Capítulo 9.
-¡Maldita sea, Alfred! ¡Te escogí para que fueras a una velocidad decente, no para que superaras en velocidad a mi opuesto, fuck!
La risita de Arthur 2P no tardó en oírse.
-Un caballero no debería decir palabras tan mal sonantes, Arthur~. Tal vez cuando regresemos deba enseñarte a hablar~~. -comentó con aquella sonrisa amplia y tensa que le caracterizaba y aterrorizaba al mismo tiempo.
-Es cierto que supero la velocidad, but..¿prefieres eso o a esta "cosa"...-siguió Alfred 2P señalando a Arthur 2P, sin apartar su vista de la carretera-...que encima de exceder velocidad intenta atropellar lo primero que se le cruza?
Sin argumento, simplemente bufó molesto y se agarró al manillar de la puerta con el ceño fruncido. Su opuesto se apoyó en el respaldar de su asiento, volviendo a soltar una pequeña risa.
-Ese es mi Alfie~. ¡Capaz de dejar a cualquier persona sin argumentos~! Menos a mi~.
-Tu no entras en la categoría de "persona", imbécil.
Un grito se escuchó en la parte de atrás. Se trataba de America, que había visto la sonrisa de aquel Arthur volverse tensa y sacar un cuchillo de vete a saber dónde.
-Mi querido Alfie~, siempre tan educado y fluffy~.-dijo realmente amenazante, su amplia sonrisa presente y alzando aquel cuchillo brillante y de enormes dimensiones.
-Nada de numeritos en el auto, ni en esta dimensión, Señor Chicle. Guarda tus pensamientos para cuando volvamos a nuestro lugar, idiot.
Inmediatamente el otro guardó su cuchillo y se acomodó en su siento, alegremente, riendo.
-Créeme que me guardaré todos mis pensamientos, love~.
Iván 2P se encontraba amargado de tener que notar los temblores de aquel Alfred tan cobarde.
-E-Ey, Iggy...Man, ¿por qué tengo que estar sentado al lado de tu opuesto? Le dan unos "prontos" m-muy raros...
El verdadero Arthur suspiró con irritación.
-Come on, America. No seas cobarde. Mientras no le dé "el pronto" todos estaremos bien.
Se formó un silencio algo tenso en el auto, solo amortiguado por las risitas de Arthur 2P y sus murmullos, pues había sacado un espejo y se miraba a sí mismo con adoración. Murmurando cosas como "¿Quién será ese caballero tan distinguido y hermoso que hay al otro lado?" o "No sé que pueden tener los demás que no tenga yo". Inglaterra estaba seguro de que si su opuesto se duplicara, se enamoraría de sí mismo.
OoOoOoOo
Canadá y su opuesto tenían cosas en común. A ninguno de los dos le gustaba que le olvidaran y sabían controlar sus emociones. La diferencia entre ellos era que cada uno manifestaba todo aquello a su manera. Alfred 2P era muy impulsivo y agresivo, su hermano mayor también, incluso más, pero sabía controlarse. Tomar las cosas con calma, bajo control y pasar la mayor parte del tiempo tranquilo, bastante amenazante, pero tranquilo de todas formas. Canadá también era así, solo que él había sido así toda su vida y la verdad es que no era muy bueno en eso de intimidar a los demás. Mejor dicho, la gente lo intimidaba a él y a pesar de que a ninguno le gustaba que lo olvidaran, el que de verdad se enojaba con todo aquello era su opuesto. Muy pocas cosas podían encrespar los nervios de Matthew 2P. El que se olvidaran de su nombre era una de ellas.
Desde el primer momento en que se montaron en el coche y Canadá le dijo a duras penas por donde tenía que ir, se había formado un silencio en el auto. El pobre Matthew daba, a veces, miradas de reojo a su opuesto, el cual, con sus gafas de sol levemente bajadas y que mostraban sus ojos violetas, fríos y severos, iba a una velocidad mayor para la acostumbrada en Canadá. Aunque, al menos, aun no había provocado ningún daño.
Bajando su mirada con timidez y ajustando sus pequeñas gafas, se abrazó un poco más a su osito Kumatoru, el cual no paraba de temblar por la rapidez del coche y el aura siniestra de aquel "otro dueño".
-Supongo que no faltará mucho, ¿no?
La voz de su opuesto, tranquila, pero fuerte, le hizo sobresaltar.
