—"¡Kagome!"—

—"¡Miserable! Ella es mi mujer"—

— "¡Ella es mía… Es mi futura esposa y no la tuya!"—

¿A quién eliges? ¿Kikyo o Kagome?

Sesshomaru, con pasos firmes se acercaba hacia Inuyasha, lo tomo de su kimono y lo lanzo contra un árbol para abrirle paso hacia Kagome, quien también estaba ahí parada, temblando del miedo por a ver volteado hacia atrás. Este al estar parado frente a ella, la tomo del brazo para atraerla contra su pecho terminando en un cálido y reconfortante abrazo, que la tranquilizo, ella sentía los latidos de su corazón, su respiración algo agitada, —Aquí estoy yo—le había susurrado, al cerrar sus ojos.

—Lo sé, siempre estuviste ahí, Sesshomaru—insinuaba con voz suave y tierna.

Inuyasha se llevo sus manos a la cabeza, sintiendo ese terrible dolor, apretaba sus dientes y se quejaba a los gritos, al levantar su vista ante aquella pareja, la rabia que sentía: la bronca e Ira mesclados, desenvaino su espada, mostrando a Colmillo de Acero. —Aléjate de ella, ¡maldito infeliz! —lo amenazaba, no le importaba a quien se estaba enfrentando, solo quería a Kagome de su lado. El youkai tomo de la muñeca a la joven para después, hacerla que se escondiera detrás de él, la miko no sabía ¿qué hacer? Otra vez, estaba pasando lo mismo, no quiere que ninguno de los dos salga lastimado, los quería a ambos pero no le gustaban estos malos encuentros: Inuyasha ya no era el dueño de su corazón, sino que le pertenecía a Sesshomaru y eso no entendía el otro… ¿Tan difícil era que entienda, que ya no lo ama? ¿Tanto la bestia quedo obsesionada con ella? ¿Acaso, Kikyo no era "supuestamente" su obsesión? La joven negó con la cabeza y volvió en sí, vio como lentamente el demonio le soltaba su muñeca y se acercaba para pelear contra su hermano.

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Al otro lado del bosque, Kikyo venia caminando con sus pasos firmes llevando consigo, un arco y sus flechas, las cosas no están saliendo como ella se lo esperaba, ahora tenía otra enemiga mas, a la anciana Yamiko…Que era exactamente esa sensación extraña, que también la hacía temblar de escalofríos ¿Temor o Miedo? ¿Nervios? ¿Inseguridad? Todas aquellas sensaciones, se mesclaban e formaban esos escalofríos que causaban un temblor en su cuerpo, temía a la propia anciana… Era tan irónico para ella, ya que Yamiko la puede mandar directamente al Inframundo después de todo.

—Maldición — murmuro entre dientes, a veces ni ella entendía ¿Por qué la revivieron? "supuestamente" era para matar a Kagome, pero todo eso debería dejarlo atrás, por las cosas que hizo… ¿Qué quería exactamente Yamiko? Una respuesta simple pero tonta para esta sacerdotisa, la perla de Shikon, cuya también estaba destruida. Desde entonces, esa anciana se encargo de crear una nueva perla, pero no tenia esos requisitos que la antigua perla poseía, ¿Una nueva perla entonces? Probablemente era obvio, seguramente por eso, fue que la revivió…

—Anciana estúpida—dijo en tono irónica.

¡Inuyasha, Sesshomaru dejen de pelear! —escucho ella que la alarmo, había reconocido aquella voz femenina, apretaba con fuerza la fina madera de su arco que evito romperla, se mordía su labio inferior, haciendo que un hilo de sangre manchara la parte del mentón. —Kagome…—dijo con voz irritante, se apresuro en caminar para llegar a lo más profundo del bosque, que terminaba en la cascada… Salió de los arbustos y observo como la bestia sufría los golpes de su medio hermano, aunque el demonio tenía algunos raspones en su rostro y su ropa algo rasgada y manchada con sangre.

