—"Estamos en mi casa"—

— "T-Tu casa, donde están los otros humanos"—

La verdad es…

Kagome estaba shockeada, se pellizco dos veces en el brazo; pensando que todavía era un sueño, pero no lo era…Sesshomaru frunció el ceño cuando la observaba actuando de esa manera, no lo comprendía, además todavía se sentía confundido por lo que acaba de pasar.

—Humanos—suspiro el demonio intranquilo. Trataba de controlar sus instintos, ya que esa mujer tenía que explicarle muchas cosas, no quería matarla en su época porque o sino también lo podían ver su familia…Y aparte no tenía ganas de ensuciarse las manos con una humana tonta.

—Sesshomaru…Luego te explico todo ¿sí? —le decía nerviosa, por un lado, la miko sabía que tenía que contar una historia muy larga, pero primero ella quería asegurarse de que su familia estaba bien. Salió corriendo del templo y se dirigió a su casa, mientras que el demonio la seguía; abrió la puerta pero antes se quito los zapatos para poder entrar.

— ¡Mamá, Souta, abuelo…Ya llegue! —gritaba ella con emoción al entrar al lugar, su hermano menor venia corriendo bajando por las escaleras, y su madre dejo de limpiar los platos para recibir a su hija.

— ¡Hermana!

—Kagome, hija. —Souta y su madre, abrazaron con fuerzas a la joven, quien sentía esa cálida bienvenida que tanto extrañaba, ella quería llorar de la emoción, trataba de aguantar lo más pronto posible, pero no se pudo controlar y rompió en llanto. —Los extrañaba mucho—murmuró entre lágrimas. El abuelo, observaba disimuladamente al demonio, quien también se quedo ahí parado justo en la entrada, estaba de brazos cruzados…Para el resultaba algo…Algo cursi por así decirlo, —Y ¿tu quien eres? —le pregunto el anciano al acercarse.

—Ah!, casi me olvido…Mamá, Souta el es mi-mi…cuñado Sesshomaru Tashio—le decía la pelinegra al presentarlo, —Es el medio hermano de Inuyasha—

—Ni si quiera se parecen…—insinuó la madre de Kagome extrañada.

¿Que dijo esa humana insolente? Como se atreve a compararme con el estúpido de Inuyasha—pensó Sesshomaru enojado por lo que había escuchado.

La madre de Kagome lo miro de frente, y levanto ambos brazos, con una sonrisa; apoyo sus dedos sobre las orejas de este, haciendo un ruidito raro cuando los apretaba suave, la miko se quedo anonadada por lo que estaba viendo, su madre otra vez repitió lo mismo…Cuando conoció por primera vez a Inuyasha, esa misma escena se repetía, ella no sabía si reírse o preocuparse por aquel comportamiento infantil.

—Mamá…Ya déjalo. —insinuó en voz temblorosa.

Ella se detuvo, el abuelo de Kagome le pego en la frente del demonio, una ofuda cosa que también fue vergonzoso para la joven por ver eso, y más que su abuelo dice tantas ridiculeces. — ¡Abuelo ya basta…El no es como Inuyasha! —levanto la voz para después acercarse a Sesshomaru y tomarlo del brazo, para con el fin de llevarlo a su cuarto, así poder tranquilizar las cosas…

—Perdón —dijo ella apenada.

—…—el youkai permaneció callado, se quito el papel que llevaba puesto en su frente, por la culpa de anciano.

—"Kagome…Hija, perdónanos no quería hacerte pasar vergüenza…"—le decía su madre al hablarle por la puerta. La pelinegra se acerca y abre la puerta.

—Mamá, te perdono…

—Quieres que te prepare algo para comer en tu cuarto…hija —dijo ella sonriendo.

—Después…Pero me iré a bañar y creo que el también —le decía la joven mirando de reojo a Sesshomaru.

—Está bien—fue lo último que dijo al retirarse de la habitación de su hija.

El demonio la tomo por el brazo y la atrajo hacia él; la miko trataba de soltarse pero era imposible, volvió hacer una débil humana, a veces le hubiera gustado quedarse con la fuerza de un demonio ya que se había acostumbrado.

