—"Hasta luego, Sesshomaru"—
—"Hasta luego…Kagome…Mi bella youkai"—
—"Nos veremos pronto…"
El Casamiento y los mellizos.
Kagome regreso a su época, abrió su mano y tenía la perla de la bruja Yamiko, quien ya falleció. Ahora las cosas cambiaron, más bien, se solucionaron… Inuyasha al fin pudo aceptar que ella podría estar con Sesshomaru, en cambio, Kikyo dejo a un lado su odio y su "venganza" hacia Kagome para poder estar con Inuyasha…Bueno por lo menos, ya no intenta matarla como antes.
Estaba parada al frente de la puerta, las yemas de sus dedos se apoyaban sobre el picaporte, suspira nerviosa y abre la puerta, dibujando una pequeña sonrisa. — ¡Mama, Souta, abuelo! —gritaba ella con emoción.
— ¡Kagome has vuelto…!—dijo emocionado su abuelo, al abrazarla.
—Hermana…
—Kagome, hija.
Souta y su madre fueron a abrazarla, aunque se sorprendieron un poco al verla, es decir, no como una humana, pero de todas formas se podía ver claramente que era ella, no importa la decisión que había tomado, de todas formas su madre y su abuelo estaban felices porque iba a estar con alguien que la amaba…
—Y Sesshomaru ¿Dónde está? —indago la madre extrañada.
—Pues él se quedo en la otra época…—respondió desviando la mirada.
— ¿No habrá casamiento? —pregunto su abuelo en tono serio.
—Sí, lo habrá…Pero yo les queria decir una buena noticia, para eso vine—contesto Kagome contradiciendo al anciano. La joven youkai abrió su puño y les muestra una pequeña perla de un color violeta claro, anteriormente por la energía maligna que había dentro parecía casi de color negro.
— ¿Qué es eso? —pregunto Souta sin entender nada.
—Es una perla, gracias a ella pude volver a esta época. —contesto la joven. —Con esta perla podrán venir conmigo a mi boda—continuaba aclarando con voz emocionada.
La madre de Kagome, no sabía cómo reaccionar, estaba tan feliz de que podrá ver a su hija con el vestido blanco que ella usaba, también que se va a casar con otra persona especial, que había entrado a la vida de su hijita.
—Kagome, hija no sabes cuánto me alegra eso. —dijo su madre llorando de la emoción.
En ese momento, la pelinegra su vista se nublaba, se sentía mareada: como una mitad de su cuerpo se estaba a punto de derrumbar. Se desmaya, cayendo directamente sin terminar de conversar con su familia, la perla se le cae de sus manos quedando a unos centímetros de su cuerpo. Todos se alertaron y el abuelo principalmente se fue a agarrar el teléfono, llamando e pidiendo ayuda a un doctor, el niño ayudaba a su madre en levantar el cuerpo inconsciente de la joven.
—Hermana…—murmuró el niño preocupado.
—El doctor ya viene en camino —insinuó el anciano.
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Al otro lado del pozo, los pájaros cantaban esa dulce melodía, las flores rodeando todo el ambiente, como si estarán decorando el bosque con diferentes colores. La brisa suave y cálida de la primavera, era tan hermoso porque a todos los aldeanos le alegraban el día y paseaban por el lugar con su parejas y/o esposas, menos él, un demonio que se encontraba sentado en el suelo, en el pasto verde, esperando que ella volviera, que ella esté pasando este día tan hermoso a su lado… Apenas se fue ayer y ya quería que regresara…Ahora Sesshomaru podía comprender a su medio hermano, cuando estaba enamorado de la sacerdotisa, nunca se había olvidado de esa persona especial: quien fue la primera en llegar a su corazón. Lo mismo le ocurría al demonio, estaba preocupado- ¿volverá?- Se pregunto dudando.
—Kagome…—murmuro al estar de brazos cruzados.
— ¡Amo Sesshomaru! —gritaba la pequeña al acercarse corriendo.
