—"Inuyasha nunca se cansa de molestarla"—

Otra vez, ese maldito momento

Kikyo se había quedado sola en el rio, esperando a su amado Inuyasha, quien le había dicho que se iba a ir averiguar sobre aquel sonido que ambos escucharon. Por un lado, ella estaba feliz de que Inuyasha está pasando un lindo momento a su lado, aunque el todavía piensa de que Kagome está muerta y solo ella sabia la pura verdad, de que la tal "Kumiko" es en realidad la ingenua de "Kagome". —Espero que nunca se encuentre con esa mujer otra vez…—murmuro preocupada. —O sino yo misma la tendré que matar y no me importa si Yamiko no quiere

La sacerdotisa mantenía su vista perdida en su reflejo, ahora que volvió a la vida, cree que ya su relación con Inuyasha no es como antes…Se sentía olvidada, cuando caminaba en este mundo: ella solo se alimentaba de almas y siempre tenía la compañía de sus serpientes blancas "recolectoras de almas". —Inuyasha ya no me quiere—pensó con sus ojos lagrimosos.

—"¡Inuyasha suéltame!" —escucho la sacerdotisa sacándole de sus pensamientos y se limito a levantarse de su lugar, tomo sus cosas, esa voz femenina provenía de lo más profundo del bosque.

—Parece a… Kagome—murmuro Kikyo algo molesta. Se fue corriendo a dirección horizontal, estaba molesta, para Kikyo, Kagome siempre tenía la culpa de todo, de que la bestia no le pone atención a su relación. Porque si esa muchacha no hubiera aparecido desde el principio, el hanyou y la sacerdotisa iban a ser felices…Pero también, Naraku causo que ambos se hubieran distanciado tanto, de que esta tuvo que dormir a la bestia por 50 años…

—Inuyasha—susurro Kikyo atenta a la escena — ¿Otra vez ella? —. Otra vez, esa joven "Kumiko"; ella apretaba con fuerza la flecha que llevaba en su mano, el odio que sentía contra esa mujer, le deba esas sensaciones de matarla con sus propias manos, —Tranquila, Kikyo esto ya va a terminar—se dijo en su mente tratando de relajarse un poco, o más bien, controlarse. Se quedo observando aquella escena tan dolorosa para ella.

— ¡Solamente conozco esa canción nada más!—exclamo Kagome soltándose del agarre de la bestia.

—Entonces… No me dejas otra opción— le dijo el hanyou al tomarla del mentón. La muchacha estaba a punto de perder el control, porque sus ojos se entornaron rojizos trataba de tranquilizarse hasta que…

Inuyasha—susurro la joven youkai queriendo advertirle su problema.

—Inuyasha déjala en paz…—musito Sesshomaru saliendo de los arbustos y yendo a atacar directamente contra su medio hermano, haciendo que este la soltara y se tranquilizara.

— ¿Desde cuándo? —pregunto la bestia extrañado.

—Ella es mi aprendiz… Y no dejare que una escoria como tú, interrumpa su entrenamiento—contesto sereno, se lo podía escuchar lo enojado que estaba en sus palabras.

—Sesshomaru—murmuro Kagome sorprendida y mientras que, sus ojos volvieran a la "normalidad".

Kikyo sin pensarlo en dos veces, también salió entre los arbustos dejando a Kumiko anonadada; —Inuyasha, ya basta… Vámonos — la youkai desvió la mirada ante aquellos dos y se decía en su mente una y otra vez, baka, no se esperaba la aparición de Kikyo, ¿acaso la revivieron de nuevo? Ambas mujeres se miraron fijamente, parecía que una chispa chocaba entre ellas, lo mismo ocurría con Sesshomaru y Inuyasha.

—Kumiko, vamonos—le dijo el youkai al agarrarla de la mano.

La bestia se sorprendió un poco por la actitud de su medio hermano, en ningún momento lo vio asi, agarrando de la mano alguien de su misma raza. Dirigió la mirada ante su querida sacerdotisa…—Kikyo, dejemos a este par solos—musito el hanyou al agarrarla del brazo.

