—"Entonces… Es un ¿sí?" —

—"Sí, te voy a convertir en una youkai…Kumiko"—

—"Kumiko? Jeje, bueno fue una mentirita piadosa." —

El secuestro

Los rayos del sol iluminaban el cuarto de Kagome Higurashi, haciendo que ella abriera los ojos, miro todo su alrededor, sintió una mano que le tocaba su cintura, ella apenas voltea su cabeza y vio que estaba Sesshomaru acostado a su lado, todavía estaba dormido. Lentamente corrió su mano para un lado y se levanta para ir al baño, se lavo su rostro y luego se cepillo los dientes, aun tenía puesto su piyama, la joven no recordaba mucho lo que había pasado en la noche anterior, pero lo que si recordaba que al llegar a su casa, le había dado una piyama al demonio, aunque él se negaba a utilizar, no fue fácil convencerlo que usara esa ropa, porque él estaba acostumbrado a utilizar la misma ropa de siempre.

—Tengo que volver a la aldea y aclarar las cosas—suspiro Kagome delante del espejo. La puerta del baño se abrió despacio, a lo que ella se alarmo un poco y abrió completo para ver de quien se trataba. Sorpresivamente alguien la a abrazo, al principio se asusto, pero al encontrarse con esos ojos amarillos la calmo un poco, porque ella recién se estaba despertando y para recibir un abrazo sorpresa…Cambiaba las cosas.

—Buenos días, Sesshomaru

—Buenos días…—ambos se miraban mutuamente, este le dio un beso tierno en los labios, a lo que ella lo correspondió.

¡Kagome, ven a desayunar! —le llamaba su madre desde la planta baja. Se separaron por un momento y se fueron a la cocina, Souta, el abuelo comían como si fueran unas bestias, mientras que Kagome, su madre y Sesshomaru comían un poco despacio.

—Y dime, Kagome… ¿Piensan volver a la otra época? —pregunto su madre confundida.

—Si, además dejamos muchas cosas sin aclarar…Y Sesshomaru debe volver a su hogar, Souta cuando vuelva te presentare una amiga—insinuó ella con una pequeña risita.

—No estarás hablando de Rin ¿no? —frunció el ceño.

—Este…si— contesto la joven un poco nerviosa, el demonio parecía mirarla amenazante aunque los otros no se daban cuenta, Sesshomaru siempre la trataba como si fuera su hija, a Rin, pero al enterarse de esto, le causaba esos típicos celos de "padre", la joven trato de calmarlo, el mismo debería darse cuenta que la niña tiene que crecer, pero ahora que están en otra época, le preocupaba un poco, desde que ocurrió esto, no sabe nada sobre ella.

—Sesshomaru, para tranquilizarte, mañana mismo nos vamos al pozo para regresar.

—Bueno.

—Dejen los platos arriba de la mesa que yo me encargo—musito la madre de Kagome mientras agarraba algunos platos.

El abuelo, mantenía la vista fija ante el demonio; él había escuchado por parte de Souta, de que su nieta se iba a casar, lo triste es que no podrá verla con un vestido blanco, pero también se entero que podrán viajar a la otra época, claro mientras que no le suceda nada a esa perla…Podrá ir.

—Hija podes ir al supermercado a comprar pescado—le decía su madre al revisar la heladera.

—Claro.

—Sesshomaru ¿vienes conmigo? —preguntaba la joven con una sonrisa.

—Ehmm bueno.

El se levanto de su asiento y se fue a cambiar, por petición de su pareja, bueno el estaba en piyama, Kagome también hizo lo mismo, Sesshomaru se puso unos jeans negros, una camisa blanca y se puso unas zapatillas cómodas de color gris. Bajo por las escaleras esperando a la humana quien todavía no bajaba. De pronto, unos pasos escucho que provenían de las escaleras, este voltea y mira aquella mujer, quien tenía puesto una remara roja, una pollera negra que llegaba por las rodillas y por ultimo unas zapatillas rojas que hacían juego con su remera.

—Ya estoy lista… ¿Vamos? —pregunto la muchacha al agarrar su pequeño bolso y después le tomo de la mano a él.

—Vamos.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.

En una pequeña cabaña que se encontraba distante a la aldea, Inuyasha se estaba despertando, sentía un dolor en su cabeza miro hacia la derecha y se encontró con algunos platos de madera en las que todavía contenían un poco de comida, miro hacia la izquierda; sus ojos quedaron perplejos por lo que estaba viendo, Kikyo estaba dormida, pero también estaba desnuda, su kimono la cubría.

