NO TE ENTIENDO NADA:
POV EDWARD:
No la entendía, no entendía sus negativas. En un instante ni le importaba, y al siguiente explota en celos al verme con Tanya. Dicen que las mujeres son difíciles de entender, pero con Bella, este dicho es llevado a un nivel totalmente nuevo y diferente. Parecía que nunca podría entenderla.
Me había quedado triste por no poder conseguir su teléfono, era una sensación muy desconocida para mí. Era el actor de moda en Forks, estaba acostumbrado a que todas las chicas cayeran rendidas a mis pies, pero a ella, no parecía importarle en lo más mínimo mi presencia. Me ignoraba y mucho.
No pude dormir bien esa noche…Bella Swan…Bella Swan era todo lo que estaba en mi mente.
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Al día siguiente, llegué temprano como siempre, Bella aún no estaba, y Emmet hablaba por teléfono, algo sorprendido.
-Esta bien, por supuesto que entiendo, tomate tu tiempo Bells.- ósea, hablaba con Bella, ¿Qué le habrá pasado?- cuídate, bye.
-¿Le pasó algo a Bella?-pregunté nervioso, si algo le había pasado, Dios, ni siquiera sabía como reaccionar ante algo así.
-No, Bella esta bien. Tuvo un pequeño problema en su casa, por eso se va a demorar un poco.- tranquilizó mi coreógrafo.
-Ahhhh, entiendo, llamaba de su casa.
-No, me llamo desde su celular, me dio el número ayer; la iba a llamar yo, me sorprendió mucho no verla…
Pero yo ya no lo escuchaba, "me llamo desde su celular, me dio el número ayer" Bella no podía hacerme esto. Ella no me negaría su número, ¿o si? Ya no se ni que pensar. ¿Por qué no me lo daría? No había motivo para negármelo.
Estirábamos mientras mi compañera llegaba, pulíamos mis pasos en solo, hasta que Isabella llegó.
-Siento mucho el retraso, es solo que mi madre llegó, y no conoce la ciudad, no había nadie que la llevará a casa…-se trataba de disculpar mientras dejaba rápidamente sus cosas.
-No te preocupes Bella, esas cosas pasan. A todos nos pasa.- decía Emmet, mientras se levantaba del suelo.- mas bien, repasemos las cargadas, quiero que salgan muy bien.
-Hola.- saludó mientras se acercaba a mi lado.- ¿Cómo estas?- "oh, bien, solo me acabo de enterar que me mentiste al decir que te habían robado el celular, cuando si le diste tu número a Emmet, pero todo bien"
-Bien.- respondí fríamente. Me dolía su actitud, no tenía ganas de hablarle.
-Ok…siento la…- pero no la deje terminar, no quería escucharla.
-Ya escuché eso, ¿Ensayamos? No quiero perder más tiempo.- Ambos, Emmet, y Bella, me miraban extrañados, y me atrevo a decir, algo decepcionados.
-Esta bien, ensayemos.- repitió incomodo nuestro coreógrafo, tratando de bajar la tensión. Aunque era muy poco probable que bajara.
Ensayamos en silencio, solo hablábamos si teníamos alguna duda, pero nada más. Las cargadas salieron bien y rápidamente nos fuimos. Pero yo no podía dejar que se valla hasta que me explicará lo que pasaba.
-Bella, ¿Podemos hablar?- pregunté serio; estaba de espaladas a mí, arreglando las cosas en su mochila.
-Sí, claro.- dijo, mientras se volteaba lentamente. Como no queriendo verme.
-Tengo una duda y agradecería mucho que me la aclararas.
-Tú dirás.- dijo desafiante. Parecía que nada la asustaba.
-¿Por qué no me quisiste dar tu número?- dijo de frente, sin maquillarlo, ni tratar de dar muchas vueltas, era una pregunta directa.- Y ni intentas negarlo, porque se que le diste tu número a Emmet.- dije cuando trataba, sin éxito, de excusarse.
-No creo que estoy obligada a darte mi número, ¿o si?- volvía a desafiarme; por supuesto que no estaba obligada, pero ¿Por qué negármelo?
-No estas obligada, pero no encuentro un porque, ¿Por qué no me lo diste?
-No lo se.- respondió sincera.- honestamente no lo se…lo siento…lo siento Edward.- sentía su sinceridad, la sentía, solo no entendía porque no me lo dio, ni ella misma lo sabía.-Adiós.
Y sin dejarme decir algo más, se fue, se fue corriendo, vi por la ventana como se subía a un taxi y se iba a toda velocidad.
Seguía sin entenderla.
Ya me estaba por ir, cuando sentí que mi Blackberry sonaba.
-¿Alo?- pregunté algo mal, no quería hablar con nadie.
-Mmmmm….hola…siento no haberte dado mi número, pero, aquí ya lo tienes…lo siento otra vez, que tengas una buena noche Edward.
-Bell…-pero no pude terminar ni su nombre. Ya había cortado.
Tenía su número, de la manera más inesperada, pero lo tenía.
Sin duda no entendía a esta mujer, y eso me gustaba.
