De Mentiras y Secretos - Capitulo I

Una melodía con un deje infantil resonaba en los túneles de la montaña como cada noche de luna llena, acompañados por un coro de gritos de agonía.

-Hoy ha traído demasiados Katara ...-

La chica dejo de cantar, miro a su alrededor pero todo lo que veía era las frías y tristes paredes de la cueva bajo la montaña.

-¿Hama? - pregunto con precaución, lista para atacar de ser necesario.

-Por aquí niña - una voz vieja y cansada le respondió desde el fondo de la cueva, ahí tenían una repisas y cerca de ellas estaba una anciana que todos conocian como la vieja Hama, se han rebuscando entre los frascos que contenían líquidos de distintos colores , era remedios empleados para la curación con ayuda del agua control.

-¿De nuevo te duelen las manos? - pregunto al llegar a su lado, comprendiendo lo que buscaba la anciana. Katara alcanzo el frasco que buscaba su maestra y con facilidad lo abrió manipulando el contenido de su interior el cual envolvió las manos de la anciana y emitió un brillo.

-Este remedio las mantendrá bien hasta la próxima luna llena - dijo la anciana con alivio observando con nostalgia los hábiles movimientos de su pupila -Dime, ¿por qué hay tantos esta vez? - La chica respondió de inmediato sin perder la concentración en su trabajo.

-Estaba en el bosque cazando a la chica del mercado, la que estafo a los maestros tierra que estaban en nuestra posada - Hama asintió mientras supervisaba el trabajo de su muy bien instruida pupila - Cuando los maestros fuego aparecieron, fue un descuido terrible, me percate tarde de que un escudaron de las tropas que enviaron para custodiar la ciudad estaba cerca, así que no tuve más remedio que traerlos aquí, encontré al resto mientras nos dirigíamos aquí, cayeron en las trapas de Jet, no quiero que se esté adentrando demasiado en la montaña, lo cual seguro ocurriría si sabe que sus trampas realmente funcionan-

-si, ese chico revoltoso solo atrae problemas, pero debo admitir que desde que llego me preocupo menos por que los soldados se entrometan el la posada, es mas seguro para ambas - Katara termino con su tarea y Hama señalo los cuerpos de los recién encadenados probando sus manos nuevamente. -Pero no podemos tener tantos aquí… - Cerro su puño y enseguida un par de soldados empezar a sentirse mal intentaban que sus manos atadas a las esposas de metal llegaran a sus cuerpos tratando de calmar el hombrestar que se encontraron en su pecho, Katara los observo con los ojos oscurecidos, al mismo tiempo que recordaba los sucesos que provocan su aborrecimiento en el uniforme que portaban los soldados.

-Por favor, permita que se lleven a la niña, entonces le entregare a la persona que busca-

Hama apareció de detrás de una puerta que solo era usada por los sirvientes del palacio de más confianza y llamo a Katara.

-Acompáñame, tu madre tiene asuntos importantes que atender- le dijo al oír las palabras de Kya, sabía lo que pasaría, ella misma se lo había advertido a su majestad en cuanto vio los barcos de la nación del fuego acercarse a las costas del polo sur.

-Ahora, le pediré caballero como un favor especial que esto se haga lo más silencioso posible así habrá menos heridos en mi tribu, usted se retirara con sus prisioneros y mi gente no habrá de enterarse de nada-

Kya era una gran soberana, había adquirido sabiduría con el pasar de los años aprendiendo a gobernar gracias a los constantes consejos de su padre y el pueblo la quería, no por tradición, más bien por sus ideales y su juicio justo.

Hama, se apresuro a sacar a Katara de ahí, a pesar de las protestas de la niña sobre dejar aquel salón.

-Hama no la pierdas de vista, Katara por favor obedece a Hama -

La anciana cerró la puerta una vez que la pequeña princesa estaba delante de ella y la jalo por un par de túneles hasta que llegaron a una cámara donde nunca antes había estado Katara.

-Escucha muy bien, pero no debes decir nada… tu madre está en peligro y tú tienes que ver qué es lo que la nación del fuego nos hace. Es una lección muy dura princesa para la corta edad que tienes lo se y espero que algún día me lo perdones pero debes aprender-

Katara se asomo por el hueco que Hama le mostró y pudo ver a su madre aquel hombre con ropas extrañas en la sala del trono.

