— "¿Inuyasha?"
En busca de la doncella y una bestia obsesionada
Los rayos del sol iluminaba todo el ambiente, poco a poco Kagome abrió sus ojos mirando su alrededor, estaba en el bosque otra vez. ¿Cómo llego? Ni si quiera lo recuerda, aunque recuerda un supuesto "sueño", que Inuyasha apareció en su cuarto… Se levanta lentamente tratando de mantener el equilibrio de su cuerpo cansado, al ver todo su alrededor, se encontraba otra vez cerca de la cascada. Miro por todos lados buscando a Sesshomaru, ella pensaba que él la trajo.
— ¡Sesshomaru! —gritaba ella preocupada, escucho unos pequeños movimientos a los que se puso en alerta, tenía miedo de que aparezca un monstruo y que la atacara estando indefensa, sin su arco y flecha y mucho menos sin su lado youkai, que también extrañaba ser así. Kagome miro por todos lados: escuchando el ruido que iba de un lado a otro. — ¡Sesshomaru! —volvió a gritar asustada.
—Deja de llamarlo—le dijo una voz masculina en tono molesto. Kagome voltea reconociendo aquella voz, se quedo totalmente perpleja. Al final, no era un sueño en donde vio a Inuyasha…En realidad había pasado.
—Inuyasha—dijo Kagome con ojos de plato. — ¿En dónde estamos? — pregunto retrocediendo un poco.
—Donde todo empezó, Kagome—respondió el hanyou con una sonrisa. —Donde nos íbamos a encontrar antes cerca de la cascada, eso sí, tú no eres un demonio—
—Inuyasha… ¿Por qué me trajiste? —indago desviando la mirada.
—Te traje porque eres mi mujer y no de Sesshomaru…Además tenemos que casarnos —contesto al ponerse de brazos cruzados. —Nunca perteneciste a él—
La joven no sabía que decir, todavía tenía ella estaba comprometida con él, el problema de todo esto es: ¿Cómo le puede contar? Después de todo, debería contarle que no lo ama, que realmente ama a otra persona, que no se quiere casar con la…Otra vez, quedo pérdida en los ojos de Inuyasha.
—Kagome… ¿Te vas a casar conmigo? —le pregunto directamente, el tono que uso la bestia al hacer esa pregunta, parecía enojado, porque recordó cuando la fue a buscar en la otra época… —La anciana Kaede… Está pasando esos problemas…—pensó intranquilo.
—Inuyasha…No sé qué decir…—respondía dudando.
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Sesshomaru abrió sus ojos, se frotaba su cabeza sintiendo un terrible dolor, como si algo pesado cayo arriba de su cabeza, al no encontrar a la joven; se levanta de golpe de la cama, para después bajar rápido por las escaleras, la madre de Kagome lo observaba por el rostro preocupada que reflejaba aquel demonio, algo no andaba bien.
— ¿Sucede algo? —le preguntaba la señora extrañada.
—No pero ¿Donde está su hija?
—No lo sé, ni si quiera la vi bajar por las escaleras. —contesto preocupada. — ¿Discutieron ustedes dos?
—No, en absoluto ni si quiera hablamos de nada…—respondió el demonio frunciendo el ceño.
El youkai no entendía lo que estaba pasando exactamente, pero fue raro no encontrar a Kagome en su propia casa, al volver al cuarto, un aroma sintió ahí: era el perfume de su doncella raptada, miro la alfombra: que tenía unas huellas manchadas de tierra, y dejaba una marca de un pie "humano", por así decirlo. Este se quedo olfateando, ese perfume tan dulce, poco a poco conducía hacia la ventana corrediza, apoyo sus manos en el vidrio y lo corre hacia la izquierda, las huellas que había visto antes llegaban hasta el templo, en donde se encontraba ese pozo. Olfateo la huella, hizo un pucho e golpeo fuertemente al suelo, desquitando su enojo, el primer aroma que había olido fue el de Kagome, en cuando al segundo era nada menos que, su medio hermano…Inuyasha, otra vez, está en el medio de su relación con la humana.
—Inuyasha…—murmuro entre dientes.
— ¿Puedo pasar? —pregunto la madre de Kagome al darle unos pequeños golpes, a la puerta abierta.
