Voy omas rapido que puedo, enserio.
"LA APARIENCIA ENGAÑAN"
Ambos niños se miraban directo a la cara esperando que el otro hiciera un movimiento que les diera la ventaja, el pequeño de ojos azules decidió dar el primer paso, corriendo hacia donde se encontraba la niña, armo un puño con su pequeña mano y trato de golpear, pero fue más rápida que el atacante, con un rápido movimiento giro quedando a las espaldas del niño para podre pegarle una patada que hiso que el pequeño perdiera el equilibrio y callera rodillas al piso; la niña trato de acercársele lo más rápido que pudo para seguir con su ataque, pero el niño también era rápido, el pequeño rodo en el suelo golpear con una patada ambas piernas de su atacante, provocando que esta callera encima dé él; pero la niña era lista, gusto en el momento de la caída, la pequeña junto ambos brazos en una forma de abrazo y calló en el pecho del niño provocando que este esté soltara todo el aire de su interior; la pequeñas se aparto rápidamente del cuerpo que trataba con esfuerzo recuperar el aire que fue arrebatado, una vez terminada esa tare de un salto se paro algo enojado, esto provoco una sonrisa en el rostro de su padre.
-no está nada mal Wong-dijo el hombre mientras se cursaba de brazos.
-tu niño, debería aprender a… leer movimientos-dijo la mujer con un tono de burla en su voz.
-¿quieres pelear? Wong-dijo el hombre de manera defensiva.
-claro ¿por qué no?-dijo ella poniéndose de igual manera.
-oigan… no es momento, estos dos se está matando-dijo la mujer de cabello rubio.
Ambos adultos volvieron a poner la mirada en sus hijos.
Ambos pequeños se encontraban sujetados de la ropa del otro, tratando de tumbar al otro en el suelo, entonces el muchacho noto su ventaja, acerco discretamente su pie al brazo a la pierna de la pequeña, para luego golpear con fuerza y provocar que el callera encima de su contrincante de la misma manera que lo había hecho la niña ase pocos minutos, provocando así que sacara todo el aire de su cuerpo; ahora el muchacho se encontraba sobre ella, si no fuera porque eran niños sus padres estarían mal pensado las cosa.
El muchacho trato de golpear el rostro de la niña pero la pequeña con un rápido movimiento provoco que este golpeara el piso de manera directa provocándole un dolor insoportable.
La niña aprovecho eso golpeando con fuerza el estomago del niño con su rodilla y provoco su separación, la pequeña se paro rápidamente y sujeto la camisa del pequeño para luego jalarlo con todas sus fuerzas y estamparlo contra la pared de sus espadas, luego este se paro rápidamente para acercarse corriendo de la misma manera que la niña lo estaba haciendo, ambos formaron un puño con su mano derecha y impactaron en la mejilla del otro, con una fuerza, que les dejo un pequeño moretón a ambos, se separaron en una distancia conveniente y ambos se regalaron una pequeña sonrisa entre jadeos.
-no está nada mal… para una chica-dijo el niño entre jadeos.
-tu tampoco lo haces… mal-respondió la pequeña de la misma manera.
Se podía notar en sus pequeños rostros que ambos estaban disfrutando de la pelea que provocaron sus progenitores.
-Bueno, acabemos con esto-dijo el niño poniendo sus manos en su cadera.
-está bien… pero yo lo voy a terminar-dijo la pequeña que se cruzaba de brazos, era definitivamente el calco de Ada Wong.
-eso ya lo veremos-dijo el pequeño que comenzó a correr para chocar a la niña con fuerza y tumbarla en el suelo, este reto de volver a golpear su pecho con una caída pero la niña lo detuvo con una patada en el estomago y un puñetazo que hiso que la criatura se tumbara a su lado. Ella giro rápidamente para quedar encima de él y pegarle una variedad de veces seguidas en el rostro.
-¡ya fue suficiente Ada!-dijo Leon al notar que la nariz del niño comenzaba a sangrar.
-solo le diré que pare si Redfield quiere-respondió mirando la escena de su hija, que golpeaba de manera estable el rostro del niño.
-¡as que pare Wong!-dijo el hombre de caballo castaño que miraba casi temblando la escena de las dos pequeñas criaturas.
-¡Adaiz!-la niña se estremeció al escucha la vos de su madre, que provoco que la pequeña detuviera los golpes.
-si… madre-dijo la niña cabizbajo y mirando de reojo a su progenitora.
-fue suficiente-la pequeña asistió y se separo del cuerpo del infante que se encontraba debajo de ella para correr junto a su padre.
-yo no quería… lo siento papá-dijo mientras este la tomaba en brazos.
-no fue tu culpa-dijo mirando enojado a Ada.
-Adaiz-
-si madre-dijo la niña mientras bajaba de los brazos de su padre para quedar junto a su madre.
-no tienes que pedir perdón-dijo y señalo al pequeño que se sujetaba la nariz y tranquilizaba a su desesperada madre. La pequeña se encamino a donde se encontraba la familia.
-lo siento-dijo la niña mostrando arrepentimiento en sus ojos.
-no necesito tu perdón… la próxima…-el pequeño fue interrumpido por su madre.
-no va a ver próxima vez-dijo la mujer de manera firme a su esposo.
-está bien, está bien-dijo el hombre de ojos celestes.
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Durante lo que duro el resto de la noche, no hubo más conflictos, es más, llamaba la atención que ahora ambos niños jugaban al escondite de manera animada, aparentemente como un tipo competencia.
Tal vez al fin y al cabo se habían vuelto muy buenos amigos.
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La semana paso rápido, Leon y Jill decidieron perdonar a sus parejas por lo sucedido y los dos pequeños se volvieron muy unidos, por esa razón ambos se pusieron muy tristes cuando llego el día de la despedida.
-bueno, les agradecemos todo-dijo el rubio que estrechaba la mano del mayor de los Redfield.
-si algún día nos tocan vacaciones, ustedes nos van a aguantar en Washinton-burlo Jill mientras se despidia de Ada con un abrazo.
-no hay problema-respondió la asiática con su típica media sonrisa.
-adiós-dijo el niño a la pequeña que se encontraba frente a él.
-nos veremos luego-respondió la niña, provocando que su padre soltara una leve carcajada, recordando todos los encuentros de él y Ada en su pasado. Lo único que faltaba es que saludara con un "paso mucho tiempo".
Tras la despedida la familia Kennedy se dirigió al aeropuerto de Los angeles; la dulce pero por lo visto peligrosa niña no tardo en caer en el sueño para luego despertar en su pequeña cama algo confundida pero alegre, de nuevo todo volvía a ser lo mismo.
…