Inuyasha, no dejaba de hacer el viento cortante dañando la gran mayoría del lugar, mientras que, Sesshomaru trataba de esquivar como podía, si él estaba enamorado de una humana podría ser su oportunidad para quitarle la espada a este. Su contrincante hace un movimiento falso y es golpeado con un rodillazo en el estomago; escupía sangre y luego fue golpeado en su rostro otra vez, dejándole un moretón, su espada cayó al suelo haciendo ese sonido metálico, el demonio aprovecho ese momento y lo toma con sus propias manos, sonrió satisfactorio esta vez, Colmillo de Acero no lo rechazo, en absoluto, lo acepto como si nada estaba a punto de matarlo cuando…

— ¡Sesshomaru basta! —grito la joven con los ojos llorosos.

—Kagome…

En ese instante, una flecha que salió de la nada choco contra la espada, haciendo que volviera a la normalidad.

— ¿Qué? —reacciono el demonio anonadado.

—Fui yo —decía la sacerdotisa al acercarse a la bestia.

K-Kikyo—murmuraba débilmente el hanyou.

— ¡No permitiré que lo lastimes!—musito ella molesta y le ayudaba a su novio.

— ¡Aléjate de mi…!—levanto la voz este.

—Inuyasha…

Desde a lo lejos, la anciana Yamiko venia caminando lentamente, sentía cuatro presencias que se aproximaba en su camino, —Vaya-vaya, empezaron la fiesta sin mi— decía al llegar al lugar. Todos voltearon hacia ella, quedando completamente sorprendidos.

— ¿Tu? —dijeron al mismo tiempo las dos muchachas.

—Vengo a terminar mi trabajo. —insinuaba Yamiko con una sonrisa.

— ¿Qué es lo que buscas anciana? —pregunto Kagome extrañada.

— ¿Anciana? Llámame Yamiko…Solo quería la perla de Shikon, una nueva que sean de ustedes dos juntas—contestaba cortes

— ¡No…!—se negaron ambas al mismo tiempo.

—Bueno entonces, no tengo otro remedio.

De pronto, la piel de aquella mujer se ponía verdoso y escamoso, sus ojos rojizos se agrandaron mas, mostrando otra identidad bestial, de aquella anciana; Una serpiente gigante que tenía dos brazos escamosos, que capturo así de simple y rápidamente, a ambas mujeres, — ¡Inuyasha sálvame! —gritaba asustada Kikyo.

El hanyou se levanto con dificultad, al verlas a ambas atrapadas ante las garras de esa bruja, miro por un momento al demonio quien estaba decidido a quien iba a salvar.

—Sesshomaru…Yo ya se tu respuesta, quiero saber la de Inuyasha…Una de las dos tendrá que morir—dijo la bruja al apretar un poco mas con fuerza los frágiles cuerpos de sus dos víctimas. — ¿A quién eliges? Inuyasha—

El youkai apretó fuerte su puño, le dirigió la mira ante su medio hermano que todavía no se decidía, aun tenía en sus manos a Colmillo de Acero, en cualquier momento el va dar el primer golpe…

— ¡Idiota!, ¡decídete de una buenas vez! —le grito molesto

—Necesito a Colmillo de Acero para hacer mi elección —decía el hanyou mientras mantenía su mirada horizontal.

—Como aun no se deciden…Van a morir ustedes dos—dijo Yamiko al lanzar fuego por la boca, cuando atacaba de esa forma, cada vez apretaba aun mas los frágiles cuerpos de las dos mujeres. Para ella, sus gemidos de dolor y sus gritos de desesperación eran música para sus oídos, le gustaba jugar de esta forma, a ver ¿Quién va ser el héroe ahora? Inuyasha o Sesshomaru… ¿Quién será el cadáver? Kikyo o Kagome…

Sesshomaru desenvainaba su espada Bakusaiga, mientras que a Colmillo de Acero se lo devuelve a la bestia, quien sonrío satisfactorio. — Algún día continuaremos nuestra pelea—musito este al mirarlo de reojo. El demonio sonrío de lado, fue raro pero ahora le importo lo que dijo su medio hermano, en otro momento tendrán su tiempo de continuar peleando o más bien, entrenando.

