Recuerdos
Se lo merecen. Y mañana no pretenden ir a matar titanes. El alcohol anima lo que no puedo ser sanado.
Hange va en su tercera pinta. Mike en la cuarta. Erwin en la tercera y media.
Levi lleva dos. Le gusta escuchar las historias de la Legión. Le gusta sentarse con ellos a recordar. Mientras no se trate de memorias de la niñez, no hay problema en que él incluso comparta alguna que otra anécdota.
—Y recuerdo aquella vez, cuando pasó lo del titán en Cór… —Erwin hace una pausa para recuperar el nombre del distrito, un brazo apoyado contra la mesa, el codo doblado mientras bebe su cerveza—. Estábamos con Durand y Tellhearth… —añade—. ¿Quiénes más estaban, recuerdas, Levi?
—¿Durand, Tellheart? —pregunta el capitán—. No los recuerdo, Erwin.
—¿Seguro? —insiste Erwin—. Fue cuando… —Su rostro se contrae entonces, como si un dibujo hecho sobre la tierra fuera borrado por caminantes y el viento. De pronto ya no hay nada, y es como si no hubiera habido nada nunca—. Es extraño —dice, dejando la pinta sobre la mesa—. Juraría… —mira a Hange y Mike, sentados ante él con gestos curiosos, y luego a Levi—. ¿Qué distrito dije? ¿Qué nombres? —pregunta muy confundido.
Levi sabe que no es la cerveza, no es demasiada para causar ese tipo de problemas. Pero por alguna razón, cuando ellos intentan recuperar esos nombres, tampoco pueden.
El sonido pierde sentido junto a las sílabas.
Y no se trata solo de un olvido casual.
—Recuerdo… —añade Levi, mientras los otros todavía tratan de recuperar los nombres que dijo Erwin—… recuerdo que estábamos con el Escuadrón 36to, nuestra misión era atravesar el río de Pavla… no teníamos suficiente soga… —Se levanta de pronto, como si hubiera recordado algo importante—… yo… olvidé llevar la soga…
—Levi —le dije Hange mientras Erwin le hace tomar asiento de nuevo—, nunca ha existido un Escuadrón 36to.
El capitán mira la pinta en su sitio. Acaricia la superficie húmeda.
—¿Estás segura? —insiste.
Hange se encoge de hombros.
—No hay Escuadrón 36to ni un río Pavla —añade Mike.
—Eso es bueno —contesta Levi—, porque tengo la impresión de que me habrían estado esperando por años.