-Ahora dígame donde esta esa maestra agua de la que todo el mundo habla- dijo con altanería el soldado

-Esa, soy yo… - respondió Kya sin miedo.

-Es una pena, mis órdenes son claras- el soldado adopto una pose de lucha

-Por eso no pondré resistencia, iré por voluntad propia en calidad de prisionera- replico sin cambio alguno en su postura a pesar de la clara amenaza

-Mis órdenes su majestad, y en esta ocasión no debo llevar más prisioneros- Y entonces ocurrió el maestro fuego lanzo su ataque y mientras Katara observaba paralizada aquel horror que ocurrió frente a sus ojos. Hama utilizo por primera vez en mucho tiempo sus poderes de Agua control para huir con la princesa que era como un peso muerto.

Las ultimas maestras agua de la tribu agua del sur, debían dejar su tierra a la deriva, puesto que no eran lo suficientemente poderosas en ese momento para defender el territorio. Era mas seguro para todos que se creyera que la nación del fuego había terminado con los maestros de la tribu del sur así como había sucedido con los nómadas del aire cuando la guerra inicio. Kya, le había asegurado a Hama que era lo mejor, ellos creerían que ya no eran una amenaza y los dejarían en paz dándole tiempo al pueblo para recuperarse y tener una mejor oportunidad para alzarse de nuevo como la poderosa tribu que he sido alguna vez.

Los hombres se desplomaron en el frió piso de la cueva, merecen morir, penso Katara disfrutando de su dolor. Hama solo los dejo en paz cuando dejaron de respirar.

-Arrójalos por el acantilado y regresa a la posada, casi es hora del amanecer - le ordeno la anciana

-Si, Hama-

La anciana se alejo de la cueva a paso lento dejando a Katara con los cuerpos y los prisioneros. Al verlos a los ojos podría ver el terror en ellos, pensaban que ella era un monstruo y tal vez lo era. Pero no había tenido otro camino, la nación del fuego le había arrebatado todo, su madre, su familia y su reino. Durante años vivió con el terror de que alguien las descubriera y sufrieran el mismo destino que su madre, cada noche revivía una y otra vez el momento en el que el miedo la había dejado paralizada mientras ese hombre mataba a su madre. Pero estaba decidida, era momento de cambiar las cosas.

Después de quitar las armaduras a los soldados y arrojarlos por el acantilado, regresaba a cerrar la cueva y borrar sus huellas cuando escucho una voces en el bosque, la chica se puso a la defensiva, consiente de que la noche había terminado y si los aventurados resultaban ser maestros fuego, ella estaría en desventaja.

-Yo creo que nos asustaría más un hombre con mano de espada… -

-Las historias de la tribu agua son aburridas-

Katara presto mas atención a la chica que estaba recostada cerca de la fogata. ¿Ella realmente había dicho tribu agua? Los viajeros vestían ropas de la nación del fuego pero no serian los primeros en adoptar las costumbres para tener una vida relativamente tranquila.

-¿Escucharon eso? - Pensando que había sido descubierto y Katara contuvo la respiración - Escucho gente debajo de la tierra… - "La cueva" pensó Katara seguía abierta debía correr a cerrarla aunque no entendía como lograba escuchar los gritos de esos despreciables seres desde donde estaban. -! Y están gritando¡-

Katara decidió que era menos peligrosos descubrirse como una amiga de esos viajeros, antes de que comenzasen buscar el origen de los gritos.

-¿Están perdidos? - pregunto y los chicos soltaron tal grito de terror que Katara quería darse cuenta de golpes contra el tronco mas cercano. Por su puesto Katara asústalos así será mas fácil hacer que se alejen de la cueva - Mi nombre es Azumi y no era mi intención asustarlos, pero es extraño que alguien se encuentre en este bosque sobre todo de noche -

- si es tan peligroso ¿Qué haces tu en el bosque? - Katara sonrió gentilmente

- Soy sonámbula, me he despertado al tropezar con una roca no muy lejos de aquí - Agacho la mirada fingiendo vergüenza, estaba acostumbrada a mentir así que no se sintió nerviosa al hacerlo frente a aquel grupo de chicos.