— ¡Elijo a Kikyo! —grito la bestia cortándole el brazo izquierdo a la bruja con un solo movimiento de su espada, la agarro entre sus brazos y luego volteo observando a la bruja.

—Kagome, ¿no tienes algo que decir?…Antes de ser asesinada—insinuaba ella a punto de terminar de una vez por todas, matar a Kagome.

—I-Inuyasha…Antes me quería casar contigo, pero sucedió algo que me ha dejado de cambiar de opinión y por eso, ya no te amo, no quiero que pelees mas contra Sesshomaru—suspiro intranquila e nerviosa y continuo con hablando —Me voy a casar con Sesshomaru—

Se quedaron observándola, la bestia estaba sorprendido pero luego una sonrisa se le dibujo en su rostro, —No importa Kagome, yo tengo la culpa de no comprender tus sentimientos, de a verme obsesionado con nuestra boda…Lo siento, también por intentar matarte—le dijo al verla con sus ojos lagrimosos.

—Gracias, Inuyasha por entenderme.

— ¡Kagome! —grito Sesshomaru al cortarle el otro brazo con su espada Bakusaiga.

— ¡NO! Mis brazos —gimió de dolor.

Antes de que la miko cayera al suelo, el youkai la toma entre sus brazos, — ¿Estás bien? —pregunto cortante este, cuando apenas sus pies toco el suelo, ella reacciono y lo abrazo con fuerza, —Si, estoy bien gracias a ti, Sesshomaru— respondía al rodear su cuello con sus brazos. —Te quiero. —musito sonrojada.

—Ah! que ternura—decia Yamiko en tono irónica. —Esto aun no ha terminado.

—Para mi si—decía la sacerdotisa al apuntarle con su arco y flecha. La joven agarra también su arco y mantenía su puntería hacia ella. Ambas, lanzaron las flechas al mismo tiempo, creando así un aura de un color violeta; las flechas se juntaron formando una sola, que le incrustó justo en el corazón de aquella serpiente…

¿Qué? Esto no me puede estar pasando—se decía la bruja en sus pensamientos, poco a poco el cuerpo se encogía quedando en una simple niñita de unos ojos rojizos, todavía se podía sentir ese aura maligna, una lagrima roso por su mejilla.

— ¿Era una niña? —frunció el ceño Inuyasha.

—Sesshomaru… ¿quieres revivirla?

Por un lado, la muchacha sentía pena por ella, ver una niña llorando y manteniendo la flecha incrustada a su corazón, podía darle una segunda oportunidad; el youkai camino hacia la niña guardando a Bakusaiga para sacar a Tenseiga.

— ¡Espera! No quiero…que me curren—decía la pequeña, con una sonrisa.

—Pero…Solo te queremos ayudar—insinuaba Kagome desanimada.

—Igual no quiero, pero gracias de todas formas…Liberaron mi alma—al decir esto, el cuerpo de la pequeña comenzó a desvanecerse como polvo; se podía escuchar su risa alegre y juguetona como un eco, después dijo y todos lo habían escuchado. —"Solo quería su perdón"

—Bueno, todo término—decía el hanyou llevándose su mano a la nuca.

— ¿Kagome podemos hablar de algo? —le pregunto la sacerdotisa con voz ronca.

—Claro.

Ellas se distanciaron un poco de sus parejas, para charlar de todo lo ocurrido, Kikyo quería arreglar las cosas con la miko, después de todo, la sacerdotisa tuvo la culpa por sus celos, la Ira y el deseo de estar con el hanyou.