— ¿Que paso? —se pregunto el mismo. —… ¿acaso lo hicimos? —

La sacerdotisa aun seguía durmiendo, la bestia trataba de recordar pero le dolía la cabeza, volvió a mirar la comida y empezó a sospechar de ello, ¿Qué me hizo? ¿Qué tenía esa comida? Ni si quiera recuerda de que Kikyo haya entrado a su cabaña, si desde que ella regreso, volvió a vivir con Kaede.

—No puede ser…—Inuyasha agarro la mitad de la perla y lo observo—Tengo que apurarme…Para buscar a Kagome sin que Kikyo y los demás se den cuenta— pensó intranquilo. La bestia había escuchado a Kikyo hablar con Kaede, quien se había enterado de ciertas cosas que estuvieron pasando y mas sobre la bruja Yamiko, además también le conto sobre Kagome que volvió a caer en el pozo pero estando acompañada. Y lo único que pudo recordar de ese momento, es lo que le dijo la anciana a su hermana…—"Espero que esto no cambie los planes de la boda"— ¿Qué quería decir la anciana con eso? ¿Acaso había algo entre Sesshomaru y Kagome? El hanyou no sabía qué hacer, ¿celos? O ¿es obsesión? Realmente amaba a Kikyo, pero no quería ver a Kagome con otro hombre y más si es Sesshomaru, de todas formas, Inuyasha igual se quería casar con ella, la quería tener para el solo y solo él.

—Tendré que ir al pozo esta noche— murmuro entre dientes al levantarse y cambiarse.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Al entrar en el supermercado, algunos clientes le echaron la mirada a Kagome, por cómo estaba vestida, para ellos parecía provocativa. El demonio los observaba disimuladamente, algo le decía que esto no iba a terminar para nada bien. Es más, no soportaba que los otros humanos queden babeando por ella...Escondió su puño y se trato de tranquilizar, respirando profundo y luego exhalo, para después fingir una sonrisa delante de un sujeto quien estaba pidiéndole… -¿Número de Teléfono?- Tal vez, Sesshomaru no entendía las ciertas cosas de esta época, pero no era idiota, por la mirada de ese sujeto, no tardo en descubrir que quería tener algo con su chica.

¿Qué? Ese idiota se quiere propasar con la humana, no se lo permitiré… ¡Ella es mía! —se dijo en su mente de forma molesta.

—Dale linda…Quiero conocerte—suplico un hombre maduro y rockero.

—Lo siento, ya tengo novio. —le contra decía Kagome al pasar a un lado de este. Sesshomaru lo miro de reojo de forma fría y amenazante, cosa que ese hombre, sintiera un escalofrió por su columna. Pero después, en su rostro dibujo una sádica sonrisa y murmuraba…—Nadie rechaza a Juan el rudo—dio media vuelta y se retiro del supermercado.

Cuando los dos salieron del supermercado, Kagome le tomo de la mano al demonio, cosa que él se percato por eso, bueno no se lo esperaba pero de todas formas, el la agarro un poco fuerte para no soltarla, caminaron rumbo a su casa, cada vez el silencio se volvía mas incomodo entre ambos, la joven no se contuvo y fue la primera en hablar:

—Ese sujeto… Piensa que soy una de esas mujerzuelas—dijo ella en tono molesta.

El youkai no entendió bien el comentario que aquella había dicho, pero sabia el término "mujerzuela" porque de algún lado lo había escuchado, —No le hagas caso… Algunos humanos merecen un cruel castigo—le decía en tono frio.

Se detuvieron al frente de un callejón, la miko sintió un escalofrió al mirar ahí, este le dio un empujón para seguir caminando; de pronto, Kagome sintió que alguien la agarro del brazo y lo atrajo hacia él, otra vez, ese hombre que le hablo en el supermercado, quien también no dejaba de sonreír pícaro.

— ¡Suéltame! —grito al intentar zafarse del agarre.

—Ni loco…—le decía el hombre cada vez atrayéndolo hacia él.

—Ella dijo que la sueltes. — le dijo Sesshomaru al tomarlo del cuello hasta levantándolo del suelo. El sujeto miraba los ojos amarillentos de este, que poco a poco se ponían rojizos y su rostro retomaba la forma del asico de un perro, sintió un escalofrió recorrer por su columna…Esa mirada tan siniestra y esos dientes grandes…Nunca se va a olvidar de esto, — ¡S-Suéltame! —grito el rockero temblando.