—…Pasa.
—Bueno, te vengo a traer tu ropa y algo para Kagome—le decía ella al entregarle su vestimenta. —Vas a ir a buscarla ¿no?
—…Si.
—Antes de irte…Quiero que le des este vestido blanco y quiero que la cuides mucho a mi hija.
—…Lo hare…Señora —dijo el demonio al sonreírle de lado.
—Por favor, dime suegra—contra decía con una risita.
—…Lo hare, suegra.
Una vez, que su "suegra" se fue de la habitación, el youkai se apresuro en cambiarse e salió por la ventana y corrió hacia donde estaba el pozo, llevando en su hombro el vestido blanco…Sesshomaru no sabía cómo volver a la otra época, —Maldición —se dijo en su mente, estaba molesto con el mismo, porque no podrá ir a buscar a su doncella. De repente, vio que en lo profundo del pozo, un extraño objeto brillaba, de un solo salto, este cayó dentro del lugar para verlo más cerca. Al agarrarlo, se dio cuenta de que, había encontrado una mitad de la otra perla.
Cuando apenas tomo la mitad de aquella perla, una especie de energía purpura rodeo todo el pozo, como creando un agujero, una puerta para entrar a la otra época. — ¿Qué es esto? —se pregunto en voz alta. Sesshomaru, salió del pozo; al ver todo su alrededor, se dio cuenta de que volvió a su época, y que se encontraba cerca de la cabaña de aquella anciana, Kaede, quien cuidaba también de Rin.
Continuo caminando hacia la aldea, quien fue recibido por Rin, este la abrazaba y le besa en la frente, el monje y la exterminadora se le quedaban mirando, ¿Qué hacia Sesshomaru en su ladea?, este los miraba indiferente, ellos eran los amigos de aquella humana, pero ahora no era el momento de hacer amistades, como el mismo diría. Ahora tenía que ir a buscar a su mujer, sin antes pedirle algo a Kaede.
— ¿Han visto a la anciana? —pregunto estando distante de ellos dos.
—¡Amo Sesshomaru! —grito Jaken emocionado al verlo. — ¿A dónde se fue?
—…Jaken ahora no tengo tiempo para explicaciones—insinuó Sesshomaru en tono frio.
—La anciana Kaede está en aquella cabaña—dijo Sango al señalarle.
El demonio asintió con la cabeza, con su caminata firme se dirigió allí, dejando a los demás confundidos, Sango y Rin quedaron extrañados al ver, lo que estaba llevando aquel youkai. Tal vez, la exterminadora no entendía la vestimenta de la otra época…Pero eso parecía un vestido. ¿Sera de Kagome?
—Entonces…Estoy feliz, de que Kagome este con Sesshomaru y no con Inuyasha—se dijo Sango en su mente.
— ¿Viste lo que estaba llevando Sesshomaru? —le preguntaba el monje extrañado.
—Sí, es una vestimenta de la otra época…
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Kikyo había notado que el hanyou no se encontraba en la cabaña, también después de cambiarse, pudo notar que, la mitad de la perla no se encontraba. Apenas tomo su arco y sus flechas e se fue de ahí lo más rápido posible para irse a las montañas "Riku", en donde se encontraba aquella bruja…
—Kikyo me sorprende que estas aquí…—decía la anciana irónica.
—Vengo a decirte, que ya es suficiente…Por tu culpa estoy perdiendo a Inuyasha—le dijo ella en tono molesto.
—Que ironía, aparte tú querías matar a Kagome…Pero me equivoque por lo que hiciste, yo también la quería matar— dijo Yamiko sonriendo sádica, su brazo derecho comenzó a pelarse la piel, dejando al descubierto otra cosa, el brazo tenía esa piel verdosa como la de una serpiente. Agarro del cuello a la sacerdotisa, —Todo este tiempo, me traicionaste…Tu rompiste mi perla e hiciste que regresara a esta época…Maldita escoria, vas a pagar una por una—le decía enfadada.
—Gr...grr… Yamiko, yo-yo no lo quise hacer.
— ¡Yo te di la vida Kikyo y no tengo ningún problema en mandarte al infierno…!—dijo Yamiko levantando la voz.