—Kagome… ¿Puedes perdonarme? Sé que mi obsesión con Inuyasha, es mucho pero-pero yo lo amo y no voy a dejar de hacerlo, él fue el primero que me hizo sentir así —le decía ella inclinando su mirada, la pelinegra tenía esa sensación de que nunca iba ser perdonada y mas por aquella joven, a la que odio por arrebatarle a su amado…

La miko suspira nerviosa y la mira incrédula, —Kikyo, la verdad después de todo lo que ha ocurrido, Inuyasha quiere estar contigo y no conmigo. Además me enamore, de Sesshomaru, no importa te perdono—le dijo al sonreír de lado.

—Gracias Kagome, también perdón por intentar matarte antes…—en ese momento, ella le entrega la otra mitad de la perla. —Se que te quedaste por Inuyasha, pero ahora podrás viajar más seguido a la otra época…—

—Kikyo, deja todo eso en el pasado y gracias por la perla.

Después de esa pequeña charla, ellas volvieron con sus respectivos novios, Inuyasha cargo en su espalda a la sacerdotisa, Sesshomaru hizo lo mismo con Kagome, al mismo tiempo ambos salieron corriendo del lugar pero tomaron caminos separados, la bestia volvió a la aldea, en cambio el demonio se fue por sus tierras, donde se encontraba su madre Irasue.

—Y ¿Qué hay de Rin y Jaken? ¿Vas a ir a buscarlos después? —pregunto incrédula la joven.

—Primero quiero que conozcas a alguien—contesto el sonriendo de lado.

— ¿A quien?

—Ya lo veras…

Parecía un castillo el lugar pero tenía el toque, como si fuera un templo, la muchacha quedo impresionada por lo que estaba viendo, una mujer que aparentaba de unos 27 años aproximadamente, había salido del lugar con la vista hacia el cielo, cosa que también los había visto a ambos. Cuando Sesshomaru toco el suelo, ella había bajado de su espalda: estaba nerviosa, porque aquella mujer se parecía un poco a su novio. —Sesshomaru ¿Quién es ella? —le pregunto percatada, agarrándole de su kimono y se escondía atrás de este.

—Es mi madre. — contesto mientras le hacia una reverencia a ella.

—Sesshomaru, volviste ¿Quién es ella? —indago frunciendo el ceño.

Esa mujer es-es la madre de Sesshomaru —se decía en sus pensamientos, estaba sorprendida estaba viendo a su futura suegra.

— ¿Es Rin? ¿Tan rápido creció? —dijo en tono burlona.

Parece que Rin, ya estuvo por este lugar…—volvió a pensar Kagome.

—No, Rin está en la aldea. Ella es Kagome—respondió en tono cortante.

—Otra humana ¿no? Eres igual a tu padre.

—No me importa, nos quedaremos por un día…—musito Sesshomaru al tomar a Kagome de la muñeca y llevarla adentro de su "hogar".

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Durante la cena, Irasue no sacaba los ojos ante la humana, quien también se sentía incomoda, no sabía cómo empezar una conversación con ella, la demonesa suspiro tranquila y al mirar a su hijo feliz, aunque demostraba todo lo contrario:

—Kagome ¿no?

—S-Sí, señorita Irasue. —decía nerviosa

— ¿Hace cuanto que se conocen? —indago al terminar de comer.

—H-Hace dos años, creo—contesto nerviosa. —Pero al principio nunca nos llevamos bien.

— ¿Por qué lo dices?

—Ella salía con Inuyasha, hasta que las cosas cambiaron un poco—hablo entrando en la conversación.

—Entonces… ¿significa que se la robaste a tu medio hermano? —pregunto al fruncir el ceño.

—Así es madre, más bien ambos nos enamoramos—le contesto al sonreír de lado. —Bueno a ella la convirtieron en una youkai— insinuó, Irasue se quedo sorprendida ¿una humana convertida en youkai? Eso no se lo esperaba, negó con la cabeza porque no podría imaginar esto, que para ella sonaba absurdo.

— ¿Es verdad esto? —volvió a preguntar sin poder creerlo.

