MUERTOS VIVIENTES:
-¿Thriller? ¿Es en serio?- respondí entre atemorizada y divertida.
-Sí Bella, bailaremos Thriller… ¿supone algún problema?- susurró Emmet, claramente divertido ante mi creciente pánico.
-Es que… es extraño, no me imagino bailando Thriller.- miré a Edward, quien me dedicaba una sexy sonrisa traviesa.- No nos imagino bailando Thriller, ¿Tú sí?
-La verdad yo te imagino bailando lo que sea Bella, creo que eres maravillosa en cualquier ritmo preciosa.- No pude evitar sonrojarme, a tal punto que me puse por completo roja. Parecía un tomate.
-Wau, y los halagos empezaron. Y tú que me decías que habían tenido una mal cita, a mí me parece todo lo contrario.- "¡Cállate! ¡Maldita sea Emmet!" quise gritar, pero ya era muy tarde, Edward me miraba extrañado, con hermosa ceja arqueada a mi dirección.
-¿Te pareció que la cita fue un fiasco Bella?- preguntó serio e inescrutable.
-No… solo, fue…fue diferente a lo que pensaba.- susurré.
No quería decirle que fue horrenda, porque no lo fue, solo fue…, extraña, no pensaba que llegaríamos a tanto. Pensé que sería algo muy dulce, no tremendamente pasional como se convirtió.
-¿Qué esperabas?- inquirió, nervioso, escudriñándome la cara ansiosamente.
Podía sentir sus potentes ojos azules en los míos.
-Solo…algo dulce, algo más dulce, mucho más dulce de lo que fue.-traté de explicarle, pero me trataba y salía mi voz mucho más nerviosa de lo que pensaba.
-¿Algo más dulce? ¿Fui algo brusco?- Por supuesto que sí Edward, te portaste como alguien en celo…y lo peor fue que me gusto.
-¿Por qué siempre me respondes con preguntas?- susurré algo irritada.
Yo quería respuestas, no interrogantes. Me estaba hartando de las respuestas en preguntas. Era desesperante.
-Porque tienes dudas, y creo que es justo que las responda con la mayor sinceridad posible.- dijo con voz de niño bueno, del perfecto caballero; yo solo le puse los ojos en blanco.
-Como digas.
Después de esa corta y fría respuesta, empezamos a ensayar, a intentar desesperadamente que ensayando los pasos de Thriller olvidara los momentos incómodos vividos con Edward.
Vamos Michael, distráeme de todo esta mierda.
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Cambiarme a voladas, lavarme los dientes a toda prisa, morder una rosquilla y subir al primer taxi que paso por mi casa solo podían indicar una cosa: Llegaba tarde al sábado, era el momento de empezar el programa y estaba tarde.
-¡Mierda! Señor, ¿puede apresurase? Me urge llegar rápido a mi destino.- gruñí al ver que el taxista manejaba como si estuviéramos en una tonta procesión.
Me había quedado dormida, y ahora iba tarde al canal; ya eran casi las 9, necesitaba llegar, si es que no quería sentir la furia de Emmet.
-Señorita, hay que manejar con seguridad, no puedo apresurarme más.- dijo renegando, y negando con la cabeza.
"Viejo cucufata" dije entre dientes, bufando y moviéndome impaciente en el asiento.
Apenas llegamos al canal, prácticamente le tiré el dinero en la cara y salí corriendo. En el pasillo, me esperaba un asistente de producción, que al verme me hizo señas, para luego, correr ambos hacia maquillaje y vestuario.
-Nos tenías preocupados Bella.- dijo Emmet algo enojado, pero más que todo angustiado.
-Lo siento, tuve un problema, lo siento.- respondí rápidamente, mientras la maquilladora trabajaba en mí.
-No te disculpes, a todos les pasa, discúlpate con Edward, que está como loco buscándote…le voy a mandar un mensaje para que sepa que estás aquí y se calme.- ¿Edward estaba como loco buscándome? ¡Oh Dios! Mi pobre corazón empezó a latir con fuerza, anticipando la noticia.
Eso solo podía significar que a ese hombre le importaba.