Yamiko dejo de ahorcarla y la suelta, —Vete…Antes de que me arrepienta, pero no quiero volver a verte…Ya no te necesito—
—Y ¿tu plan para matar a Kagome? ¿Seguirá en pie? —indagaba Kikyo confundida.
—Si seguirá en pie, pero tú no estarás en el—contesto la anciana.
—De todas formas…Ya no pienso en matarla, con solo dejar a Inuyasha confundido es mucho mejor para mí. —musito la sacerdotisa sonriendo de lado.
—Entonces…Seguro que te diste cuenta de que Inuyasha fue a buscar a kagome ¿no?
—… ¿Darme cuenta? Obvio que sí, pero cuando llegue el momento de la boda…La novia nunca llegara—al decir esto Kikyo desapareció como si nada, la anciana estaba sorprendida al escuchar todo esto, ambas querían matar a Kagome, pero ¿Quién será la primera en hacerlo? ¿Yamiko o Kikyo? Ellas tenían un plan diferente, el tema también seria que…La anciana matara primero a la sacerdotisa y después a la miko, o puede pasar lo opuesto.
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Cuando Sesshomaru llego a la cabaña, Kaede estaba preparando la comida, tal vez, ella sabia donde se encontraba la humana, el no tenía mucha conversación con la anciana pero intentara hacerlo, si pudo con su suegra, ¿Por qué no con la anciana? Que tan malo podría ser.
—Sesshomaru…—dijo ella saludándolo con voz seria.
—Anciana.
— ¿Qué te trae por aquí? —indago Kaede extrañada.
—Solo vine a preguntar… y a dejarte algo—contesto este mientras le entregaba el vestido blanco. — ¿Has visto a la humana?
—No…Además no sabía que había vuelto—contesto percatada — ¿Qué es esto?
—Esto le pertenece a ella…Te lo dejo, tengo que ir a buscar al maldito de Inuyasha.
—Sesshomaru, deja de pelear con el… Deja todo en el pasado.
—No, esto no tiene nada que ver de nosotros dos, si no que me robo algo que me pertenece—dijo en tono molesto al golpear fuertemente contra la pared de madera.
— ¿Qué te quito?
—Ahora no quiero explicar nada…Solo le quiero dar su merecido—Una vez, que dijo esto, el demonio salió corriendo de allí, olfateando el aroma de su doncella, después de todo, ella no se va a convertir en la mujer de su tonto medio hermano, ya no es de su propiedad; además, aquella bestia intento asesinarla en algunas ocasiones, cuando era una youkai…La cuido, la protegió como pudo y ahora se la quitan de sus manos atacando por la noche, eso es injusto.
—Esto no se va a quedar así…Inuyasha—se dijo en su mente.
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— ¡Aléjate Inuyasha! —gritaba la joven miko retrocediendo.
El hanyou seguía avanzando sus pasos, su intención era besarla para recuperarla, para hacer que se olvide de su medio hermano, ¿obsesionado? Sí, bueno, era como volver al comienzo…El indeciso en elegir entre Kikyo y Kagome, si alguien tenía a Kagome. Iba hacer lo posible para recuperar su amor. Tal vez, la sacerdotisa era su primer amor, todavía sentía algo por ella también, pero ya está comprometido con otra persona, así que debería cumplirlo.
La joven estaba por gritar "Abajo" aunque la bestia le tapo su boca; sus ojos temblaban del susto, ahora tenía miedo a su ex pareja, por esa mirada perdida que tenia, su sonrisa maliciosa ponía peor las cosas.
—¡Kagome! —grito el demonio saliendo de un salto los arbustos, golpeándole un puñetazo en la mejilla de aquella bestia.
El hanyou cayó al suelo, se frotaba su mejilla izquierda que se encontraba rojiza por el golpe, — ¡Miserable! Ella es mi mujer—levanto la voz este.
— ¡Ella es mía… Es mi futura esposa y no la tuya! —le contra decía el youkai enfadado.
Continuara…
Perdón por la tardanza. D: Por una semana no tuve internet… Y no podía subir mi fic. La verdad, muchas gracias por sus comentarios, falta poco para el capítulo final :3 .
Espero que este capítulo les guste jejej
Sayonara hasta el próximo capitulo :3
Atte J.H