-E-Ehh...S-Sí, claro. -respondió en un susurro.
Un nuevo silencio y Canadá notó la mirada de reojo de su opuesto sobre él.
-Tú y ese estúpido osito sois patéticos. -finalizó, volviendo su vista a la carretera.
-¿P-Por qué...? -lo vio con sus pequeños ojos violetas y brillantes tras sus gafas. Matthew 2P suspiró.
-En serio. Hasta un poco de viento os podría hacer daño.
Canadá bajó su mirada a penado, pero antes de comentar, el otro se le adelantó.
-Menos mal que ya estoy aquí, que si no...
Abrió sus ojos en sorpresa y observó a su opuesto, sin saber que decir. El otro le devolvió la mirada tras sus gafas.
-Te dije que te protegería, ¿no?
Canadá vio hacia la ventana, abrazando a Kumajirou.
-R-Realmente...n-no creí que lo dijeras e-en serio...
-Siempre hablo en serio.
De nuevo, otro silencio más largo que el anterior.
-¿Qué cosas te gusta hacer? -preguntó Matthew 2P al volante. El otro vio su alrededor pensativo y sin saber muy bien que decir en un principio. Era la primera vez que le hacían una pregunta así.
-P-Pues...y-yo...etto...
El opuesto esperó con paciencia. Le resultaba realmente curioso como lo hacía Canadá para hacer su voz tan suave y baja, insignificante. "Como él" pensó. Aunque también se veía jodidamente lindo. Sombreó su mirada tras las gafas. No debía pensar en esas cosas.
-...m-me gusta el hockey...y-y el jarabe de arce...-finalmente acaba tras muchos pensamientos y divagaciones. Canadá 2P no pudo evitar sonreír.
-Que casualidad. -simplemente contestó y el pequeño Matthew sonrió un poco.
OoOoOoOo
-¡Ahí! ¡AHÍ! ¡Aparca ahí, maldita sea! -Arthur señalaba como energúmeno un lugar en toda la plaza de aparcamientos.
-¡OHMYGOSH! ¡VAMOS A MORIR!-se escuchó gritar a America y es que el coche iba dando bandazos por entre los coches. Iván 2P fue el único que tuvo algo de inteligencia. Antes de que fueran a entrar al aparcamiento le dijo a los demás que quería salir. Normal. Él era el único que sabía que Alfred 2P era malísimo aparcando. Podría haber avisado...
-¡APARCARÉ DONDE ME SALGA DE MIS SANTOS COJONES! -finalmente alzó la voz el americano opuesto.
Tras muchas vueltas, cuatro golpes, el atropello a una anciana y una ocasión en la que estuvieron a punto de abrazar una pared, aparcaron...en mitad de una autopista. Todos bajaron del coche, Inglaterra con demasiada ansiedad como para controlarse, America con un temblor bastante paranormal y Alfred 2P salió ajustando sus gafas de sol. Arthur 2P...bueno...él fue el que más feliz salió de todo aquello.
-¡Wow~! ¡Deberíamos repetirlo, love~! -Arthur 2P observó con una enorme sonrisa, como el resto de coches no podían cruzar la autopista y les insultaban, ya que Alfred 2P había aparcado allí en medio y encima de lado.- Mi querido Alfie~. ¡Creo que aparcaste en sentido contrario al de nuestros demás friends~!
El americano pelirrojo, simplemente bufó molesto y caminó hacia el edificio para entrar en la reunión.
-¡Me importa un carajo! ¡Son ellos los que van en sentido contrario a mi puta vida!
Inglaterra se puso el pelo cómodamente y con un suspiro, caminó tras los otros para alcanzarlos e ir primero. Ya que a la reunión solo podían entrar ciertas personas. Gracias a él y Alfred, los dejarían pasar, que hablando del Rey de Roma...
Un America muy tembloroso estaba agarrado de su brazo.
-R-Realmente m-me gusta...c-como c-conduces, I-Iggy...H-Haha-ha~...
El inglés no pudo evitar sonreír y sonrojarse un poco, pero rápidamente apartó la mirada. No pensaba admitir que le gustaba que el otro se sostuviera a su brazo para recibir protección. Of course not!
OoOoOoOo
-Ya estabais tardando. Creí que no llegaríais,da. -dijo Iván 2P, que fue el que mejor parado salió de todo aquello.- ¿Mataste a alguien, comrade?
