VERDADES:
-¿Ahora si me explicarías por favor que fue lo de afuera?-sus ojos salvajes me comían, me cortaban como dagas afiladas que buscaban obtener su objetivo.
-¿Qué?-acaso había hecho mal. Quizás no quería que se dieran especulaciones sobre él o sus relaciones.
-Prácticamente admitiste que había algo entre nosotros, y conociéndote, sé que lo hubieras negado, si te hubiera incomodado lo hubieras negado, te conozco.- me miraba fuera de sí, sus ojos brillaban.- ¿Por qué lo hiciste?
-¿Hice mal?- era lo único que se me ocurría para desencadenar tremenda reacción.
-No, no, no es eso.- se alejó de mí, mientras se agarraba la cabeza. Era la imagen perfecta de un hombre frustrado.- No quise darte a entender eso.
-Es lo único que se me ocurre que pueda desencadenar tu reacción, pero no te preocupes si tanto te molesta que haya dado a entender que estamos en una relación, ahora mismo nos reunimos con tus amigos de la prensa y negamos todo, tú debes ser muy bueno en eso.- ahora yo era el retrato de una mujer con el orgullo herido, dolida, despechada.
-No Bella, no te decía esto para que te lo tomaras así.- su rostro reflejaba la confusión, y estrés que seguramente estaba sintiendo a montones.
-¿Entonces que querías decir Edward? Porque hasta ahora no estoy comprendiendo nada.- no lo entendía, ni a sus repentinos cambios de humor; además nunca lo había visto así de trastornado.
-Solo…solo me sorprendió muchísimo.- sus ojos antes furiosos y exaltados, ahora mostraban una dulzura y delicadeza infinita. Eran los ojos que normalmente veía.- me sorprendió que dijeras eso, tú siempre eres tan directa y que prácticamente admitieras fue tan…surrealista.- me miraba inescrutable, no podía descifrar esa mirada.-Pero lo que más me asombró fue…lo mucho que me gustó.- me miró fijamente como queriéndome decir con la mirada todo lo que sentía.- Siento haberte dado una impresión equivocada, en serio lo siento.
Lo miré, sin aún poder creerme todo lo que había pasado; no podía creer que a este hombre le hubiera gustado la idea de que dijera que éramos algo más que amigos. Después de todo, él era un actor reconocido, guapo y popular; amado por la crítica y aún más por el público. Podría tener a la chica que quisiera, podría tener a una elegante actriz, a una bellísima modelo o incluso a una loca rockera; entonces, ¿Por qué me prefería a mí? Eso era algo que aún no entendía; era una bailarina, una chica con sueños e ideales, pero al final de cuentas solo eso, lo más relevante que había hecho en toda mi vida era entrar a este programa; él no.
En cambio él había sido jugador de fútbol, nominado al Oscar, y hecho innumerables películas; incluso decían que le habían ofrecido financiar su disco en solista. Tenía todo, había hecho de todo, yo solo era otra chica corriente de un pueblo pequeño. ¿Por qué este ser perfecto me desearía como su novia?
-Por favor di algo.- suplicó, mirándome intensamente a los ojos.
-No sé que decir.- lo miraba confusa, su confesión me había agarrado con las guardias bajas, tenía miedo de estallar en llantos en cualquier momento.- En serio no lo sé.
-Está bien, lo entiendo, fue demasiada información de golpe.- negaba con la cabeza, y ese hermoso brillo había sido desterrado por completo de sus ojos.- ¿Quieres ir a cenar? Si no quieres está bien, después de todo lo que paso sería lo más entendible.
-Aún no sabemos si ganamos.- aseguré insegura.
-Seamos honestos, nos adueñamos de esa pista, y recibimos el puntaje más alto, ganaremos te lo aseguró.- respondió un poco pagado de si mismo.
-Bueno, si ganamos, cumpliré mi palabra e iré a cenar contigo.- respondí con una sonrisa.
Me sonrió de vuelta, y se alejó riendo. Adoraba verlo así, se veía aún más hermoso.
Pasamos todo el resto del programa entre bambalinas, hasta ahora ninguna pareja conseguía superarnos; mi expectación crecía muchísimo, iría a cenar con Edward, hasta ahora todo auguraba ello.
Y tal y como esperábamos, al final de la noche nos dieron el mejor puntaje, muy a pesar de la felicidad y tranquilidad Kate.
-Y el puntaje más alto de la noche lo obtuvo la pareja conformada por…-su sonrisa cayó por completo cuando vi los nombres en el sobre que le dieron.-Edward Cullen y Bella Swan.- mientras todos vitoreaban, ella estaba con una expresión de puro odio y rabia.
Me dieron un cheque de 500 dólares por haber ganado la semana, premio que le daban a todos los soñadores con los mejores pasos cada semana. Estaba contentísima, no solo había ganado 500 dólares, sino también una cena con mi chico favorito.
N bien me cambié y peiné, Edward ya me estaba esperando afuera para irnos.
-¿Me dirás a donde iremos?-pregunté entre nerviosa y sorprendida.
-No.- sonrió travieso y prosiguió.- Lo sabrás cuando lleguemos, estoy segura que te encantará.
Manejó por toda la carretera; no sabía muy bien como podía guiarse, estaba tan oscuro, y él manejaba tan rápido.
-¿Cómo consigues concentrarte al manejar?- inquirí curiosa.
Nunca había sabido manejar muy bien, y por eso me encantaba cuando alguien manejaba realmente bien.
-¿Qué quieres decir?-ahora el sorprendido era él, volteó hacia mí curioso, pero eso solo consiguió ponerme más nerviosa.
-¡No apartes la vista de la carretera!- pedí con un grito histérico.
-Cálmate Bella, he sabido conducir desde pequeño, tranquila, no te pasara nada, te lo prometo.- dijo con voz grave y segura.- Y ahora dime, ¿A qué te referías?
-Es solo que… ¿Cómo puedes guiarte? ¿Nunca haz chocado? Yo no manejo nada bien, por eso tengo todas esas dudas.
-Supongo que es por práctica, ya sabes, la práctica hace al maestro.- guiñó un ojo juguetonamente.- He sabido conducir desde pequeño, mi padre me enseñó, y también para una película que hice tuve que aprender a manejar muy bien. Era algo así como ``Rápidos y Furiosos" Tenía que manejar muy bien los autos.
-¿Solo es cuestión de práctica?
-Sí, solo eso.- me miro inquieto, como temeroso.- Algún día te enseñaré a conducir.
-Seguro eres un gran profesor.- aseguré sonriendo algo tímida.
-Solo si tengo una gran alumna, justo como tú.- comentó, dándome una hermosa sonrisa torcida.
Después de casi 20 minutos más de carretera, al final pude vislumbrar algo que llamó mucho mi atención. Era simplemente hermoso y especial.
-Oh, Edward.-dije muy emocionada.
-¿Te gusta?-preguntó emocionado.
-Es perfecto.
