N/A:Ah... hola chicos, pues estoy viva... xD si ando viva mis chiquitines(? Ne disculpen que me desapareciera como si no hubiera mañana, pero habia tenido que hacer ciertas cosas & otras nuevas en todo caso les dejo el tercer capitulo de esta historia, espero les guste xD. & Perdonen las faltas de ortografía mi compu fue reseteada y aun no tengo el word, y esta cosa no me corrige ni mierda.
En las afueras de donde Alfred se encontraba, el capitan Kirkland disfrutaba el ver como su tripulacion llena de imbeciles corrian de un lado a otro para que este los viera trabajar, estaba mas que claro que Kirkland estaba aburrido de sus hombres, Francis lo habia notado y habia soltado una escueta y nerviosa risa, mientras el capitan tomaba un poco de ron. Estaba bastante sumido en sus pensamientos mientras sentia la fresca brisa del aire en sus cabellos y cejas, cosa que el galo noto, mas no hizo comentario alguno, sabia que si se burlaba Kirkland lo amarraría de cabeza al poste principal, haciendo que la sangre fluyera como si no hubiera un mañana, sobre todo dañara su hermosa piel.
Si, el Frances debia aprender de prioridades.
"Capitan! Tenemos compañía!" ese habia sido uno de sus hombres que habia gritado haciendo que el inglés se pusiera de pie en un brinco mirando el barco que se acercaba tambaleante, reconociendolo al instante, el muy hermoso barco llamado "La Pasion de los Mares" bufo sonoramente se acerco hasta quedar donde la parte superior, donde el timon se alzaba victorioso de dirigir e barco entero solo siendo opacado por los mastiles, haciendo que el capitan sonriera al estar frente a frente con el, tapando con una mano su ojo para luego destaparlo, sonriente aun de su segura victoria sobre el otro barco.
"¡¿Que estan esperando bola de idiotas?!, ¡¿a que los inviten a tomar el te?! ¡Muevanse pedazos de basura!" ese habia sido el grito triunfal para que sus hombres se moevieran a sus puestos "vamos a ganar este pequeño encuentro, mis queridos mal nacidos!" comento gritando sonriendo para cambiar una cara a la seriedad aundada por los mares y por la cara por la que era temida "no dejare... que me quites de nueva cuenta algo que es mio"
La brisa marina movio las velas indicando que el enfrentamiento comenzaría sin previo aviso un grito se escucho abriendose paso entre las olas que desafiaban a ambos barcos, no era cualquier barco, un barco español, el capitan sonrio para sus adentros afilando su mirada ante los muchos o pocos hombres que le miraban atentamente, el barco se coloco enfrente, comenzando a dar las ordenes de apuntar para el enemigo, suspiro seria una larga batalla.
"¡A ver maricas... quiero que esten listos y apunten, ¿Me han escuchado pedazos de mierda?!" ese habia sido la orden del capitan Kirkland quien decendia las escaleras, dejando el puesto donde se encontraba con su primer oficial al mando, camino un poco hasta quedar en medio de la nave.
Alfred yacía mirando los barrotes, tomandolos como si estos fueran a desaparecer en cualquier instante, despues de unos minutos en la misma posicion suspiro bastante audible dejando que la pequeña celda se llenara con la melancolia que despedia, termino soltando los barrotes de poco en poco bajando su rostro hasta mirar el suelo del barco el recordaba que su hermana y el habian salido a alta mar con el comodoro Scott un muy amigo de la reina, su madre para mirar el exterior como le habian prometido. Jamas se esperó que cuando hicieran la primera parada su hermana hubiera sido atrapada por piratas y que el comodoro los hubiese olvidado, quizá el no se habia dado cuenta. Sus manos fueron a parar a su rostro que comenzaba a llenarse de lagrimas, una sonrisa quebrada aparecio en su rostro y rapidamente seco sus lagrimas "¡¿Que estas haciendo Alfred?, eres el hijo de la reina... un principe, deja de portarte como una princesa!" ese pensamiento habia atravesado su mente poco antes de que los gritos de los hombres afuera se escuchara y de que varios rechinidos y vueltas se hicieran presentes, el barco cambiaba de direccion, ¿que diablos pasaba allá arriba?. un brusco movimiento lo saco de las pocas o muchas dudas que tenia, ¿un enfrentamiento con otro barco?.
Una bala del cañon del barco golpeo el agua haciendo que este se moviera bruscamente, Kirkland no podía estar mas que molesto, si no era que se estaba divirtiendo, con su mano derecha desenfundo su espada avisando a todos los de su navio que abrieran paso al fuego, y tal como lo predijo las balas fueron lanzadas, una de ellas golpeando el agua y la otra de ambas rozando la madera del costado del barco, haciendo que por unos segundos este se desequilibrará. El siguiente tiro fue el que hizo que Kirkland frunciera el entrecejo mostrando parte de sus caninos hacia el sujeto que estaba en el otro barco, la bala habia impactado en uno de los costados superiores del barco, estupido español de mierda tenia buena puntería, pero no mejor que la de Arthur, sus hombres le miraban aterrado ante la mueca que ponia, sus cejas fruncidas, su entrecejo marcandose con las arrugas del enojo, su boca arqueada hacia abajo y la nariz arrugada si fuera posible con solo su rostro este hombre podria llevarte al mismo infierno, pues al estar a unos cuantos metros podias sentir la fuerza y furia de su mirada, los bellos de toda la tripulacion se erizaran. Bajo sus pies empezaba a ver algunos pocos de agua que salpicaban al barco entre su estadía en la batalla apuntando y gritando fuego cada vez que le informaban que los cañones etaban listos.
