Siguiente cap. Cuando dije que actualizaría muy pronto, iba en serio. ¡Dejen reviews, por favor y gracias! :)
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Capitulo 4
-¿Cómo fue la Infancia entre tu y mi opuesto?-preguntó Alfred 2P.-Supongo que con algo de parecido a la nuestra...
Arthur bajó la mirada pensativo y le observó.
-Resulta que el idiota del Frog y yo-...
-¿Frog?-preguntó Alfred- Te refieres a Francis,¿no?
Arthur asintió.
-Of course...¿Por qué? ¿Cómo lo supiste?
Alfred rió sarcástico.
-Tu opuesto lo llama "froggy".
Inglaterra tuvo que aguantarse la risa.
-Ya veo...-se preparó para continuar-...En fin, el Frog y yo nos enteramos de que, al parecer, existía un "Nuevo Mundo", para nosotros un "Nuevo Hermano Menor". Los dos nos dirigimos hasta allí, con intención de que el niño eligiera un hermano...
Alfred 2P le observaba con atención, escuchando la historia.
-...Francis estuvo a punto de ganar. Mi relación con mis hermanos no era demasiado buena...Así que no tenía demasiada experiencia sobre aquellas cosas, además de que mi comida era pésima, mientras que la de el Frog era...¡solo un poco mejor que la mía!...
El americano río bajo.
-Seguro...-comentó y Arthur bufó mientras continuaba.
-But, al parecer, le di lástima a tu opuesto y por eso, al final, me eligió a mi...Estuve cuidándole y...pasamos buenos ratos juntos. El problema es que tenía que pasar mucho tiempo fuera de casa, dejando a Alfred solo...Y un día, simplemente, cuando fui a visitarle...¡Había crecido de golpe! Y sin decir palabra, me pidió su Independencia de mi...
Los ojos de Inglaterra se volvieron tristes y nostálgicos, y Alfred 2P lo notó, sintiendo algo de lástima.
-...S-Sé que nunca fui un h-hermano ejemplar para mi familia, but...n-no pensé que fuera a ocurrirme lo mismo otra vez...D-Decidí luchar, l-luchar para que no se marchara...b-but, me dí cuenta...-respira profundamente y continua-...de que America nunca hubiera sido realmente feliz a mi lado si le obligaba...así que...le dejé marchar...
Se formó un momento de silencio en los que ninguno quiso decir nada.
-...s-supongo...que no fuí un hermano mayor ejemplar-...
-No digas eso, estúpido.-le interrumpió Alfred. Arthur le miró con sorpresa.- La culpa es de ambos. De mi opuesto por haberlo echo repentinamente y sin darse cuenta de lo que tenía en frente. Por ultimo, tuyo por no afrontar la realidad.
Inglaterra lo miró sin comprender.
-¿La realidad...?
-¡Tsk! Todo País que se precie se independiza alguna vez. Sería una vergüenza que no lo hiciera...Debías saber de antemano que America se independizaría, aunque claro. Tú lo que no esperabas era que lo hiciera tan de repente...
Arthur, bajó su rostro asintiendo levemente, mientras Alfred 2P suspiraba.
-En mi caso...la culpa solo fue mía.-comentó.
Inglaterra le observó confuso.
-¿T-Tuya...?
Alfred 2P asintió mirando hacia otro lado, mientras recordaba tiempos lejanos.
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Arthur 2P ya sabía que algún día me independizaría. Él ya estaba mentalizado...
La culpa fue mía, de hacerlo en el momento, la forma y el día incorrecto.
Cuando le conocí por primera vez siendo un niño, él aun no estaba loco. Es cierto que era un tipo bastante rarito, pero...aun estaba lo suficientemente cuerdo.
Al igual que te ocurrió a ti, él y Francia 2P se enteraron de que tendrían la oportunidad de tener un hermano menor. El que más se ilusionó fue Arthur. Su Infancia tampoco fue la mejor que digamos...
El era el mayor de sus hermanos, sin embargo, su abuela Britannia le repudiaba del resto y lo trataba peor aun. A pesar de aquello, Arthur trataba de ser alegre y se mentía a sí mismo, diciéndose que algún día ellos le comprenderían.
Así fue, que hacía todos los trabajos difíciles como buen hermano mayor, pero nunca conseguía contentarlos. Sus hermanos menores le insultaban y se metían con él. Se burlaban de su aspecto, de su extrema alegría, de sus "cupcakes"...de todo, pero un día, simplemente, se marchó...
-¿M-Marcharse...?-preguntó Arthur con sorpresa.
Alfred 2P asintió.
Decidió vivir por su cuenta y solo. Nadie se burlaba de su forma de ser, ni de su gastronomía, podía ser el mismo sin importarle a nadie.
Ambos compartís algo de parecido respecto a todo esto. Yo solo era un crío que siempre estaba de mal humor y sin un lugar al que pertenecer apropiadamente. Cuando Francis y Arthur me conocieron, Francis solo me prometía cosas. Cosas que a primera vista supe que nunca podría cumplir. Su aspecto parecía la de un vagabundo y llevaba varios meses sin afeitarse. Sin embargo, Arthur fue distinto. Con esa sonrisa tensa y alegre que siempre lleva, me tendió una bandeja de "cupcakes". En aquellos tiempos, aun no acostumbraba a envenenarlos...Y no solo eso. Me prometía cosas. Cosas que cumplía, solo para mí.
-¿Quieres una espada de madera, my boy~? ¡Yo te la daré~!
Y me la tendía, sonriente. Mientras yo cogía sus regalos con sorpresa.
-¿Quieres soldaditos de juguete~? ¡Yo te los daré,amor~!
Y me daba una caja de madera con una colección completa de ellos.