—Está bien…—pronuncio la sacerdotisa desviando la mirada ante Kagome. —Nos vemos Kumiko…—se despidió, la joven youkai se quedo aterrada por lo que dijo ella, su rostro se entorno pálido y sintió un escalofrió recorrer por su columna…

¿Cómo sabe mi nombre?... ¿Quien le dijo? —se preguntaba en su mente, estaba asustada… ¿acaso Kikyo ya noto su identidad? Podría ser, porque no es fácil engañarla.

—Kumiko debemos irnos a llevar a Rin y al zorrito— insinuó el demonio al soltarle la mano.

La pelinegra dejo a un lado sus preguntas, lo miro por un segundo y luego negó la cabeza… —Por un momento creí que estabas enamorado de mí… ¿Pero qué cosas digo? Soy una mujer comprometida—pensaba distraída.

El demonio seguía avanzando con su caminata, mientras que, la joven había notado que este casi la deja sola… — ¡Amo espéreme! —grito al seguirlo.

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El sol se ocultaba lentamente, cuando ellos llegaron a la aldea, la anciana Kaede se encontraba preparando la cena, Rin y Shippo se fueron corriendo para saludarla.

Ambos youkais y Jaken se sentaron al frente de la fogata, Kaede iba sirviendo la sopa, ya que Sango y el Miroku no se encontraban en el lugar por una pequeña misión… Sesshomaru miraba de reojo a su "aprendiz" como él dijo, puede que se haya equivocado respecto a esta joven, el trataba de compararla con la humana difunta.

Ambas se parecen… Pero no puedo comparar a un demonio con un humano—se decía este en sus pensamientos.

—"Kumiko, ¿Piensas quedarte con nosotros?" —escucho el youkai al reaccionar, la anciana le estaba proponiendo ¿que ella se quede?, Sesshomaru frunció el ceño al mirarlas y se levanto de su lugar.

—Kumiko… ¿te quieres quedar con los humanos? —le indago este en tono frio.

La pelinegra no sabía en qué lado quedarse, si ellos ya sabían de su identidad… Solo por una vez, ella quisiera conocer un poco más a su futuro cuñado, para así también llevarse bien en su fiesta de casamiento— Anciana Kaede…Quisiera quedarme con mi amo Sesshomaru, por tres días… Así puedo aprender a controlar mis instintos—sugirió ella con una sonrisa nerviosa.

Kaede se quedo percatada por lo que había dicho Kagome, no se lo esperaba de ella, —Esta bien… Kagome, perdón digo Kumiko—decía insegura.

Por un momento casi Sesshomaru se da cuenta— se decía en su mente, la muchacha sonreía torcida. — ¿Por qué todos me comparan con ella? — insinuó nerviosa.

—Te pareces un poco a Kagome Higurashi…—le dijo Kaede con una sonrisa.

Hasta la anciana piensa que, ella es la humana—decía Sesshomaru en sus pensamientos. —Entonces…Nos vamos— para el sonaba raro hablar en plural, porque ahora tenía una aprendiz a su lado, este tratara de hacer lo posible para que ella aprenda a controlarse.

Kagome se despidió de Kaede, de Shippo y de Rin, para después irse del lugar, junto al demonio y al renacuajo…

De cierta manera, la joven youkai no quería que, esa escena entre Sesshomaru y Inuyasha volviera a suceder, aunque de todas formas ocurrió…Por suerte, no libero a su otra mitad, ya que iba ver serios problemas, volvió a ver a Kikyo, cuya también creyó que descansaba en paz, por desgracia ambas se van a cruzar varias veces.

Ella miro de reojo a Sesshomaru luego desvió —Otra vez, ese maldito momento—suspiro intranquila.

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Continuara…


Si lo sé, fue un capitulo algo corto o.O pero para el próximo tratare de alargarlo un poco mas… Jeje Gracias por sus lindos comentarios… Espero que este capítulo les guste.

n_n Nos vemos en el próximo capitulo.

Sayonara!

Atte. J.H