- ¿Qué no aquí es donde vive Sasuke? – preguntó Naruto al observar los alrededores.
- Si – contestaron en coro las chicas que veían como Sasuke y Karin entraban a casa del primero - ¿A que la trajo a su casa?
- Tal vez por que… - quiso contestar Naruto recordando el apellido de la pelirroja, pero fue callado de inmediato por las chicas.
- ¿Qué tal si se conocieron en vacaciones y ya son novios y la trajo a su casa para… -
- ¡No! – Exclamó la pelirrosada – Tal vez ella le pidió ayuda con la tarea
- El nunca se ofrece para ello – corrigió la Yamanaka – Pero no se me ocurren más posibilidades después de lo de la cafetería.
Ambas realizaron varias conjeturas de por que Karin estaba en casa de Sasuke, ellos por otro lado, ya se encontraban dentro del lugar.
- ¡Que bien! – Exclamó la señora Uchiha al verlos - ¡Llegaron juntos!
- Buenas tardes tía Mikoto – saludó la peli roja – Buenas tardes tío Fugaku
- ¿Y Megarity? – preguntó el hombre que se hallaba sentado en el sillón con el periódico en las manos.
- Tía Megarity vendrá más tarde – contestó ella respetuosamente – Tuvo que arreglar algunos asuntos en la escuela.
- ¿Llegaron tarde a la ceremonia? – rió Mikoto – Bueno, ¿Qué tal su primer día?
- Estamos en el mismo grupo – contestó Sasuke de mala gana, tomó sus cosas y decidió subir a su cuarto.
- Sasuke, no seas grosero – regañó Fugaku – Atiende a las visitas.
Sasuke se detuvo y solo se recargó en la pared con los brazos cruzados, no tenía intenciones de comportarse diferente con Karin aún cuando su padre lo estuviera ordenando.
- ¿Y les tocó en el mismo equipo? – cuestionó la señora Uchiha.
- NO – contestaron ambos chicos al unísono.
La puerta de la entrada se volvió a abrir, a la casa llegó un joven alto, sin duda mayor que los que ya se encontraban ahí, de cabello largo y cierta característica en el rostro.
- ¡Ya llegué! -
Karin reconoció la voz inmediatamente y volvió su mirada al recién llegado a quién miró con una sonrisa.
- ¡Bienvenido Itachi-san! – Saludó animosamente - ¡Que gusto volver a verte!
- Bienvenido hijo – se oyeron las voces de los padres saludando.
- También me da gusto verte Karin – la saludó revolviendo su cabello con una mano – Ya no estas tan pequeña como antes.
El más joven de los Uchiha mantenía la mirada baja, en cuanto oyó el comentario de su hermano desvió la mirada hacia al par de chicos.
- No me quedaría así de enana – comentó Karin refunfuñando – Veo que la escuela te ha dejado unos regalitos en los ojos.
- Si algo – sonrió - ¿Y tía Megarity?
- Se tuvo que quedar en la escuela, tienen que arreglar los asuntos de primer día – respondió la peli roja – Vendrá más tarde.
- Ya veo – hizo una pausa y notó a su hermano - Por ahora te dejo Karin - dio unas palmadas en la cabeza de cabellos rojizos y volteó a ver a su madre - Iré a dormir y más tarde volveré a la Universidad, tengo que realizar otro trabajo.
- Descansa hijo - asintió la señora Uchiha.
- Supongo que te veré más al rato Karin - se dirigió a las escaleras, donde a un lado estaba recargado Sasuke y lo miró con una sonrisa burlona - No te pongas así hermanito - Echó para atrás la cabeza de su hermano con dos dedos presionándole la frente - Sé más animado.
Sasuke le dirigió una mirada de enfado y volvió a desviar la mirada mientras Itachi subía las escaleras.
- Que descanses - alcanzó a decir Karin que veía a Itachi irse.
- Gracias -
- Espero que en el transcurso del año no vuelvan a haber este tipo de retrasos - regañaba una mujer rubia - Shizune, hazlo pasar.
- Si - la chica abrió la puerta dejando entrar a Gai - Por favor pasa.
Una vez que el profesor tomó asiento junto a la Uchiha y al Hatake frente al escritorio de la directora, Tsunade dio un fuerte golpe sobre su escritorio.
- ¡¿Cómo se les ocurre poner a hacer competencias de comida en la escuela? -alzó la voz - ¡Son profesores! ¡Deben poner el ejemplo!