— ¿Qué ocurre?, Rin—pregunto extrañado.
—N-Nada, solo vengo a verlo, señor—respondía la niña sonriendo alegremente— ¿Pasa algo?
—Nada, solo estoy esperando.
—Amo Sesshomaru, no se preocupe por la señorita Kagome, ella va a regresar.
— ¿Por qué estas tan segura?
—E-Ella lo ama mucho, se la notaba a kilómetros. Cuando ella todavía estaba con Inuyasha—contesto con voz alegre y cerraba sus ojos, con la esperanza de que la joven, a quien también trataba como su madre, iba a regresar, estaba muy segura. El youkai la miro de reojo y una pequeña sonrisa se le dibujo en sus labios, apoyo la palma de su mano arriba de la cabeza de Rin, acariciándola hasta despeinarla.
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El doctor estaba adentro del cuarto de Kagome, revisándola después de que la joven se cayó así como si nada en el suelo, saco de su maletín; una jeringa para extraerle algo de sangre, últimamente cuando el médico la vio, estaba pálida y sus mejillas rojizas ardían, el termómetro marcaba 38° de temperatura.
—Señora Higurashi, entre—le pidió el doctor.
— ¿Qué tiene mi hija? —le preguntaba con voz preocupada.
—Ella está con fiebre…—contesto serio, —Voy a hacer un análisis de sangre, para averiguar el motivo del desmayo.
—Gracias doctor.
—De nada, pero ya sabe, le dejo esta pastilla para que le baje la temperatura. —sugirió antes de retirarse de la casa.
La joven de cabellos negros, apenas podría abrir sus ojos, al ver a su madre y a su hermano, dudaba en pedirle un favor, pero no le quedaba otra opción que decírselo de todas formas. —Souta—le llamo con su voz débil.
—Sí, Hermana—le decía al acercarse en la cama.
—Quiero que vayas al templo y entra al pozo por favor—le suplicaba la joven youkai con su débil voz y entregándole en sus manos la perla.
—Lo hare, hermana.
—Dile a Sesshomaru que venga.
El niño se fue corriendo hacia el templo, llevando en un puño la perla, por un momento sintió un escalofrió al quedar tan cerca del pozo, —Todavía recuerdo cuando tuve que hacer algo parecido, pero esta vez…Fui a buscar a Inuyasha. —se dijo en sus pensamientos, apretó con fuerza aquel objeto y retrocedió un poco para tomar distancia e corrió dirigiéndose al sitio y con un salto pudo entrar. —Tengo que llegar a tiempo…—
El youkai se distancio un poco, porque había olfateado un aroma diferente al de su amada, sabía que no era ella, pero si era un humano de eso no había duda. Un pequeño salía del pozo, al verlo a Sesshomaru sintió un escalofrió recorrer por su columna, esa mirada fría que tenia le asustaba un poco y no entendía los motivos por la cual su hermana se había enamorado de este.
—Tú eres el hermano de Kagome, ¿no es así? —hablo en tono frio.
—S-Si, me llamo Souta, por cierto.
— ¿Sucedió algo?
—Sí, m-mi hermana e-está e-enferma y-y q-quiere q-que v-vayas—le decía con nervios. Rin se había escondido detrás de su amo, tenía un poco de miedo al ver a otro niño con una vestimenta extraña. Souta la miro, y como reacción de ella fue una sonrisa y sus mejillas ruborizadas.
—Me llamo Souta y ¿tu? —le saludaba extendiendo su mano.
—M-Me llamo Rin—se acerco y le saludo de igual manera.
—Creo que es hora de irnos…—insinuó el demonio. Del otro lado del bosque, Jaken se acercaba corriendo y llamándolo por su nombre, era de suponer que él iba a buscar a su amo.
— ¡Amo bonito! ¿A dónde se va? —indago confundido.
