De Mentiras y Secretos.
Prólogo
Hace mucho tiempo el mundo vivía en armonía, dividido en cuatro naciones cada una se caracterizaba por el dominio de un elemento. Estaban templos del aire, habitados por mojes que también eran maestros en el aire control y cada uno de estos templos estaba localizado en cada uno de los extremos del mundo, es decir, el norte, el sur, el oeste y el este.
También estaba el reino tierra, se podría decir que esta era la nación con el territorio más extenso, puesto que su reino cubre todo un continente. Aunque tenían grandes ciudades los habitantes de este reino vivían en su mayoría en pequeñas comunidades y en cada una de ellas habitaban los maestros tierra ayudando a sus comunidades a vivir más cómodamente.
En cada uno de los polos se ubican las tribus hermanas del agua cada una diferenciada por su ubicación una en el norte y otra en el sur. Donde los maestros agua vivan rodeados de su elemento, entre grandes extensiones de hielo rodeadas por el profundo océano.
La cuarta nación era por supuesto la de fuego, donde los maestros eran enseñados a seguir el camino de honor y honrar las tradiciones que dejaron como guía sus antepasados.
Durante mucho tiempo esta paz se mantuvo gracias al avatar el único maestro que podía dominar los cuatro elementos y manteniendo el equilibrio entre el mundo humano y el mundo espiritual. Esta responsabilidad están dura que no es suficiente una vida para completar su misión, se conocen innumerables reencarnaciones y cada una de ellas nacida con un elemento regente. Hasta el momento en que el deber del avatar en esa vida se a cumplido y llega el momento de abandonar el mundo humano, habitando el mundo espiritual y dando paso a la reencarnación del siguiente elemento en su ciclo natural.
Así fue desde tiempos que el mundo ya ha olvidado, sin embargo todo cambio hace cien años, cuando el avatar Roku murió y la nación del fuego impidió su reencarnación, comenzando una guerra sin fin por el dominio del fuego sobre el resto de los elementos.
Cuando el avatar Roku murió, la nación del fuego sabía que este renaciera en un maestro aire y siendo el avatar su único obstáculo para gobernar al resto del mundo decidieron acabar con él, antes de que reencarnara y se convirtiera en un enemigo de su causa. De esta forma el mundo perdió el balance natural, los maestros aire fueron extinguidos, el equilibrio se perdió y el avatar jamás regreso ...
Esas son las historias que cuentan los ancianos a escondidas de los soldados, enseñándoles a los jóvenes de sus errores, pero estas historias son solo el comienzo. Porque al desaparecer el avatar, cada reino debió pelear por su propio beneficio y los débiles e ingenuos fueron los primeros en caer.
Cuarenta años después del avistamiento del gran cometa, la guerra alcanzo a la tribu agua del sur, la cual fue abandonada por su tribu "hermana" en el norte, la nación del fuego fue debilitándola poco a poco hasta acabar con su mejor defensa, los maestros agua, este patrón continuo y cuarenta y cinco años después la tribu agua del sur sufrió el mismo destino que los monjes del aire, los maestros agua del sur fueron eliminados y la nación del fuego se apodero de su territorio.
Sin embargo como dije antes los ancianos aprendieron bien de sus errores y eso fue lo cambio mi destino. Porque según la nación del fuego yo debí morir hace nueve años, y ahora que tienen la guardia baja seré quien de fin a la guerra.
