"—Si, Inuyasha se enterara de esto, mataría a Sesshomaru—"

¿Cuál es tu deseo?

Yamiko se quedo observando la patética escenita de aquellos dos youkais, ella tenía una idea; una simple trampa por la cual, Kagome podría caer tan fácilmente… Kikyo esta distraída últimamente así que, obviamente se ocupara de enamorar otra vez a Inuyasha. —Me gustaría ver una pelea de ellos dos otra vez, los dos hijos de Inu Tashio—pensó al sonreír de lado.

—Pero, tengo que poner las cosas como antes… Kagome deberá volver a su época, así la que se casa es Kikyo—

La anciana, quería matarla pero con solo mandarla al su época, ya sería bastante sufrimiento para ella, y más cuando Sesshomaru este adolorido por esto, o mejor sentirse traicionado por la culpa de esa miko que, nunca será capaz de ir a buscarla…

—"Kagome…Kagome" —escucho la pelinegra en su mente.

— ¿Qué sucede? —pregunto Sesshomaru en tono serio.

—Nada…Solo que…Olvídalo no dije nada—respondió ella al mirar hacia el bosque, entonces, ahí la vio…Esa bruja, estaba ahí esperándola detrás de unos arbustos, sosteniendo en sus manos su bola de cristal, esos ojos rojizos resaltaban en la poca oscuridad que había en el bosque. Yamiko levanto su mano, saludándola, como si nada hubiera pasado.

—Perdóname, amo Sesshomaru…Debo ir a arreglar algunos asuntos—musito Kagome al levantase. El demonio frunció el ceño, justo en este momento, ella se tenía que ir de su lado, solo para arreglar sus problemas, sonaba sospechoso; ¿Qué esconde Kumiko?, como el no la conocía completamente y ni si quiera sabe sobre su pasado, debería averiguar… Prefirió dejar de pensar en ello y se relajo un poco al escuchar el canto de los pájaros… Claro, después las preguntas las iba a hacerlas él.

—"Ahora vuelvo"— fue lo último que había dicho ella, al irse en el bosque, hasta que su figura se desvaneció cuando siguió caminando hasta lo más profundo del lugar; solo para seguirle a esa anciana decrepita.

—Veo que querías verme… ¿no es así? Kagome.

Ambas se miraron indiferente, — ¿Cómo estas Kagome? —le pregunto Yamiko al poner cara ingenua.

—Mal…Desde que me convertiste en esto. —respondió algo molesta.

— ¿Tan mal?, no parece por lo que acabo de ver hace varias horas atrás— insinuó con sonrisa picara. La joven youkai apretó fuertemente su puño y sentía sus mejillas ponerse rojas, — ¿A qué te refieres con eso? —

—Creí que a ti, te gustaba Inuyasha, parece que te gusta tu propio cuñado—contesto Yamiko al señalarla como si fuera la culpable de todo, esto no se lo esperaba pero ya tenía algo para amenazarla.

—…—la muchacha no sabía que decir, la bruja se había dado cuenta de todo.- ¿Qué hago?-¿Qué hago?-, se sentía perdida, sin ideas… Su casamiento estaría perdido, si Inuyasha se entera de todo esto…

—No te preocupes… Por ahora no le diré nada a Inuyasha—pronuncio la anciana relajada.

—Eso espero…

—Veo que la pasas bien al lado de ese demonio…—decía la anciana al darle la espalda. —Y te ibas a casar sin la compañía de tu familia… Eres mala— Yamiko sabía que al hablarle de su familia eso la lastimaría mucho, la desilusionaría aquella mujer, y también una de las tantas forma de debilitarla.

Kagome desvió la mirada, se sentía sola y triste...La bruja tenía razón, su casamiento no era nada sin la presencia de su familia, los echaba de menos. Desde que el pozo se cerro, la muchacha hace rato que, no tiene noticias de su madre, de su hermano y de su abuelo; suspiro derrotada y volvió a dirigirle la mirada a esa señora decrepita. — ¿Sabes qué? Quiero volver a la normalidad—dijo firme.

—No, por ahora no, dime exactamente ¿qué es lo que deseas? —pregunto la bruja desafiante. —O mejor, ¿Cuál es tu deseo? —

—Volver a mi época…—contesto la pelinegra estando segura en sus palabras.

—Está bien, dentro de dos días… Quiero verte cerca del pozo, hare lo posible para que vuelvas—le dijo Yamiko, al desaparecer entre los arbustos. —"Te esperare para que entres al pozo" —escucho la pelinegra como un simple eco.

—Entonces… Debo despedirme de Inuyasha y de Sesshomaru—murmuro ella desanimada. —Soy una tonta

Kumiko dio media vuelta para retirarse, ya que Sesshomaru la estaba esperando. Ni ella misma, pensó que diría tal cosa, de volver con su familia y olvidar el casamiento, ¿olvidar?, Inuyasha estaba con Kikyo y ella…ella estaba con su propio cuñado, que si sabe la cruda verdad, le va romper el corazón. —Sesshomaru…No quiero lastimarte—susurro lastimada. El casamiento se está rompiendo lentamente aunque algunos no lo noten, la joven aun tenía el anillo que Inuyasha le había obsequiado; el anillo que la misma madre de Kagome le ofreció, para ese momento.

