VERDADES DE CONOCIMIENTO PÚBLICO:

-¿Así que estamos de apuestitas, no? Miren chicos, yo soy muy directa, todos ya me conocen, así que ¿Tienen algo juntos?- la pregunta de Kate me había dejado helada, no la esperaba en absoluto, y mucho menos en un programa en vivo.

-Eres bastante directa Kate.- respondió con una sonrisa Edward, se le notaba nervioso, al menos yo lo notaba, pero igual agradecí muchísimo que él dijera algo, yo no encontraba mi voz.

-Tú me conoces.- dijo coqueta, mientras le guiñaba un ojo. No supe porque pero este gesto despertó algo en mí, algo que me llenó de valor y rabia.

-Bueno, creo que si estamos o no estamos juntos no es asunto de nadie.- "Y mucho menos de ti".-no tiene porque ser de conocimiento público.- respondí mordaz ante la perpleja mirada de la conductora.

-Entonces…-se quedó callada unos instantes, mientras me miraba, acusadora, de arriba a abajo. Inspeccionándome.- supongo que es asunto de los dos.- nunca la había visto tan nerviosa, tan incapaz de voltearle la tortilla a un participante.

Mi pecho se hinchó de orgullo ante tal idea.

-Es un asunto de ambos, a final de cuentas, tal vez yo tendré una vida pública, pero Bella no, y no tiene porque poner su vida ante el escrutinio público.- aclaró Edward, apoyándome.

Ni yo misma sabía porque prácticamente había admitido esta especie de relación con él, pero es que…tampoco quería dejar a Kate hablar mierda de mí, no el daría su gusto de ponerme en vergüenza otra vez, que se burlara a su gusto de mí; ella pensaba que por ser exitosa, rubia, y adinerada podía tenerlo, creía que por ser una mujer mayor guapa, y con gran experiencia en temas amorosos podía conseguir al hombre que quisiera, y que Edward no sería la excepción a esa regla, pero mira, mira rubiecita hueca, una mujer joven, bastante más que tú, sin tanta experiencia en el amor, y bastante inocente, ha hecho que él prácticamente admita que tiene una relación con ella. ¡Já! ¡Chúpate esa!

Después de la respuesta de mi héroe, Kate solo asintió nerviosa, para luego mirarme con ojos furiosos, llenos de odio y orgullo herido.

-Bien chicos, no los distraigamos más, adelante con su baile.- nosotros nos posicionamos en la pista, hicimos nuestro típico ritual antes de bailar, mirándonos fijamente a los ojos; esta vez lo sentía diferente, Edward tenía un dejo diferente en los ojos, era como un brillo especial que no supe reconocer bien. ¿Tal vez era la emoción por empezar el baile? ó ¿Quizás era que le gustó lo que dijiste con anterioridad? ¡No! ¡Basta Bella! A él no le gustas, métetelo bien claro en tu cabeza. No te hagas falsas ilusiones- Su baile es "La salsa vive", ellos están tomando sus cinco segundos. Espero la señal Edward.- mi compañero de baile alzó la mano, en señal de respuesta al pedido de Kate.- Lance señor director.

Nuestro baile inició muy fuerte, exactamente igual a lo que habíamos ensayado; el intro era rápido e iba justo al punto, era justo como Emmet nos explicó: "Dejaba a los demás queriendo ver más"

Nos meneábamos al ritmo que la salsa nos llevaba, era una salsa sensual, no era una salsa de salón, casi casi como una salsa dura, lo que hacía que le pusiéramos más calle que elegancia; esa mezcla nos había servido mucho en el reto anterior, así que apostamos por lo mismo esta vez.

Para el primer salto; que era una relativamente sencillo, Edward me cargaba al estilo novia, mientras girábamos un par de veces, ya teníamos al público en nuestras manos. Ellos vitoreaban con cualquier cosa que estuviéramos dispuestos a mostrarles.

Y eso era exactamente lo que queríamos, buscábamos sentirnos seguros con una primera cargada simple, para así poder afrontar con hidalguía el plato fuerte, que era el salto que el actor daría por sobre mi, estando parada frente a él.

Este acto fue ensayado por ambos muchas veces, moría de miedo al inicio; Emmet hizo el salto con una bailarina del elenco para que viéramos como era. No solo tenía que saltar por sobre mí, sino que tenía que doblarme en el momento exacto para que no me desnucara, y no se desnucara de paso mi compañero; no solo importaba que Edward saltara bien, sino que la responsabilidad caía por sobre mí; tenía que agacharme en el momento justo.