—Así es, una bruja me convirtió con tan solo tirarme un hechizo, pero volví a la normalidad—contesto Kagome al encogerse de hombros.

—Te diste cuenta lo bello que es ser uno, ¿no es así? —sonrió de lado la madre de Sesshomaru.

—Sí, pues tome una decisión respecto a esto…—musito ella confiada.

— ¿Qué?

—Ser como ustedes otra vez y no me arrepiento de esta decisión que tome—al decir esto, el demonio apoyo su mano en el hombro de ella, como diciendo "yo estaré contigo", la miko se acomodo su largo cabello y mostrando su cuello que tenía una mordida, Irasue sonrió de lado, porque algo le decía que ella le iba ser feliz a su querido hijo, —Para ser una humana, sabe muchas cosas para tomar una decisión como esta y todo por mi hijo…—pensó al mirarla.

—Sabes ¿Qué? Me convenciste mujer, te aceptare su boda, la verdad me caes bien…—suspiro y continuo hablando—Apenas fuiste marcada pero falta otra mordida en la que ahí te convertirás completamente en una youkai —

—Gracias madre…—dijo el demonio cuando una sonrisa se le dibujaba en su rostro.

—Gracias, señorita…

—Por favor, decime suegra.

—Bueno, está bien suegra—decía la miko con una sonrisa nerviosa.

Después de la cena, el youkai se la llevo entre sus brazos para llevarla a uno de las habitaciones; cuando apenas la acostó en la cama, ella se sonrojaba al mirarlo a los ojos: esos ojos amarillentos, por la cual también fue una de las tantas cosas que le gustaba de él, este inclinaba poco a poco la cabeza llegando a su cuello, en la zona de la mordida…

—Llego el momento…—le susurro este al abrir su boca un poco mas grande.

Otra vez, sintió ese pinchazo pero esta vez le dolía un poco, anteriormente fue una mordida suave a diferencia de esta, aun mantenía sus colmillos en su cuello…Pasaron unos minutos y por ultimo al sentir la lengua húmeda pasar sobre las pequeñas marcas, ni si quiera gimió de dolor: había aguantado y respiraba profundo hasta que terminara esto.

—Listo.

Ella podía sentir un gran cambio, el demonio al verla; noto que su cabello negro creció un poco más, uno de los mechones negros se volvió blanco y los ojos cafés se entornaron amarillentos, volvió…Ella volvió a ser una youkai.

—Volvió mi bella youkai—decía él en tono burlón.

—Sí, regrese…Kumiko o Kagome llámame como tú quieras—insinuó al hacer una risita, le robo un beso a Sesshomaru, luego él se acostó a su lado. —Mañana después de la boda, tendré que volver a mi otra época, para solucionar algo… ¿Me vas a esperar? —

—Claro que sí. —dijo el demonio al robarle un beso. Ambos se miraron mutuamente, Kagome le acariciaba su rostro, todo termino bien para ellos, Inuyasha acepto su error y se quedo con Kikyo, también la sacerdotisa se disculpo y se calmo…Cerraron los ojos, quedándose completamente dormidos…

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Al día siguiente, la joven quien se había preparado con un kimono violeta y con detalles rojos, salió a tomar aire fresco ya que sentía nauseas, no entendía porque. Irasue al verla ahí parada afuera estando rodeada de flores, le entrego un collar:

— ¿Qué es esto? —indago extrañada.

—Es un obsequio que quiero darte, es un Meidou Zangetsuha… Que yo misma lo cree para ti, podrás utilizarlo para abrir las puertas del inframundo y traer las almas de tus seres queridos…—le contesto al mirarla. —Yo también tengo uno, pero digamos que la diferencia de ambos son los colores nada más…—

—Gracias…Suegra.

—D-De nada.

Sesshomaru al verla hablar con su madre, fue corriendo hacia ella para después llevársela en su hombro, para él fue divertido; por un momento Kagome se había asustado, como ya se estaba yendo, no le quedo otra que gritar el "adiós" ante su suegra.