—Para que soltar una escoria como tú…Te mereces un castigo—musito con una sonrisa de oreja a oreja.

La miko no sabía que decirle, lo único que ella quería era que esto termine de una buena vez, se tapo los ojos para después no ver lo que iba a suceder. El de cabellos plateados, con sus garras venenosas le traspaso su panza mientras que la otra sostenía su cuello, y que eso le impedía gritar, apenas ni pudo gemir de dolor, luego termino tirado en el suelo cubierto de sangre.

—Listo…Kagome. —le decía el youkai al sacar sus manos que cubrían su rostro.

— ¿Acaso lo mataste? —pregunto percatada.

—Así es, nadie se mete con mi mujer…—insinuó este de forma irónica.

— ¿Mujer? Ni si quiera nos casamos.

—Vas a ser una youkai… Y también mi mujer.

Sesshomaru la sujeto del brazo e hizo que se apoyara la espalda contra la pared para después, continuar acercando su rostro pasando por su hombro y subir lentamente hacia el cuello: sentía un rico aroma en esa piel blanca, ella se estremecía y se sonrojaba que le decía "Ahora no es el momento Sesshomaru", pero no le importo. La miko cerro sus ojos por unos segundos y sintió como un pinchazo en su cuello, era como ver a un vampiro beber su sangre, pero no fue así, Sesshomaru era un demonio, que su verdadera forma era un perro gigante.

—Listo, viste eres una miedosa—le dijo en tono burlón, al separarse.

— ¿Ya está? ¿Eso era todo? —indagaba confundida.

— ¿Qué insinúas?

—Nada, nada. —repetía ella tratando de tranquilizar las cosas.

—Solo te deje una marca…Cuando lo veas ya te vas a dar cuenta—le decía Sesshomaru al sonreír de lado. Kagome lo volvió a tomar de la mano y continuaron con su caminata hasta llegar a su casa.

Eran las 9 p.m de la noche, la joven se miro al espejo y noto que tenía en su cuello una pequeña mordida pero no profunda, apenas le rozo con sus colmillos.

— ¿Ya te diste cuenta…?—indago el demonio llamándole la atención.

—Ehmm si—contesto sonrojada.

—Ahora desde hoy en adelante…Eres de mi propiedad—le dijo en tono burlón.

La muchacha se sorprendió, pero a la vez se sintió feliz, porque después de tantas cosas que paso en el medio, de los muchos malos encuentros que había tenido en su pasado con su cuñado, se termino enamorando de él, no le importa quién se meta en su camino, después de todo ella admite que le gusta Sesshomaru, que le gustaría, digo más bien, le encantaría casarse con él pero su problema era ¿Cómo le explicara esto a Inuyasha? ¿Qué dirá el al respecto? Kagome suspiro derrotada y se fue a su cama para quedarse dormida, el demonio al verla dormir se acomodo a su lado… Le beso en la frente, aunque ella no lo notara, —Mi bella youkai—le susurro en el oído así quedarse profundamente dormido estando al lado de ella.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Desde el pozo, Inuyasha había salido corriendo con una gran velocidad, al ver esa casa, fue directamente hacia la ventada, se molesto al ver a Sesshomaru abrazando tiernamente a Kagome, se contuvo un poco, pero cuando llegue su momento todo esto terminara…Como su medio hermano estaba dormido, de todas formas, agarro una lámpara y le golpeo en su cabeza, tomo entre sus brazos a su futura esposa y volvió a abrir la ventana con cuidado, volteo hacia atrás para ver por última vez a Sesshomaru, —Idiota…Nadie me quita a mi esposa—sonrió de lado. La pelinegra apenas abrió sus ojos estando medio dormida, al ver esa silueta, creyendo que era un sueño dijo:

— ¿Inuyasha?

El hanyou se fue corriendo hasta entrar al templo llevando en sus brazos a Kagome, al ver el pozo de un solo salto se fue junto con su futura esposa...

Continuara…


Espero que les guste este capitulo :3 …

Tratare de actualizarme mas seguido, bueno mi inspiración tarda en llegar -_- como odio que me joda asi D: …Pero cambiando el tema :3 , gracias por sus comentarios n_n wao, tambien agradezco que sigan mi fic …Me despido

Sayonara!

Atte. J.H