—Ahora explícame lo que esta pasando…

—Bueno, está bien…Cuando me iba a reunir con Inuyasha sobre un asunto pendiente, esa bruja que apareció como si nada, me embrujo y me transformo en un demonio al llegar con Inuyasha…—la miko tomo una pausa y suspira desanimada. —Aunque él no me reconociera…Intento asesinarme varias veces, porque pensó que yo mate a su futura esposa, cuando me caí por la cascada…Nunca pensé con quien me iba a cruzar, solo temí por mi vida y al abrir mis ojos te vi a ti, Sesshomaru— sonrió de lado y lo miro a los ojos —Yo soy Kumiko, yo soy tu aprendiz novata…

El demonio quedo shockeado, sus ojos abrieron un poco más cuando escucho que, aquella mujer era Kumiko, por la cual: cuido, la protegió y también se enamoro. No sabía que decirle, por un lado sentía odio y rencor, pero por el otro, sentía extraño; ni si quiera le dolió mucho al enterarse de esto, ¿Por qué? Bueno, anteriormente…El estaba enamorado de la humana, pero al querer decírselo su tonto medio hermano se le adelanto con encadenarla a su lado, es decir, al proponerle matrimonio, ahí fue donde la perdió, desde entonces el demonio no venía muy frecuentemente a la aldea; porque le dolería ver a ella, con un kimono blanco y casándose al lado de esa bestia…¿Feliz?Estaba más feliz, aunque demuestre lo contrario, ahora la tiene a su lado, consiguió lo que tanto buscaba y también amaba. Por su mente quería ver la expresión del idiota de Inuyasha, al ver a su humana estando con él. —Que idiota—murmuro al sonreír de lado.

—Por eso invente el nombre…Por miedo a que me mataras al saber mi verdadero nombre—insinuó Kagome en tono apagada. —Perdóname…No quería lastimarte, enserio Sesshomaru—continuo hablando al arrodillarse en la alfombra, sabía que se estaba humillando ella misma y también sabía que estaba perdiendo su orgullo…Pero al recordar ese encuentro que tuvieron ambos anteriormente, se sentía débil…En este momento, extrañaba ser una youkai igual que su amo, además de por todas las veces que deseo volver a ser una humana, ahora sentía un hueco vacio en su interior.

Sesshomaru, se arrodillo ante ella y con su mano le levanta la mirada, — Una princesa nunca debe arrodillarse…Y más si está enamorada de un demonio como yo—le dijo al sonreírle de lado. —Tú eres mi mujer y no de esa bestia…—luego de decirle esto, él le dio un tierno beso en los labios.

—Sesshomaru…Ahora regreso, debo irme a ducharme, espérame ¿sí? —le decía la pelinegra al separar sus labios con los de él.

Kagome saco su ropa que estaba en el ropero, y agarro su toalla, dirigiéndose al baño; mientras que en la tina se estaba llenando de agua tibia, ella observo su reflejo en el, otra vez paso lo mismo, mostraba su lado demonio, ahí estaba ella, aun no se había ido, seguía pero en su interior…Por un momento, ¿este es mi destino? Ser un demonio por el resto de mi vida…A veces ella deseaba volver a ser un youkai, podría vivir eternamente con Sesshomaru…Lo deseaba…Y mucho después de acostumbrarse y aceptarse.

—Quiero ser…La bella youkai de Sesshomaru—murmuro entre dientes para después entrar en la tina. —Ah…Extrañaba esto. —

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Mientras tanto, en la habitación el demonio observaba y miraba las fotos de aquella mujer, todo cuando se recibió en su escuela y hasta cuando era niña…Se parecía a Rin, este se acordó de la niña quien se había quedado del otro lado, pero después suspiro y dijo. —Cierto…Esta con la anciana Kaede—

La puerta se abrió e entro la muchacha con la toalla en su cabeza, para que seque su largo cabello; este se le quedo mirando y más por lo que tenía en su cabeza. —Ahora es tu turno, Sesshomaru. —insinuó al entregarle otra toalla; le señalo en donde se encontraba el baño, asintió con la cabeza y se dirigió ahí.

El miro todo su alrededor y no entendía nada, absolutamente nada, también cuando vio el "shampoo y el acondicionador "era muy raro para él, ni si quiera sabia abrir el agua de la canilla. —Kag- digo humana —la llamaba.

