Resumen: El capitán Kirkland encontró algo demasiado interesante durante un viaje a tortugas en los mares del Caribe, un precioso muchacho. Lo que no sabe el capitán es que ahora tiene a bordo de su nave al hijo de la reina, que al parecer se ha enamorado del odioso capitán.
N/A: Hola, perdonen, si ya se estoy comenzando otra historia. Hubo algo que me desconecto de esto, la historia de The Rule of Rose, la he borrado, por unos motivos que prefiero no mencionar, en su lugar les traigo este fic, que bueno… no veo que escriban mucho de este lado de Arthur y Alfred. Y si, Alfred por ahora es hijo de la Reina de Inglaterra, ¿raro no? Como sea espero les guste. Por cierto este es un UkxUs
Hetalia ni sus personajes me pertenecen yo solo los uso para el entretenimiento de mi público en general. También como locaciones de "Piratas del Caribe" y sus respectivas terminaciones con algunas cosas.
Advertencias: Mal lenguaje, situaciones gore no tan explicitas, entre otras cosas.
"Hoist the colours"
El rey y su grey a la reina por fin
ataron a su galeón
Sé que mi hogar va a ser el mar
donde él esté yo estoy*
Alzaban su cabeza, el capitán estaba sonriendo de una manera tétrica mientras miraba el castillo, odiaba a la reina, odiaba a su corte todo lo que tenía que ver con ella. ¿Patentes? Era lo más patético que había escuchado, hacer piratería con el permiso de la reina era una estupidez, la mayor que se le haya ocurrido a cualquiera y muchos de los piratas lo habían estado haciendo. Patético, estúpido, giro su cabeza, estaban colgando a uno de los hombres que había hecho piratería pura, sin patente, el hombre sonrió mientras su cuerpo caía. Kirkland quien había estado mirando oculto entre la multitud, gracias a unos trajes y otros harapos, no pudo reprimir una mueca de insatisfacción.
-Me cago en la reina… y sus putos pedazos de papel llamados patentes—comento susurrando, saliendo de entre la multitud sin llamar la atención en realidad, estaba caminando normalmente hasta que fue detenido por uno de los guardias reales— ¿Que mierda es lo que quieres?— pregunto afilando la mirada conteniendo la ganas de golpearlo—
El guardia intento voltearlo, haciéndole ver a los demás y darse cuenta de que habían sonado la alarma pirata, miro hacia el costado, su barco estaba cerca de la costa, maldijo el momento en el que dejo al imbécil de Francis a cargo de su navío mientras hacia una visita secreta a su pueblo, favorito lleno de mujeres, con un bufido desfundo su espada, golpeando a quien lo tenía tomado por el brazo, y los miro, ¿era su impresión o había un soldado que estaba temblando?, termino afilando su sonrisa y mirada hacia los guardias de la armada, los guardias rápidamente se posicionaron rodeándolo hasta que el primer disparo del cañón se sintió, la gente aterrada salió despavorida por todos lados, dejando confundido a todos
-¡Se ha ido, ha escapado!—el soldado que había estado temblando bajo la mirada de Kirkland había gritado—
Mientras tanto Kirkland estaba pasando entre la multitud como podía cerciorándose de ocultar su rastro de aquellos guardias de mierda, frunciendo el seño mientras caminaba, los harapos hacían que su cara y sus ropas piratas quedaran guardadas, aun así no estaba mal esconderse entre las gentes robando un poco, podía escuchar los sonidos de espadas chocando unas con otras, el retumbe de los cañones contra el agua y contra los muros de la costa. Encontró un pequeño botecillo que lo llevo hasta donde su nave, viendo como la mayor parte del pueblo comenzaba a arder. Llego hasta su navío, abordado prontamente, viendo como varios de su tripulación lo hacían al mismo tiempo, quitándose las ropas viejas que traía
-¡¿Dónde está la maldita rana de Francis?!—bramo fuertemente, enojado mostrando las cejas anchas que tenia marcarse en un seño fruncido, los tripulantes estaban callados y temblaban y no era para menos había que temerle al Capitán y más cuando estaba de mal humor—he preguntado… ¿Dónde mierda esta el puto Francis Bonnefoy?—de nuevo rugió entre dientes mientras uno de sus marineros, que bien parecía afeminado se acerco lentamente hacia donde estaba temblando y tragando duro—
-¿o-oui Capitán Kirkland?—pregunto con miedo, un hombre con un poco de barba, cabello largo y lacio rubio y ojos azules, piel blanca y ropas elegantes como para ser pirata, se notaba su acento francés al hablar, su nombre Francis, y él era el segundo al mando en el navío de Kirkland— ¿N-necesita algo de mí?—pregunto temblando levemente—
-Me puedes decir ¿qué mierda pensabas al llegar a donde la puta reina exponiendo a todos que estaba ahí?—pregunto parecía calmado, pero era todo lo contrario, arrastraría a Bonnefoy durante todo el viaje hasta tortugas en las aguas caribeñas atado al carajo* sin comida ni agua—¿Acaso no estabas viendo que mataban a un ex pirata, grandísimo pedazo de mierda?—de nuevo el rugido que dejo a todos temblando—
Ya se había quitado los ropajes, dejando ver su figura, su piel blanca y tersa para ser un pirata, sus ojos esmeraldas y sus cejas pobladas que no le quitaban el atractivo, el cabello rubio cenizo revuelto, y la mueca que traía en esos momentos que no tenia precio, ordeno a todos que se fueran cada quien a hacer lo que le correspondía mientras el fijaba su rumbo a tortugas.