El demonio seguía ahí esperando a su aprendiz, quien se había ido por el bosque; Kumiko salió entre los arbustos y este se levanto de su lugar e se fue hacia ella para abrazarla. —Oye, ¿Te encuentras bien? —pregunto al notar el rostro pálido y triste aquella mujer.

—Si estoy bien, amo no se preocupe—respondió Kumiko al fingir una sonrisa.

Ambos youkais, volvieron a la cabaña; Jaken se encontraba dormido…Bueno, al quedarse esperándolos a aquellos dos, el demonio se sentó en el suelo al lado de su aprendiz, quien se sentía insegura o más bien, comenzó a dudar respecto a lo que le había dicho a esa bruja. ¿De verdad ella deseaba eso? O ¿De verdad quería irse de esta época?, no era fácil, desde que empezó todo esto, Kagome Higurashi estuvo pasando más tiempo con su cuñado que con Inuyasha: a pesar de todas las cosas que hicieron juntos, el aun sigue convencido que ella está muerta, la joven hizo lo que pudo para que, el hanyou la reconociera y todo termino en fracaso tras fracaso, esa misma bestia es quien va a estar a su lado por el resto de su vida… ¿De verdad lo amaba? Lo amaba con toda su alma, pero Inuyasha volvió a ser ciego desde que apareció Kikyo, otra vez la misma rutina, todo vuelve como antes… La bestia va a volver a dudar y a cometer el mismo error una y otra vez. Era tan obvio que preferiría volver a su época pero al lado de su propio cuñado.

—Sesshomaru ¿Quién es Kagome? —le preguntaba la pelinegra curiosa e firme en sus palabras, su pregunta fue para saber exactamente que, es lo que pensaba su cuñado sobre ella.

El youkai la miro indiferente, frunció el ceño. —Y ¿a que se debe esa pregunta? —

—Solo quiero saber, quien era esa humana—contesto con seriedad.

—Prefiero hablar eso después, ahora no es el momento de hablar de ese tema—dijo al levantarse para perderse de nuevo en el bosque. La pelinegra quedo con sus ojos abiertos, no creía que hablar sobre ella dañara tanto al youkai o lo ponía nervioso.

—Sesshomaru…

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*segundo día*

Inuyasha estaba caminando al lado de Kikyo, ambos estaban felices, aunque los amigos de este, los miraban con rabia y desilusionados. Ya que se habían enterado de que Kagome se fue por tres días junto a Sesshomaru solo para conocerlo un poco más.

Miroku y Sango estaban irritados al ver esa escena alegre entre la bestia y la sacerdotisa, Shippo por suerte no estaba con ellos, ya que le dolería mucho ver esto y más que él quiere mucho a Kagome.

—Miroku, ya no aguanto más —dijo la exterminadora enojada.

—Sango, ¿Qué vas a ser? —indago el monje percatado.

—Le voy a contar la verdad a Inuyasha— contesto ella al irse caminando. Sango, estaba molesta, porque al parecer la bestia nunca entendió las señales de vida, que le daba Kagome estando atrapada adentro de un cuerpo diferente.

La exterminadora, le agarro del brazo al hanyou para después llevárselo a otro lado;

—Sango ¿qué quieres? —preguntaba este confundido.

—Solo quería decirte que, ¡eres un idiota! — respondió la castaña levantando la voz.

Este se quedo mirándola extrañado, no le entendía lo que esa mujer le quería decir…— ¿ahora que hice yo? —se puso de brazos cruzados.

—Mira Inuyasha, Kikyo no es tu mujer, Kagome va ser tu futura esposa… ¿acaso no lo entiendes? —le decía Sango para que este comprendiera las cosas, de que se cuenta de las señales de su amiga.

—Kagome está muerta—musito Inuyasha en tono serio.

—Ella no está muerta.

— ¡¿Qué?, Sango deja de decir tonterías!—exclamo la bestia molesto.

—No son tonterías… —contradijo la castaña.

—Entonces… déjame en paz.

— Kagome nunca estuvo muerta… ¡Ella está viva y es Kumiko! —exclamo la joven derrotada.

— ¿Qué?

Continuara…


Espero que este capítulo les haya gustado, ._. Perdón por actualizar un poco tarde D: …

Agradecimientos:

Selene Taisho Higurashi

chovitap

Yami Krismiya

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Bella-swan11

Vadiita

:´) Muchísimas gracias por sus comentarios, gracias a ustedes me dan mucho ánimo para continuar… La verdad también me alegra mucho que a todas les haya gustado mi fic :3 … Los agradecimientos lo iba a dejar para cuando terminara mi fic, pero no aguantaba más y les estoy agradeciendo ahora jejeje n_n! . Abrazo psicológico :P ejejej

Atte. J.H :3