- Disculpe Tsunade-sama - habló de inmediato el profesor de traje verde llamativo - Pero era algo que debía hacerse en el momento.
- Etto... disculpe - pidió Megarity.
- Yo solo comía - dijo Kakashi.
- ¡No quiero que algo como eso se vuelva a repetir! - exclamó dándoles la espalda e hizo una pausa – Ahora será mejor que acomoden los documentos pendientes, quiero que empiecen con las bitácoras de equipos.
- Si – contestaron los tres profesores en coro y se levantaron de sus asientos de regañados.
- Seguro Fugaku me reprochará el retraso – suspiró recordando a su hermano – Será mejor que me apure antes de que empiecen la cena sin mi.
Al pensar lo último, levantó la vista y vio perderse a Kakashi en el pasillo sin que él se detuviera a hablarle y recordó a Gai.
- Creo que no me llevo bien con mis compañeros – expresó en voz alta.
- Eso no es verdad – le dio una palmada en la espalda a la mujer de cabellos azules – El solo es muy distraído y a mi usted me cae muy bien.
- Pero dijo que sería su rival -
- Claro, al igual que Kakashi, pero ante todo, primero son mis compañeros de trabajo – levantó su pulgar guiñándole el ojo – Así que no se preocupe.
- Gracias -
- Ahora si me lo permite – dijo trotando en su lugar – Tenemos papeles que acomodar. Nos vemos luego.
- Bueno, creo que esto no va mal después de todo – pensó al ver a Gai alejarse trotando – Pero yo también tengo que apresurarme.
Megarity se apresuró a arreglar sus asuntos y en cuanto terminó, salió corriendo de la escuela donde por tercera vez en el día volvió a tropezar encima de Kakashi.
- Lo siento – pedía suplicante – Discúlpeme.
- Si – dijo dando un bostezo – Hasta mañana.
Megarity quedó desconcertada por la actitud del hombre, parecía que no le importaba en absoluto esos incidentes y cuando lo vio alejarse caminando, un comentario escapó de sus labios.
- ¿Quiere que lo lleve? – Le cuestionó - ¿Qué estoy haciendo? – Pensaba arrepentida – Como agradecimiento por tantos tropiezos.
El Hatake pensó por unos instantes, miró el camino y con una sonrisa asintió.
- Muy amable – se acercó a la mujer – La verdad no tenía muchas ganas de caminar hoy.
- Bien, esto marcha mejor – pensó la mujer de cabellos azulados – Es que de verdad me siento avergonzada de mis tropiezos – le dijo al alvino mostrándole el auto donde se irían – Pero me gustaría saber por que me ofrecí a llevarlo sin pensar.
- ¿O ya estarán casados y viven juntos? – Decía Sakura a la rubia - ¡No!
- O quizá ella es una de esas chicas fáciles – le coreaba Ino.
- O tal vez… -
- ¡Cállate Naruto! – lo callaron antes de que él dijera algo.
- O a lo mejor es su prometida – seguían con sus conjeturas.
- Sasuke, Sasuke, Sasuke – decía en burla el rubio – Yo quería salir con Sakura-chan, pero ya es muy tarde y tengo que volver a casa.
Naruto dio media vuelta y se marchó, desde hacía rato que tenía hambre y estaba aburrido de oír las invenciones de las chicas sin que ninguna se le ocurriera dejarlo hablar.
- ¡Ya es tarde! – exclamaron las dos chicas al ver el sol que comenzaba a ocultarse.
Tomaron sus cosas rápidamente y corrieron por la calle para tomar un autobús, pero de frente se toparon con una de sus profesoras.
- ¿Qué hacen aquí niñas? – Cuestionó Megarity que recién había salido del coche – Seguro son amigas de Karin y Sasuke. Pero es muy tarde para que anden aquí.
- Si, se nos hizo tarde – tartamudeaba la Haruno.
- Ya nos vamos – siguió la Yamanaka y ambas estuvieron a punto de echarse a correr.
- Esperen – las detuvo - ¿Por qué no se quedan a cenar y ya las llevaré yo?
- No, Gracias – dijeron en coro y corrieron antes de que las volviera a detener.
- Hay estas niñas, tienen mucha energía – se decía viéndolas alejarse – Me alegro que Karin ya conozca a más gente.
Megarity entró a la casa con cautela y apenada, al entrar no vio a nadie y entró con más seguridad, pero de un momento a otro se tensó.
