabeza y después se separa de la muchacha.
El demonio frunció el ceño, — ¿Kagome? —repitió sin entender la situación de aquellos dos. Kumiko sonrió torcida, porque no sabía cómo explicarle las cosas, esperaba que alguien apareciera para interrumpir justo este momento.
—No lo escuches, pobre, el extraña tanto a esa mujer que ni la conozco—dijo tratando de terminar ese tema, en su interior se decía "baka". Porque cree que arruino peor la situación.
—Bueno, como digas—le decía Sesshomaru ignorando lo ocurrido anteriormente.
Ahora todo era diferente con Kumiko, últimamente la trataron bien, sus amigos y hasta la anciana Kaede, ya que ellos sabían se enteraron de su identidad, por el otro lado, Sesshomaru estaba confundido, porque antes aquel zorrito la había atacado pero ahora la trata como si fuera su "amiga". — ¿Qué es eso? —indago este al fruncir el ceño.
—Amo Sesshomaru, yo le llamaría amistad. —contesto la joven youkai con una sonrisa.
Rin se quedo mirando a aquellos dos adultos y— ¿Ustedes dos, son novios? —preguntaba curiosa, Kagome puso cara de chibi sonrojada y miro de un lado a otro, el demonio (en chibi) estaba serio por la pregunta que había dicho la niña. — ¡No! — dijeron ambos al mismo tiempo.
—Por favor, Sesshomaru y yo ¿novios? Por favor—se dijo en sus pensamientos mientras que su rostro estaba ruborizado.
—Ella y yo, Rin cada vez me preocupa—dijo el demonio en su mente viendo como Kumiko abrazaba a la niña con ternura y cariño, era como ver madre e hija juntas.
—Vamos a pasear ¿sí? —sugirió la niña en tono alegre y abrazando fuertemente a Jaken que casi no le dejaba respirar.
—Bueno, vamos a ir si solo el amo Sesshomaru nos deja ¿verdad? —le decía la pelinegra al dirigirle la mirada a este.
El youkai desvió su mira para otro lado, porque la tenia que ayudar a Kumiko a ser una youkai muy fuerte, las vio de reojo a ambas mujeres…—Esta bien—suspiro serio al darle la espalda.
—Entonces…Jaken, Shippo vengan con nosotros—insinuó la muchacha sonriendo de lado. El youkai se había adelantado en sus pasos, mientras que, la joven, Rin, Jaken y Shippo los seguía atrás. Los cuatro se dirigían a la cascada, la niña quien había traído una pequeña canasta armo como una especie de "picnic" para comer entre ellos, en cambio; el de cabellos plateados se había separado del pequeño grupo, Kagome lo siguió para averiguar que le sucedía.
— ¿Te sientes bien Sesshomaru? —indagaba ella al tomarle de la mano. Ni Kagome sabe porque lo hizo, pero sentía que algo sentía por este demonio, aunque cada vez que recordaba a Inuyasha sentía tan extraña, como que amaba a los dos hombres… Pero al estar con Sesshomaru; su corazón latía muy acelerado.
—…No pasa nada—contesto el youkai manteniendo el agarre de su mano con la de ella.
Ambos sintieron la briza fría, al mismo tiempo ellos dos se soltaron las manos ya que había venido Jaken, —Amo bonito ¿viene a comer? —indago su subordinado algo extrañado.
—Está bien, Jaken.
El dio media vuelta y se fue dejándola sola e confundida a Kagome, por un momento hizo un puño y se sienta en el pasto…
—"Mis sentimientos confesare.
Con palabras que hoy te diré
tanto amor hubo en mi
difícil fue
¿acaso será así
toda mi vida?"—cantaba ella, unas imágenes sobre Inuyasha y Sesshomaru invadían su mente, haciendo que se sonrojara. — ¿A quién debo elegir? A Sesshomaru o a Inuyasha—se preguntaba en sus pensamientos.
En ese momento, Inuyasha venia caminando por el bosque ya que se había alejado un poco de Kikyo, este había escuchado una hermosa y dulce voz, venia corriendo ya que por un segundo pensó que era Kagome, al mirar por los arbustos de quien se trataba… Sus ojos quedaron entre abiertos al ver que era "Kumiko" la que cantaba aquella canción… El hanyou salió entre los arbustos y se acerco hacia ella.
—Inuyasha.
— ¿Cómo sabes esa canción? —indago él un poco molesto
—Solo lo sé—fue su respuesta irónica y burlona. El hanyou la agarro del brazo para después acercarla hacia él.
—Dime… ¿Cómo sabes esa canción? —volvió a preguntar pero esta vez de forma serena y dulce.
Del otro lado, Sesshomaru se quedo observándolos a ambos, el también escucho esa canción que canto aquella mujer, por unos minutos creyó ver el reflejo en persona de esa "humana"… Que no recuerda bien su nombre, pero sabía que estaba saliendo con su ridículo medio hermano.
—Inuyasha nunca se cansa de molestarla—murmuro Sesshomaru al hacer un puño.
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Continuara…
Perdón si tarde un poco, es que estuve ocupada con la tarea del colegio ._." espero que este capitulo les guste :D
Bueno me despido nos vemos en el próximo capitulo
Sayonara!
Atte. J.H
PD: Muchas gracias! Por sus comentarios, tratare de actualizar mas seguirdo :D