-Dice la verdad - Anuncio la chica a sus dos compañeros

-Mi abuela es propietaria de una posada en el pueblo estoy segura de que no le molestara que pasen la noche ahí si no tienen a donde ir- sabia que era peligroso dejar la cueva abierta pero debía alejarlos.

-¡Eso seria Genial! - Exclamo el más joven del grupo.

-Bien será mejor que nos apresuremos, como he dicho antes el bosque es peligroso - Katara tomo algo de tierra y apago la fogata cuando el grupo toma sus cosas, esperaba despertar antes que Jet para cubrir la estancia de aquellos chicos.

Camino al frente de la caravana en completo silencio hasta que llegaron al pueblo. Donde, para su desgracia vio al grupo de Jet haciendo tonterías.

-¡Azumi! - El duque corrió a abrazarla - ¿Qué haces con ellos? - señalo al grupo mientras el pretendía defenderla al colocarse frente a ellos con las manos extendidas.

-Encontré a estos viajeros en el bosque… -

-¡Así que son ellos! - El chico no mayor de 8 años dio una señal a sus compañeros quien los observaban desde su lugar de "vigilancia" -¡No se llevaran a Azumi! -

-No, Duque… - Era un poco tarde, el resto del grupo que acompañaba al niño rodeo a los forasteros amenazándolos con armas que ellos mismos habían fabricado, trato de aclarar la situación tan absurda para que no pelearan entre ellos no quería llamar mas la atención, puso una mano en el hombro del niño y explico - Duque ellos no sabían que el bosque es peligroso y les ofrecí pasar la noche en la posada con mi abuela - Le explico al pequeño.

-Pero no rehuimos de una pelea- la chica realizo algunos movimientos de control y las rocas a su alrededor levitaron

-Dejadlos, al parecer son del reino tierra. Además de que cuentan con la protección de la bella Azumi - Jet salió detrás de unos arbustos y los libertadores tomaron una rápida formación detrás de el como si fuesen verdaderos soldados.

-Tienes que dejar de jugar en el bosque - Fue lo único que Katara le dijo antes de agacharse y ver a duque a los ojos - ¿Quieres venir a desayunar? - el niño negó.

-Tengo guardia temprano - Katara subió la mirada y vio a Jet con odio puro. EL chico se encogió de hombros.

-Es la única forma de que vaya a dormir temprano, creí que eso es lo que querías -

-Eres un bruto - Katara se puso de pie y le indico al grupo que la siguiera -Duque la oferta seguirá en pie cuando te aburras de jugar - Jet le bloqueo el paso enfadado por su comentario.

-No estamos jugando Azumi y si tú y tu vieja abuela siguen diciendo eso al resto del pueblo nadie jamás nos tomara enserio, la gente esta desapareciendo -

Katara saco una cuchilla de su cinturón y la coloco en el cuello de Jet -Lo único que haces es traer cada vez mas soldados al pueblo, estamos mas protegidos contigo fuera de este lugar -

-Esta chica es ruda - Escucho decir al mayor de los chicos del grupo de viajeros.

-Ahora, apártate Jet - El chico le obedeció de mala gana y los vio marcharse.

-Revisar cada una de las trampas… - Grito para liberar su frustración, ya le demostraría que el pueblo que tenian que tomarlo en serio.

El grupo llego a la posada no mucho después, la posada se encontró cerca de los limites del pueblo, pues aquello les permitía un poco de privacidad.

-¿Quién esta ahí? - Hama la llamo desde dentro.

-¿Qué haces despierta abuela? - Hama comprendió con esa simple pregunta que no estaba sola.

-Te escuche salir, pero no te encontré en los jardines, ¿Quiénes son ellos Azumi? -

-Me los encontré en el bosque Abuela, Cuándo me desperté vi fuego entre los arboles y creí que era un incendio pero después escuche voces y creí que eran Jet y sus amigos jugando en el bosque de nuevo pero resulto que eran estos maestros tierra y como pensaban pasar la noche en el bosque les ofrecí que vinieran aquí, ¿no te molesta? -

-Mi bondadosa nieta, por supuesto que no, el bosque es peligroso pueden pasar aquí en tiempo que necesiten jóvencitos - Hama reconoció los rasgos de la tribu agua en el mayor de los jóvenes de aquel grupo, además de cierto aire familiar que le causo curiosidad .