-Muy gracioso, comunista. -dijo con sarcasmo el americano 2P, mientras todos llegaban a la entrada.
-Buenos días. ¿Permiso para entrar? -dijo el guarda de seguridad antes de llegar a la puerta. Arthur se hizo ver entre la multitud, hasta llegar frente al otro.
-Vienen conmigo.
Inmediatamente, el guarda le reconoció y asintió.
-Ya veo...
De pronto, un coche se escuchó derrapar al otro lado del aparcamiento y, al contrario de lo que le sucedió a Alfred 2P, este coche hizo una vuelta en la carretera y aparcó perfectamente. Justo en ese instante, bajó Matthew 2P, ajustando sus gafas algo más bajas para que sus ojos se vieran y sonrió a su hermano con sorna, yendo a la otra puerta del coche. America 2P simplemente bufó y vio a otro lugar.
-Chulo de mierda...
Inglaterra casi suspiró con alivio. Temía que a los otros dos les hubiera pasado algo.
Canadá 2P abrió la otra puerta y ayudó a salir con cuidado a su opuesto, el cual, después, le siguió a pequeños y tímidos pasos.
-Ya vi el circo que montaste en la autopista, stupid bro. -dijo con sorna el mayor de los dos.
-Shut up, fuck! ¡Conduzco como quiera y donde quiera! ¡¿Vale?!
-No me cabe duda. -rió el otro. Cuando todos se dispusieron a entrar, el guarda hizo parar al opuesto del canadiense, haciendo que, por consecuente, el otro también se parara.
-Disculpe, pero no tiene permiso para entrar ahí.
Los demás que ya estaban dentro observaron la escena y vieron como Matthew 2P alzaba sus ojos tras sus gafas.
-Claro que tengo permiso. Se puede entrar si el acompañante es un país, ¿no?-el guardia asintió- Y tengo a Canadá como "permiso".
El guarda vio donde señalaba el otro y quedó confundido. ¿Estaba de broma? Ahí no había nada.
-¿Me está tomando el pelo? Ya le he dicho que no puede entrar sin un acompañante.
Matthew 2P frunció el ceño, aun con tranquilidad aunque amenazante.
-Y yo ya le he dicho que vengo con Canadá.
El guardia comenzó a reír.
-¿Está de broma? ¡Ahí no hay nada! -dijo señalando donde estaba el canadiense, abrazado a su osito. Simplemente suspiró y bajó su mirada. Ya estaba acostumbrado a todo aquello. Eso solo hizo enojar más al otro.
-Claro que lo hay. Ahí está el Gran País de Canadá.
El guardia lo vio con humor, realmente se creía que le estaba gastando una broma muy mala.
-Oiga, pero..¿Quién es usted?
Nada más terminar de ser formulada esa pregunta, los ojos de Matthew 2P centellearon en furia y el guardia sintió una mano en su hombro de alguien tras él. Volteó para ver a un pelirrojo sonreirle con lástima.
-Man...Estas jodido.
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-Así que, ¿Furansu-kun despertó esta mañana con un opuesto,da~? -preguntó con una amplia sonrisa Iván en la sala de reuniones. Aquello le resultaba realmente divertido. En la larga mesa de la sala de reuniones se encontraba un Francia bastante incómodo y observando a su otro yo sentado frente a él, con las piernas sobre la mesa, fumando, con una barba prominente y un olor de no haberse duchado en semanas, aunque parecía importarle bien poco.
-Oui, mon ami~. La verdad es que a sido bastante...peculiar~.
El opuesto de Francis exaló el humo del cigarro con el ceño fruncido.
-No exageres, estúpido opuesto. Todos sabemos que anoche te estuviste follando a dos zorras en la cama.
Iván asintió mentalmente para sí mismo. Realmente aquello iba a ser muy divertido.
Francia hizo un gesto escandalizado.
-Mon deu~...Que palabras tan grotescas~. -y con movimientos fluidos, sonrió al otro- Se llama hacer el amour~. Y no es "follar", es arte, mon ami~. Además de que no fueron dos...fue una~.
-Tsk. Lo mismo fue. -dijo el otro con el ceño fruncido
La risita del ruso no tardó en oírse.
-¡Ufuu~! ¡Que divertido, Furansu-kun~! Si me disculpas, iré al baño,da~. -dijo alegremente, levantándose y despareciendo por la puerta.
