N/A: Hola Chicos! hoy les traigo un nuevo capítulo, lamentablemente solo podre actualizar los domingos por el trabajo, entro a las 8:00 de la mañana y salgo a las 5:00 pm pero tengo que ir por mi madre y no me deja mucho tiempo, así que de todas maneras entre semana si puedo actualizar lo voy a hacer no se preocupen. Por el momento hasta que encuentre un mejor horario estaré actualizando los domingos a doble capitulo de estos dos. No es por terminarlos rápido si no para que no se aburran. :)

Ya saben Hetalia ni sus personajes me pertenecen, Tampoco las locaciones o cosas mencionadas en este fic que sean de Piratas del Caribe me pertenecen. Aunque quiero que el Capitán Jack Sparrow me pertenezca ...


Two Hornpipes

NO TODOS LOS TESOROS SON DE PLATA Y ORO

Miro por el telescopio bañado en lo que parecía ser oro mientras navegaban, suspiro, la reina lo había enviado a buscar a su hijo que hacía más de una semana los piratas habían secuestrado en un intento de mostrar lo tan disconformes que estaban con las nuevas leyes impuestas y lo de las patentes, todo porque hasta ahora la misma reina salía ganando del trabajo sucio que hacían ellos mismos. De nuevo un suspiro, una mirada verdosa se poso en el mar y su inmensidad, hizo una mueca con la boca escupiendo en el suelo, ser el comodoro no era fácil, y menos cuando tu misión era encontrar a un chiquillo que, de realeza no tenía nada, era estúpido odioso y seguramente habrá dejado que lo capturen esos seres del mismo océano, seguramente el chico ya estaba muerto.

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Sonrió de manera sensual al llegar al puerto de Tortugas, bajando por las escaleras mismas que hacían eco con cada paso que daba con aquellas botas cafés, posicionándose donde estaba el borde, escuchando decir al encargado que habían llegado a su destino, viendo como todos hacían y se movilizaban a un ritmo veloz, mientras el miraba como algunos pocos perdidos entraban y salían del lugar, que según muchos era una bendición. "Si todos los lugares fueran como Tortugas, los hombres no se sentirían indeseados" eso era lo que el había dicho después de una larga conversación del lugar, y vaya que ese viejo tenía razón.

"Hemos llegado a nuestro destino caballeros…Sírvanse" comento el capitán sonriendo, mientras todos los tripulantes de la nave el Kraken salieron disparados encontrándose con mujeres entre otros, que solo buscaban a un muchacho hermoso, tal el caso de Francis que iba de mujer en mujer y muchacho hermoso que se le topara, Arthur por otra parte busco a una mujer bonita.

Ya encontrando a una de pechos grandes, tez clara y cabello rojizo, la cara en si no importaba mientras tuviera lo que tenia ahora todo estaba sumamente bien, entro a uno de los hoteles de mala muerte, con la chica riendo a espaldas coquetamente. Escucho algunos sonidos de donde se había adentrado, en realidad poco le importaba, era sabido que habían algunos voyeristas que se adentraban en las habitaciones para ver algo. Comenzó a reír mirando a la muchacha, quien ya estaba más que seduciendo al capitán, ella estaba totalmente desnuda ante el y Kirkland tenía la parte de arriba desnuda, encimándose en ella y acomodándose.

Algo había sonado y la muchacha se había espantado y salido corriendo de aquel lugar, y no era para menos, un chico que había gritado que paren había aparecido, Arthur había afilado su mirada ante el chico, tomándolo por la garganta y tirándolo bruscamente al suelo, frunciendo sus cejas y haciendo que sus finas facciones se vieran feroces, hoy no había bebido de mas como en veces anteriores, estaba casi sobrio.

"¿Quien mierda eres tú, y porque has hecho que se vaya?" pregunto, escupiendo ácidamente las palabras, casi susurradas las cejas fruncidas, y riendo suavemente ante el chico que le miraba

"T-Te ordeno… m-me sueltes" estaba haciendo demasiada presión en el cuello y le dificultaba hablar y respirar, Kirkland solo rio en símbolo de burla, ¿Ese niño dándole ordenes a él? Era estúpido, miro detenidamente al chico un rato

"Intentas darme ordenes…" no era una pregunta era una afirmación, parpadeo un poco, lo había reconocido completamente, sonrió mas para el que para el muchacho, tomándolo por las manos después de soltar su garganta y volteándolo violentamente "A mí nadie me da órdenes… y mucho menos alguien como tu…" contesto desafiante, el joven sintió un golpe seco en su nuca y cayo completamente, todo era negro.

Negro.

Despertó, abriendo calmadamente los ojos, para alzar su cabeza, de nuevo en una celda, frunció el rostro, ya había pasado por esa situación, estúpidos sean los piratas, intento derribar la puerta pero esta si tenía candado, aun más estúpido el que lo había puesto, y había alguien además de él. Fuera de la celda había alguien mas, le estaba mirando fijamente.

"¿Que quieres… acaso no te gusta lo que ves?" pregunto molesto por la situación, Kirkland que había estado mirando la escena que estaba haciendo echo a reír, divertido con el comentario del niño, claro que le gustaba lo que veía, sabía que la reina pagaría ORO y plata por que le devolvieran a su bebe, se acerco lentamente hasta rosar las barras metálicas, el chico se fue un paso para atrás.

"tu nombre… ¿cuál es?" Oh si, la amabilidad brotaba de cada poro del cuerpo del capitán, tenía el entrecejo fruncido cosa que hacía parecer una uniceja bastante rara "Eres Alfred Jones… el hijo de la reina ¿no es así?" de nuevo aquella risa malévola cuando Alfred asintió suavemente afirmando quien era, la reina Alice estaría como loca buscando a su bebe capturado en tortugas

"¿Q-Quien eres tú?" pregunto con miedo, el no tenia mas que puños mientras el tenia un ejército de marinos, un arma de fuego y dos espadas en cada lado de su cintura, era mejor irse con cuidado. Kirkland volvió a dejar salir una risa, pero se escucho totalmente diferente a las anteriores.

"Soy el Capitán… Arthur Kirkland, el rey de los mares del Caribe" añadió levantando la mirada, de lejos parecía ser un tipo alto, lo que le había llamado la atención a Jones era el hecho de que sus ojos eran sumamente verdes, Arthur afilo su mirada de nueva cuenta, saliendo de la habitación dejando al muchacho solo.

Quién diría que su "aventurilla" en los mares caribeños con su hermana Emily terminaría en algo como aquello, con Emily desaparecida quizá muerta y el secuestrado por piratas de mala muerte… con un capitán a la mar de agresivo y siniestro.