Hola, muchisimas gracias a los que lo leyeron, y bueno... el capitulo anterior fue realmente corto, peor como notaran este es un poco mas largo, espero que sea de su agrado. Oh, por cierto, esto ahora será un AU, ya que mi historia no encajaría con lo que está sucediendo en el manga..

Disclaimer:Bleach le pertenece a Tite Kubo, lo unco que me pertenece aquí es La historia de él fic y los OC.


Mis días ultimamente han sido demasiado calmos, no lo soporto, cuando todo está tranquilo por lo regular sucede algo increiblemente horrible. Lo único que he podido hacer ultimamente es rellenar informes y de vez en cuando hablar con el Capitán Hirako o con la Teniente Hinamori, aunque siendo sincera no me agrada Hinamori, es demasiado ingenua y tierna para mi gusto.

Hablando de Hinamori, en estos momentos estoy tomando el té con ella, no por gusto sino por aburrimiento, ella luce algo triste ¿Debo preguntar que le sucede? Realmente no es mi problema, pero logra causarme algo de curiosidad.

–Teniente Hinamori ¿Le ocurre algo?–

La veo negar con la cabeza e intenta sonreír ¿Como es que sonríe a pesar de estar triste? ¿Acaso cree que asi se irá su dolor? ¿O intenta evitar me preocupe? Igualmente es tonto que hacer eso, si algo duele es mejor desahogarse de alguna forma ¿o me equivoco? Hace tanto que ya no siento casi nada que ya no entiendo a los demás. Bueno, a lo mejor le ayuda un poco un consejo:

–Teniente Hinamori, no finga que está bien, algo le entristece y deberia desahogarse con alguien. Gracias por el té.–

Me levante y salí antes de que ella pudiera decir nada. Fuí directamente a mi habitación y abrí un cajón que estaba junto a mi cama, ahí adentro guardaba mis pastillas para el estres, tomé una y la tragué con ayuda de un vaso de agua que habia pasado a buscar mientras venía rumbo a aquí.

Luego volví a dejar el frasco en el cajón y salí sin rumbo fijo. No quería ver a nadie en esos momentos, asi que camine por las calles del Seireitei hasta que un chico de mi division se me acercó y me dijo que el Capitán Hirako quería verme para darme una misión. Le agradecí al chico el hecho de que me haya avisado y usando el shumpo fuí hasta la oficina de mi Capitán.

Él me entregó una misión: debia ir al distrito sesenta a eliminar unos hollows; una misión simple y -aparentemente- com bajo grado de dificultad. Aun así me encamine con rumbo a dicho distrito y al llegar vi un par de aldeas destruidas. Un poco mas adelante había cinco hollows, estaban a punto de atacar a una mujer y a quienes supongo son sus hijos. Como siempre los extermine antes de que atacaran a algun miembro de esa familia. Seguro el Capitán me asigno esta mision para que no me aburriera, pues, hasta un Shinigami con el rango mas bajo podría derrotar a seres tan inútiles.

Cuando intenté irme, una niña me tomó de la mano, le arrebaté mi mano y le dirigí una mirada que exigía una explicación. Ella se sonrojó levemente, al parecer notó mi molestia ya que se alejó, ella hizo una reverencia y dijo:

–Muchas gracias por salvarnos, Señorita Shinigami.– Dijo en voz baja pero audible, o eso me pareció a mi.–

–No es necesario agradecer.– Dije intentando darme la vuelta.–

–Si es necesario, Joven Shinigami–Ahora quien se dirigía a mi era una voz mas adulta, supongo que era la de la mujer–Por favor, acepte esto–

La mujer me entregó un collar con un dije en forma de sol, ya harta de la situación, acepte el obsequio y me fuí de ese lugar, me recordaba demasiado a... ese lugar. Cuando regresé a mi división le informé a el Capitán Hirako sobre lo acontecido en la misión y regresé a mi habitación. Realmente necesito un hobbie o algo por el estilo, entraría en algún club, pero... realmente ninguno es de mi interés.

Sin poder encontrar nada que hacer decidí tomar una siesta. Me acosté en mi cama y me preparé para descansar, al principio fue algo difícil conseguir dormirme, pero al final desearía no haberlo hecho...

*~Sueño.~*

Allí estaba yo, junto a Ren, mi querido hermano mayor, ambos habíamos sido victimas de unos crueles hombres que nos tenían atados y amordazados. Yo estaba de espaldas a él, no sé como pero él me sostenía con fuerza la mano, como si intentara consolarme.