Después de varios intentos nos logró salir bien, pero Emmet pensaba de que si nos ponía una cargada complicada antes de el truco que venía después nos bloquearíamos, y nos equivocaríamos, y eso sería muy peligroso para todos.

Y aquí a solo segundos de hacer la gran cargada, me sentía…segura, estaba con demasiada adrenalina por haber callado a Kate y por el baile en general; ni pensaba en ella, solo fue un acto reflejo, sabía lo que tenía que hacer, y pese a que moría de miedo lo hice.

"Y empecé a improvisar, Fraquito se hizo notar, y escuché este coro angelical"

Mientras esta letra sonaba, Edward ya había quedado en posición y yo también, listos para el momento; me miró y asintió casi imperceptiblemente, yo solo hice lo mismo, y luego procedió a correr hacia mí.

Sentí todo en cámara lenta, mi héroe corriendo, mientras yo lo miraba parada inmóvil, con las manos en las caderas, y con una sonrisa, tal y como había ordenado mi coreógrafo.

"Si les sale mal, no importa, ustedes solo sigan con el baile, pero pese a todo no pierdan la sonrisa, una buena sonrisa puede ocultar cualquier error"

Ahora más que nunca seguía sus palabras sabias, y esperaba a Edward con una gran sonrisa; lo vi correr, para luego apoyarse en mis hombros, y saltar para que mi cabeza quedara entre sus piernas, mientras yo había doblado todo mi torso en el suelo, y luego él con un pie, me empujó, me levanté con destreza, levantando un brazo, con una sonrisa en mi rostro.

Tal vez parezca un truco largo y complicado, pero el hecho es que duró solo 7 segundos, 7 infartantes y riesgosos segundos; lo sentí como 2 horas, pero solo duró 7 segundos, luego seguimos con nuestra coreografía, y con nuestros movimientos fluidos y con fuerza.

Después de hacer ese truco, podíamos hacer cualquier cosa; para nuestro tercer truco, me dio una vuelta en el aire, sujetándome solo las piernas, ya estábamos en el tope de nuestro baile, dimos todo lo que teníamos, le pusimos el sabor y la calle que la salsa requería, dimos todo.

Incluso Edward se dio el gusto de cantar, pese a que él mismo había dicho de que no se debía cantar mientras se bailaba, simplemente lo estaba disfrutando demasiado.

Nuestra última cargada fueron, de hecho, varios trucos seguidos, empezamos con un volatín, Edward me sujetó del tobillo para impulsarme, luego hizo una parada de manos, di unas vueltas, para terminar acostada en la rodilla hincada en el suelo de Edward.

Cuando finalmente la canción concluyó, nos sentimos extremadamente tranquilos, habíamos terminado con éxito algo que realmente nos importaba. Fue una sensación increíble.

-Estuvieron increíbles chicos.- felicitó el co-animador del programa.- ¿O no Kate?

-Estuvieron muy bien.- respondió seca. Aún le dolía nuestra "amistosa" charla.-Pero yo no soy la juez, a ellos tal vez les pareció desastroso.- veía a su productor con cara de: ¿Qué mierda estás haciendo?- escuchémoslos.

Cada juez nos alabó, diciendo que habíamos realizado las cargadas con destreza y ligereza, me felicitaron por mi avance y soltura; a Edward por el porte y fuerza que tenía, incluso Mike, el único juez varón, bromeó diciendo que la apuesta nos había ayudado muchísimo. Solo reímos, y gritamos como posesos en el momento en que nos pusieron de puntaje: 10-10-10 y el voto secreto.

-Parece que terminarás ganando la apuesta, campeón.- animó el co-animador, mientras daba un puñete de camarería a Edward, lo que solo provocó más ira y odio en los ojos y expresión de Kate; y por supuesto el vitoreo del público.

-Felicitaciones. A camerinos.- Tal vez era el tono más frío que había escuchado de la animadora, normalmente muy coqueta, especialmente con Edward, feliz y entusiasta. La diosa dentro de mí no podía estar más feliz por ello.

Al salir del set, Edward me acorraló contra una pared; me tenía pegada en ella, y si bien ninguna parte de su cuerpo me tocaba, en un gesto bastante intimidador, puso ambas manos a cada costado de mi rostro, apoyando todo su peso en sus manos y con ojos salvajes, preguntó:

-¿Ahora si me explicarías por favor que fue lo de afuera?