—…Ustedes dos vendrán—contesto firme. Este le agarro de la mano a Rin, al igual que Souta y Jaken, la perla lo tenía el pequeño, así que no había problema en ello para ir a la otra época, un raro resplandor comenzó a salir en el pozo: una pequeña luz que iluminaba. La perla también estaba brillando, eso significaba que ya era el momento para irse.
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La muchacha tomaba un poco de agua, tenía un trapo húmedo en su frente, su madre le había dado unas pastillas para que las digiera con el agua, aun sentía nauseas y tenía un apetito por la cual, se le antojaba cualquier clase de comida, en especial: Sushi, helado y manzanas, para ella si era un antojo algo raro. En la mesita que estaba a unos pocos centímetros de la cama, tomo el control remoto y prendió la televisión con solo presionar un botón. Kagome al estar enferma, siempre se quedaba mirando la televisión, buscando algo entretenido para ver, que le llame la atención.
—Puff, hoy no hay nada bueno en la tele—suspiro aburrida.
Escucho como la puerta de entrada se abrió de golpe, una silueta que subió rápido por las escaleras dejando a los demás allí en la planta baja de la casa. Kagome se estaba asustando, su madre no se encontraba en la casa y mucho menos su abuelo.
— ¿Quién esta ahí? —pregunto con voz débil pero asustada.
—No se asuste, mi bella youkai—escucho ella, reconociendo aquella voz fría e masculina.
— ¿Sesshomaru?
—Así es. ¿Te sientes bien?
—Un poco mejor, ahora que estas tu—respondía la joven sonriendo de lado. El demonio la tomo de la mano y se puso a un lado de la cama, sentándose y la observaba porque ahora no es una humana…Sino una youkai como él, ella se sentía apenada porque tendrán que suspender la boda por unos días.
—Tengo que levantarme—dijo Kagome al ser ayudada por este. Camino, dirigiéndose al baño; se encerró allí por unos minutos, se podía oír algunos jadeos, la joven después de eso, empezó a vomitar en el inodoro, desde que llego se sentía mareada y esta vez no es por su dolor de cabeza…
Cuando cayó la noche, la muchacha se sorprendió al ver a Rin y a Jaken en su casa, porque ellos no habían venido anteriormente…Aunque ella ya había comido y tomada sus medicamentos que le recomendó el doctor, otra vez, tenía ese antojo raro de sushi y manzanas, como su madre se había olvidado de comprar helado, había manzanas para que comiera…Obviamente, después la familia de Kagome comenzó a sospechar esas cosas, todos los síntomas que tenia.
— ¡Mi hija esta embarazada! —se dijo en sus pensamientos, era tan simple sospechar de eso, pero también sabía que Kagome tenía fiebre.
Los días fueron pasando rápidamente, la joven youkai ya estaba mejor, bueno dudaba de aquellos síntomas que tenía, no le creía a su madre cuando le decía que "estaba embarazada" y los análisis que le había sacado el doctor anteriormente, recién se iba a enterar este día.
Al ser acompañada por su madre y su futuro esposo, Kagome Higurashi, se encontraba dentro del consultorio del doctor Yamashiro, estaba nerviosa, todavía no le creía nada lo que decía su madre estando emocionada.
—Bueno, señorita Higurashi, aquí están los resultados…Y son buenas noticias—le decía el médico revisando los papeles.
—Dígame.
—Usted está embarazada.
Sesshomaru quedo anonadado al enterarse de esta gran noticia para ambos, bueno por parte de la madre de la joven, también saltaba de la alegría, Kagome no sabía que decir, pero su alegría era inmensa y mas por enterarse de que va ser madre, y el bebe que espera son de aquel hombre…Mas bien, de aquel demonio que conquisto su corazón.
—Tendrá que cuidarse. — insinúa el doctor.
—Sí y lo va ser—hablo el youkai sonriendo de lado.