Mientras los otros dos franceses se lanzaban miradas de molestia, la puerta se abrió y se mostró a un agradable Arthur de ropa chillona, sonrisa tensa y que dejó en la mesa de la reunión una cesta con muchos cupcakes.
-¡Suerte que pude hacerlos en la mañana, love~!
Francis observó en sorpresa todo aquello. Traje chillón, pelo rubio, ojos azules, incluso buena cocina...definitivamente...
Arthur 2P iba a continuar hablando hasta que sintió que alguien lo abrazaba con fuerza, casi con lágrimas de emoción.
-¡Oh mon deu~! ¡Eres el Angleterre que siempre quise~!
-¿E-Ehh...? -la sonrisa no desapareció, aunque el rostro de Artie mostraba breve sorpresa o no saber como reaccionar, aunque no tardó en hacerlo al ver a aquel extraño Francia, tan distinto al 2P que él conocía y lo abrazó con fuerza- ¡Wow~! ¡Eres el Francis que siempre quise, fluffy~!
Alguien tras ellos, carraspeó.
-Estoy aquí, maldito frog. -dijo con un bufido entrando junto a los otros, quedó algo curioso observando al opuesto de Francis, el cual alzó una ceja viéndole.- ¡¿Qué mierda observas, idiot?! -dijo alterado y Francia 2P solo sonrió, volviendo a fumar.
-Realmente interesante...-murmuró.
A los pocos minutos, llegaron Matthew y su opuesto, al parecer aun conversando sobre lo sucedido con el guarda de seguridad.
-N-No debiste...e-ehh...golpearle t-tan fuerte...c-con el palo de h-hockey...
El 2P suspiró frustrado, aunque manteniendo la calma.
-Se lo merecía por no recordarnos a ninguno.
-L-Lo mío t-tiene sentido...pero...a-a ti no t-te conocía...
Rápidamente, el canadiense opuesto lo fulminó con la mirada, poniendo nervioso a Canadá.
-Q-Quiero d-decir...e-e-etto...q-que no os habíais visto a-antes...d-de ahora...
Ante su explicación, el otro se calmó y observó la sala.
-Eso no importa. Además, no deberías ni estar discutiendo mis decisiones.-finalizó intimidante y el canadiense pequeño permaneció callado.
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En algún lugar en Berlín, Alemania se encontraba alterado por su tardía hacia la reunión. Realmente era la primera vez que llegaba tan tarde, ya que siempre, SIEMPRE era puntual. Esperaba que esto no afectara a su país. Mientras recogía los papeles con todo lo apuntado para la reunión, no paraba de pensar en todo lo que tenía que hacer...Ordenarlo, recogerlo todo, montar al coche, ir a recoger a Italia...
Fuertes golpes se escucharon en la puerta, al parecer alguien llamaba. Suspirando profundamente, esperando que no fueran sus superiores, se dirigió a la entrada para abrir y en ese breve trecho, quien estuviera al otro no paraba de insultarle.
-¡Abre de una puta vez, Alemania! ¡Sal como il vigliacco miserabile sei! ¡Sé que siempre te ha dado miedo abrirme questa porta, pero te juro que como no lo hagas la derribaré yo mismo!
Por un momento pensó en Romano, pero ni siquiera el italiano solía hablarle de aquella forma. Además...la voz le había sonado más a...
-¿Italia? -dijo al abrir la puerta y verle. Tenía algunas diferencias, pero no cabía duda de que era el italiano, el cual nada más verle se tranquilizó y lo observó con ojo crítico.
-Así que tu eres el Alemania di questa dimensione...Me gusta, pero...non abbastanza.
De pronto, sin esperarlo y con más fuerza de la que pensó, el italiano lo agarró del cuello de su uniforme y lo estampó al suelo con agresividad, la suficiente para hacerle daño y puso un pie sobre él. Cuando quiso darse cuenta, volvió a agarrarle del cuello de su ropa y lo observaba con una sonrisa maligna, aprisionándolo con su pie y amenazándolo con un cuchillo cerca de su pecho.
-Te lo preguntaré solo una vez...¡¿Dónde está il MIO Germania?!
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¡Espero les haya gustado! ¡Os dije que sería más largo! :D He tardado más, porque mi PC se estropeó y me pusieron otro. Entre que me acostumbraba y no me acostumbraba a este nuevo ordenador, pues ya ven...¡Espero les haya gustado y disfruten de este nuevo capítulo! ^^