Entro a su camarote, cerrando tras si sentándose en la silla cercana a donde dormía, el barco se mecía levemente, mientras Kirkland sacaba algunos mapas y los estudiaba con cuidado, buscando en la mesita de un costado derecho algo que pudiera tomar durante su inspección, palpando suavemente con la mano la parte superior, encontrando una botella.
-Ese bastardo de la rana, se ha tomado mi ron—comento en un susurro para sí mismo, colocando la botella donde estaba, no había cambiado sus ropajes completamente, así que lo hizo dejando ver con claridad su piel y las marcas de batallas, poniéndose una camisa holgada junto con un saco color rojo, amarrando su pañoleta a su cintura y poniendo su cinturones y sus armas donde debían junto a su espada—iré a buscar más ron…, el viaje será largo—comento mirando uno de los mapas con la ruta a seguir.
Salió del camarote encontrando a sus hombres todos en sus puestos, unos limpiaban otros corrían de aquí para allá alzando algo, otros pocos corrían con cajas de vegetales y Francis estaba en el timón mirando el curso del barco. Todos asegurando de hacer bien su trabajo, nadie quería tener que enfrentarse a Kirkland en un duelo de espadas, nadie había sobrevivido, Excepto Francis quien ahora tenía una marca bajo el pecho oculto en su traje
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Estaba amarrado y tirado en medio de la celda, suspiro profundamente, olía a humedad y le daba asco, miro hacia donde sus ojos azules podían, estaban llegando apenas a donde se suponía que debían llegar, movió sus manos, forzándolas a salir del agarre de las sogas, no evito gemir de dolor cuando sintió que su dedo pulgar izquierdo se había roto, tampoco suprimió unas cuantas lagrimas que osaron salir de sus azules pupilas, dejando ver que tenía una mano libre y sacando la otra despacio, tomo su dedo para colocarlo en su lugar de nueva cuenta, escuchando un hermoso CRACK proveniente del hueso que se había reacomodado, aun así no dejaba de dolerle. Se abrió paso entre la celda que ni bien estaba cerrada, bufando completamente
-Piratas estúpidos, mira que dejar la celda abierta—comento suspirando un poco, saliendo de su encierro mirando a todos estar ocupados subiendo y cargando provisiones para su siguiente viaje sea cual sea—debo de escaparme…en todo caso ¿Dónde diablos estoy?—pegunto el chico mientras miraba a todos lados, al parecer estaba en un puerto, el problema era en cual—
Trago duro, aventándose al agua, varios de los marineros se acercaron a ver que ocurría pero nadie se dio cuenta de que el prisionero había escapado, nado por toda la orilla dando con otra forma de subir además del pequeño puentecillo que tenia, miro donde estaba habían varios tipos tomando ron y whisky como si no hubiera un mañana, las mujeres se pegaban a ellos y en varias ocasiones a él, tocando todo lo que pudieran, e intentando robarle, pero al pobre los piratas ya le habían robado todo menos la poca inocencia que aun tenia, trago duro, encontrándose a mitad de uno de los bares que abundaban en el lugar, mirando a todos lados un poco asustado
-Dios mío… estoy en tortugas—comento mirando a todos lados, había escuchado de ese lugar a donde los piratas solían ir por diversión y siempre quiso hacer un viaje a ese lugar, ahora se arrepentía de ello—bien, primero tengo que calmarme…, ¿Qué voy a hacer?—se pregunto a si mismo
Una de las chicas, le miro expectante y camino hacia el restregándose un poco, el pobre chico se sorprendió y tenso al sentir los pechos de la mujer en su brazo, trago duro y salió corriendo entrando a una habitación vacía de uno de los hoteles de mala muerte que solían haber en esos lugares, suspirando. Tenía que encontrar una manera de regresar a casa.
*El Carajo: Es la canastilla en el mástil del barco, cuando hacías algo mal, o simplemente te enviaban a averiguar si había tierra a unos pocos kilómetros, de ahí la frase "vete al carajo" que uso mucho en RL.
*El pedazo de la canción es del titulo del capitulo "Hoist the colours" del BSO de Piratas del Caribe "Navegando en aguas misteriosas" es la primera canción y a mi me encanta tiene un sonido completamente único.