Al ver que no teníamos nada de exhuberante valor le prendieron fuego a la casa, yo sentí verdadero pánico y muchas lagrimas mias empezaron a caer en el suelo. De alguna manera mi hermano se las arregló para sacarce la mordaza y me empezó a decir que todo estaría bien y que saldríamos de esa dificultad, antes de que yo cayera desmayada por inhalar tanto humo lo último que oí de él fue:

–Si llegamos a morir, te prometo buscarte hasta el fin del mundo, Ai.–

No sentí nada más, caí como si de una roca se tratara. Al despertar solamente pude ver los escombros de la hermosa casa en la que vivíamos antes, intenté hablar con las personas que caminaban por allí, pero ninguna me veía o escuchaba. Sólo cuando no había nadie fue que pude notar una cadena que estaba en mi pecho y se enroscaba a lo largo del terreno de lo que era mi casa.

Me quedé allí, totalmente sola por varias horas totalmente destrozada emocionalmente, por suerte llegó alguien que me hizo abrir los ojos y ver el mundo tal y como era, él era un Shinigami y por él descubrí cual era la única forma de encontrar a mi hermano era buscandolo yo misma.

Ya olvidé el nombre de ese Shinigami, pero no olvidaré nunca lo que me dijo ese día, además... es imposible agradecerle el que me cuidara como su hija y me ayudara un poco a entrar en la academia...

*~Fin del Sueño.~*

Desperté algo alterada emocionalmente, no es del todo agradable recordar tu propia muerte. Ahora que lo pienso... quizas debería investigar sobre ese Shinigami... no lo he visto desde hace trescientos años, no estaría del todo mal visitarlo. Además quizas pueda entretenerme un rato, y si me llevo bien con él podría visitarle de vez en cuando... solo espero que continue siendo Shinigami o por lo menos la misma persona a la cual conocí hace años.

Miles de dudas empezaron a salir de la nada: ¿Y si había cambiado? ¿Qué pasaría? ¿Y si no me recordara? No podría tolerarlo, sería realmente terrible, despues de todo él le dió significado a mi vida y me guió por el buen camino, si no fuera por él no sería una Shinigami, le debo todo. Mi cabeza empezo a doler y busque otra de mis pastillas, menos mal que aun quedaba agua suficiente como para poder tomarme la pastilla.

Esperé unos minutos a que surtiera efecto y salí de mi habitación sin rumbo definido, sólo sé que quería despejar mis dudas para poder decidír correctamente. Fuí como siempre a una laguna que quedaba algo oculta, era muy hermosa y habian muchas flores de loto en él, en cierto modo me recordaba a mi hermano, quizas por eso me gustaba ir a ese lugar.

Tomé una de las flores entre mis manos y besé uno de sus petalos, quizas sea masoquista ya que me gusta recordar mi dolor y reabrirme la herida, pero... sin ese dolor, sin ese sufrimiento ¿Quién soy? ¿Cuál es mi razón para seguír luchando? Por eso no dejo ir mis recuerdos, no quiero que se vayan y me dejen, quiero que sigan conmigo recordandome continuamente quien soy y porque lucho.

Luego de pensarlo un tiempo, decidí que lo mejor sería investigar algo sobre ese Shinigami, si cambió es su problema, si no me recuerda yo lo superaré, además él no era teniente ni capitán por lo que recuedo, quizas este muerto, otra herida que no dejaré cicatrizar y me hará mas fuerte. Al amanecer iniciaria mi investigación, pero por los momentos necesito algo de acohol, iré al bar de mi división a beber algo y luego iré a descanzar. Despues de todo ¿Qué se supone que haga si no tengo amigos?


Ficha de Personaje: Ren Shinkai.

Descripción Fisica: Tiene cabello castaño oscuro y ojos azul intenso; piel un poco tostada y complexión atletica. Mientras vivía siempre llevaba un collar de el cual colgaba un relicario en el que guardaba una imagen de su familia cuando sus padres aun vivían.

Personalidad: Es amable, trabajador y sabe mantener la calma a pesar de las circunstancias que se encuentre; siempre ha protegido a su hermana menor ya que es lo que mas quería en el mundo, pero a diferencia de ella él no llegaba a un punto enfermizo de obsesión.

Hola, otra vez yo, gracias por leer. Espero que disfrutarán el capitulo, y si fué así por favor demustrenlo con un review. Oh por cierto: ¿A que no adivinan quien fue el Shinigami de el que habla Aiko?

Adiós.