La joven youkai comenzó a pensar que desde ahora, su vida iba a cambiar…Por ahora, su casamiento tendrá que esperar, ¿Por qué? Porque no quería arriesgarse para entrar al pozo, ya que tiene ese temor de perder a su bebe. Hasta que no tenga a su hijo o hija, no habrá casamiento…
Al llegar a su casa, Jaken al enterarse de esta noticia por parte de su amo, se quedo con la boca abierta, pero Rin reacciono todo lo contrario, es más, se emociono y felicito a Kagome por eso, porque la pequeña iba a tener unos hermanitos con quien jugar…
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~1 y 2 mes del embarazo~
Aun no se le notaba la panza a la joven, pero si tenía un tremendo apetito o más bien, un ataque de antojos, por las cuales algunos eran raros y otros no, como por ejemplo Sushi y tortas de chocolate, Ramen y helado. Sesshomaru estaba atento a las peticiones de su querida novia y futura esposa…Pero él no ha podido avisar a nadie sobre la boda.
Rin y Souta se preguntaban si era niño o niña, aunque todavía no podían saber el sexo de aquel bebe. Jaken todavía no podía creer sobre esto, tampoco se esperaba esta relación entre su amo y aquella humana; la madre y el abuelo de Kagome se quedaban averiguando la ropa para el bebe, y también la ropa que iban a utilizar en la boda.
~3 y 4 mes de embarazo~
Durante estos meses, en la otra época Inuyasha se había enterado de que Kikyo estaba embarazada, pero el problema era que ella había tardado un poco en contárselo, apenas ella lleva unos 2 meses de embarazo… En cambio, Kagome ya se podía notar su pancita un poco redondita, Rin ayudaba a atraerle el desayuno en la cama, la trataba como la madre que nunca tuvo y por eso le se quería encargar de ciertas cosas en la casa y atenderla a su "madre" Kagome.
Sesshomaru debía organizarse con las cosas de la boda esta vez, sonaba raro pero él tenía que hacerlo, su futura esposa quería que usara un traje de esta época, le había gustado esa idea, de utilizar la ropa rara de los humanos.
~5 y 6 mes de embarazo~
La joven youkai fue acompañada por Sesshomaru, otra vez al hospital para saber el sexo del bebe, él quería una cachorrita, aunque ella quería un cachorrito… Esas típicas discusiones sobre el sexo del bebe, que toda madre e padre quería que fuera, parecía divertido para ambos…
Cuando la doctora, le reviso su pansa: que estaba cubierta por un gel, atras vez de una maquina, por la pequeña pantalla, se podían observar dos bebes… Se escuchaban sus débiles latidos del corazón de ambas criaturas.
—Son mellizos—le había dicho la doctora. Al felicitarlos. —Uno de los bebes, era un niño y la otra una niña.
~7 y 8 de embarazo~
Sesshomaru y Kagome pudieron quedarse en acuerdo con los siguientes nombres de aquellos dos bebes…—"Mizuki y Shin"—
También la muchacha tuve algunas falsa alarma de contracciones, solo fue algunas pataditas que habían dado los mellizos, cuando su padre besaba la panza de su esposa.
La madre de Kagome, se encargo de comprar algunas cosas para ambos bebes, ya que se había enterado de los mellizos.
En la otra época, la sacerdotisa casi arriesga su embarazo tratando de salvar a su hermana Kaede, por unos malos espíritus que habían atacado a la aldea como si nada, pero por suerte estuvo Inuyasha para acabar con ellos y también Miroku e Sango para ayudarlos.
~9 mes de embarazo~
El gran día había llegado, el demonio escucho unos pequeños gritos a las 5 a.m que provenían del baño, a la joven se le rompió la fuente, un líquido por la cual era una señal: de que los bebes venían en camino, este se apresuro en llevarla al hospital, obviamente antes de irse les aviso a la familia de ella.
El caminaba de un lado para otro con su rostro preocupado, escuchando desde el otro lado de la puerta, los gritos de la chica, que hacia fuerza para que salgan los bebes o "cachorros". Unos pequeños lloriqueos, por la cual también este se apresuro en entrar al quirófano y verlos ahí.