Una bala del cañon del barco golpeo el agua haciendo que este se moviera bruscamente, Kirkland no podía estar mas que molesto, si no era que se estaba divirtiendo, con su mano derecha desenfundo su espada avisando a todos los de su navio que abrieran paso al fuego, y tal como lo predijo las balas fueron lanzadas, una de ellas golpeando el agua y la otra de ambas rozando la madera del costado del barco, haciendo que por unos segundos este se desequilibrará. El siguiente tiro fue el que hizo que Kirkland frunciera el entrecejo mostrando parte de sus caninos hacia el sujeto que estaba en el otro barco, la bala habia impactado en uno de los costados superiores del barco, estupido español de mierda tenia buena puntería, pero no mejor que la de Arthur, sus hombres le miraban aterrado ante la mueca que ponia, sus cejas fruncidas, su entrecejo marcandose con las arrugas del enojo, su boca arqueada hacia abajo y la nariz arrugada si fuera posible con solo su rostro este hombre podria llevarte al mismo infierno, pues al estar a unos cuantos metros podias sentir la fuerza y furia de su mirada, los bellos de toda la tripulacion se erizaran. Bajo sus pies empezaba a ver algunos pocos de agua que salpicaban al barco entre su estadía en la batalla apuntando y gritando fuego cada vez que le informaban que los cañones etaban listos.
...
El barco se movia bruscamente, y a el le entraban ganas de vomitar lo que no tenia en el estomago, se sacudio unas veces más dejando que la masa verde saliera de su garganta, haciendo que arda y poniendolo de rodillas, esa habia sido una experiencia de lo mas asquerosa que jamás comentaria con nadie y daba gracias a que ningun marino estupido lo miraba. Se puso de pie como pudo hasta que una bala le roso por el costado izquierdo, tenia suerte de que solo le hubiera rozado y no golpeado. por otra parte habia golpeado parte de la celda para que saliera, cosa que era provechosa para el, subio las escaleras hacia la parte superior con bastantes animos y presuroso hasta que, " No, mejor bajo" la sonrisa la mantenía, pero habian tantos piratas ahi golpeandose unos a otros y dos del barco enemigo habian bajado al ver ese extraño rulito suyo haciendo que este luchara de igual manera. Habia logrado quitarle la espada a uno de ellos golpeandolo en la cabeza con una cubeta de agua sucia, pateandolo en el trasero para que se alejara mientras el otro intentaba golpearlo en la cabeza cosa que no fue exitosa, Alfred habia golpeado su rostro con el trapeador viejo mientras huia triunfante a donde los demas marinos pero grata fue su sorpresa al verlo.
Kirkland peleaba con otro capitan. las espadas chocaban y brillaban ante la luz del sol, podian escucharse las suelas de los zapatos golpetear contra la madera antigua y encharcada del barco, mientras se escuchaban los sonidos, gritos y gemidos de los demas piratas e inclusive del mismo Alfred, pero en si se habia quedado prendado al ver al capitan dar la batalla, el cruce de espadas, los rostros furicos.
"Antonio, hijo de puta... ¿a que vienes ahora? a que te parta el culo en dos con mi espada?" pregunto mientras daba unos cuantos espadazos y Antonio le correspondia, el muy hijo de su madre estaba aprovechandose de que el podía controlar dos espadas, por lo que Arthur debia ser del todo precavido, varias veces tuvo que correr para que las espadas no le dieran en un punto vital, miro su arma, a pesar de ser un pirata no le gustaba mucho usarlas, dio un espadazo que roso con la mejilla del hispano, para apuntarle despues con la pistola y disparar, haciendo que la bala chocase contra el hombro del español, dio el ultimo espadazo dejando caer al otro capitan al agua, cosa que al verlo sus marinos emprendieron la retirada. Suspiro aveces podian ser tan estupidos como el mismo Antonio, ese pirata era demasiado. Paso una mano por sus cabellos ¿en que momento en la batalla con aquel pirata español se le habia caido su sombrero?, y hablo.
"Asi... que lograste salir y ayudarnos... no es asi?" pregunto bastante molesto, en realidad le molestaba se dio la media vuelta dejando ver la marca de la herida que habria sufrido unos minutos tras, y tras intentar escapar Alfred termino golpeandolo, golpe que a Kirkland no le parecio, utilizo su espada para impedirle la huida, y otra pelea habia comenzado, aunque se detuvo con una bala, misma que Arthur habia usado en el brazo del otro para que sus hombres lo cargaran "Ni lo pienses... Principe Alfred" lo habia susurrado por lo que el de ojos azules lo miro con la furia contenida en sus orbes "aun no es tu tiempo... o mejor dicho aun no recojo el botín por ti" sonrio, dando paso a un amargo sonido.
"¡Serás maldito!" Grito y gimio mientras los hombres lo agarraban, ambos riendo de la suerte del chico, intento safarse pero la herida era sumamente dolorosa para el, por lo que no sigio moviendose, Arthur hizo una señal dejando al chico en el suelo.
"Si... trabajas para mi en lo que resta del camino... te dejare libre" todos los hombres dieron un gemido de insatisfaccion, ¿lo dejaria libre?
"Por que debo creer en la palabra de un vil ser como tu?, me has disparado y lastimado" una bofetada le hizo volver a su realidad, quien tenia el mando era Kirkland, no el principe, quien era mayor entre ellos era Kirkland. "Dame una razon."
"bien... te propongo un trato."
