BAILA, BAILA, HASTA NO PODER MÁS:
El trayecto en el auto se paso rápido, en parte por que Bella no me habló en todo el camino y también porque conduje lo más rápido que pude.
Al llegar al club, Bella inmediatamente me dejo y se fue junto a una de sus amigas, la busque por casi toda la noche pero cuando por fin la tenía cerca, siempre pasaba algo, y ella se iba.
Al principio pensé que era pura coincidencia, que mi mala suerte combinada con la de Bella, hacían estragos en esta supuesta perfecta noche, pero al cabo de un rato me di cuenta que no era mala suerte. Bella estaba huyendo de mí.
La veía bailando en la pista con sus amigas, la miraba de lejos porque sabía que si me acercaba, aunque sea solo un poco, ella saldría corriendo. Ya había hecho el intento cinco veces.
Estaba tranquilo, o al menos lo aparentaba, paraba en la barra, hablando con unos amigos, tratando de alejarme lo más posible de la lanzada de Tanya, pero mi furia se alzó peligrosamente en el mismo instante en que vi a mi soñadora bailando con el soñador de Tanya.
Bailaban una salsa, una maldita y jodida salsa dura, él la agarraba por las caderas, mientras ella lo agarraba del cuello; el chico era fornido, se notaban sus músculos por la camisa, sisee por lo bajo: maldita sea, otro punto a su favor. Seguían bailando muy pegados, ella le acariciaba la espalda, mientras él se frotaba en ella. Estaba echando humo, ya no podía más, ¿Cómo se osaba a tocar lo que me pertenecía? Bueno,…ella no me pertenecía, pero estaba seguro que lo iba a conseguir.
Pero mi furia subió hasta su tope máximo cuando vi que el muchacho le tiraba una nalgada a Bella. Ya no pude más, iba directo a golpearlo, cuando Tanya me agarró del hombro, pegándose a mí.
-¿Lindos, no? Hacen una pareja tan hermosa: Bella y Jacob.- dijo melosamente haciendo un corazón con los dedos.- van muy rápido, creo que deberíamos estar igual, ¿no crees Eddie?- decía, mientras acariciaba lentamente mi pecho.- no se porque siempre llevas la camisa cerrada, deberías llevarla siempre abierta, el pelo en tu pecho es tan sexy.
No se que me poseyó pero agarré fuertemente a Tanya, y la bese, la bese con todo lo que tenía, fue un beso lleno de pasión y desenfreno. No podía detenerme, quería botar toda la cólera que sentía, todos los celos que me dieron al vera ese chiquillo tocando el trasero de Bella, un trasero que me pertenecía, que solo yo podía tocar.
-Tranquilo Eddie, con calma.- pero yo no la escuchaba, yo solo quería botar todo lo que sentía. Quería olvidarme de toda la mierda de esta noche. De Bella, de Jacob, de Tanya, solo..solo quería tener la cabeza en blanco.
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No me acuerdo muy bien de lo que paso esa noche, solo me acuerdo que al levantarme esa mañana estaba en casa de Tanya, y ella estaba desnuda a mi costado durmiendo. Me levanté muy rápido, cogí mis cosas, me subí a mi auto, y me fui al ensayo.
Ahí ya estaban Bella, y Emmet, él le enseñaba como tirarse después de una pirueta. Nos tocaba presentar reggaetón.
-Hola.- dije algo avergonzado, estaba con más de una hora de tardanza.
-¿Oye y la hora?- reprendió mi coreógrafo.
-Celebro mucho ayer seguro.- respondió ácidamente Bella.
Oh, oh, algo le pasaba.
-Lo siento, se me hizo tarde, eso nunca me ha pasado, yo…
-Ya déjate de escusas y a bailar.- dijo enojado Emmet.
Si bien técnicamente la coreografía pintaba muy bien, no había química entre ambos, Bella estaba enojada conmigo, y yo no sabía porque, ¿Qué demonios le hice ahora?
Después de nuestras horas de ensayo, Bella presurosa fue a coger sus cosas, pero la tome fuertemente del brazo cuando trató de irse.
-¿Qué te hecho ahora?- pregunte enfadado. No conseguía entender a esta mujer, ni sus cambios de humor.
-Supuse que si me llevabas a la fiesta me traerías, nunca pensé que me dejarías tirada en medio de la madrugada, y sobre siendo el club en un lugar tan desierto, Angela tuvo la delicadeza de traerme, y Jaco la caballerosidad para acompañarnos, imagínate que cosas pudieron pasarle a dos chicas solas en un taxi, fue una bendición que Jake accediera a acompañarnos.-me miraba con rabia, la había jodido, estaba enojadísima y con justa razón.- pero claro, eso a ti te importo un carajo, preferiste irte con Tanya, que acompañarme a mí, y tú fuiste precisamente él que quiso que vaya, el que más insistió con la huevada de ir a esa puta fiesta de mierda.- levantó una ceja, ante mi mirada perpleja.- no soy ciega, todos vimos como Tanya subía a tu auto, mientras se besaban y …tú…bueno…la manoseabas.- se veía avergonzada… oh, Dios, ¿Yo había hecho eso? ¿Frente a todos? ¿Frente a Bella? ¿Qué mierda me pasaba?-¿Sabes que? La próxima vez que quieras ir a una fiesta, anda y dile a Tanya que vaya, y a mí deja de joderme.- dicho esto se fue, soltándose violentamente de mi agarre, ante la atónita mirada de todos.