Y sí que le preocupaba; al minuto llegó Edward visiblemente alterado, y al verme corrió a abrazarme muy fuerte. No falta decir que yo estaba en las nubes.
-Dios, te estuvimos buscando, estaba tan preocupado. Que bueno que estés bien preciosa.- Todos se dieron cuenta de la angustia de Edward, yo misma podía escuchar los comentarios en susurros. Comentarios que a Edward parecían no importarle.
-Me quedé dormida.- admití avergonzada.- Y el señor del taxi iba demasiado lento para mi gusto.
-¿Eso quiere decir que ahora te gusta mi conducción?- susurró seductoramente.
-Es algo irresponsable, pero al menos es mucha más adrenalina que con ese hombre.- él solo sonrío, acariciándome el cabello.
-Esa es mi chica.
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Nos presentaron, y sin mucha fanfarria empezamos a bailar. Salía con un vestido de novia, manchado de "sangre". Ni bien comencé tuve que hacer una araña, tipo la niña del Exorcista.
La coreografía en sí era sencilla, solo teníamos una cargada, y los pasos eran bastantes simples, como en la coreografía original; aquí todo era actitud.
Quizás una de las mejores partes fue cuando me tiré al suelo, y Edward me jaló como su fuera un cavernícola.
Tuvimos buenas críticas, todos acordaban que con lo que nos tocó hicimos un gran trabajo. No tuvimos Bet it o Smoth Criminal para poder lucirnos más, pero con Thriller hicimos nuestro mejor trabajo y eso los jueces lo apreciaban. Nos pusieron 9-9 y el voto secreto.
Pero cuando ya nos íbamos a ir, la víbora de Kate hizo su aparición. Pensé que por una noche dejaría de molestar pero, obviamente, me equivoqué.
-Vamos a ver unas imágenes, me dice mi productor.- dijo haciéndola a la que no sabía nada.- Mándelas señor director.
En ellas se veía nuestras conversaciones, nuestros coqueteos, cosas que deberían ser privadas, pero lamentablemente en este programa no lo eran…No sabía que hacer o que decir, Edward solo atinó a tomarme de la mano y apretarle fuerte.
-Tranquila.- susurró en mi oído.
Al terminar las imágenes regresamos al aire, y Kate empezó su conocido interrogatorio.
-Y chicos, ¿Qué excusa tienen ahora?- susurró, mirándome hostilmente.
-No hay nada que decir Kate, creo que es algo personal.- dijo sereno Edward, tratando de no caer en su juego.
-Sé que tuvieron una cita, y al parecer no fue suficiente para tus altas expectativas, ¿no Bella?- esta mujer estaba intentado hacerme caer, pero no le daría el gusto.
-No dije eso, Edward es mi amigo, lo quiero un montón, solo…dije que esperé que fuera diferente.- me estaba exasperando, esto terminaría mal si sobrepasaban mi límite.
-¿Lo quieres un montón?- Susurró Kate, riéndose de mi comentario-¿Y el cariño es mutuo Edward?-preguntó irónicamente. Buscaba dejarme como la tonta fan que se enamoro del guapo actor de moda.
-Por supuesto que sí…la única diferencia es que mis sentimientos son… se podría decir que algo más intensos que los de Bella.- dijo con una hermosa sonrisa, pero yo me empezaba a preocupar.
¡Oh Dios! ¡¿Cómo que más intensos?! Podría tener una combustión espontanea solo con esa respuesta.
-¿Más intensos? Explica eso Edward, el público se muere por saber.- Ella quería que me rechazara, para que así pudiera darse el gusto de avergonzarme en televisión nacional.
-Es que solo que Bella es una chica tan hermosa, por fuera y por dentro, es una magnifica persona.- empezó.
-¿Y que más Edward?- preguntó el co-animador de Kate, ante la mirada asesina de la conductora.
-Y mis sentimientos son más intensos, ella me ve como un amigo, pero a mí…me gusta, me gusta mucho.- todos empezaron a vitorear, incluso el jurado. Kate estaba verde de la furia, y yo solo decía: ¡Oh mi Dios, a Edward Cullen le gusto!