—Que hijo tan bruto…—dijo en tono burlón.

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Cuando llegaron a la aldea Sengoku, todo estaba bien decorado con flores blancas y algunas rojas, Rin e Jaken se quedaron perplejos al ver a Kagome de esa manera, aunque la niña estaba feliz de que la señorita estaba saliendo con su amo. Sango la recibió con los brazos abiertos a la muchacha al igual que Kaede y Shippo, el monje trato de tranquilizar las cosas ya que se encontraban en la boda de Inuyasha y Kikyo.

Todos los aldeanos quedaron callados, porque vieron a la novia entrar con un kimono un poco largo y de color blanco, llevando unas flores rojas, la bestia estaba nerviosa, su kimono era el mismo (de color rojo) y el monje se hizo pasar por cura, para casarlos.

—Kaede, Sango y Rin, me iré por unos días a mi época para decirle algo a mi mamá—murmuraba ella desviando la mirada.

—Pero te perderás la fiesta—insinuó Sango en tono desanimada.

—…Me iré en la noche.

—Está bien, Kagome—dijo Kaede tranquila.

—"Inuyasha ¿aceptas por esposa a Kikyo?"

—"¡Sí!" —dijo el hanyou riendo y al mirar a su novia.

—"Kikyo ¿aceptas por esposo a Inuyasha?"

—"¡Claro que sí!"

—"Por la unión de ambos, yo los declaro marido y mujer o mejor digo, yo los declaro Bestia y mujer"—dijo el monje en tono burlón, cosa que todos se rieron menos Inuyasha.

Al caer la noche, en la fiesta había muchas velas y flores, todo era tan alegre: lástima que Kagome se despidió de todos y felicito a la feliz pareja, quienes también se estaban preparando para irse de viaje en otro lugar, como luna de miel, Rin lloraba al igual que Shippo; la miko le acariciaba la cabeza a ellos dos para consolarlos, —No se preocupen volveré—dijo ella al sonreírle.

— ¿Lo prometes…?—indago la niña mostrándole el meñique.

—Lo prometo por el meñique. — respondió besándole en la frente a ella y al zorrito.

— ¡Te queremos Kagome! —dijeron ellos dos al mismo tiempo.

Una vez que se despidió de todos, ella se fue junto con Sesshomaru al pozo; el también estaba algo triste, pero su rostro no parecía mostrarlo, cuando llegaron este la abrazo con fuerza y la beso en los labios muy apasionado, no quería que ella se vaya…Pero sabía que tenía que hacer algunos asuntos con su familia, obviamente se trataba de su boda con él. Porque era injusto que ellos no pudieran ver la boda de su hija…

—Hasta luego, Sesshomaru...Mi amorcito—le dijo desanimada.

—Hasta luego…Kagome…Mi bella youkai...Mi amor—le decía al besarle su mano, como todo un caballero. —Nos veremos pronto…

Ella asintió con la cabeza y entra al lugar, en su mano izquierda tenia la perla que había creado Yamiko, no estaba partida a la mitad, esta vez se unieron formando una sola…Ahora podrá ir y venir a esta época sin ningún problema.

Continuara…


._. perdón que tarde en actualizar, tuve semana de exámenes y asuntos familiares D: …También mi inspiración no volvía. ¬¬ se fue de vacaciones eso es lo que más odio de mi inspiración. Bueno les agradezco muchísimo por sus comentarios, gracias a todas las autoras que siguen mi fic :3 y que dejan sus lindos comentarios que me animan mucho para continuar … n_n se los agradezco mucho… ._. el próximo capitulo será el final de este fic… Obviamente voy a seguir escribiendo sobre esta pareja :3 …o.O bueno ya tengo algunas ideas jejej :D…

Espero que este capítulo les guste, lo hice un poco largo lo sé-lo sé ._.

¡Sayonara!

Atte. J.H

PD: Nos vemos en el próximo capitulo :D jeje