-Gracias señora, trataremos de no ser una molestia, solo estamos de paso -

-Síganme chicos. Buenas noches abuela te veré en unas horas - Katara les dio una habitación a cada uno, cuando estuvo segura de que ninguno dejaría su habitación bajo a ver a Hama.

-Tengo que regresar a cerrar la entrada de la cueva -

-¿Como has podido volver y dejarla abierta… -

-Estaba camino a cerrarla, cuando me encontré con ellos, la chica ciega logro escuchar gritos y creí que debía alejarlos, además Jet esta en el bosque ahora -

-¡Niña tonta! Este descuido podría descubrirnos, ve ahora y asegúrate de que nadie te vea esta vez o mátalos-

-Si, Hama-

Hama, se dirigió a su habitación enfadada, Katara casi nunca cometía esa clase de errores, pero debería admitir que había analizado muy bien la situación. Abrió el cajón superior que estaba en su tocador y saco una vieja pintura donde se representaban a los espíritus de Tui y La.

-Denle fuerza esta noche y protéjanla del peligro- La pintura brillo durante unos segundos y Hama la guardo de nuevo.

Cuando llego la mañana Hama comenzó a atender a los huéspedes de la posada, no había rastro de Katara lo que la tenia preocupada, la chica era fuerte y le había ensañado defenderse pero aquello no le restaba preocupación.

-Aquí tiene, regrese pronto a nuestra posada - despidió a los huéspedes en la entrada

-Señora, Gracias por dejarnos descansar aquí esta noche, también nos gustaría agradecer a Azumi, sabe donde podemos encontrarla-

-Me temo que ha salido muy temprano esta mañana -

-Aquí estoy - dijo un voz que venia desde el Jardín

-Niña ¿Que haces rebuscando en la tierra en vez de ayudar a los huéspedes? -

-Ya casi termino… - Katara acomodo la tierra alrededor de un Lirio de Fuego -Listo-

-¿Qué ocultaste debajo de la planta? -

-¿Disculpa? -

-Puedo ver algo entre las raíces del lirio-

-Es solo… yo… verán… - Katara no podía formar una mentira por la impresión, creía que la chica era ciega o al menos eso parecía.

-No creo que debas entrometerte en esto Toph-

-No, esta bien. No que la abuela se enterara así que oculte un pañuelo con sangre debajo de la planta -

-¿Por qué tienes un pañuelo con sangre Azumi? -

-Anoche en el bosque me corte la pierna con una rama y ate mi pañuelo para parar la sangre, se lo mucho que te preocupas cuando eso sucede así que decidí ocultarlo, no debí hacerlo-

-Claro que me voy a preocupar, la gente desaparece en ese bosque cada noche -

-Lo siento abuela -

-Ahora muéstrame ese herida en tu habitación mientras los huéspedes desayunan - Katara camino en dirección a las habitaciones logrando que la chica ciega se sintiera mal por haberse entrometido en los asuntos de la chica que los habia recibido tan amablemente.

-No debiste decir nada, seguro que Azumi ahora tiene problemas -

-Deberíamos hacer algo para compensarla… -

-¿Ahora son almas caritativas? - Los chicos solo la tomaron por los brazos y la guiaron hasta el vestíbulo donde se dispusieron a esperar a que alguna de las dueñas volviese a aparecer.

Mientras esperaban algunos de los verdaderos huéspedes comenzaron a salir con sus maletas muy apresurados.

-saldré de aquí antes de que anochezca y esos espíritus traten de llevarme como lo hicieron con Lee-

-si también yo me marcho de este pueblo maldito- las personas salían corriendo - Si salgo ahora atravesacere el bosque antes de la noche caiga de nuevo

-Escucharon, al parecer lo que dijo ese tal Jet es cierto la gente de este pueblo corre peligro-

-Hay que averiguar que hicieron estas personas para enfadar tanto a los espíritus-

-Y luego rápidamente resolverás el misterio al estilo avatar-

-Me gusta ayudar-

-¿Qué paso realmente? -El grupo salio de la posada sin esperar a las propietarias.