— "¿Sucede algo Sesshomaru?" —le preguntaba Kagome al acercarse a la puerta.

— Si… ¿Puedes entrar? —dijo cortante.

—…S-Si—dudaba un poco. La joven miko entro al baño y se encontró con el youkai completamente desnudo, ella se sonrojo y se tapo los ojos. —¡Sesshomaru tapate por favor! —Reacciono alterada y ruborizada, le tiro la toalla para que se tapara, — ¿Cuál es el problema? —volvió a preguntar.

—Esto…—respondió el señalando la canilla.

—Bueno, solo lo tienes que abrir nada mas —le decía al abrirle la cañilla para que salga el agua caliente y el otro para que salga el agua fría. —Listo.

—Hay otro problema…

— ¿Cuál?

Este le mostro el shampoo y el acondicionador, —Eso es para tu cabeza…—.

—Ya entiendo y esto…—agarrando el jabón,

—Eso es para en jabonarte el cuerpo. —decía sonrojada. —Mi mamá, se fue a buscarte ropa de tu talle.

—Y ¿mi kimono?

—Estaba sucia y lo puso a lavar en la lavarropas.

— ¿Podrás bañarte tranquilo?

—No, ¿podes ayudarme? —Cuando ella escucho esa pregunta, de forma chibi, le cayó una gotita por su nuca, después de tardar explicándole para que sirve cada objeto del baño, suspiro derrotada. —Bueno entra en la tina— Ella comenzó a lavarle la cabeza poniéndole shampoo, cosa que poco a poco salía la espuma. La joven se sentía como si fuera la dueña de un cachorro, porque parecía mas que estaba bañando a un cachorrito que estaba sucio, luego ella le puso el acondicionador y el tema del enjabonado era para que lo haga él solo.

La joven salió por unos minutos del baño; para ir a buscar la ropa que se iba a poner este. No fue tan difícil de encontrar ropa masculina y para el talle del youkai, cuando su madre le entrega algunas remeras…—Mamá ¿de dónde sacaste esto? —pregunto confundida.

—Era la ropa que usaba tu padre…Quiero que tu cuñado lo use—contesto con una sonrisa.

—Sí, gracias…—Ella se fue a entregarle esa ropa y al abrir la puerta, el youkai se estaba poniendo una bata que había encontrado ahí, pensando que era un kimono. —Toma…Ponte esto—le dijo al entregarle una remera negra, pantalón de jeans de color gris y también ropa interior para él.

—No me pondré esa rara vestimenta de humanos.

—Hazlo porque o sino… No habrá almuerzo—insinuaba al reprocharlo. Un pequeño ruido se escucho del interior del estomago del demonio, la miko sonrió de lado, porque se dio cuenta de que tenía hambre.

—Maldición… No me queda otra—murmuro entre dientes. —Lo hare a tu modo. —Cerró con fuerza la puerta del baño para cambiarse. Ella se quedo esperándolo, para así se iban a almorzar, al apenas vio que la puerta se abría lentamente, quedo impresionada por lo que veía ante ella, la vestimenta que le había dado al demonio, le quedaba perfecto…

—Te ves- te ves—no podía terminar la frase.

— ¡Kagome y Señor…Venga a almorzar! —levantaba la voz.

Ambos bajaron rápido de las escaleras, ya que tenían mucha hambre, la madre de Kagome había preparado sushi, antes de empezar agradecieron por la comida y después comenzaron a comer.

—Sabes Kagome, esta noche habrá una fiesta en una pequeña plaza queda cerca…También habrá fuego artificiales ¿Qué dices vamos? —le dijo ella al terminar de comer.

—Si…No hay problema. —Contesto alegre —¿Qué dices Sesshomaru? —

—….No sé qué es eso.

—Entonces te llevare a conocerlo.

Continuara…


Bueno espero que este capitlo les haya gustado…Se que a Sesshomaru lo hice un poco Oc, como así decirlo… Que bueno que les gusto el capitulo anterior ejeje eso me alegro, no tenia mucha inspiración pero de la nada me vino esa idea jajaj y además ahora Sessho esta conociendo a su suegra jajaj. O mejor dicho futura suegra :P… Gracias por sus comentarios :3

Me despido… Sayonara atte. J.H