Recuerdo que le miré a los ojos y en ellos no vi ni falsa alegría, ni locura, ni tensión. Vi...Esperanza. Arthur tenía la esperanza...de volver a tener una familia y, esta vez, que le quisiera de verdad. Aun no comprendo por qué, simplemente, acepté irme con él.
Sus alimentos siempre eran de colores vivos y chillones que parecían decir a viva voz que se los comieran. Todo siempre estaba delicioso y Arthur nunca me quitaba la vista de encima, siempre fue muy considerado conmigo y me daba todos los caprichos, excepto cuando debía marcharse.
Al igual que tú, él tenía trabajos que hacer. Pero siempre que regresaba, volvía a mimarme, llevándome a lugares que solo él conocía, yendo de picnik o haciendo volar una cometa que él mismo me había comprado, pero...debido a su trabajo, cada vez se distanciaba más y llego incluso un momento en la que ya no podía comprarme regalos cuando volvía.
-I'm sorry, dear~...No he tenido suficiente tiempo~...-me decía con cierta pena, pero inmediatamente sonreía- But, no te preocupes~! ¡Podemos jugar a lo que quieras~! ¿A qué quieres jugar, amor~?
Después...volvía a marcharse. Cuando volvía me prometía que me compraría esto y eso otro, que jugaríamos a aquello y que me enseñaría otro sitio estupendo, pero un día...tardó varios meses en volver y yo me volví mayor y fuerte. Comencé a odiarle. Por no haberme dicho que tardaría tanto, por esperarle sin recibir respuestas y tomé mi decisión. Lo que no supe es...que en todo aquel tiempo Arthur no se había olvidado de mi. A pesar de no poder ir a visitarme, todas aquellas cosas que me prometió comprar, las fue comprando poco a poco, para que el día que volviéramos a reunirnos, recibiera una gran sorpresa. Todos los lugares que me prometió visitar los apuntó en un papel, junto con todos aquellos nuevos juegos...
Un día me envió una carta, queriendo que fuera yo a visitarle. Lo que hizo que me enfureciera más, porque, precisamente, lo hizo en el día de mi cumpleaños.
Arthur había guardado todos aquellos juguetes en un armario, esperando darme una sorpresa para cuando fuera a verle, sin embargo...Fui un estúpido.
-¡Estoy harto de tí, idiota!-le grité en cuanto me abrió la puerta mostrándome una de sus sonrisas, pero aquella sonrisa se rompió y me miró con sorpresa.
-¿W-Why~...?-no le dejé terminar.
-¡Todo este tiempo ni si quiera te has molestado en venir a verme! ¡Fuck! ¡Y tienes la decencia de llamarte un hermano mayor!
Lo vi en sus ojos...Vi que mis comentarios le estaban doliendo, pero estaba demasiado enojado como para tomarlo en cuenta.
Arthur aun me observaba con sorpresa, pero sonrió ampliamente decidido a darme la sorpresa. Volviendo a convencerse de que podría solucionar ese pequeño problema.
-But, ya pasó todo,amor~. -sonrió más, intentando animarme- Compréndelo, dear~. ¡Tengo~...!
-¡Eres tú el que no lo entiende, imbécil! ¡Ya no eres familia para mí! ¡Te odio, ¿vale? ¡I hate you! ¡Me Independizo de ti!-le grité, repleto de ira.
La sonrisa de Arthur volvió a romperse y abrió sus ojos de nuevo. En ellos había tantos sentimientos, entre ellos el miedo.
-N-No puede ser~...-intentó murmurar, pero yo me dí la vuelta. Temeroso de que, al igual que su familia, le repudiara y abandonara, me agarró suavemente de la manga de mi camisa- A-Alfie~...
Enojado me volteé y le empujé, alejándole de mi.
-¡Dejame en paz!-bufé molesto y le miré con odio- Es lo que has estado haciendo todo este tiempo, ¿no?
Luego me marché.
No me dí cuenta de como Arthur me observó marcharme, mientras dejaba caer el regalo que llevaba escondido todo ese tiempo tras él. Se quedó un buen rato así...Mirando el lugar donde me fui, como en shock. Finalmente, sonrió tensamente, como siempre.
-M-Mi~...M-Mi querido Alfie no lo entiende~...-murmuró con voz rota, mientras algunas lágrimas caían por sus mejillas, sin inmutar su sonrisa. Al cabo de un rato, soltó una pequeña risita y secó sus lágrimas- ¡Ohh~! ¡Será mejor preparar más "cupcakes" para los próximos invitados, amor~!
Entró dentro de la casa y tiró el regalo a la basura, dejando el resto de regalos abandonados en el armario.
Algo se rompió en él después de aquello. Yo era la única cosa que lo mantenía cuerdo. Después, sus sonrisas sean vuelto falsas y se comporta como si todo ya hubiera pasado. Como si no le ocurriera nada, como si no le importara. Me trata como uno más de sus..."amigos". Incluso me asesina cuando le enojo de cualquier forma...
Arthur quedó shockeado al oir eso, pero decidió no interrumpir la explicación.
Pero aun así, he visto en sus ojos, a veces, dejos de tristeza o nostalgia.
-Pero...esos regalos...¿siguen alli?-preguntó con curiosidad y Alfred asintió.
Siguen en ese armario, escondidos. Arthur nunca volvió a abrirlo y creo que incluso se ha olvidado de que ese armario existe...De todas formas...
Solo son recuerdos de unas esperanzas rotas, de unos lazos que dejaron de congeniar.
En el fondo, me gustaría ir allí y gritarle que lo siento, que fui un idiota al no haberle escuchado, que me gustaría aprender a entender su forma de ver las cosas...pero...soy demasiado orgulloso y no sé como afectaría eso a su poca cordura.