Dos pequeños cachorritos, con unas pequeñas pulseras que decían sus nombres, "Mizuki y Shin", el se acerco y los agarro a ambos bebes, miro y le beso en su frente. Eran tan adorables que el demonio se sentó a un lado de la cama para besarle a su pareja, quien estaba cansada…
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Paso un mes del nacimiento de los mellizos Taisho, la joven youkai caminaba en el altar, su abuelo la llevaba en el brazo derecho, Rin y Souta le llevaban una parte del vestido blanco que tenia puesto, rodeada de flores blancas, rojas y amarillas, los invitados que eran todos los aldeanos…Su familia estando presente, nada faltaba…¿Faltar? Ella tenía que decir el "Si" ante el supuesto cura, que otra vez era el monje. Esta vez, se fueron a casarse en las tierras del Oeste. Irasue y Kaede estaban presentes, también Inuyasha y Kikyo quien tenía una pancita algo redondita…Ya faltaba poco para que tenga su bebe.
Irasue sostenía al pequeño Shin y la madre de Kagome a Mizuki: una vez que ambos se miraban a los ojos, Miroku continúo con la boda.
—Kagome Higurashi, ¿aceptas por esposo a Sesshomaru Taisho? —
—Sí, acepto.
—Sesshomaru, ¿aceptas por esposa a Kagome Higurashi? Para amarla y respetarla hasta que la muerte los separe…—
—Acepto.
—Por la unión de estas dos parejas felices, yo los declaro marido y mujer…O sino, Lord youkai y Lady youkai. —termino la frase Miroku.
Ellos dos se besaron muy apasionados, tan felices. Mientras que su música de fondo eran los aplausos de las personas presentes.
Agarraron a sus bebes y se quedaron festejando su boda, con un gran festín, ahora eran una familia completa y mas con los pequeños. Souta y Rin ya estaban un poco grandes, algunos pensaban en que la próxima boda seria la de ellos dos…Bueno, más adelante. Los futuros dueños de aquellas tierras, son también de los cachorros.
Una semana más adelante, Kikyo había tenido un hijo, por lo cual, Inuyasha lo llamo "Yuta", y Sesshomaru y Kagome habían viajado a la otra época para pasar un tiempo con la familia de su esposa, solo por unos días nada mas…Luego tendrán que regresar a la otra época para cumplir con sus obligaciones. Y cuidar e proteger sus tierras.
—Aishiteru Sesshomaru—le decía Kagome abrazando fuertemente a su esposo.
Este sonríe de lado y le roba un beso a su esposa, ambos admiraban el atardecer desde el balcón. —Aishiteru, Kagome. — el ahora estaba feliz, con una familia digamos un poco rara, pero estando casado con la persona que mas amaba, al principio se odiaban, pero las cosas fueron cambiando y los problemas del medio fueron desapareciendo poco a poco, para que ambos pudieran estar juntos al fin, el estaba feliz, con su bella youkai…Pero aun tendrá esos rasgos de una simple humana, lo más importante es que la tendrá para la eternidad…Mas bien, ella lo acompañara hasta la eternidad, después de haber aceptado esa decisión tan importante que cambio rápidamente su vida…
Fin
Espero que les haya gustado el capítulo final, perdón por tardar mucho, estuve ocupada organizando algunas cosas sobre el colegio y más que en este año tengo un viaje de egresados ._. … Gracias por sus comentarios que me dieron mucho ánimo para continuar, tambien otra vez les digo gracias por aguantarme xD o esperarme que subiera el capítulo final, agradezco a todas las autoras que han seguido mi fic… o.O pero esto no es un adiós, xD no se pongan tristes…Volvere y con algún otro fic de esta pareja :3… Es un hasta luego, jejejej
Me despido por hoy, xD hasta luego ajajja… Atte. J.H