- Hasta que llegas – se oyó la voz de un hombre.
- Hola hermano jeje – saludaba ella apenada – Disculpa la tardanza.
- Te estamos esperando para la cena -
Megarity entró al comedor donde todos, menos Itachi, estaban sentados sin probar bocado.
- Bienvenida Megarity-san – saludó la señora Uchiha – La estábamos esperando para la cena.
- Disculpen la tardanza – pidió tomando asiento a lado de Karin - ¿Dónde está Itachi?
- Está durmiendo – respondió el padre del nombrado – Se desvela mucho por la Universidad, pero va muy bien en la escuela.
- Ya veo -
- Buenas tardes tía Megarity – se oyó una voz de un joven que entraba al comedor – Me alegra haber despertado a tiempo.
- Si aún tienes sueño deberías dormir otro rato hijo -
- No padre, ya dormí suficiente – contestó Itachi.
- ¡Que grande estas Itachi! – Se levantó Megarity para comparar estaturas – Y que guapo te has puesto. ¿No lo crees Karin? – la volteó a ver.
- S… si – contestó Karin sonrojada y volteando a otro lado.
- Seguro muchas señoritas van tras de ti – dijo Megarity llamando la atención de Karin.
- Aunque así sea, por ahora estoy concentrado en mis estudios – contestó Itachi sentándose a lado de Sasuke – Así que eso no importa.
- ¡Ah! Ya veo – dijo Megarity regresando a su asiento – Un chico responsable, me alegra saber eso, pero no te vendría más disfrutar un poco más tu juventud – lo había seguido con la mirada y notó la cara de Sasuke – No pongas esa cara – rió divertida – Tu también eres un chico muy apuesto Sasuke, y estoy segura que cuando tengas la edad de tu hermano tendrás muchas chicas tras de ti, aunque no dudo que ya las tengas.
- No me interesa nada de eso – contestó Sasuke molesto – Sería pérdida de tiempo.
- ¿O lo dices por que nadie te hace caso? – Comentó Karin con una sonrisa de burla – Solo esas dos chicas del almuerzo.
- No te incumbe -
- ¡Karin! - regañó la peli azul.
- ¡Sasuke! – regaño su padre que ya estaba sentado en la mesa.
- ¿Qué les parece si mejor comenzamos con la cena? – Intervino la señora Uchiha antes de que hubiera más regaños – Aún podemos aprovechar que está a buena temperatura.
Hubo un silencio en la mesa, después de eso Fugaku hizo una seña y después de dar las gracias comenzaron con la cena en silencio, poco a poco hubieron algunos comentarios en el transcurso de la cena.
- ¿Quieres que te sirva más Itachi-san? – se dirigió Karin al mayor de los hermanos.
- No gracias Karin muy amable, además ya tengo que irme – se levantó de la mesa después de haberse limpiado la boca con una servilleta – Padre, madre, regresaré en cuanto acabe.
- No te desveles mucho hijo -
- Que quede bien ese trabajo -
- ¿Puedo ir contigo un rato? – Pidió Karin - ¿Puedo tía? – volteó a ver a Megarity.
- No, mañana tienes escuela – contestó Megarity – Además, Itachi va a hacer tarea y no debes molestarlo.
- Si quieres te puedo llevar el viernes – sugirió el joven llamando la atención de Sasuke.
- No, no creo conveniente que ella vaya, además vas a estudiar, no a jugar – dijo el padre de Itachi.
- Además aún no terminamos de desempacar - hizo segunda la mujer de cabellos azulados.
- ¿Y si acabamos de arreglar para antes del viernes? – Cuestionó Karin – Prometo no molestarlo, es más si puedo le ayudo.
- No creo que puedas ayudarlo Karin – comentó su tutora.
- Puedo prepararle algún bocadillo o ir por cosas que necesite -
- No hay problema – dijo Itachi – Ese día también llevaré a Sasuke, ambos podrán ver la universidad en lo que sigo con el proyecto.
- ¿Si tía? -
- Si acabamos de acomodar si -
- Bueno, entonces los veo después – comentó Itachi agarrando su mochila que había dejado en la sala – Hasta luego, buenas noches.
Itachi se fue mientras el resto siguieron con la cena, al término, Megarity y Karin volvieron a casa.
Al siguiente día, las clases comenzaron, era el segundo día y era momento de conocer a otros profesores, empezando por Azuma Sarutobi y al acabar la clase con él, era momento de nueva cuenta, estar con los equipos.
